Síguenos ahora en Telegram! y también en Twitter! - escribir relatos eroticos

La madre de mi mejor amigo

Pero no la dejé responderme me acerqué de nuevo y la empecé a besar mientras metía mis manos debajo de su bata, mi pene estallaba dentro de mi pantalón, la apretaba hacia mí y noté unos pechos pequeños pero hermosos, con unos pezones duros, rosados como los de una veinteañera, sus nalgas hermosas, su piel muy suave, la besaba y recorría su cuerpo con mis manos.

Mi tía menuda maravilla

Esta historia que os voy a contar es cierta y me paso hace un año. Yo tengo 21 años, estudio una Ingeniería, mido 1.90, soy castaño y peso 80 Kg. Una de las hermanas de mi madre sigue soltera (porque es de esas que de joven no se llevo muy bien con los tíos, y además es bastante religiosa), y vive con mis abuelos todavía.

Mi tía preferida

Ahora les voy a contar lo que me paso hace 5 meses una tía que vive en tabasco me iba a visitar por dos semanas por su puesto cuando llego ella a mi departamento, por mero me caigo por lo preciosa que estaba yo pensé que estaba gorda pues tenia 18 años al ver tremenda mujer un poco mas de lo que había pensado fortuna mía

Mi tía II

Después de almuerzo los niños fueron a la casa de la vecina a bañarse en la piscina de ella por que allá estaban unos sobrinos de esta y allí podían jugar tranquilos, en la casa de mis tíos también hay piscina, pero a los vecinitos no los dejaron venir acá porque estaban de visita.

Mi tía I

Era de noche y mis tíos ya dormían, yo me revolvía en las sabanas de la cama imaginándome a mi tía desnuda junto a mí, mi tío marcharía temprano por la mañana y mis primos partirían igual de temprano a estudiar, al amanecer sentí un tibio beso en mi rostro y unas suaves palabras inundaron mis oídos

Mi tía y yo

Esta experiencia ocurrió estando solo con mi tía. Yo buscaba a mis primos pero habían salido a una fiesta y ella estaba sola, viendo una película, ella me pidió que me quedara ya que se sentía sola y me recosté junto a ella en su cama.

La tía Pocha

Pocha tomó los tirantes de su camisón, deslizándose por los brazos, y se lo arrolló a la altura de la cintura. Dejó a la vista un par de enorme pechos, que pendían hermosos y se coronaban con dos pezones proporcionalmente inmensos.

Por error

La tomé del culo por debajo de la falda acariciándole las bragas e incluso sorteándolas para acariciarle el chocho por delante y con la otra mano le sobé las tetas por encima de esa tela tan suave.

Mi tía y sus amigas

Mi tía no pudo aguantar y saco de el primer cajón un consolador enorme y se lo introdujo a Ana por la concha. Miriam, saco de su cartera otro aun mas grande y lo mismo hizo con mi tía, y mi consolador (el verdadero) encontró entre los agujeros, el de Miriam, que comenzó a montar sobre mi pene.

Mi madre y mi tía

Mi madre se divorcio hace varios años, pero siempre continuaba viéndose con una hermana de mi padre, su nombre es Lissa, Lissa tiene 29 años, mide como 1.69, es blanquita con pelo largo negro, un buen culo, pero lo que mas sobresale de ellas son un par de paradas, redondas y grandes tetas, que le encanta lucir siempre.

Mi tía favorita I

Recuerdo que todavía era un chiquillo cuando gustaba de meterme bajo la mesa del comedor para mirar las redondas piernas de mi tía, y muchas veces tuve la suerte de alcanzarle a ver sus calzones sin que ella me descubriera.

Se me tiró mi tía Sylvia III – Final

Estaba sobándome la polla que volvía a tenerla fuera del tanga imaginaros yo sentado en la hamaca con la polla al aire, las piernas en los hombros de mi madre que con las tetorras fuera y el tanga bajado hasta medio culo estaba con su cabeza entre mis piernas, frotándome la polla gorda y dura y masajeándome los huevos y el culo.