Todo pasó por casualidad un día que, sin saberlo, entre a un clud de stripper mixto. Se presentaron tanto hombres como mujeres a bailar y realizar desnudos muy cargados de erotismo. Allí, en la barra, conocí a Roberto. Un tipo de mi edad, trajeado, serio, buen conversador y de trato muy agradable.
Cuando se hizo un alboroto por la primera presentación de la noche, el show lo protagonizó un hombre moreno, musculoso, torneado, calvo, con un pene grande cuando estuvo relajado y enorme cuando se le paró…
Entro en una mini tanga que no duró mucho en quitarse ya que aquel portento de pene se sentía incómodo ante la miniatura de prenda que trataba de conterlo. Roberto y yo nos paramos uno al lado del otro y realizamos cada uno un comentario al otro y ambos coincidimos en que aquel era un pene para disfrutar y claro hicimos nuestras propias comparaciones.
Él me indico que su pene rondaba los 18cm y que aunque no era muy grueso tenía una gran cabeza de hongo y las bolas peludas, yo por el contrario le decía que el mío era de unos 16 cm, que nunca lo había medido y que algunas decían que era un poquito grueso…
Ambos bromeamos pero disfrutamos nuestra conversación la cual llevamos a la barra cuando nos sentamos y formalmente nos presentamos. Ninguno de los dos era gay, no en el sentido amplio de la palabra, a él le gustaba penetrar lo que se moviera y a mí me gustaba moverme jajajajaja …
Yo le conté que había tenido algunas experiencias donde siempre fui la mujer de la relación, el me pregunto dos cosas, si era casado y si era gay … Le respondí SI a la primera y NO a la segunda…
Se extraño que siendo casado prefiriera dar el culo para que me cogieran que coger … Le expliqué UE cuando mi mujer y yo iniciamos el noviazgo, en nuestros encuentros sexuales, a ella le gustaba meterme los dedos y que una ocacion me metió la mano. Esas palabras le excitaron tanto que me preguntó que, si el y yo estuviéramos en una cama, sería su mujer y su me dejaría meter la mano por el a lo que respondí que si, chocamos las botellitas de cerveza y una invitación quedo en el ambiente.
Mientras tratabamos de mantener la conversación, debido al volumen de la música , Roberto y yo estábamos muy cerca hablándonos prácticamente al oído cosa que hizo que, al quedar decir algo a su oído, lo bese … Mi primera reacción fue pedir disculpas pero su reacción fue la de acercarse el a besarme a mi y allí, entre lo tenue de las luces nos empezamos a besar y acariciar tanto que decidimos irnos a un motel cerca por lo exitado que estábamos.
Nos fuimos en su carro y en el trayecto yo iba acariciándolo y besándolo mientras tocaba lo duro de su pene. Llegamos, el pidió una habitación y nos dijimos a la misma, al estacionar el auto, en lugar de salir de inmediato, nos metimos mano mientras nos besamos y yo le baje el pantalón y la ropa interior dejando al descubierto esos 18 cm de pene cabezón el cual no dude en meter a mi boca saboreando el nectar del semen que desde hace rato lo mantenía mojado y listo.
Le pase mi lengua por todo el tronco y le chupe las bolas sudadas oliendo a hombre. Roberto solo se dejó llevar y disfrutaba de aquella mamada moviendo sus caderas y agarrando fuertemente mi cabeza mientras me lo metía todo en la boca; estuvo a punto de acabar pero paró y me pidió entrar y ponernos cómodos … Una vez dentro nos fuimos directo a la cama y en el trayecto nos íbamos desnudando y dejando un rastro de ropa tirada indicando la ruta sexual que habíamos decidido tomar …
En la cama nos besamos, el se subió sobre mi mientras colocaba sus caderas contra las mías mientras yo levantaba el culo para dejarlo a su disposición; el tomo su pene muy duro y poco a poco lo deslizó entre mis nalgas hasta rosar la entrada de mi culo y con movimientos sutiles irlo abriendo hasta que sentí como se deslizó dentro de mi, en ese momento lo empujó todo hacia adentro, saco su mano y comenzó a besarme mientras me cogía. Sentía como su cabeza tocaba cada rincón dentro de mi cada vez que entraba y salía …
Yo solo podía mover mis caderas buscando el mejor angulo de entrada para disfrutar por completo de su pene … Estuvo cogiendo un rato cuando de levantó, me dió vuelta, me levanto y me puso en 4 para verme el culo dilatado y abierto para lamerlo un rato y luego volver a meter su pene, está vez entro sin problema, como si toda la vida hubiese estado allí dentro … Yo solo me tumbé levantando mi culo y sentía como me empujaba una y otra vez empecé dentro y lo llevaba lo más profundo que pudo … Sentía sus grandes bolas golpear mis piernas y sus manos aferradas fuertemente a mis caderas para tener el punto de apoyo que le permita empujar más, más fuerte, más adentro, más firme … Un gran suspiro me invadió cuando oí el grupo de «ya … Voy a acabar» … Yo le pedí que acabará dentro, que me marcara como suyo, que me llenará con su leche y eso hizo, acabo dentro…
Luego se acostó en mi espalda mientras su pene se iba relajando, poniendo chico y salir de mi agujero mientras su leche corría entre mis nalgas … Me abrazó, me beso, y fue allí cuando me pidió seguir haciendo el amor… Sus palabras me llenaron tanto que esa noche fui su mujer por cuatro horas, sentí su leche correr por mi culo al salir y el sabor cuando se lo mame después de acabar y cuando después de un rato acabo en mi boca y trague su leche y durante tres años fui su mujer, su amiga, su amante.