La historia narra la transformación de Naomi (26), aburrida de su novio, José (45). Un fin de semana en Toledo marca el punto de quiebre, activado por la cocaína de Joaquín (45).
Traje dos travestis a casa para hacer una fiesta especial, pasamos una noche espectacular.
Corrimos todos hacía las tiendas y colocamos las toallas y sacos de dormir abiertos cerca del fuego. Nos tumbamos entre besos, abrazos y toqueteos. Mi novia se tumbó boca arriba delante de mí y se abrió de piernas deseosa de que la lamiera entera.
Mis manos comenzaron a recorrer su cuerpo de arriba a abajo descubriendo sus curvas tan perfectas, la cogí por detrás apretándola de sus nalgas fuertemente, mientras le mordía con delicadeza su pequeña lenguecita viperina.
Noelia acerca su cara y comienza a lamérselo mientras Marta sigue chupándome la polla recién corrida, siento los gemidos de Miguel, el culo de Luna también está lleno de leche, Marta deja mi polla y comienza a lamérselo, Miguel y yo nos miramos, sonrientes y satisfechos, la fiesta va a ser sonada.
Un joven, algo pasado de kilos, se siente atraído hasta la obsesión por una hermosa joven de su barrio. Aprovechando la ausencia de su novio consigue drogarla y llevársela a la cama.
Un hombre sin escrúpulos droga a una joven para poder desvirgarla mientras duerme.