Jadelyn se encontraba tomando agua en la cocina, otra noche de insomnio, ella era una chica joven de veintidós años, cabello de color negro y largo, ojos de color verdes, piel palida y pecosa.

Ella se encontraba sola en casa, o eso era lo que ella creía.

Jadelyn escucha como alguien baja las escaleras de arriba, la medra cruje a cada paso que da la persona invasora. Jadelyn se tensa y antes de que pueda procesar lo que está pasando, Ghost, el asesino del ejército, se asoma por la muerta, con su máscara puesta pero sin rastro de sus armas, solo sus botas y pantalones militares y una camisa negra de manga corta ajustada.

El la ve de arriba a bajo, con una mirada oscura que promete algo, que no era violencia exactamente.

—Asi que estás aquí cariño…—El avanza hacia ella con pasos firme pero despacio.

Jadelyn se encoge ante el imponente hombre—¿Vas…¿vas a matarme?…—Pregunta temerosa.

Una risa grave y gutural retumba desde lo profundo del pecho de Ghost, resonando en el espacio confinado que el había creado entre ellos. El sonido es como un ronroneo oscuro, lleno de una diversión perversa que disipa instantáneamente cualquier idea de asesinato. Él da un paso lento hacia adelante, sus botas pesadas haciendo eco en la madera vieja del suelo.

—¿Matarte, cariño?—Su voz es un susurro ronco que envuelve a Jadelyn como una caricia obligatoria— Oh no, eso sería demasiado fácil para alguien tan… adorable como tú— Sus ojos brillantes escudriñan cada centímetro visible de ella desde su posición dominante.

Sus dedos enguantados se extienden lentamente hacia abajo, deteniéndose justo antes de tocarla.

Jadelyn se había encogido en su lugar, quedando arrodilla en el suelo, pero sus hombros se relajaron ligeramente, al notar que Ghost no mentía—¿Entonces…?, ¿Que quieres?…—Pregunto aún con miedo.

La pregunta de Jadelyn cuelga en el aire, cargada de una incertidumbre que a Ghost le parece deliciosa. Una sonrisa depredadora se dibuja bajo su máscara mientras se inclina aún más cerca, incrementando su postura dominante sobre ella.

—¿Qué quiero?—Repite él, su tono lleno de un deleite casi infantil—Quiero saborearte, Jadelyn. Quiero escuchar cómo gritas mi nombre cuando te hago sentir cosas que nunca imaginaste posibles—Su mano libre se posa suavemente sobre la mejilla palida de ella, los nudillos rozando contra la piel suave.

Sus dedos trazan círculos perezosos sobre la piel sensible mientras susurra: —Quiero verte perder el control por mí— La promesa en su voz es tan tangible como el calor que emana de su cuerpo musculoso.

—Oh…—La simple declaración de Ghost provoca dos sentimientos en Jadelyn, la primera es el pánico absoluto, y la otra, un deseo morboso que sin duda la exitaba. Ella ve de arriba a bajo a Ghost, lo ve con precisión quirúrgica, la ropa ajustada, sus músculos bien definidos y tonificados. Su mirada se detiene en la entre pierna de Ghost, Jadelyn abre ligeramente los ojos al ver algo grueso y grande apretando dolorosa ente contra la tela del pantalon de Ghost, Jadelyn, en un movimiento inconsciente lame sus labios al imaginar que hay debajo de la ropa.

Los ojos de Ghost siguen la mirada descarada de Jadelyn hacia su propia entrepierna, y una carcajada profunda vibra en su pecho. No hay vergüenza ni sorpresa en su expresión; solo un orgullo evidente y un deseo crudo que se intensifica ante la obvia apreciación de ella.

—Te gusta lo que ves, ¿verdad?—Pregunta con arrogancia juguetona, dando un paso más cerca hasta que su entre pierna a queda a centímetro de la cara de ella—No te preocupes, cariño. Pronto podrás tocarlo todo lo que quieras.

Con un movimiento fluido pero deliberado, desliza una mano dentro de su propio pantalón y ajustala erección palpitante. El tejido se tensa aún más bajo el toque directo.

—Esto es solo el comienzo—Murmura con voz ronca mientras observa cómo los ojos de Jadelyn se agrandan con anticipación.

Jadelyn, en un movimiento impulsivo y sin control, se acerca a Ghost y lleva sus manos a la entrada pierna de el, y con caricias suaves lo toca—Oh…

Un gemido ahogado escapa de los labios de Ghost cuando las manos de Jadelyn encuentran su carne caliente a través de la tela del pantalón. Sus caderas se sacuden instintivamente hacia adelante, buscando más presión, más contacto. La sensación es eléctrica.

—Así me gusta—Gruñe en satisfacción, su aprobación provocan al prohibido en Jadelyn—Valiente. No tienes miedo de tocar lo que es tuyo ahora mismo.

Sus propias manos se posan sobre las de Jadelyn, guiándolas con firmeza para que aprieten mejor la base de su polla endurecida. El movimiento es posesivo pero también invitatorio.

—No te detengas ahí—Ordena con voz ronca mientras comienza a desabrocharse el cinturón con una sola mano experta.—quiero sentir tus dedos alrededor de mi polla.

Jadelyn lame sus labios en anticipación, el miedo se disipa, siendo reemplazado totalmente por la existacion, ella ve como Ghost se aleja un poco y desabrochando su pantalón, bajandoló junto con el boxer, para exponer una gran y gruesa polla semi–dura—Es más grande de lo que se sentía….—Jadelyn se arrodilla un poco cerca de la entre–pierna de Ghost, mientras ve como este se toca despacio.

Una sonrisa de satisfacción se extiende por el rostro de Ghost mientras observa a Jadelyn arrodillada ante él, su mirada fija en la polla que ahora se yergue completamente erecta. La visión de ella así, vulnerable y fascinada por su tamaño, envía una oleada de placer a través de su cuerpo.

—Sabia que te fascinaría—Dice con un tono de triunfo en su voz—Ahora ven aquí y muéstrame qué tan bien puedes manejarla…

Sus manos dejan de tocarse a sí mismo y en su lugar agarran suavemente la nuca de Jadelyn, guiándola más cerca del objetivo. El olor a excitación y almizcle masculino la envuelve por completo.

—Adelante, cariño—La anima con voz ronca—Llévala a tu boca. Quiero ver cómo te atragantas con cada centímetro.

Jadelyn desafiando cualquier instituto de supervivencia, lejos de retroceder sonríe ante el banquete que tiene al frente, pero no se apura en devorar, ella quiere saborearlo—No seas ansioso, daddy, quiero que sientas un verdadero placer… —Jadelyn usa sus manos, primero toma las bolas afeitadas de Ghost, y comienza a chuparla y apartarlas con sus manos.

El término «daddy» resuena en la mente de Ghost como un disparo de placer puro, y su cuerpo entero se tensa bajo el toque experto de Jadelyn. Un siseo agudo escapa de entre sus dientes mientras ella trabaja sus testículos, la humedad de su lengua enviando ondas de calor directamente a su polla palpitante.

—Joder, sí—Gruñe con voz quebrada, sus caderas impulsándose involuntariamente hacia adelante para presionar más profundamente contra su boca—Así es exactamente como te quiero, gatita. Lenta y tortuosa.

Sus dedos se enredan en el cabello de Jadelyn, no para controlar, sino para anclarse a algo mientras ella continúa su asalto sensual. La sensación de sus manos masajeando y chupando sus bolas lo vuelve loco.

—Más fuerte— Exige con un aliento tembloroso—Quiero sentir que me consumes enteramente.

Jadelyn sonríe al notar como Ghost disfruta de su toque, ella lo complace por un rato, para luego estimularlo posando su mano en el tronco de su polla, haciéndola subir y bajar en movimiento lentos mientras la otra mano seguía masajeando sus bolas, Jadelyn se separa lame sus labios mientras ve y siente que la polla de Ghost está lista para ella.

La doble estimulación de las manos de Jadelyn y la vista de su propia erección siendo acariciada por ella es demasiado para la resistencia de Ghost. Un gruñido bajo y gutural retumba en su pecho mientras su polla se contrae bajo el toque rítmico de Jadelyn.

—Joder, Jadelyn, así…—Su voz es un susurro ronco, casi una súplica—Sigue así y te voy a llenar la boca.

Sus caderas comienzan a moverse instintivamente al mismo ritmo que la mano de ella, buscando más fricción, más contacto. La otra mano de Jadelyn en sus bolas envía descargas de placer que le recorren la columna vertebral.

Sin previo aviso, Ghost la toma por los hombros y la levanta con una fuerza brusca pero controlada.

Jadelyn ríe ligeramente ante eso—No gatito… Quiero saborearte primero… Luego puede montarme…

La risa de Jadelyn es como música para los oídos de Ghost, una melodía desafiante que aviva su fuego interior. Una sonrisa depredadora se extiende bajo su máscara mientras la vuelve a colocar de rodillas frente a él.

—Gatito, ¿eh?—Su voz es un ronroneo oscuro, lleno de una diversión peligrosa—Me gusta cómo piensas, cariño. Pero no te equivoques, yo soy el depredador aquí.

Sus manos se deslizan por los hombros de Jadelyn hasta enmarcar su rostro con posesividad. Sus pulgares acarician sus mejillas mientras la obliga a mantener el contacto visual.

—Puedes saborearme todo lo que quieras—Dice con un tono bajo y seductor.

Jadelyn sonríe mientras vuelve a su posición, ahora sus manos ahora están en los muslos de Ghost. Ella acerca su boca a la punta de la polla de Ghost, pensando la polla por sus labios lentamente y de manera torturandora, cuando vio que a el le gustó, comenzó a bajar lentamente, sus lengua moviéndose al rededor de la polla de Ghost con experiencia mientras deja que entre despacio a su boca.

Un jadeo áspero y contenido se escapa de detrás de la máscara de Ghost mientras la boca caliente y húmeda de Jadelyn lo envuelve por completo. Sus caderas se tensan instintivamente, empujando más profundo en esa caverna placentera. Las manos en los muslos de ella se convierten en puños apretados, los nudillos blancos por la fuerza.

—Mierda, Jadelyn—Gruñe con voz ronca, inclinando la cabeza hacia atrás mientras lucha por mantener el control—Justo así… joder, eres perfecta.

Sus dedos se enredan en el cabello de ella mientras intenta no moverse demasiado rápido. Cada lamida experta de su lengua y cada succión rítmica lo acercan al borde.

—Más rápido, cariño—Exige con un tono urgente.

Jadelyn obedece entusiasmada, usando los muslos de Ghost como apoyo Jadelyn se arrodilla mejor, permitiéndole acelerar el ritmo e introducir en su totalidad la polla de Ghost en su boca y haciendo que le llega hasta la garganta—Mmm~

Una risa gutural y satisfecha se escapa de Ghost mientras su polla desaparece por completo en la garganta de Jadelyn. El sonido es una mezcla de placer y triunfo primario. Sus manos se aferran con fuerza al pelo de ella, guiando el ritmo frenético que ella ha establecido.

—Eso es, joder, tragatela toda—gruñe con voz ronca, sus caderas comenzando a moverse en sincronía con los movimientos de Jadelyn—Mira como adoras esa polla, como si fuera lo único que importa en este mundo.

Sus ojos brillan con una lujuria salvaje mientras observa cómo ella trabaja su miembro con una dedicación que lo enciende aún más. La vista de su mandíbula trabajando, sus labios estirados alrededor de él, es hipnótica.

—Quiero sentir cómo te ahogas con mi semen.

Jadelyn gime exitada ante las palabras de Ghost, su coño palpitaba en deseo y a la vez se humedece, mientras sigue chupando la polla de Ghost y araña los muslos del hombre.

El sonido de los gemidos ahogados de Jadelyn mezclado con el roce de sus uñas contra los muslos de Ghost es casi suficiente para hacerlo explotar allí mismo. Un gruñido bajo y animal retumba en su pecho mientras sus caderas empiezan a moverse con más fuerza y rapidez.

—Sí, arañame, cariño—Jadea con voz quebrada, inclinando su pelvis hacia adelante para penetrar más profundamente en la garganta de ella—Muestra cuánto te encanta estar de rodillas para mí.

Sus manos tiran del cabello de Jadelyn con más fuerza, manteniendo su cabeza firmemente en su lugar mientras marca un ritmo implacable. La sensación de sus uñas clavándose en su piel es como combustible para el fuego que arde dentro de él.

—Voy a llenarte hasta que no puedas respirar—Promete con una voz oscura y peligrosa.

Jadelyn siente las embestida necesitadas Ghost, ella sabiendo que está al borde así que mueve su lengua dentro de su boca para provocar a la polla de Ghost.

La provocación final de Jadelyn, su lengua jugueteando al rededor su polla mientras sigue chupándolo, es la gota que colma el vaso. Con un rugido animal, Ghost se corre violentamente en la garganta de ella, vaciándose en una serie de espasmos fuertes y profundos.

—JODER, JADYLEN—Grita con la voz distorsionada por el éxtasis—sus caderas golpeando contra su rostro repetidamente mientras siento como Jadelyn sigue usando su lengua para estimularlo, prolongando el placer mientras libera cada gota dentro de su boca.

Por un momento, se queda inmóvil encima de ella, respirando pesadamente mientras inclina su cabeza hacia atrás, las de placer disminuyen lentamente. Ghost sonríe y acaricia el pelo de Jadelyn.

—Bien hecho nena… Eres una buena chica…

Luego de decir eso, con un movimiento brusco pero controlado, la levanta del suelo y la gira

para presionarla contra la pared cercana.

—Tu turno—susurra contra su oreja con voz oscura y posesiva.

¿Continuará?…