Me llamo patricia y mi prima Lisbeth me animó a contar esta vivencia, nos sucedió a las dos pero lo cuento yo.
Tenía recien cumplidos los 18 años y en la fiesta mi tía Ana me regaló un camping para una semana.
Me encantó el regalo y como era para tres decidí que viniese mi prima Lisbeth de 19 años y mi tía Ana de 35.
Ana era la hermana soltera de mi padre y de la madre de Lisbeth.
Pusimos fechas y como era verano partimos en unos días.
Tras unos kilómetros en tren y bus por fin llegamos al camping.
Teníamos una pequeña cabaña y dormíamos en sacos de dormir que tenía mi tía y era uno de matrimonio y el otro individual y la verdad para no gastar ni lo pensamos
Yo soy rubia con pelo lacio que tengo siempre en coletas, un cuerpo lleno de pecas y los pechos ya desarrollados de tamaño normal con unos pequeños pezones rosados.
Lisbeth es baja y morena con cuerpo de niña y dos pequeños pechos con pezones oscuros.
Ana mi tía la cual hemos visto desnuda muchas veces tiene el cuerpo más ancho con buen culo y dos pechos grandes.
Al llegar en la mañana nos dio tiempo de instalarnos y ponernos los bikinis para la piscina.
La primeras risas fue mi tía al verme desnuda con pelos en la vagina, ella y mi prima lo tenían sin un pelo y entre las dos me convencieron para rasurame.
En la pequeña cabaña que tenía solo un pequeño baño y espacio para los dos sacos de dormir se pusieron al rasurado.
Mi tía me acostó en una toalla y mi prima me trajo jabón y una máquina de afeitar.
Yo quería hacerlo sola pero mi tía insistió para quitarme los pelos de más abajo.
Lisbeth se fue a la piscina para buscar hamacas disponibles y yo con las piernas abiertas y algo de vergüenza.
Ana me puso el jabón y empezó y como era en familia y mujeres pues nos reíamos.
El pubis todo bien, pero percibo que tal vez sin querer y con naturalidad mi tía tiene dedos en mis labios vaginales. Me noto rara y me pongo muy colorada.
Cuando empezamos por abajo ya mi sofoco me puso nerviosa, yo era virgen y salvo la mía ninguna mano había estado por esa zona.
Me reía de la vergüenza pero un dedo al rasurar como apoyo se puso en mi clitoris.
Que me pasaba, me estaba exitando. Mi tía rasuraba rápidamente e igual hacía su dedo en mi clitoris todo lleno de espuma.
Me humedeci y mientras Ana no paraba de hablar yo estaba en silencio con ojos cerrados.
Me tocaba a un ritmo cada vez mayor y pasado el rato tuve un orgasmo que disimule con risas.
Ana me limpió y a la piscina fuimos, yo iba aturdida pero la verdad que feliz porque seguro que mi tía lo hizo sin querer.
En la piscina jugamos y cogimos sol mientras decidí no contar nada a Lisbeth .
Ana era la única que hizo topless y le vi un pecho grande bien puesto y unos pezones rosados e inmensos.
Después de la ducha y cena en zona comunitaria y bailar un rato fuimos a la cabaña.
Y a suerte le tocó a Lisbeth los tres primeros días dormir con mi tía y a mi los tres últimos mientras la noche restante mi prima y yo juntas.
Pasaron varios días y la verdad muy divertidos, hicimos playa senderismo y hasta Lisbeth ligó con un chico del camping.
Ella si había tenido novios y me contaba sus cosas con las cuales yo me masturbaba.
Una noche mi tía nos llama y dice que escuchemos, en la cabaña de al lado se oian muchos gritos de mujer, la verdad que hablaba groserías y no paraba de chillar, es verdad que yo escuché en alguna ocasión a mis padres pero mi madre gemia muy bajo en comparación.
Di buenas noches y me dormí, pero entre el calor la exitacion por oír a esa mujer me volví a despertar.
Quería tocarme pero me daba vergüenza me pillaran.
En esto oigo un gemido muy bajo,claramente de mi prima Lisbeth y pensé que ella no tenía vergüenza y se masturbaba. Al rato su orgasmo que fue intenso y muy sexual.
Yo ahora si que estaba empapada y mis manos rozaron mis pezones. Me acariciaba en la noche mientras mi otra mano entró en mi sexo y me toqué.
Volví a escuchar un gemido y esta vez era mi tía, eran algo más fuerte y después de un rato su orgasmo iban acompañados de movimientos del saco de dormir.
Pense en Lisbeth e imaginé que dormía ya plácidamente, mientras yo me moje mis dedos con mi humedad y me frote el clitoris mientras apretaba un pezon hasta correrme con mucho placer.
Igualmente no le conté nada a Lisbeth ni ella a mi lo cual era extraño entre nosotras.
Y pasaron dos días, todo igual de feliz,las noches con mi tía algo incómoda pero era lo que tocaba.
Lisbeth seguía con ese medio novio y llegaba muy tarde a su saco de dormir.
A la tercera noche me llegó lo inesperado pero a la vez maravilloso.
Yo dormía en camiseta corta y mis braguitas,mi tía en bragas pero sin nada arriba. Llevaba dos noches notando esos pechos junto a mi.
Era tarde y dormíamos o lo intentamos, de repente noto a mi tía que pone sus manos en mi pecho, yo intento como hablar pero ella me pide silencio y que confíe.
Abre el saco siempre pendiente a ver si Lisbeth venía, en la oscuridad me quita la camiseta y empieza a besar mi cuello y bajar a mis pechos.
Sus labios chupaban mis pezones y yo me sentía cada vez mejor.
Siguió bajando besandome la barriga hasta que puso sus labios en mi vagina pero por encima de mi braga,me estuvo besando así un rato mientras mis bragas ya empapadas molestaban.
Me las quito,yo quería que siguiese, no pensé que pudiera tener tanto placer.
Puso su lengua y de arriba a abajo me comía entera, yo gemia y decía siiiii después empezó en círculos por toda la zona.
Algo grande me venía lo intuía, puso su boca en mi clitoris y empezó primero despacio y cada vez más fuerte a comerme entera, yo quería que entrara en mí y pedía más y más.
De repente noto primero un dedo y después dos que me penetran y se mueven dentro afuera al ritmo de sus lamidas
Me metió los dedos hasta el fondo y yobsin dolor alguno tomé su cabeza con mis manos y la apreté a mi chocho
Le decía que no parase y más fuerte cuando una corriente eléctrica me vino por todo el cuerpo y empecé a gritar y gemir
Que maravilloso dije a mi tía Ana.
Ella se levantó y puso sus pechos en mi boca,yo chupaba esos grandes pezones mientras oía sus gemidos .
Se colocó encima de mi y puso su chocho en mi cara, estaba muy mojada y yo lamia el clitoris y su raja. Ella se movía y giraba pues marcaba el ritmo. Aceleró mucho y tuvo entre pequeños gritos su orgasmo.
Nos acostamos y no escuchamos llegar a Lisbeth.
El último día de despedidas de todos,yo con Lisbeth en el saco hablamos horas y horas pero el secreto de ambas con tía lo dejamos para más adelante.
Mi tía al poco se casó y nos invitó a su luna de miel.