De película IV

Empecé a bombearla con ganas, mientras ella guiaba el falo del hombre a su boca con una mano y con la otra me abrazaba y me jalaba de las nalgas, tratando de que yo entrara más profundamente en ella.

En toda la frente

No sabía si estaría ya en casa, pero entré sin hacer mucho ruido, como con mala conciencia y llegué a la cocina para prepararme algo de comer, cuando escuché ruidos en el piso de arriba, a la altura de nuestro dormitorio.

Affaire con el joven

Cuando le notificaron a la contadora que viajaba al día siguiente a la sucursal de Mendoza, no le entusiasmó mucho la idea ya que tenía una inspección en curso en otra de las empresas que supervisa y no quería alejarse de la ciudad justo en esos momentos.

La borrachera de mi mujer Laura y su amiga Cristina me abrieron nuevas fronteras al placer

La verdad es que Cristina había despertado mi libido en varias ocasiones pues suele utilizar ropa con transparencias, zapatos de tacón fino y sobretodo faldas cortas, minifaldas algunas veces. Sabe sacar partido a su cuerpo pues resulta llamativa y hasta que ocurrieron estos hechos que hoy cuento no comprendía como no tenía novio, pues es amable, jovial y simpática.

Mi mejor amigo y mi esposa

Cuando él empezaba a sentir las primeras vibraciones del orgasmo, ella se la quitó de la boca ante la mirada de desesperación de Juan Carlos que ya se ilusionaba con acabarle nuevamente dentro. Se acercó despaciosamente a su oído y le susurró que la cogiera por el culo, girando su cuerpo para recibirlo.

Mi esposa, mis primas, mis primos y yo

Al ver a las pendejas chupandose enteras me puso loco en eso veo que Paolita la mas chiquita saca un preservativo y de abajo de la almohada saca una zanahoria de dimensiones grandes calculo unos 28cm o 30 pero un tanto fina le puso el preservativo que no cubría toda aquel vegetal y mientras le chupaba la chochi a su hermana se la empezó a meter en la concha Leonor al sentir esto empezó a gemir mas fuerte y si cabeza perdí el control se movía para todos lados ya de la calentura me la saque y empecé a masajear la pija que la desconocí de lo grande que es y durísima tanto que me dolía.

Hembra insatisfecha

Mi mujer no lo dudo un instante, ya desnuda se puso a cuatro patas delante del uruguayo y se introdujo su miembro en la boca, el gemía de placer mientras miraba abajo y contemplaba el espectáculo. La boca de mi mujer se trabajaba su polla, mientras la lengua le daba el mayor placer que se pueda uno imaginar.

La rica mujer del camionero

Era rubia, no muy alta y tenia dos grandes senos que cuando se ponía escote mostraban todo su encanto oculto y un cuerpo que no era espectacular pero que mostraba sus formas en todo su esplendor. Por lo demás se la veía bastante triste en las temporadas que Julio, por su trabajo, pasaba fuera de casa, lo cual sucedía con frecuencia.

El cumpleaños de la abuela

Mi edad (13) no reflejaba el falo que la naturaleza me había provisto, en ese momento tenia 11 cm. y en verdad siguió creciendo, la cama de por suerte era de plaza y media y podríamos dormir, no me extrañe que a esos de las tres de la mañana me había despertado, extrañaba mi cama y ese cuerpo de mujer, me recordaban que ya era hombre, pense que era mi hermana, pero me acorde que estaba en el mismo lugar que su novio, exactamente de la misma manera, cuando puse mi dedo en su sexo, como me había enseñado la puta, de esa manera que asentado un poco mas arriba de la raja le gustaba a las mujeres

Masaje especial

Una amiga le comentó de la masajista a cuyo departamento estaba por entrar. Le había dicho que la iba a pasar muy bien, que era una excelente profesional y que realizaba un «masaje especial» que no se iba a olvidar.

Resignado, pero feliz II

Te gustó como me dio por el culo, ese pene si que se sientebien, pero dame el tuyo por mi vagina, me llevó hasta la cama, lapuse en cuatro y la penetré, chorreaba semen por todos sus agujeros,demás está decir que encontré su vagina tremenda y entró hasta el fondo sin ningún esfuerzo yme decía…

Atraída por su hijo II

Nos fuimos a un hotel donde todos me miraban y envidiaban a mi pareja. Con desesperación nos despojamos de la ropa y penetrada de inmediato, veía y sentía sus movimientos gracias a un espejo en el techo. Me sentía una puta deseada y en dos minutos mi hijo me provocó el primer orgasmo, lo que le estimuló más aún. Volvimos a hacer lo del primer día.

Una mujer insatisfecha

La cosa se puso bastante rápida, le saqué el vestido y le comencé a chupar las tetas, tratando de no succionar tanto para que no me saliera leche, las toqué despacio pero con bastante desenfreno, de repente ponía mi mano en su vagina y la notaba caliente, como que si tuviera fuego ahí abajo y cada vez que lo hacia soltaba algun quejido de placer.

Mamá, mi mujer, mi esposa

Hice un pacto con ella a partir de ese día mama no trabajaría mas yo seria el sustento de casa y ella será mi mama y mi mujer en la cama, como yo gano muy bien en mi trabajo antes el dinero me lo patinaba en un montón de cosas innecesarias, ahora ya no, tengo una excelente mujer y una casa que sostener digamos que deberé hacer la vida de casado y la verdad vale la pena.

Atraída por su hijo I

Sin mirarlo le contesté: «tanto sol me hace mal, Carlos, me pasas bronceador?». Y fue la primera vez que mis senos impúdicamente se ofrecían a sus ojos y a la caricia de sus manos que con el pretexto de la crema recorrían todo mi busto haciéndome suspirar de voluptuosidad. No veía nada malo en su actitud. Ya había visto mis senos desnudos varias veces espiándome a hurtadillas, con mi complicidad que dejaba puertas entreabiertas.

Desayuno

De repente, la imagen de mi mujer duchándose entró en mi cerebro, me imaginé el recorrido que haría el agua desde que cae con fuerza sobre su pelo, luego mas despacio se desliza por su cuello, algunas gotas sueltas quedarán adheridas durante unos instantes a sus blancos pechos y sus pezones estarán tremendamente rojos, erectos y duros , luego el agua que se cuele por el canalillo de los pechos bajará con cierta velocidad por su vientre, hará un pequeño remolino en su ombligo

Queda con su compañera de trabajo, para dibujar su precioso rostro al carboncillo, en el domicilio del matrimonio de ella

Quería hacerle muchas cosas, pero sólo atinaba a penetrarla. Ella estaba ansiosa, y no hacía mas que mirar a la puerta cerrada. Alguien en algún momento podía entrar, y sorprendernos. Alicia tomó mi pene, lo acercó a su sexo, chorreante, y lo restregué a lo largo de la rajita, volviéndola loca de placer. Tuvo que contener un grito cuando de repente le clavé la polla hasta lo más profundo.