Yo tenía 28 años en ese entonces, lo conocí un día gracias a las famosas sugerencias de Instagram, aunque lo venía viendo ya tiempo en Facebook, me pareció atractivo pues se veía alto con una barba y físico que eran parte de mi lista que me gustan en un hombre.
Debo decir que soy una mujer de 1.50 de estatura con tetas promedio pero unos pezones de ensueño bien parásitos en su estado natural y cuando me caliento, se nota muchísimo más, castaña de nacimiento, se podría decir gordibuena y con unas nalgas que vuelve loco a cualquier hombre, así como mi carita de niña buena pero que es muy caliente y un vagina muy apretadita.
Un miércoles me aventuré a mandarle solicitud, él tardó un día en aceptar y enviarme solicitud.
Inicié con un sutil “Hola”, él respondió y conversamos por varios días hasta que un viernes para amanecer sábado eran pasada la 1 am donde el chat tomó otro rumbo, yo lance un comentario inocente en un inicio pero luego vi que podría haber una oportunidad de tentarlo, para ello me percate que tenía familia pero por ego quise ver si sucumbía a mis palabras.
Después de decirle que estaba con una pijama super fresca en shorts y blusa de tiras finas, que podría quitarme la ropa dormida porque antes tenía esa costumbre y él me responde que así iba a terminar durmiendo sin nada puesto, y posterior a ello me dice “Lo que no se me hace apropiado es imaginarme lo que me acaba de decir” referente a dormir desnuda y ahí fue cuando su imaginación voló y pidió una foto de mi pijama, a lo que accedí e hice que se asomara un poco más de la cuenta mis tetas.
Nuestros chats se extendieron por meses pero siempre eran enviándonos packs dónde le mostraba mi vagina mojada, audios y videos masturbándome con gemidos que lo volvían loco y yo pidiendo ver cómo esa rica verga tiraba lechita en mi nombre. Él me conoció enterita a punta de chats porque cada que planeábamos un encuentro, su mujer se pegaba a él o yo no podía realmente. Había pasado un poco más de un año, creo que 1 año 2 meses cuando nos vimos por primera vez en persona porque debo aclarar que no vive en mi ciudad, vive en otro lugar distinto al mío.
Ese hombre fácilmente medía 1.87 m y yo 1.50 m cosa que cuando me fue a recoger, me veía una niñita junto a él, aunque está niñita era una perra que lo había hecho pecar aunque sin aún haber consumado el deseo y la lujuria que tantas veces habíamos imaginado.
Íbamos algo nerviosos en el auto conversando, era la primera vez que tocaba a otra mujer que no sea su esposa y eso me prendía más. Yo iba con una falda shorts suelta y no usaba interior porque quería sorprenderlo. Al llegar al motel, nos devoramos con una pasión desenfrenada, me comía la boca como nunca, nuestras lenguas se buscaban y mis gemidos con los suyos se mezclaban.
Estábamos haciendo realidad lo que esperábamos por más de 1 año, sentir sus besos en mi cuello, sus manos recorriéndome y aunque su diferencia de altura no imposibilito nuestro encuentro. Me paré en el filo de la cama mientras nos besábamos y el me apretaba a su cuerpo y apretaba el culo sin darse cuenta que mi chepita estaba desnuda. Él estaba tan excitado que su verga se puso tiesota y me moría de ganas porque me entre a verga y me haga suya.
Seguíamos besándonos y que me saca las tetas por fuera de la blusa de tiras y las empieza a mamar bien rico, dejándola llenas de saliva y jugando con mis pezones que de por sí son grandes y parados, así que jugaba hábilmente con su lengua en mis pezones y los lamía estimulando con su lengua tan deliciosamente que se pusieron aún más duros y empezó a aprisionar los con sus labios y estirarlos, chupaba con más fuerza y me hacía gemir de lo rico que sentía…
Enterró su cara en mis tetas y lo vi extasiado en ellas brillándole los ojos de lujuria hasta que me sacó la blusa con el brasier y me bajó la falda shorts para estar completamente desnuda ante él y yo le quité su camiseta, tenía su cuerpo como lo había visto por fotos, tonificado y con algo de vellos que no me molestaban… Y le saqué rápidamente su bermuda y el bóxer.
Al fin pude ver esa verga rica que me traía loca, era una cabezota enorme que dudé que me entrara en mi chepita y no era pequeña pero tampoco larga, pero si lo suficientemente gruesa para partirme la vagina al entrar.
Ya desnudos, sin una sola palabra baje a mamarle la verga bien rico, jugando con su cabecita y mi lengua, pasándosela por todo el tronco de su verga hasta llegar a sus bolas para chupar las y meterme una por una a la boca y sentirlo retorcerse del placer… Volví a hacer el mismo juego y comencé a succionar con mucha habilidad jugando con mi lengua en cada embestida y sentir como le latía la cabeza de la verga en mi boca era una experiencia deliciosa. Yo quería llevarlo al cielo con mis mamadas y así fue…
No sé cómo me aguantó todo eso así que decidí poner mi tetas en su verga y hacerle una rusa, la disfrutó demasiado y yo con mi boca jugaba con su glande cada que rozaba mis tetas, en ese son ya no pudo más y terminó abruptamente en mi cara y tetas pero me encantaba.
Después de ello, descansamos y nos recostamos besándonos porque faltaba el segundo round. Él jugaba con sus dedos en mi piel, tal como muchas veces lo hablamos e imaginamos, hasta que empecé nuevamente a manosearlo, mientras mis besos eran nuevamente de lujuria, ese hombre se puso bien tieso con su vergota, una vez parada esa rica verga se la mamé de nuevo y él decidió ponerse sobre mi y empezar a bajar besándome desde el cuello pasando por mis tetas bien ricas hasta mi vagina y empezó a mamármela y jugar con su lengua, me tocaba con avidez el clítoris y me hacía retorcer y gritar de placer su nombre mientras él me decía que yo era su puta, la gran puta que lo condenó a ser infiel pero qué valía la pena cada maldito minuto.
Me la mamó bien rico y metió su lengua que ahora yo le ordené acostarse en la cama porque era mi turno de jugar así que obedeció y una vez recostado me senté encima de su verga para cabalgar lo, ese hombre venía de placer y me decía que mi chepa era bien apretadita que era una chepa deliciosa, mejor que la de su mujer y eso me prendió más. Me empecé a mover y él siguió el ritmo de mis caderas, ese hombre agradecía a Dios por ser su pecado más delicioso y yo feliz de ser su mujer.
Me movía adelante y hacia atrás, en círculos y nuevamente adelante y hacia atrás, alternando con sentones y ese hombre me apretaba más a su cuerpo haciéndome sentir hasta el fondo su vergota que debo admitir que para entrar si me dolió pero era demasiado rico.
Él me agarraba las tetas y luego las mamaba como ternero a su vaca, yo sentía delicioso tener la vergota esa dentro mío y que me mame las tetas, yo empecé a sentir un calorcito y tuve mi primer orgasmo y seguía concentrada porque empecé a sentir que venía el siguiente y es hombre disfrutaba mis gemidos de perra en celo.
Yo le gritaba que era su puta, que era su mujer y que esa verga ya era mía totalmente.
De pronto me pone en 4 y me empieza a dar verga como no tienen idea pero yo disfrutaba sentir como chocaba sus bolas en mi chepa y ese hombre gruñía como animal pero yo quería volver a montarlo, le dije que vuelva a su posición porque quería tener esa verga dentro de mi hasta el fondo y que me haga doler que más me prendía. Así pasaron 5 orgasmos míos tan deliciosos que ese hombre no pudo más y se vino.
Yo estaba tan arrecha pero me di cuenta que tenía la chepa bien hinchada de tanta verguiza que me dio. La tenía como chepa de perra en celo y eso aunque me ardía, pedía más pero el tiempo de él se agotó así que culminamos la faena, nos duchamos y besamos como una pareja enamorada, hasta que llegó momento de ir a casa. Desde ese 2023 hemos vuelto sólo a chatear bien hots, packs, videos y provocaciones…
Siempre a la espera de volver a tener de nuevo esa vergota de nuevo en mí.
Tengo más relatos con otros, soy nueva así que pronto estaré publicando más.