Los actos tienen consecuencias
Calentar al vecino maduro se había convertido en un divertido juego erótico para mi novia y yo. Pero un día él se desquitó a base de bien.
Relatos eróticos sobre Dominación
Calentar al vecino maduro se había convertido en un divertido juego erótico para mi novia y yo. Pero un día él se desquitó a base de bien.
Laura y su novio, Roberto, deciden probar por primera vez el cuckolding. Lo que empieza como una fantasía le lleva a quedar con Jose, un tipo dominante que pone todo patas arriba.
La única que se dio cuenta fue Maca, que cogiendo con fuerza a María, que dándose cuenta en ese momento ella también, sonriendo se tumbó del todo, en el cuerpo sudoroso de Maca, dejando su culo totalmente expuesto… -María. -¡¡¡Fuerte!!!... Así terminó el último capítulo…
Por fin llego el día en el que mi señor vino a mi casa para verla, después de que viese toda la casa, nuestro juego empezó....
Mi tercer día de granja y una nueva experiencia sexual que tendría con otro hermoso animal
Sonia es una zorra que lleva portándose bien demasiado tiempo. Algo muy cerdo está haciendo mientras graba este audio contando cómo su marido le ordenó dejarse follar por su jefe para ganar más dinero...
Sonia está desatada. Su marido le ordena aterrizar y ser usada por su vecino, después debe follarse a su hijo... Y sólo entonces podrá ver el vídeo que tiene en su telegram. Va llegando a un extremo límite de degeneración.
Un matrimonio tradicional, conservador que viven con normalidad la devastadora mezcla entre asimetría, poder, religión y depravación. No hay artificios, no hay opciones. Es como es y con eso es suficiente y necesario.
Cuando Cristina relaja levemente su cuerpo y, jadeante, sigue el móvil con la vista, sus ojos y su boca se abren de par en par. En la pantalla está su hermana, dando una calada al cigarrillo con el cielo de fondo, en la terraza de nuestro dormitorio... "¿Qué hace la guarra de mi hermana?"
Mi capullo resbalaba por la raja de Cris, que latía con una invitación palpable, más llamándome que cediendo a una presión que aún no ejercía. Ella intentaba protegerse, extendiendo la mano para coger mi polla por la base, como si pudiera sostener mi peso entero con ese gesto...
La próxima vez, me dará igual todo, y se lo digo a mi padre y a mi hermana yo misma...
John descubre a su mejor amigo en un encuentro íntimo con su madre y su padre actuando con sumisión. Entre shock y deseo, todo cambia para él en un instante de emociones encontradas.
Cristina tenía 8 años cuando la conocí. Una niña encantadora, inteligente y extrovertida.
Cris ha tardado menos que su hermana Valeria en encontrarse a sí misma.
Cris obedece, atrapada por mi cuerpo contra la encimera, y mi polla salta sola cuando su pequeña mano izquierda retira mi calzón.
Sus tetas vuelven a estar libres, frente a mí, levemente húmedas de su propia saliva. Su coño mojado aún atrapado entre las piernas cerradas. La miro a la cara mientras me saca la polla y la agarra. Ya sabe lo que quiero, no he tenido que ordenárslo, así que empieza a masturbarme lentamente.
Y siempre he disfrutado mirar a Cris. Obviamente, ella lo sabe. Pero gozo más aún de verla sabiendo que puedo observarla detendamente en vivo y desenvolverla cuando me dé la gana.
Cuando se le escapa un gemido y chupo más fuerte y empiezo a darle lametones largos de nuevo, apretando en el pezón. Le azoto el culo y la miro. Estás gimiendo fácil, putilla. Ha sido buena idea, la de Carmen: “espera a pillarla in fraganti, y ahí le das”...
Le junto las tetas para chupar ambos pezones lo más cerca posible, mientras ella acompasa el movimiento de sus caderas a las mías. Está dejándome su humedad en el pantalón, la siento en el tronco de la polla a través de la tela...
Las tetas de Cristina se aplastan a su vez una contra la otra, ondulando rápidas como flanes, presionadas por su brazo izquierdo. Su mano está dentro de su pantalón, entre sus piernas, y sus nudillos se dibujan en la fina tela, mientras se masturba.