Lluvia, viento, calor, frío, fuego
Pensé en aquel momento que no era la primera vez que ambas se daban mutuamente placer, a pesar de los aparentes remilgos iniciales de Andrea.
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Relatos eróticos sobre frío
Pensé en aquel momento que no era la primera vez que ambas se daban mutuamente placer, a pesar de los aparentes remilgos iniciales de Andrea.
Al subir al ascensor cargados, el se libero las manos dejando todo en el suelo mientras yo cargaba lo demás y tenia las manos ocupadas, al cerrar las puertas me miro a los ojos, me pellizco y retorció una teta con toda su fuerza y sonrió.
Salí a la calle. Era noche cerrada. Fui caminando despacio, sintiendo en mi piel la sensación de frío. La humedad. Un pequeño murciélago evolucionaba casi invisible, devorando los últimos insectos de este frío otoño. A lo lejos el sonido de un pesado vehículo cuyos neumáticos chirriaban en una curva, cambiando de dirección.