Un joven relata un encuentro con una apetecible hembra deseosa de ser tratada al antojo de su hombre.
Desde la adolescencia un joven soñaba con follarse a una compañera de estudios de su madre. Pasado los años hace realidad su fantasía, posee a placer a la mujer, ya madura pero muy apetecible, y hace de ella su putita particular.
Que buena armonía se establece entre estos calientes primitos, cuando la llamada del sexo despierta sus cuerpos y deseos.