No imaginé que mi alumno me gustara tanto

Noté de reojo que no había soltado su verga aún, normalmente nunca veo directamente a la entrepierna de mis alumnos cuando se rascan pero como Iván estaba mirando a su vaso, me dejé llevar por la curiosidad y vi su mano sujetando un bulto debajo del short. Nunca me había interesado verle la verga a un hombre, ya había visto algunas en mi vida pero nunca me había dado morbo. Maldito alcohol. Levanté mi vaso, aún me quedaba la misma cantidad de whiskey que le serví a mi alumno, decidido, tomé todo de un trago. Si iba a pasar algo, estaba decidido a echar la suerte a mi favor.

Una tarde de cine

Cuando esto sucedió nunca había tenido una relación sexual completa, no había pasado de los magreos con chicas bailando y algún que otro morreo con una chica que por entonces nos gustábamos, y aunque no se podía decir que éramos novios, sí que más o menos salíamos, y de vez en cuando nos pegamos un buen lote, pero sin pasar de ahí. Nunca le había tocado el chocho a pelo, ni ella a mí la verga.

Cuando somos tres se pasa mejor

Luego el otro me hizo salir y tomó mi puesto, se la metió de un golpe, que gemía excitadísimo, yo me masturbaba viendo como sé lo culiaba, su polla entraba y salía de aquel estupendo culo y el otro parecía morirse de placer, luego sé la sacó, lo tumbó en la cama boca arriba, le abrió las piernas y volvió a metérsela, me encantaba ver aquel espectáculo, aquel hombre con las piernas abiertas y el culazo, dejando que la verga del otro le traspasara, así estuvieron un rato, luego cambiaron de posición

Una cuestión delicada

Quedé destruido en la cama. No me podía mover y él me pidió el último esfuerzo. Yo ya no entendía nada ni quería nada, pero había gozado tanto que no podía dejar de hacerle un favor, aunque no podía pensar que me pediría eso. Me pidió que me ponga boca abajo y limpió toda la sangre que corría por mi culo. Me puso una crema refrescante que me hizo muy bien ya que era fría y mi culo era el mismo infierno.

Mi vecino de enfrente II

Nos acariciábamos, las piernas, los muslos, las nalgas de Manuel eran maravillosas a pesar de sus años (tenía unos 45), tenía un culo que no dejaba de pedirme ser penetrado, y fue él quien dijo yo seré el primero para que mi hijo aprenda como se hace, solamente nos miramos y esbozamos una risita cómplice con su hijo y dándose la vuelta me ofreció el culo, me puse a besarle las nalgas, a lamérselas, abriéndoselas encontré su agujero, y me dediqué a meterle la lengua, él rabiaba de placer, mientras Rodrigo nos miraba y se masturbaba.

Una aventura muy excitante y agotadora le esperaba en el cine

Después de unos 5 minutos se levantó y me dijo quieres metérmelo, le dije que no que era muy peligroso, no te preocupes me dijo y saco un preservativo de su bolsillo y me lo puso y dándome la espalda se bajó los pantalones y el slip y se sentó sobre mi polla y mientras miraba la película me cabalgaba suavemente.

Lo llamé

Mientras pasaba la hora, no me pude contener me acosté en la cama, me desnudé, me puse la tanga de Bety que ya tenía seleccionada, roja y negra. Me mire en el espejo y me hacía una cola hermosa, redonda y firme. La tirita de atrás me apretaba y desaparecía entre mis nalgas y un triangulito flotaba por encima de mi cola eso me lo hacía mucho más sugerente.

Una noche inolvidable con seis tipos a la vez

No terminaba de venirse el primero cuando el que me la metía por el culo me hizo a un lado para poder pararse y me ofreció también su rica lechada. Y como si los 6 estuvieran conectados físicamente, todos se pararon al frente de mi esperando su turno. Ni bien acabé de tragarme el semen del segundo, un tercero me agarró la cabeza por la nuca y como si mi boca fuera una vagina empezó a eyacular directamente en mi garganta.

Pensaban que juntos pasarían un fin de semana muy romántico, pero no se imaginaban lo que allí iba a suceder

La verdad es que no sé qué me paso por la cabeza pero al cabo de una rato no pude aguantarlo más y me levante y empezó a meter mis 17 cm a punto de explotar de placer en su culo y cuando empecé a correrme dentro de él se la saco a Javier lo masturbó violentamente hasta que se corrió y me la metió entera en la boca para llenarme con toda su leche el estómago.

Un adolescente se inicia sexualmente en una excitante historia con uno de sus profesores de colegio, el cual siempre habia sido su fantasía

Desde ese día y a lo largo de varios meses, sus miradas se hacían más penetrantes, además noté que se acercaba más su cuerpo a mí, su cara se acercaba más a la mía y miraba mis labios cuando le hablaba… ya que su estatura es casi la misma que la mía… sentía su aliento cada vez que me hablaba, era exquisito sentir ese olor a macho, caliente…. ahhhh, pajas y más pajas… todo hasta la semana pasada….

Mi primera experiencia homosexual a los 20 años

Pues como a las dos hora llegue al bar y me dirigí con él, estuvimos platicando, casi 15 minutos antes de salir el me invito una bebida llamada Kalua, la cual el había conocido porque yo se la había invitado anteriormente, pues en fin se terminó su turno y me dijo que acabase mi bebida de un jalón porque nos teníamos que ir y no podía sacar el vaso del establecimiento.

Este verano pasado me ocurrió algo que cambió mi vida

Yo estaba excitadísimo, y tenía mi propia polla como una piedra de dura. Con el nabo del tío dentro de la boca, me puse a chupetearlo como si fuera un gran caramelo, como un helado, y no tardó mucho en comenzar a correrse en mi lengua. El primer trallazo no me lo esperaba, y mi intención inicial fue retirarme, pero estaba tan excitado que probé la leche y descubrí que no era en absoluto desagradable.

El protagonista de la historia es usado como juguete sexual por 4 jóvenes

Yo me puse de rodillas frente a él y comencé a lamérselo haciendo círculos con mi lengua sobre su glande, chupándole sus testículos y el no tardó en responder, su enorme pene me llenaba la boca y me costaba mucho tragarlo estuvimos bastante tiempo hasta que sentí como se descargaba dentro de mi boca mientras yo apuraba a tragar tratando de no dejar escapar nada de ese delicioso néctar, luego que le deje bien limpio el pene me dijo estuviste genial la verdad que no exageraron en nada con vos ahora vamos a ver si te bancas una buena culeada

Escapado de casa

Intenté resistirme, pero el hombre me pegó otro tirón del pelo, aún más fuerte, y comprendí que, o colaboraba, o era capaz de arrancarme el cuero cabelludo; además, me di cuenta de mi precaria situación, en un sitio desértico y con dos hombres fuertes que me tenían cercado. Jamás había tenido sexo con otros hombres, ni siquiera en el colegio las socorridas pajas que se hacían algunos compañeros entre sí; con chicas había tenido algunas relaciones, sobre todo mamadas.

Salgo del bar

No, todo aquello aguanta bien, y seguro que habrá más ambiente, pero en los bares prácticamente sólo dejan entrar extranjeros, si hubieses ido con ellos abrías entrado, pero igual ahora te ponen pegas, a menos que hables ingles con el portero, son todos «machacas» y no distinguirán si eres de fuera o nacional, las veces que he entrado ha sido así, haciéndome pasar por «guiri».

Sesión fotográfica

Mientras mirábamos los originales, mi profesor se me acercaba mucho, como para ver mis trabajos, y poco a poco se iba pegando más a mí, hasta que en algunos momentos sentía su polla pegada a mi culo. Yo estaba muy nervioso y no me atrevía a darme por enterado, pero sentía cómo mi slip se estaba mojando cada vez más y la polla me dolía de tan dura que se estaba poniendo.

Loca pasión

Ella me abrió puerta y al entrar vi al hombre que había visto antes cuando pase frente al club. Nuestras miradas se cruzaron y me detuve mirando de frente pero muy tiernamente sus ojos negros. Hice una pequeña sonrisa, de manera muy tímida y él me dijo sonriendo, hola bienvenido. Ven a la barra y te explico cómo es el servicio que te podemos brindar. Mi corazón latía a mil. Al escuchar su voz, inmediatamente reconocí que era el hombre que me había atendido por teléfono. Era Efraín.

Le atrajo su sonrisa, sus hoyuelos y poco a poco fue ganándose su confianza hasta que un día tuvo un encuentro muy excitante con él

Propuse a Dave que se relajará, e incluso le propuse si quería que le diera un masaje para relajarse y no pensar en problemas, era increíble lo que un masaje podía relajar a Dave. El caso es que dudo un poco, pero accedió, intentó ponerse unos calzoncillos, pero logré convencerle, que podía estar tranquilo, que había confianza.

De nuevo volvería a tener un encuentro con su tío, pero antes una aventura muy excitante le surgiría en el avión

Se viste rápidamente mientras me lavo la cara y ordeno mis cabellos. Al salir había junto al hombre que golpea una aeromoza que nos miró un poco enojada y sorprendida de vernos salir juntos, ambos le sonreímos sin decir nada y nos fuimos a nuestros asientos, solamente faltaban unos minutos para aterrizar y los aprovechamos para darnos nuestros respectivos números telefónicos para contactarnos en un futuro no muy lejano.