Habían pasado diez minutos cuando don Javier le pidió que abriera la boca para confirmar que todavía tenia sus mocos, ella echo un poco para atrás la cabeza y abrió la boca mostrándosela al viejo y el noto que efectivamente la tenia llena de sus mocos, y sonrió a la vez que le daba una palmada en la
—Mira cómo me aprietas la verga, zorrita, que deliciosa estás—dijo el enano con sus ojos inundados en perversa lujuria.
Katherine Riveros, con la cara roja del placer y la humillación, jadeando y aferrada a la mesa, no podía creer que estuviera disfrutando de ser usada de aquella manera por un ser t
Ambos cayeron en el asiento fulminados y sudados por la tremenda sesión de sexo que tuvieron, el jorobado aún seguía encima de ella con la verga bien metida dentro de su diosa, en ningún momento se la saco, hasta que poco a poco empezó a perder forma
Hola a todos, me llamo Cielo Riveros, lo que les cuento a continuación pasó cuando recién cumplía los 20 años. Vivía con mi familia en un barrio común y de clase media baja de la ciudad, conformada por mi madre, mi padre y un hermano menor, y justo estaba en esos días donde me había peleado con mi novio, así que me encontraba recién en mi fase de soltera.
“Ahhh ahhh siii siii me gustaaa…. Muchoooo profe…” su vagina las sentía llena de tanta verga mientras su profesor seguía locamente cogiéndola como un depravado sexual… Ella gemia y gemia mas y el viejo la penetraba mas sin conteplaciones luego paro un poco el maestro y se la saco para darle la vuelt
Cuando Katherine Riveros empezó a temblar comprendí que el orgasmo le llegaba inminente, no me dio tiempo de prepararme, mi boca se llenó de los jugos del coño de mi prima, ella cerró las piernas de golpe, no me dejaba sacar la cabeza, mi polla dijo, ¡ahora yo! y sin más empezó a salir leche a chorr
Era obvio que Cielo Riveros estaba súper-excitada por lo que le describí. En este momento no podía dejarme ganar por mi ansiedad y abalanzarme sobre ella o espantarla de otra forma. Si quería disfrutar de su estrecho ano y tener su enorme culo entre mis manos, tenia que calmarme... tenia que darle e
AAAhhhhhh, déjeme don Lucas...uuuuyyyy....por favor gemía ella sólo cerró sus ojos y su respiración se agitaba, oleadas de placer se sucedían en su cuerpo,don Lucas viejo zorro en estas cuestiones sabia que la chica no aguantaría con tantas sensaciones placenteras y que solo era cuestión de tiempo
— Cielo Riveros, si no te has dado cuenta, tengo la erección más grande que he tenido en muchos años y es gracias a ti y te lo agradezco, ha pasado mucho tiempo desde que se me ponía así y muchos más años desde que alguien me hiciera sentir bien y creo que tu podrías hacer ese último trabajito para
Me anime a tomar con mi mano derecha un miembro duro y venoso, casi de color negro oscuro y con hartos pelos que me amenazaba cerca de mi cara, lo toque y lo sentí caliente y en su cabeza algo brilloso lo que me dio más curiosidad y lo dirigí hacia mi boca que apenas pude abrir porque había un brazo
Empecé a llorar nerviosamente, los hombres me rodearon sin posibilidad de poder escapar. El viejo hace señas para que los otros dos trabajadores se alejen un poco, y yo pueda calmarme
-Mmm…aaahhh…aaahh….-se quedó tirada boca abajó, alzando un poco la cola con su mano entre las piernas, la bombacha por las rodillas, masturbándose por primera vez. Lo hacía mirando una foto de una chica con un pene en el ano y otro en la boca. Sus deditos acariciaban su clítoris, y sentía que estaba
“AHHHHHH UYYYYY AHHHHH UYYYY MMMM UYYYY AHHHHH” Fueron los gemidos de Cielo Riveros y ahora el vejete escuchaba claro como la mujer disfrutaba de chupada de tetas que el le estaba dando …
Ayyyy ayyyyyy Nooooooo me dueleee y la mujer puso sus manitas tratando de levantar a su padrino pero le era muy difícil ya que era muy pesado y gordo ayyy padrino sáquela me duele me duele mucho la mujer sentía todo el líquido de sangre que recorría sus muslos cayendo esa sangre en la sabanas
-asu mare que rico culo tiene esa condenada, si fuera mía nunca saldríamos de la habitación –le decía uno de los borrachos a su amigo que no perdía detalle alguno de la sexy figura de la chica -a la mierda la voy a traer acá– dijo otro viejo ebrio envalentonado por todos los vasos de cerveza
Por la noche durante la cena ella estaba sentada a mi lado, yo me divertía con la escena pues estaba el padre que se follaba a la hija y la madre de mi mujer a la que me follaba yo. Con todo el descaro del mundo le metía mano a mi suegra por debajo la mesa, le había subido la falda y le toqueteaba el coño por encima de las bragas.