Mi hermana está buenísima y me hace una paja II

Sintió un liquido espeso y fresco derramarse sobre ella. Las manazas de su hermano lo esparcieron sobre ella, y la empaparon del todo mientras no dejaba de empujar. Olía a mayonesa. Follaba bien, y tenia una buena poya. Tenia un movimiento rítmico, y entraba y salía de ella con ritmo. Ningún tío la había follado tan bien. O tenían demasiadas ganas, o demasiado pocas.

El dentista I

El pantalón que llevaba me quedaba un poco ajustado, por lo que mi paquete resaltaba bastante y evidentemente que él doctorcito se percata, y por un instante me pareció que se quedo en el aire, porque su ayudante le despertó diciendo, doctor va a comenzar.

La esposa de mi hermano I

La historia se desenvuelve en México, para ser exactos en la Ciudad de Querétaro, me hare llamar Sergio, en ese entonces tendría 29 años, me considero una persona atractiva, mido 1:80 mts, soy moreno claro, mi cuerpo es atlético (pues practico demasiado deporte), mi hermano también es bien parecido lo hare llamar francisco y a mi cuñada la hare llamar Mónica (obviamente los nombres los cambio para cuidar cierta privacidad)

Como una madre con su hijo

La cantárida nos desinhibió totalmente a ambos, pero especialmente a mí, que me porte obscenamente cuando su lengua iba y venia como un pincel, por mis labios mayores. Mientras que yo me acariciaba los pechos y tiraba sin saber que hacia, presa de la lujuria más frenética de mis pezones.

Buena familia

Llegó la hora de dormir, y mi madre ni corta ni perezosa me dijo que como solo estaba su cama y la habitación de los muchachos que esa noche la pasaría con ella, y que al día siguiente arreglaríamos la otra habitación.

El microscopio

Al final me tocó a mi, y era realmente impresionante la vista… se veía la hormiga aumentada como 1000 veces o no se cuantas, pero se veía todo de ella… de hecho se le veían las patas con pelos y otras cosas… si antes me daban asco las hormigas ahora las aborrezco mas… mi prima empezó a buscar lo que encontrara para verlo bajo el microscopio… puso muchas cosas… hasta que mi hermano dijo yo creo en tono de broma o no se…

Cleopatra y Ptolomeo

La boca de Ptolomeo le ardía en los pezones y a pesar de todo, por sentirse tan torpemente utilizada, aquello no le excitaba en absoluto, per conocía la técnica perfectamente y no tardó en conseguir que el mequetrefe se ruborizada y se estremeciera de placer.

Viva el incesto!

Sin oponer resistencia, me permitió que le subiera la blusa, le desabroché el sujetador y tuve ante mí, un par de tetas tiernas y deliciosas; sin perder tiempo, me apoderé de sus pezones, chupándolos con suavidad, así que, con la mamada que le hacía mi hermano en el coño y la chupada de tetas que yo le estaba dando, Rosita no tardó en tener su primer orgasmo.

La noche más caliente

Viendo esas imágenes,comencé a tener fantasías sexuales con ellos. Me los imaginaba a ellos y a mi en plena orgía. Me imaginaba a mi amigo Juanje, haciéndolo conmigo mientras su hermana me chupaba las tetas o mi coño o viceversa o, las dos chupándole a el su hermosa verga…me puse tan mojada, que tuve que masturbarme allí mismo, acariciando mis pechos y pezones y sobando mi clítoris que se ponía cada vez mas grande…asi estuve un rato hasta que me llego un orgasmo increíble.

Natalia, su hermano Guille y Dana

Cuando la ayude a que bajara del cofre de madera nuestros cuerpos se volvieron frotar con fuerza… nuestra caras quedaron muy cerca… la mirada de Dana era un canto a la lujuria… respiraba con dificultad… me tomó de nuevo de la nuca y se fundió conmigo en un beso salvaje, comiéndose con desesperación mi lengua.

Otra noche loca de sexo

Dicho esto, nos abrazamos y nos fundimos en unos besos muy apasionados, mientras nuestras manos recorrían nuestros cuerpos. Empezó a besarme y fue bajando poco a poco. Yo estaba muy excitada por lo que, cuando llegó a mi pecho, mi respiración se entrecortó, mientras yo acariciaba su espalda.

Diana

Saco un enorme objeto de plástico de la caja y la dejo caer al suelo. El estruendo que provocó me hizo salir de mi sueño y ver, con pasmo, como ponía en marcha aquello, que no era sino un vibrador y lo introducía en su culo. Se me heló la sangre. Estoy segura que, si me hubiesen pinchado, no habría sangrado lo más mínimo.

Mi hermano Manolo

Pero antes le comí un rato más el culo, al igual que él metí un dedo, y luego dos, y luego tres, quedé extrañado de lo bien que lo recibía….el cabrón se retorcía.

El rodaje

Hasta el momento en que, deslizándose por mi cintura, se introdujo en la parte trasera de mis braguitas. Fue todo tan rápido que no me dio tiempo a reaccionar ni a quitármelo de encima antes de sentir su afilado dardo haciendo las veces de supositorio, y después me dio igual, pues el enorme placer que sentía bien valía la molestia de su intromisión.