Ya es primavera, es mi temporada preferida. Donde la naturaleza despertar, renace y da felicidad. En este momento yo soy muy feliz. Y seré más feliz si por fin lograré tener lo que deseo. Y deseó algo caliente y nutritivo.
Para entender mi historia vamos al principio.
Hace unos años era una ama de casa. Para lograr algo en mi vida empezé a trabajar. He tenido varios puestos de trabajo hasta que encuentre uno que me gusto y me mantiene alegre.
En mi nuevo trabajo conocí mucha gente. Entre cuál mis compañeros de trabajo. Que son muy lindos.
Pero más lindo era alguien que ni yo pensaría que me va ha enganchar tanto. Todo empezó con unas bromitas, que ni si quiera me di cuenta que podría llegar a más. Yo la niña inocente empezé coquetear con el sin darme cuenta. Le pregunté una cosa que me pareció muy curioso para saber.
– Porque tienes siempre los manos en frente de tu miembro. – Bueno era una pregunta tonta pero desde esta pregunta empezó el coqueteo -.
– Para proteger – me dijo sencillo y con una sonrisa muy dulce -.
Pasaron unos días pero las manos seguía en parte de abajo. Aquel día me agache a atar los cordones del zapato. Y el aparece en frente mía. Y yo mirándole de abajo acia arriba con una sonrisa le dije.
-Ya no hace falta tener los manos abajo. Que estoy yo allí inocente para cuidarte.
Bueno era una bromita. El mordió el labio de abajo. Soltó las manos y casi me lanza su miembro en la cara. Me levanto rápido. Nos reímos y nos ponemos con nuestras cosas.
Está bromita se puso muy intensa porque siempre cuando me agachaba hacer algo el quitaba los manos y me metía su rostro en la cara. Sinceramente del principio para mí era un juego. Pero poco a poco se puso más caliente. Con palabras o ideas que salía de mi boca sin pensar.
No se de dónde hemos llegado a esta conversación.
– Como es, cuanto mide. Así me lo imagino.
– Pues párese a esto de ancho y largo como esto.
Yo me reí, como que es una broma.
Pero el me dice.
– Al imaginarte como es me escribes lo que quieras hacer con el.
– Si, seguramente.
Pero en mi mente era que no creo que te voy a decir mis imaginaciones si en realidad lo voy ha tener.
Al final parecía interesando en mi en mis imaginaciones.
Y después de un tiempo me viene un mensaje.
Era de el. En el mensaje ponía.
«Espero lo que te vas a imaginar»
Leyendo el mensaje me mordía los labios. Y en mi mente era. «No , no creo que te voy a mandar algo»
Me negaba mucho. No me acuerdo como pero al final le escribí.
El empezó a preguntarme cosas.
«Que me vas hacer a mí polla. »
Yo un poco avergonzado, dije.
«Lo acaricio con mi mano, le doy un besito y lo empezó a chupar»
Después le escribí una historia. En donde el me manda una foto diciendo.
– Lo quieres ver.
– No
– Pero abre la foto
– No por qué si lo veo en la foto lo quere ver en realidad. Lo quere tocar y lo quere tener.
– Vale es mi cara. Abre la foto. No confías en mi.
Yo cojo aire en mi pecho.
– Vale, confirmo.
Y abro la foto y allí veo su carita inocente. Un poquito me asusté pero bueno.
En otro día las bromitas inocente ya no era tan inocentes. Principalmente para mí. Ya a cada vista que lo veía me ponía caliente. Abri una página donde escribía historias eróticas. Las historias eran inspirados en nosotros. Historias de dos empleados que se gustaban.
» Ella era muy cansada. Pero seguía trabajando. Hacia unas copias. El lo vio. Y a saber que esan solos. Se acercan y con sesacion la toca. Sus manos abraza su cintura. Y con otra mano le sostene la barbilla. Y le besa el cuello. Baja los mano debajo de la falda, y con los dedos acaricia el coño. Ella ya caliente. Empieza tocar la polla. Se da la vuelta baja los pantalones. Admira con gusto la polla. Acaricia la cara con la polla. Le da besitos y empieza a chupar. El respirando profundo de placer. Lo coge del pelo y le empuja la polla más adentro de su garganta. Hace movimientos repetidos donde entra y sale la polla de su boca. Ella saboreando la polla dura en su boquita y después de un buen rato ella siente un calorcito que se desliza por su garganta.
El con las manos en el pelo empuja y le sostene profundo hasta que le sale toda la leche. Ya relajado lo levanta le arregla el pelo y le besa muy caliente. Lo sube en una mesa lo acuesta se pone de rodillas y le empieza a lamer el coño como si fuera un helado dulce con sabor de chocolate. Su lengua hace figuritas en su clítoris. Ella está respirando profundamente y con las manos acaricia la cabeza. Y las piernas casi abrazan su cuello. El chupa el clítoris y los dedos jugando adentro del coño. Al rato ella llega al punto final.
Ay allí con esta historia me pongo caliente. Y después de unos días le mando la página y el también lee la historia.
Me escribes un mensaje. Esta historia lo puso muy duro i incluso al leer se toca y termino.
Yo soy simple. Mi vida es como la de todos. O casi soy más rara que otros.
Pero pensar que un hombrecito le pone cuando me ve o habla conmigo o se corre con mis historias. Me dio unos sentimientos radiantes.
Me despertó algo que a lo mejor lo tenía pero muy adentro.
Pero nuestros mensajes no duraban mucho.
Incluso yo le dije que nos vamos a cansar y ya no vamos a querer seguir.
Paro de escribir. Y yo me puse pensativa. Pensé que se enfadó. O ya se cansó.
Bueno en el trabajo también ya no bromeamos. Incluso parecía que nos evitamos.
Pero yo seguía teniendo estas ganas de pensar en el en nosotros. Nos quedamos a solas y el me dijo algo que no me acuerdo. Pero le respondí.
-Ya no quiero imaginar nada. No ves que de mis imaginaciones o de mis historias me pongo a templar. Incluso cuando te acercas estoy rara.
Después de unos días los compañeros de broma me pusieron rompe satisfaer.
Le dije en una conversación con unos compañeros que tenía satisfaer y incluso uno se me rompió. Nos reímos. En este momento el no era. Pero casualmente se entera que tengo satisfaer.
Y después de unas semanas de silencio después de oír mis cosas ,me empieza a escribir. Me pareció un poco extraña pero digo » sigure jugando» es que el me da unos sentimientos que nunca e tenía. Me pregunta.
– Y como es tu satisfaer. Mandame la foto.
Bueno le mando la foto. Me dice pone el satisfaer a lado de tu cara para ver qué grande es y haz foto.
«Ay. Que . Que tienes tú por tu mente »
Bueno estos eran mis pensamientos. Pero me pareció interesante. Y no se por qué pero le quiero obedecer en todo. Y le mando una foto.
– Mmmm que rico te ves. Ahora haz foto con el en la boca
«Ay no. Que»
Bueno y está lo ise. Soy estúpida, pero feliz.
– Ahora manda un vídeo como lo chupas.
Bueno es un poco exagerado. Pero si lo hice. Me puse roja. Pero feliz.
Bueno dentro de un rato me manda un vídeo donde se corre. Cuando veo su polla como dispara la leche. Me imagino que estoy al lado y toda la leche cae en mi cara. Que gustó.
Y allí me acuerdo de mis palabras. Si lo veo lo quiero. Soy loca. Lo quería tocar. Tenerlo en mi mano, besarle , tenerlo en mi boca,al lado de mi cara. Saborearla como un helado,o como un plátano.
Pensé que va a durar la conversación. Pero otra vez se cortó.
Llegar este día al trabajo al verme puso una cara como «que locura» quería hablar con el pero era distante. Incluso en unos días se puso molesto. No se por qué.
Quisiera creer que se puso molesto porque estaba ansioso de tenerme. Y no podía hacer nada. O puede que se asusto.
Yo también estaba asustada. Y siempre repetía por qué me pasa esto a mí. Y por qué no podemos avanzar. Incluso un día ya estaba lista para avanzar en realidad. Pero no sucedió nada. En conclusión hemos tenido sexo online. Me hace reír esta situación.
Yo no soy de hierro. Y si, soy mujer que también puede estar triste y cansada. Osea como todos en este mundo. Y he tenido unos días muy raros. Deseando, sufriendo porque no puedo tener lo que quiero, incluso llorando por estúpida. Las cosas que sentía por él eran como una droga. Al tenerla me sentía feliz y a no podía tenerlo me sentía perdida y extraña. Deseaba tener más conexión con el por qué me hacía feliz. Y ya no quería seguir porque me rompe en mi algo y me siento triste.
En cada rincón del trabajo donde me iba estaba deseando que viniera detrás de mi que me agarraban y me decía que le vuelvo loco, que me quiere saborear. Que lo que siete lo quieren probar en realidad. Y siempre tenía estos imanes en mi cara.
Incluso mi mente me ponía imágenes con su cara con su cuerpo.
Después de un rato empiezo a escribir. Me hizo su sumisa. Y el era mi amo. Era un juego online entre nosotros.
El me decía que hacer y lo tenía que cumplir.
Con todo lo que hacia, el me daba recompensa. Foto de partes de su cuerpo.
No duro mucho el juego. Después de que se correrá a quinta vez creo.
Otra vez silencio.
Empiezo a preguntar si no quiere salir a tomar algo. Le propuse a hacer nuestras fantasías realidad, pero el se nego. Y yo ya le dije que no creo que vayamos a hacer algo. Me puse a pensar que a el le gusta este juego y no quiere salir de su zona de confort. Pero al final el puso su punto.
– Tu no sabes así que no digas que no vamos a hacer.
En serio es una tortura para mí. Jugar con el es muy divertido y relajante, pero cuando se pone frío yo me pierdo.
Puede que yo también me ponga fría con el. Pero no es que lo quiero ignorar o lo quiero alejar.
Al revés tengo miedo a no equivocarme, a hacer algo que nos lastime, o nos descubra.
Mi mente se está tranquilizando para que no sufra. Mi cuerpo lo desea tanto que a veces tiembla solo viéndolo o pensándolo, o oírlo.
Si a decir estás cosas parece que estoy enamorada. Bueno a lo mejor si . Pero en estos momentos solo quiero saborearla una vez. Para saber que se siente tener a alguien que lo deseas tanto. Y quisiera creer que el también me quiere saboriar. Me quiere por unas horas.
Que estemos juntos sudados del calor de los cuerpos y pasándolo bien así como no hemos pasado en la vida con alguien más. Que seamos las partes que se juntan y encaja perfectamente para nuestra locura.
Siempre tengo historias calientes con él en mi mente.
Que pena que no pueda ser realidad.
Hay un dicho que tiene que ser será que no entonces no.
Intentaré calmarme mis ganas.
Que sepas mi amo siempre tendré deseos contigo.