Capítulo 26
- Mujer y sumisa I
- Mujer y sumisa II
- Mujer y sumisa III
- Mujer y sumisa IV
- Mujer y sumisa V
- Mujer y sumisa VI
- Mujer y sumisa VII
- Mujer y sumisa VIII
- Mujer y sumisa IX
- Mujer y sumisa X
- Mujer y sumisa XI
- Mujer y sumisa XII
- Mujer y sumisa XIII
- Mujer y sumisa XIV
- Mujer y sumisa XV
- Mujer y sumisa XVI
- Mujer y sumisa XVII
- Mujer y sumisa XVIII
- Mujer y sumisa XIX
- Mujer y sumisa XX
- Mujer y sumisa XXI
- Mujer y sumisa XXII
- Mujer y sumisa XXIII
- Mujer y sumisa XXIV
- Mujer y sumisa XXV
- Mujer y Sumisa XXVI
Así fue, estuvimos hasta más o menos las doce sin parar.
-Paramos a tomar un café —no fue una pregunta— lo necesito.
-Alicia. -Como tú digas…
No la respuesta, sino como me la dio, me mosqueó, y me ratificó que la conocía de algo, y el no recordarla, porque lo cierto es que era todo un bombón, me tenía un poco distraído. Esta vez salimos a la cafetería de la calle, no me apetecía un café de máquina. Miré con disimulo el móvil y vi que tenía varios mensajes, entre ellos uno de Maca.
– ¿Qué tomas? A mí no me hace falta pedir, ya saben lo que quiero.
-Alicia. -Pídeme un té verde, ¿de verdad no te acuerdas de mí?, jajajaja, porque yo de Sire Leo si…
En ese momento…
Así terminó el último capítulo…
…su imagen se me vino a la cabeza, al igual que su nombre, muchos recuerdos y todos gratos, para nada sexuales, ya que ella fue a la primera Domina que conocí cuando inicié mis andaduras por este mundo…
-Ahora sí, que conste que me has resultado muy familiar, pero es que puede hacer 20 años de la última vez que nos vimos, —bajando la voz— Domina Lina, jajajaja, que pequeño es el mundo.
-Alicia. -Sí muy pequeño, la verdad es que me hizo mucha ilusión cuando me asignaron esta auditoría y vi tu foto en el directorio de la empresa.
-Jajajaja, ahora entiendo porque estoy aquí, porque no tenía sentido…
-Alicia. – ¿Te ha molestado? —lo dijo contrariada— tenía ganas de retomar el contacto…
-Tranquila, no me ha molestado para nada, jajajaja, al revés que haya salido de ti me ha encantado.
-Alicia. -Gracias, y si te vale la auditoria la has pasado a los cinco minutos, jajajaja. ¿Y tú que haces por Sevilla?, con lo que te gusta tu tierra…
-Jajajaja, ¿tú que crees?, aunque suene a cursi, el amor, he dado con mi media naranja en todo…
-Alicia. – ¿Me la vas a presentar?
-Claro, esta misma tarde, si no terminas muy tarde, podemos quedar a tomar café, ¿pero y tú?
-Alicia. -He estados más de 12 años fuera de España, y he vuelto por mi madre que no está muy allá de salud, así que ahora mismo ubicándome en “todo” jajajaja. Y no, a las seis como muy tarde.
-Perfecto, pues no hagas planes, yo me he venido en la moto, pero llamaré a Olga para que venga a recogernos.
-Alicia. – ¿Te gusto así o me cambio antes?
Sabía que estaba jugando conmigo, me conocía muy bien, lo mismo que yo a ella, si seguía siendo la misma. En aquellos años congeniamos muy bien, teníamos el mismo sentido de humor y por supuesto jamás nos faltamos al respeto.
-Jajajaja, ya veo que sigues igual, anda vamos a terminar.
A la hora de comer ya había terminado conmigo, pero de mutuo acuerdo lo alargamos hasta las seis de la tarde. Comimos por separado, ya que ella, a disgusto, lo tuvo que hacer con los CEO de mi empresa. Aproveché ese momento para llamar a Olga.
-Olga. -Buenas tardes AMO, ahora lo iba a llamar yo, jajajaja…
-Pues eso que te evitas, he invitado a una persona a tomar café y me he venido en moto, así que me hace falta que nos recojas, y vente con Amparo. Es mi jefa, así que cuidado…
-Olga. -Allí estaremos un beso AMO.
Me gustaba cada vez más, no hizo preguntas… Al final su comida se alargó, por lo que yo me fui a mi despacho a trabajar, hasta que a las seis en punto se asomó a la puerta…
-Alicia. -Cuando quieras.
Fuimos riéndonos todo el trayecto existente desde mi despacho a la calle, ya que se enganchó a mi brazo, lo que llevó a más de una mirada y comentario…
-Es que te gusta, jajajaja —vi a Amparo y a Olga— allí está mi mujer y mi cuñada…
-Alicia. -La morena es tu mujer, jajajaja, ¿a qué sí? —solo me reí— hay cosas que no cambian Sire, jajajaja.
Nos acercamos y las presente, sonreía pícaramente, ya que notó que ni Olga ni Amparo sabían quién era. Además que se las presente como mi jefa de Madrid. Olga iba relajada, eso sí, marcó territorio rápidamente, con el beso que me dio, mientras Amparo estaba desubicada, sin saber porque estaba allí.
-Olga. – ¿Dónde vamos a tomar café?
-Al chalet.
A la única que sorprendió fue a Amparo. Nos subimos en el coche y antes de subirnos, supe que había acertado con Amparo que llevaba un traje negro elástico de punto, lo que resaltaba su figura, medias negras con costura y unos zapatos de tacón de 10 centímetros, por la mirada de leona de Alicia, mientras que mi mujer iba como siempre espectacular, con un vestido beige crudo, medias igualmente beige con costura, y zapatos a juego.
-Olga. – ¿Le gusta Sevilla?
-Alicia. -Sí, ya la conocía de antes, aunque viéndote ya veo porque a Raúl le gusta Sevilla…
Por primera vez en mucho tiempo, la vi ponerse roja, y hasta hacer una mueca de enfado al ver cómo me reí…
-Jajajaja, no te enfades cariño, a ella la conozco desde hace muchos años, y no, nunca hemos estado juntos, pero eso lo entenderás más tarde, ahora tengo que llamar a Eloísa.
Marqué su número, poniendo el manos libres…
-Eloísa. -Buenas tardes AMO, iba a llamar a Nina, porque no sabía si podía o no llamarlo.
-A mí siempre me puedes llamar. ¿Cómo va todo?
-Eloísa. -Por eso quería hablar con usted, AMO, ha sido más fácil de lo esperado, no ha tardado en abrirse, y en su favor, él se creía que lo que me iba a proponer también me iba ayudar a salir de las garras de mi padre. Él es masoquista AMO —la cara de Amparo fue para grabarla— pretendía que fuésemos pareja solo de cara a la galería, porque él necesita una mujer que lo sepa tratar.
-Jajajaja, qué familia —Alicia se hecho a reír al ver el codazo que me dio Olga— como supongo que no le has contestado —algo lógico— le vas a decir que sí, pero con una única condición, mañana tenéis con hablar con su madre y en persona, para formalizarlo todo, invéntate lo que quieras, pero o eso o nada.
-Eloísa. -No creo que haya problema, AMO, está muy perdido, y creo que si no lo guía usted —me gustó y a Amparo también— le puede ir muy mal.
-Perfecto, pues mañana voy a organizar una cena, en cuanto sepas a qué hora llegáis llama a Nina, yo la pondré ahora mismo al corriente de todo.
-Eloísa. -Así lo haré AMO, gracias.
-Creo que al final vamos a quedar todos contentos, ya tienes sirviente.
La cara de Amparo y Olga era de no entender…
-Alicia. – ¿Eso quiere decir que estoy invitada a la cena, jajajaja?
-Si, te van a gustar —solo lo entendió ella— voy a llamar a Nina, espera.
-Nina. -Buenas tardes, AMO.
-Buenas tardes Nina, reserva para cenar mañana para ocho, tenemos fiesta de compromiso, y no nos esperéis hoy, nos quedamos en el chalet. De todas formas te llamara Eloísa para confirmar que vienen.
-Nina. -Gracias, AMO, mañana nos vemos.
Ya estábamos dentro del chalet, pero ninguna se había bajado…
-Vamos que me apetece un café…
Entramos en la casa, y sabiendo más o menos de dónde venía la amistad con Alicia, tanto Amparo como Olga, se quitaron los vestidos, lo que me reafirmó mi decisión tan espontanea como acertada, al ver como Alicia se comía con la mirada a Amparo, al quedarse con un precioso conjunto de seda negra de braga y sujetador.
-Olga. – ¿A qué esperas PERRA?
-Amparo. – ¿Qué toma la SEÑORA?
-Alicia. -Un té verde.
Nosotros tres entramos en la salita, Alicia se sentó en uno de los sillones mientras que yo lo hacía en otro y Olga, más tranquila, se arrodillaba junto a mí. Aprovechando que no estaba Amparo.
-Te van a gustar, pero de ti depende, a mí me gustaría que te los quedaras a los dos.
Alicia se reía al ver la cara de no entender de Olga y sus ganas de saber. Entró Amparo con la bandeja y fue a servirla a ella primero.
-Alicia. – ¿Eres tonta?, —soltándole un azote que casi le hace tirar la bandeja— no sabes que primero es tu AMO.
-Amparo. -Perdón, SEÑORA, pensé…
-Alicia. -Desde cuando las ESCLAVAS —dio en el blanco al ver como sus pezones se endurecieron— piensan, ¡¡¡vamos!!!
Ruborizada y terriblemente excitada se giró y tras servirme a mí, y sabiendo lo que se esperaba de ella, después la sirvió a ella, dejando para último lugar a Olga. Sabiendo cuál era su papel, ni hizo intención de coger lo que ella se había preparado, rápidamente tras soltar la bandeja se fue de rodillas, quedándose en posición de espera. Me apetecía jugar un rato con Olga…
– ¿Tenías pensado irte a Madrid el fin de semana?
-Alicia. -Jajajaja, ya no, jajajaja, pero tendré que llamar al hotel, tenía la salida para mañana viernes.
-No, no llames, mañana lo dejas preparado y mandaré a alguien a que recojan tu maleta y la traigan aquí. Además te puedes quedar hasta que termines la auditoria.
-Alicia. -Lame mis pies ESCLAVA, que necesito relajarme, antes de ver mi dormitorio…
Abandonando su posición y a cuatro patas se acercó a Alicia, y con mimo, tras descalzarla, empezó a lamer y besar sus pies. Me levanté y ante la atenta mirada de Olga, me dirigí al mueble de dónde saqué un par de arneses, varios floggers y palas, dejándolas encima de la mesa…
-Diviértete.
Abrió los ojos, sonriéndome satisfecha…
-Alicia. -Para ESCLAVA, vamos a ver si mereces la pena.
Su condición y la excitación que ya asomaba en su cara, estaban muy por encima de no entender nada.
-Desnúdame PERRA.
Lo estaba deseando, rápidamente empezó a hacerlo, eso sí, no podía apartar la mirada de Alicia, contemplar cómo se levantaba imponente y con una sensualidad que hizo a mi polla reaccionar, se deshizo del vestido, dejándolo resbalar por su cuerpo, apareciendo un precioso conjunto de encaje blanco de sujetador y braguita…
-Alicia. -A la mesa ESCLAVA, manos sobre ella y culo fuera…
La atención que le estaba prestando a Alicia, me sirvió para bajarla un poco a su verdadero sitio, porque sin que lo esperara, la cogí del pelo y le solté un bofetón…
– ¿La prefieres a ella PERRA? —al verse pillada, casi se echa a llorar— a la mesa junto a la PUTA de tu cuñada…
-Alicia. -Ufffff —tras ver dos culos perfectos y juntos a nuestra disposición— vaya culo que tiene la ZORRA —lo dijo con intención de humillarla— de tu mujer. ¿Sabes que a pesar de los años que nos conocemos va a ser la primera vez que vamos a compartir?
-Alguna vez tenía que ser la primera, son las dos tuyas.
Sabiendo que había cometido una falta grave, ni se movió, solo sacó más el culo.
-Olga. -Haga conmigo lo que desee, SEÑORA, me lo merezco…
No había terminado de hablar, cuando recibió el primer azote y nada suave…
-Alicia. -Calla ZORRA.
Contemplándola, viendo cómo iba de un culo a otro, y mientras la cara de Amparo era de felicidad y entrega, en la de Olga había pena por haberme fallado, me senté desnudo y empalmado y cogiendo el móvil…
-Buenas tardes María, ¿Qué sabemos de Maite?
-María. -Buenas tardes Raúl —eso me dio a entender que no estaba sola— bien sabe la respuesta, un momento —sentí sus tacones alejarse— perdón AMO, es que tenía clientas, pero ya se ha quedado Maca con ellas. Ya nos ha preguntado, eso sí, con mucho respeto si habíamos hablado con usted. La he tenido que mandar al almacén, no daba pie con bola, jajajaja. Está dispuesta a todo, si le soy sincera, fuera del nerviosismo, esta radiante…
-Si os podéis apañar sin ella, mándamela al chalet, que coja un taxi. ¿Sabes la dirección?
-María. -Sí la sé, se la envió ahora mismo, aquí está estorbando más que trabajando, jajajaja.
Colgué sin despedirme, al ver como Alicia, soltando el floggers se estaba colocando un arnés tras montar uno de los dildos más gordos y largos. Estaba terriblemente excitada, sus pezones casi atravesaban el sujetador, y en sus braguitas, que hasta le costó despegárselas de su coño, para introducirse su parte del dildo, había una gran mancha.
-Alicia. -Me voy a follar este coño, uffff, a esta PERRA, le gusta.
Por las piernas de Amparo corría un torrente de líquidos…
-Prefiero que te folles a mí PERRA, hoy no la quiero usar.
El cuerpo de Olga tembló y sus ojos se llenaron de lágrimas.
-Alicia. -Cómo desees —se puso tras ella y tras soltarle una fuerte nalgada en su rojo culo— no sabes la ilusión que me hace este regalo.
Apartó su braga y de un golpe seco le metió el dildo en un coño que al igual que el de su cuñada, estaba chorreando…
-Ya he llamado a su sustituta para esta noche.
-Alicia. -Ni se te ocurra PERRA, como te corras lo vas a lamentar…
No hablaba, pero era cierto que ya había perdido la costumbre de aguantar, y estaba haciendo verdaderos esfuerzos para no correrse… Di la vuelta a la mesa y me puse frente a ellas y con brusquedad, primero a Amparo, la cogí con fuerza del pelo y le metí mi polla en la boca, hasta el fondo, y tras varias embestidas, cambié de boca, ver los ojos llorosos de Olga, me ponía y mucho…
-Uffff, que bocas tenéis ZORRAS, uffff, como me tenéis la polla…
-Alicia. -Aggggg, me corroooo, me corroooo, GUARRAS, me corrooooo, —se salió del coño de Amparo que fue dónde le sobrevino el orgasmo y con fuerza, cogió del pelo a Olga tirándola al suelo, a la vez que se deshacía del arnés— chupa PUTA, demuéstrale a tu AMO lo buena SUMISA que eres…
Casi la ahoga al pegarle el coño a su boca, con fuerza… Ocupé su lugar y con ganas, con deseo se la metí a Amparo, pero lo hice por su culo…
-Amparo. -Aggggg, siiiii, gracias, gracias, AMO por encular a esta PUTA, siiiii, fuerte, fuerte, rompa este culo, aggggg…
-Alicia. -Aggggg, que boca, que boca tiene esta PUTA, agggggg, me corrooooo, me corrooooo…
-¡¡¡Meate en ella!!!
-Alicia. -Siiiii, agggggg, lo que digas Sire, aggggg, traga, traga, ZORRA… —se separó jadeante de ella y cogiéndola del pelo la obligo a mirarla y tras escupirle— ¡¡¡córrete!!!
-Olga. -Agggggg, siiiii me corrooooo, gracias, gracias —días más tarde me reconoció que fue una de sus corridas más intensas— gracias SEÑORA, gracias por usar a esta PUTA, agggggg, siiiiiiii ufffff, agggggg.
Lo que vino a continuación, me sorprendió y mucho y por todo…
-Alicia. -Sácala de eso culo de ZORRA, Sire —a la vez que se colocaba junto a Amparo con su culo fuera— rómpeme el culo, es tuyo y virgen…
– ¿Estas segura?
-Alicia. -¡¡¡Fuerte!!! hazlo ya por favor.
Para disgusto de Amparo saqué mi polla de su culo y colocándome tras Alicia, rompí sus bragas, si así lo quería, así lo tendría, y apoyando mi polla, que por suerte para ella, estaba lubricada, eché todo el peso de mi cuerpo sobre su culo…
-Aggggg, siiiii ufffffff, que culoooooo.
-Alicia. -Aggggg, quema, quema, pero no pares, no pares cabronazo, sigueeee, sigueeee, alguna vez tenía que ser…
Lo cierto que yo estaba fuera de mí y cogiéndola del pelo, empecé a entrar y salir con fuerza de su culo, obviando sus quejidos de dolor, que poco a poco iban siendo sustituidos por gemidos de placer…
-Me corroooo, me corrooooo, ufffffff, que placer, aggggg.
-Alicia. -Agggggg, siiiii, siiiiiiii, me corrooooo ufffffff, me gustaaaaa…
Qué le gustó era seguro, tras la corrida, sentí resbalar por mis piernas su meada, la muy ZORRA se estaba meando otra vez…
-¡¡¡A qué esperáis, ya nos estáis limpiando!!!
Olga tratando de ganar puntos se dedicó a ella, mientras Amparo, con glotonería se dedicó a mi polla…
-Alicia. – ¿Las dejamos? —asentí riéndome— en pie, morrearos y os podéis correr…
Olga era la más necesitada, y eso que ya se había corrido una vez, así que cogiendo de un puñado a su cuñada, empezó a besarla…
-Olga. -Agggggg, siiiii, gracias, gracias, SEÑORA, gracias por premiar a esta PERRA SUMISA, aggggg…
-Amparo. -Me corrooooooo me corrooooo, siiiii, gracias SEÑORA, gracias, por agggggg, siiiiiiii.
El aguante tuvo su premio, ya que tuvo un squirt en toda regla, un squirt que dejó el suelo echo un asco.
-Alicia. -Ya estas limpiando PUTA.
Lo cierto es que lo estaba disfrutando, sin dudarlo, Olga se fue al suelo y con ganas, con desesperación, empezó a limpiar el suelo… Me senté…
– ¿Cómo estás?
-Alicia. -Jajajaja, voy a estar un mes sin poder sentarme, jajajaja… que cabrón, me has destrozado las bragas…
-Espero que no te arrepientas.
-Alicia. -No, lo cierto es que llevaba tiempo deseándolo, primero por no dar con el adecuado y después por tiempo y para ser sincera por abandono.
-Antes te lo he dicho, y no quiero que pienses que ha sido por el calentón del momento, creo que me conoces lo suficiente, para saber que no soy de esos, tengo la solución que nos beneficiara a todos.
-Alicia. -Eso es lo que me gusta de ti, y que sigues igual que el Raúl que yo conocí.
En eso sentimos la puerta, y Amparo fue a levantarse para ver quien llamaba…
-No, tu vete a lavarte y acompaña a Alicia, y muéstrale el ropero, seguro que hay algo de su gusto. Tú serás hoy la PERRA de todos…
-Olga. -Usted manda AMO.
No tardó en volver, acompañada por Maite, que ufffffff, traía un conjunto de lencería precioso negro, medias negras transparentes y unos tacones de 12 centímetros.
-Maite. -Buenas tardes AMO, aquí estoy para que usted haga de mí lo que desee. Soy suya y de quien usted diga.
– ¿Y el CORNUDO?
-Maite. -Lo quiero, ya se lo dije ayer, AMO, y anoche al llegar a casa le conté todo, y cuando digo todo, solo obvié con quien. Le di a elegir o aceptaba o lo dejaba.
– ¿Y?
-Maite. -No lo sé, esta mañana cuando he salido, le he vuelto a preguntar, y como no he obtenido respuesta, le he dicho que no sé a qué hora volvería, o si lo haría.
-Si no te ha dicho nada aun, ya lo averiguaras cuando regreses, pero no será hoy PERRA, hoy vas a estar disponible solo para recibir mis corridas.
-Maite. -Agggggg, siiiii, me corrooooo, me corrooooo, lo siento, lo siento, sé que tengo que aprender, aggggg, siiiiiiii…
La cara de perra de presa de Alicia que lo contempló todo desde la puerta y de asombro de Amparo, me hicieron reír y suavizar mi respuesta.
-Aprenderás, tranquila, y ahora voy a ver si termino sin que te corras, jajajaja, hoy serás usada por ella y por mí, ella es tan dueña tuya como yo —vi extrañeza al ver como pasé de Olga— ella es Domina Lina, a la que obedecerás en todo, mientras este aquí, se va a encargar de educarte para mí.
-Alicia. -Si sigues así, me voy a tener que mudar, jajajaja.
-Me gustaría, y sé que no puedes —vi tristeza por su madre— pero te aseguro que te va a gustar mi solución.
Venían imponentes, ambas con un conjunto de seda de color negro y lila, que ya había visto más de una vez y que me gustaba…
-Alicia. -Jajajaja, —al ver como las miraba— ya veo que su ESCLAVA lo conoce muy bien…
Vi que eran casi las diez de la noche, como pasa el tiempo, y saliendo…
-Voy a la ducha, que estas dos PERRAS limpien todo esto y que preparen o pidan la cena. Sígueme.
Subí a mi cuarto, el mismo que le iba a ceder a Alicia, esperando que mi plan le gustase. Me volví dos veces, solo para observar la cara de felicidad y sobre todo, algo muy importante, de tranquilidad en el rostro de Maite, que me seguía un par de pasos tras de mí. Tras entrar, me separé lo justo para dejar pasar a una expectante y feliz Maite, notando que más que respirar jadeaba…
-Maite. -Perdón AMO, sé que no tengo experiencia real, le pido paciencia y que me guíen…
-Tranquila, ahora descálzate y entra en la ducha, prepáramela.
Lo hizo bien, entró dentro y con su cuerpo, que no tardó en empaparse, reguló la temperatura…
-Maite. -Ya está bien de temperatura AMO, ¿permite a esta PERRA asearlo?
Simplemente entré, y me dejé enjabonar por ella. Era toda dulzura, lo hacía con mimo, besando mi cuerpo, restregando sus pechos que sacó del sujetador, para ayudarse con ellos. Sentir sus duros pezones deslizarse, por mi espalda primero, para terminar en mi pecho, me llevó a un estado de excitación tal, que cogiéndola del pelo, primero la besé con ganas, con desesperación, para llevando mis manos a su culo, hacerla colgarse de mi cuello y rodear con sus preciosas piernas mi cintura y penetrarla tras apartar su chorreantes bragas…
-Me gusta tu coño, ZORRA, voy a preñarte, voy a hacer que te follen solo para eso…
-Maite. -Si, si, si, haga de mí una PUTA, me haría la SUMISA, más feliz del mundo, lo deseo, deseo, agggggg, deseo tanto ser madre, cómo ESCLAVA, aggg, siiiii, úseme, castígueme, azóteme, haga lo que desee, aggggg, me corrooooooo, siiiii, gracias, gracias…
No paraba de mezclar palabras con gemidos, lo cierto es que encadenó orgasmo, tras orgasmo, hasta quedar casi desfallecida agarrada a mí.
-Mírame, mírame PERRA —lo hizo con una mirada de entrega total— me corro PERRA, me corrooooo, siiiiiiii.
Poco a poco, la fui dejando deslizar por mi cuerpo hasta quedar de rodillas ante mí.
-Maite. -Gracias AMO.
Tenía lágrimas en los ojos…
-Levanta la cabeza ZORRA —conforme lo hizo, me meé en ella, en su cara en sus pechos, gustándome su actitud, ya que en ningún momento me apartó la mirada— dúchate y sécate y cuando lo hagas, baja a decirles que no voy a cenar, y que mañana a las ocho quiero el desayuno, y te vuelves, hoy vas a dormir conmigo.
Salí secándome del baño, no tardando en verla aparecer totalmente desnuda, solo se había puesto sus preciosos tacones.
-Maite. -No tardo AMO.
Así fue, no me había metido en la cama, cuando apareció, y ufffffff.
-Venias, preparada, jajajaja.
-Maite. -La SEÑORA María me ha ayudado, AMO.
Solo llevaba una medias negras con costura y sus zapatos, y en la mano unas braguitas y un sujetador…
-Vamos a dormir PERRA, —soltó todo y tras descalzarse fue a tumbarse en el suelo— no PERRA, hoy vas a dormir conmigo.
Se metió sonriendo en la cama y abrazándome, algo que me hizo sentir como su corazón iba a mil, nos quedamos dormidos.
A la mañana siguiente desperté un poco antes de la ocho, viendo que estaba solo, así que dando un salto de la cama, cogí unos pantalones cortos y una camiseta y bajé, notando enseguida un delicioso olor a café recién hecho…
-Maite. -Buenos días AMO, ahora iba a subir…
Alicia estaba en la mesa, con el café en las manos y sonriéndome…
-Alicia. -Buenos días Raúl, tu mujer y tu PERRA, se han ido a trabajar.
-Buenos días, lo suponía, ¿Cómo estáis?
-Alicia. -Muerta, ufffff, se nos ha juntado la hora de dormir con la de levantarme, jajajaja y mi culo aún se acuerda de ti.
-Jajajaja, me alegro, jajajaja, ¿y tú? ahora puedes hablar sin tratamientos, Maite.
-Maite. -Gracias, AMO, prefiero ser suya las 24 horas —asentí— muy feliz AMO, nunca he estado tan feliz.
– ¿Sabes algo del CORNUDO?
-Maite. -No AMO, ni me ha llamado ni me ha escrito, y lo cierto es que me da igual.
-Vamos a tomar café tranquilamente, hoy tomate el día libre, yo hablaré con María o con Maca, y a las nueve nos vemos en el mismo sitio del otro día.
-Maite. -Gracias AMO.
-Alicia, tendríamos que irnos ya Raúl, tengo que pasar por el hotel, cambiarme y dejarlo, no creo que ir con la misma ropa sea lo adecuado, jajajaja.
Así lo hicimos, salimos los tres juntos del chalet y tras dejar a Maite cerca de su casa, acompañé a Alicia, y mientras la esperaba en el coche, le escribí a Nina y a Eloísa, la primera me confirmó la reserva y la segunda que ya estaban saliendo de Madrid. Dejé a Alicia un par de calles antes de la oficina, no quería habladurías y me metí de lleno en el trabajo. En todo el día solo me cruce con Alicia un par de veces. Fue un día intenso y largo, y eso que era viernes, pero al estar todos más pendientes de la auditoría que del día a día, me fue cayendo más trabajo del normal. A la seis en punto salí, escribiéndole un mensaje a Alicia, para recogerla donde la había dejado… A las siete estábamos entrando en el chalet los dos.
-Alicia. -Ufff que ganas —conforme atravesamos la puerta, se quitó la falda y la blusa, quedándose con un conjunto precioso de braga y sujetador de color magenta al igual que las medias— vamos…
Me pilló desprevenido, me cogió de las manos y tiró de mi hasta la salita y quitándose las bragas…
– ¿Estas segura…?
-Alicia. -Calla y fóllame, llevo caliente todo el día, ufffff, vamos…
Si es lo que deseaba, quién era yo para negárselo, eso sí, esta vez la cogí del pelo…
-Te voy a follar como la PERRA que estas siendo, PUTA…
-Alicia. -Siiiii, dame fuerte, ¡¡¡vamos!!!
La tiré al sofá y colocándome sus piernas en mis hombros, la penetré con fuerza, sintiendo un coño húmedo, chorreante en mi polla…
-Ufffff, como estas, ZORRA…
-Alicia. -Te deseo, agggggg, siiiii, fóllame CABRÓN…
Llevé mis manos a sus tetas, que amasé y pellizqué hasta la saciedad…
-Vamos PUTA, córrete, ¡¡¡ya!!!
-Alicia. -Aggggg, siiiii, me corroooo, ufffff, aggggg, siiiii, gracias, gracias Sire, me corroooo.
-Me corro, agggggg, siiiii, mírame, aggggg, me corro en tu coño PERRA…
Fue una corrida intensa y fuerte. Dejando caer sus piernas al sofá, me tumbé junto a ella…
-Alicia. -Gracias Sire, el tiempo que este aquí lo quiero aprovechar al máximo…
-Te aseguro que no te vas a ir a Madrid con las manos vacías, confía en mí.
No me contestó, solo sonrió y levantándose…
-Alicia. – ¿Un café?
Asentí, pero me levanté y la seguí a la cocina, dónde más o menos me contó su abandono de este mundo. Estábamos tan entretenidos que no nos dimos cuenta de la hora que era. Tuvimos que darnos prisa, ya que íbamos tarde. Rápidamente nos duchamos y arreglamos. Cuando la vi bajar las escaleras como una diosa, con un vestido entallado rojo, al igual que sus medias y zapatos, supe que había retomado su papel de Domina. No tardamos mucho en llegar, y aun así llegamos 15 minutos tarde. Llamé a Daniela para que saliese a coger mi coche y tras bajarnos nosotros entramos directamente en el reservado dónde ya estaban todos sentados, incluidos Luis y Eloísa.
-Buenas noches a todos, lo siento pero se nos ha ido el santo al cielo.
-Olga. -Buenas noches, acabamos de sentarnos, lo que hemos tardado en presentar a Maite.
Estábamos los justos, Luis, Eloísa, Amparo, Nina, Maite, Olga, Alicia y yo.
-Luis. -Pues si ya estamos todos —se le notaba algo incomodo al encontrarse a Amparo— me gustaría.
-Calla PERRO, aquí el único que habla soy yo…
CONTINUARA…
Soy Amo, me encanta la dominación, me gusta tener, someter y humillar a parejas y a quien se quiera iniciar, necesitar un tutor o conocer este estilo de vida.
Mi correo ra_ul1967@hotmail.com y mi Telegram @Amo_Leo, hablo y respondo a todo el mundo, siempre que lo haga con respeto.
Nota del autor. Este relato como indique era real, y así ha sido hasta la incorporación de Triana y Nina, que aunque son personajes reales, bajo nombre ficticio, ninguna fue sumisa mía, ni de nadie que yo sepa.
Nota del autor: Soy cómo escribo, soy exigente, dominante y no suelo dar segundas oportunidades, cuando ordeno algo es para ser obedecido, algo que suelo advertir a quien desea ser adiestrada o entregarse a mí. No trato con hombres solos, aunque no me importa hablar con ellos. Ni miento, ni juego, ni sigo ni persigo a nadie por muy buena que este o por muy sumisa o perra que sea.
No entiendo a quien estando advertida o advertidos en caso de parejas sumisas, se enfadan conmigo y hasta me tratan de mentiroso o manipulador si corto con ellos por no cumplen.
Seguro que en la red hay quien los o las acepte, yo no.