Capítulo 3
- Mi primera vez con ella
- La propuesta
- La boda
La boda
Pasaron las semanas y Kimberly se encontraba muy emocionada organizando nuestra boda…
Sus hijas por su parte Perla Alexa y su otra llamada Nadia Ariel habían recibido la noticia de que su madre se casaría muy emocionadas, pues imaginaban que al fin iban a saber lo que era tener una papá presente en sus vidas…
Cuando visitaba a su mamá las niñas notaban lo cariñoso que era con ella, veían a su mamá sentándose en mis piernas mientras la besaba en la boca sobre el sillón de su sala, viendo como mi mano recorría la cintura de su madre mientras que ella me besaba la boca…
Cuando las pequeñas veían que mi Kimberly su mamá se sentaba en mis piernas, las niñas corrían hacia nosotros y trataban también de sentarse sobre mis piernas, su mamá sentada en una de mis piernas mientras nos besabamos y las niñas trataban de sentarse en mi otra pierna, a veces Perla Alexa se colgaba de mi cuello tratando de separarme de su mamá, jugando obviamente, mientras que Nadia Ariel trataba de quitar a su hermana mayor he intentaba hacer exactamente lo mismo…
Durante mis visitas, yo era muy claro con las niñas, les decía que muy pronto me casaría con su mamá y formaría muy pronto parte de su familia…
Kimberly por su parte les decía a sus hijas que yo sería como un padre para ellas, que sería como el papá que ellas nunca tuvieron…
Por otro lado, el papá biológico de las niñas en los meses que preparábamos nuestra boda hacía acto de presencia con más frecuencia de lo habitual, lo que la verdad reconozco que era una situación que a mi me molestaba mucho, debido a que yo sentía que acercarse a sus hijas era solamente una excusa para acercarse nuevamente a mi mujer, la cual yo estaba a punto de convertir en mi esposa…
Sabes algo Kimberly, no tengo problema que tú ex frecuente a sus hijas, pero no quiero que cuando lo haga te quedes a solas con él…
¿Vas a empezar con las desconfianzas? Si es así desde el principio nuestro matrimonio no va a funcionar…
¡No es eso Kimberly, solo creo que ese hombre usa de excusa a tús niñas para estar cerca de tí, lo cual no me parece!…
Sabes algo, yo te amo y no tienes porqué desconfiar de mi… Desde el principio te deje muy claro que mi trato con mi ex solo era por las niñas y no voy a quitarles el derecho a mis hijas de que sigan viendo a su papá, solamente porque tú te sientes celoso de él, al diablo con tus inseguridades…
Pues si sigues en este plan, nuestra relación no va a funcionar…
Fueron las palabras de Kimberly…
Yo me trague mi orgullo y le respondí…
Ahora que nos casemos serás solo mía y no quiero compartirte con nadie mas…
Y así será, te seré fiel, pero tú también pon de tú parte y bajale a tus celitos infantiles para que nuestra relación de verdad funcione… Contestó Kimberly muy molesta…
Pasaron los días y llego el gran día…
Kimberly y yo habíamos invitado a nuestra familia y a nuestros amigos más cercanos
a nuestra boda, ella y yo habíamos decidido casarnos por el civil… En una boda muy intima y privada…
Nuestra economía había crecido fluctuosamente en los últimos meses y mucho más desde que presentamos el proyecto en la oficina y ya teníamos planes incluso de comprar nuestra casa propia…
Por mi parte yo invite solamente a mis familiares más cercanos a la boda y a un par de mis mejores amigos, por su parte Kimberly invito a su familia más cercana y por supuesto también invito a sus mejores amigas.
La boda por el civil se celebro en un jardin muy bonito, decorado naturalmente con flores y arboles naturales del lugar…
Las niñas de Kimberly: Perla Alexa y Nadia Ariel llevaban la cola del vestido de su madre, mientras que ella caminaba con rumbo al altar, en donde yo la estaba esperando muy emocionado y con algo de nervios…
Kimberly se veía radiante, super preciosa vestida de blanco, parecía toda una reina que iba acompañada de sus 2 princesitas al altar…
Pronto Kimberly sería mi mujer legalmente, y quizás se preguntaran porqué yo había decidido casarme con una madre soltera, despues de describir lo hermosa y atractiva que era Kimberly y de las veces que estuvimos juntos.
Kimberly y yo platicábamos de nuestros planes a futuro, comprar una casa propia y seguir trabajando juntos en equipo para crecer profesionalmente y hacer crecer nuestros proyectos y nuestros ingresos, habíamos dejado de ser simples empleados en la compañía hotelera para la que trabajábamos y ahora formábamos parte del comité de asociados e inversionistas.
Nuestra economía se había disparado por los cielos y al fin podíamos sentir que cada uno de nosotros gozaba de una libertad financiera que hace tiempo habíamos solamente soñado cada uno por su cuenta, antes de empezar a relacionarnos sentimentalmente Kimberly y yo estábamos solamente enfocados en nuestros trabajos y para mí, la rutina de mi vida se había vuelto monótona y rutinaria.
Hacía falta una chispa extra en mi vida, una motivación personal que no solo se tratase de sentirme realizado en el campo laboral y financiero, me hacía falta una compañera de vida y Kimberly era el tipo de mujer que había soñado toda la vida conocer y había decidido compartir su vida conmigo.
Yo me sentía muy afortunado de que mi socia y compañera en los negocios hubiera querido formar parte de mi vida personal, sentía que de algún modo Kimberly y yo nos complementábamos de una forma única y especial cuando trabajabamos juntos solian salirnos los proyectos muy bien…
Además de el hecho de que yo sentía que me había sacado la lotería por el simple hecho de que Kimberly se hubiese fijado en mí, y lo sé, lo sé, era una madre soltera, pero no solo era una madre soltera, Kimberly era una buena estratega en los negocios y en las inversiones y tenía un lado creativo que hacía facturar a la empresa hotelera en la que trabajábamos con montos financieros y millonarios de hasta 8 cifras y recordemos que también Kimberly tenía un cuerpo esculturalmente divino que parecía que había sido esculpida por los mismísimos Dioses de forma personal…
El hotel se había expandido territorialmente en diferentes estados del país y todo fue gracias al proyecto que Kimberly y yo habíamos presentado sobre los servicios extras que el hotel decidió ejecutar en todos los demás hoteles de la firma.
Gracias a eso a Kimberly la nombraron directora de proyectos de expansión de la firma del hotel y a mi sub director de proyectos internos de inversión…
Kimberly proponía una nueva idea de oportunidad para hacer crecer los servicios que brindaban los hoteles de la firma a sus clientes y con estos generar más ingresos y yo era el encargado de dar el visto bueno analizando que los proyectos de inversión fueran realmente viables y que generaran grandes guanacias a los principales socios he inversionistas de la firma…
Así fue que Kimberly y yo empezamos a formar parte del comité de los socios de los hoteles obteniendo regalías y ganancias por nuestras ideas y obteniendo un porcentaje del 5 % en las acciones del hotel, 5% por cada uno lo aclaró y por cada hotel que tenía la firma y en el que se aprobaban nuestros proyectos, ósea 5% para Kimberly y 5% para mí, 10% del total de las acciones de los hoteles en conjunto, fue así que pudimos ahorrar entre los dos para comprar una casa bonita para Kimberly y para mí y pues también para sus dos niñas y obviamente también pudimos darnos el lujo de comprar cada quien su propio auto…
Ante el altar, ambos nos dimos el sí, al fin Kimberly y yo éramos marido y mujer, sus hijas ahora eran mis hijastras y de cierta forma también me había ganado el cariño de ellas…
Kimberly estaba fascinada de la forma en que la trataba a ella, pero sobre todo a sus hijas Perla Alexa y Nadia Ariel que me veían de cierta manera como la figura paterna que hacía falta en sus vidas…
Kimberly y yo nos fuimos de luna de miel y parecíamos dos adolescentes muy enamorados…
Aunque no lo crean, nuestra noche de bodas entre Kimberly y yo fue mejor que los encuentros casuales que llegamos a tener antes de formalizar algo…
Esta vez pude hacer mía a Kimberly de una forma que no la había hecho antes y reconozco que ella fue en la cama de una manera más atrevida en nuestra noche de bodas de lo que había sido nuestra relación mucho antes de formalizar algo de manera oficial…
Tuvimos sexo de tantas formas tan distintas tantas veces y en tan diferentes posiciones, que reconozco que Kimberly me enseño nuevas poses que jamás se me hubieran ocurrido…
Hacer el amor con Kimberly era una experiencia única y super excitante, sus senos eran perfectos, sus nalgas eran enormes, su cintura tenía una silueta casi perfecta, su abdomen era plano, besaba mi boca de forma única y también al besarnos sus labios carnosos provocaban en mí un deseo lujurioso por ella de comerme su boca a besos mientras manoseaba de pies a cabeza su cuerpo, apretaba sus espectaculares nalgas con mis manos al hacerle el amor, me encantaba tener sexo con ella ya que era increíble en la cama…