Capítulo 2

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Empezare comentándoles que después de esa noche del concierto, tan perversa que viví con Carla, nada fue igual, yo ya no la podía ver de otra manera que no sea como una puta, y eso no me gustaba, me hacía sentir mal, antes la veía de manera sexi, sin embargo, buscaba ternura en ella, y a menudo la encontraba.

Mucho peor con sus primas, cada vez que las veía, solo quería clavarlas; esos eran mis instintos, pero mi comportamiento no cambió: trataba a Carla como a una dama, la protegía, la acompañaba. Después de esa noche entablamos una relación de enamorados, muy tradicional para esa edad: manito sudada, cogidita de cintura, besito en el cachete, besito en los labios, de vez en cuando un jugueteo picante.

Con el tiempo, me di cuenta de lo mucho que la cuidaban sus papás, en especial su papá, que era un hombre muy tradicional, religioso, católico, algo extremista. Iba todos los jueves y domingos a misa, sin faltar. Tenía una Biblia en su casa y Carla me contaba que la leía cada día antes del desayuno. Por otro lado, todos en la iglesia decían que era una persona intachable. Sí, yo había empezado a acompañar, de vez en cuando, a Carla y a su familia a la iglesia; allí ella me presentó a su familia y calmó las tensiones con su padre.

Su padre se llamaba Juan y en ese tiempo tenía 45 años. Era flaco, delgado, un poco bajo, de 1,63 m de estatura; se le estaba cayendo el cabello. Era moreno, con rasgos faciales comunes, nada sobresalientes. Yo no entendía cómo su esposa Matilde, la mamá de Carla, se había fijado en él, porque no tenía mucho dinero; si bien no les faltaba nada, tampoco les sobraba mucho. Imagino que era parte de su religión.

Matilde era en esos tiempos una mujer de 35 años; había tenido a Carla a los 20 años. Matilde era impresionante. Ella medía casi 1,70 m, tenía ojos verdes, piel blanca muy bien cuidada, labios muy gruesos, impresionantemente gruesos, su nariz era pequeña y espigada, pómulos resaltados, su cabello era negro y muy lacio, lo tenía hasta el final de su espalda, sin embargo, siempre recogido. Su cuerpo era lo mejor, su cola era extremadamente bien formada, muy grande y respingona, sus talones eran muy delgados, y sus piernas en los muslos gruesos y en las pantorrillas finas, tenía ya algo de grasa abdominal pero no mucho y sus pechos eran normales, un tanto caídos, pero firmes, tenía un cuello muy largo, y una barbilla en forma de cuadrado puntiagudo, su sonrisa era hermosa y picara a la vez, sus medidas eran 87-63-98, su cola era un deseo de quien la mirara, por otro lado siempre utilizaba falda que le llegaba hasta los tobillos y encapsulaba a esa gloriosa cola. Yo noté que era evidente que en la iglesia siempre le miraban la cola, y cuando se arrodillaba, los hombres de la fila de atrás no bajaban la mirada de esos globos que tenía en la cola, al final de las reuniones todos se despedían de abrazo y bajaban su brazo por la espalda e intentaban tocar esas nalgas, ella no se dejaba solo sonreía. Matilde tenía tres hijas: Carla, la mayor, de 19 años; Renata, de 18 años; e Ivonne, de 4 años en ese entonces.

Cada vez que visitaba a Carla en su casa, teníamos que quedarnos en la sala, y en el portón y máximo 20 minutos, sin embargo, después del colegio, siempre buscábamos un lugar para estar a solas, y cuando me visitaba en mi casa, el asunto era diferente, mis papas trabajaban todo el día, mi hermano también y casi tenía la casa sola, la había llevado 4 veces y las 4 veces habíamos pasado de besos tiernos a besos apasionados en el sofá de la sala, me dejaba tocarle las tetas siempre, y aunque ella no quería siempre le desabrochaba y sacaba la blusa, del uniforme me comía esos melones tan bien formados que empezaban a brotar, usualmente ella me agarraba la verga con su mano derecha sobre el pantalón y me la frotaba. La primera vez ella se metió mi verga a la boca y no pude aguantar mucho me vine en su carita viendo sus ojos verdes, la segunda ves no pare hasta penetrarla, ella no quería pero termino accediendo, ya sobria y sin droga me decía que le dolía muchísimo y me toco apurarme en terminar, solo se ponía a llorar no disfrutaba mucho, siempre utilizaba condón no quería preñarla aun. La tercera vez en mi cuarto le mame su vagina mucho tiempo y utilice un marcador para calentarla primero, incluso le puse nutela en sus nalgas y me la comí, por otro lado, había dado cuenta que le gusta mamar y lo hace sabroso, empieza siempre con un besito inocente en la punta de la cabeza de la verga, luego recorte con su lengua los lados, de arriba a abajo, muerde despacito la base de la verga y saborea con pasión las bolas, esa tercera vez me la clave muy fuerte, y ella gritaba, lloraba, pero al final llego ella al orgasmo, ella me decía que era muy rico ser mi novia. Algo que no me gustaba es que ella no quería ponerse en 4, solo boca arriba y boca abajo; no le gustaba mucho improvisar posiciones. El misionero era algo en lo que se sentía cómoda. La 4 ves en mi cuarto le ofrecí un porro de marihuana y cuando entro en vuelo, si me la cogí en cuatro como una perrita, es mas le puse un cintillo que tenía orejitas de perrita, y le hice gritar que era mi perra. Esta perversidad y erotismo cambiaban drásticamente cuando estábamos en presencia de sus papás o de gente del colegio; allí, Carlita, regalito, era una niña de casa, virginal, consentida y muy obediente. Les pedía permiso a sus papás para tomar mi mano en el parque o en el centro comercial. Al cine íbamos con sus hermanas y mamá. La verdad no entendía esta psicología de aparentar ante la sociedad nobleza, virtud y castidad y en la intimidad ser sumisa incluso puta.

Carla me empezó a invitar a las reuniones familiares y allí pude compartir con su familia conocer a sus primas, y era impresionante en esa familia, como se veían las mujeres todas voluminosas, si no tenían grandes tetas tenían grades nalgas, la mayoría con labios muy gruesos, y ojos de colores verdes o azules, desde pequeñas se veían muy atractivas conocí a Raquel una prima de Carla que tenia tan solo 11 años y ya tenía globos en los pechos, cada vez que corría con los niños de su edad le rebotaban. Por otro lado, las mujeres mayores, aunque se vestían recatadas, muy recatadas, esas nalgas y tetas incluso atrapadas en sus atuendos se veían tan provocadoras.

En el cumpleaños de su papá, los miembros de su comunidad religiosa habían organizado una celebración en la casa de Juan, a la que Carla me invitó. Los jóvenes íbamos a ayudar con la decoración y, en la tarde, íbamos a tener una sesión de alabanza: los chicos en un espacio y las chicas en otro, mientras los mayores disfrutaban de la fiesta. Todo salía normal. Yo llegué temprano y ayudé a decorar la casa entera, por lo que me entregaron todas las llaves. Llegaron muchísimas personas, la celebración estuvo muy linda, y bien organizada, todos se abrazaban y la pasaban bien, cada que podían algunos invitados tocaban de la cintura a Matilde, siempre intentando llegar a sus nalgas y alguno en más de una ocasión lo lograba, yo conversaba con Carla hasta que llego el momento de las actividades de jóvenes nos separaron a los chicos y chicas y se fueron a casas vecinas cada grupo, en medio de la actividad de rezo me llamaron desde la casa de fiesta, por que yo tenia la llaves, y me pidieron que abra dos cuartos de huéspedes donde algunas personas descansarían y una bodega donde tenían vino, se notaba que todos ya estaban muy alegres, aproveche para quedarme en la fiesta y empecé a poner música bailable, salsa y merengue, mientras los invitados tomaban vino y conversaban con Juan, otros invitados intentaban bailar con Matilde, se turnaban como si no hubiese más mujeres, sin embargo ella era alegre y todo parecía normal.

Me dio un poco de hambre y fui a la cocina allí estaban 3 tipos, Antonio, Paul y Ramiro de los que iban a la iglesia y a su comunidad, incluso Ramiro trabajaba con Juan, y Antonio colaboraba en la iglesia en las finanzas, ellos no se percataron de mi presencia, y los escuche conversar mientras buscaba algo de comida, su conversación iba hacia rumores de Matilde, decían que de joven ella se mudó a la ciudad y ejerció el trabajo más antiguo de la humanidad, decían que Matilde fue puta, prostituta, ramera en la ciudad, lo decían con gracia burlona mas aceptaban que eran solo rumores, de pronto Paul, saco un frasquito de pastillas azules, él decía que era una mezcla de alucinógenos, sedantes y estimulantes que una de esas pastillas ponía a cualquier mujer en estado de sedación y caliente, más sin embargo no veían factible utilizarla en Matilde.

Yo volví a la fiesta y seguí de DJ, y no podía ya de dejar de ver a Matilde, imaginar que esa señora tan pulcra, tan normativa, era una mojigata, que había sido puta, mi mente volaba en fantasías, de pronto Juan contesto el teléfono, eran sus padres querían sorprenderlo con una visita en su cumpleaños pero se habían quedado atrapados en la carretera cerca al pueblo debido a una llanta baja, el iría junto a un amigo a auxiliarlos, le pidió a Matilde y a su hermana Bianca que cuiden la fiesta y les pidió que atiendan a sus invitados y se marchó, Bianca estaba atenta a todo, sin embargo Matilde ya con un par de copas extra se divertía bailando con los y las invitadas, no faltaba quien intentaba tocarle las nalgas en el baile, y eso a ella ya le dejo de importar. En ese momento Ramiro aprovecho para bailar con ella, le ayude un poco y puse música alegre pero lenta y para bailar en pareja, el la tomo de la cintura y aprovecho el momento, después de un minuto no resistió y bajo su mano a su nalga derecha y le dio un apretón ella se safo lo empujo ligeramente y se fue caminando a la cocina, el espero un momento y salió detrás de ella, en la cocina le pidió disculpas y ella le dijo que no pasa nada, por otro lado, en la cocina Paul le ofreció un poco de jugo de naranja, y ella por la sed se lo tomo todo, Antonio estaba en la puesta de la cocina viendo que nadie se asome, de repente Antonio me pidió subir el volumen de la música y poner más música bailable y yo obedecí, puse una playlist de salsa y la gente se animó mucho, después de unos minutos vi como sacaban casi cargando a Matilde de la cocina y la llevaban al piso de arriba a su cuarto, Antonio me pidió la llaves y me dijo que Matilde se había pasado de copas y la llevarían a su cuarto, a descansar yo fu y abrí el cuarto y luego me dijeron que regrese a la fiesta, ellos se quedaron con ella en su cuarto, la verdad todo fue muy discreto y muy rápido. Bianca me pedía que estuviera pendiente del hielo y de la comida, y por eso no podía entregarles las llaves; sin embargo, sabía de sus intenciones. No sé por qué no hice algo para evitarlo; más bien, la calentura me ganó.

Mi plan era abrir la escalera del balcón de la habitación y subir a ver qué pasaría, y eso hice. Me demoré, la verdad, un poco, pero desde el balcón pude observar lo que pasaba. Me ayudaba que la parte trasera de la casa estuviera con las luces apagadas y la música muy alta. Aunque las cortinas estaban cerradas en un extremo, estaban abiertas y tenía una vista completa del cuarto. Antonio, Paul y Ramiro estaban sentados en la cama del cuarto, mientras Matilde bailaba sola frente a ellos de manera muy sexi, aun con su vestido, blanco hasta los tobillos, entonces Paul se levantó y se posiciono atrás de ella, quien con sus abundantes, enormes y definidas nalgas empezó a masajear su pelvis, en la tomo de la cintura y empezó a mover su cintura de adelante para atrás, arrimándole su paquete, Antonio se levanto y de frente le acaricio sus tetas, ella decía no e intentaba apartarlos pero no tenia voluntad. Ramiro entonces dijo a lo que venimos, se paró enfrente de ellos se sacó su miembro la verdad pequeño algo grueso, pero pequeño, la tomo de la mano y la hizo arrodillarse al frente de el a Matilde, que no quería y tenia la boca cerrada, entonces el la presiono para que abra la boca, la abofeteaba con su miembro, le susuro que si no abre la boca le va a contar a toda su familia a lo que se dedico en la ciudad, ella empezó a abrir la boca y recibir el miembro de Ramiro, no basto segundos si no para que Antonio y Paul hicieron lo mimo, Antonio tenía un tamaño similar, más bien pequeño pero Paul, tenía un miembro muy grande, no gruesa pero larga. Estaba Matilde arrodillada con su vestido blanco mamando una verga y con las manos en las otras dos masturbando a sus amigos de la iglesia, alternaba entre cada miembro para tenerlo en su boca, llevaron allí un tiempo, mas Paul indico que no tenían mucho tiempo hasta que Juan regrese o alguien se de cuenta, entonces Antonio se recostó en la cama y Ramiro puso de pie a Matilde arrancándole el vestido que se quedaba atrapado en la cadera, estoy seguro que se lo rompieron, Matilde llevaba un sostén blanco y un calzón de vieja blanco, nada sexi, sin embargo se quedo en pelotas, Paul de pie puso las tetas de Matilde en su boca y las succionaba con desesperación, mientras Antonio decía que la traigan a la cama, donde termino recostada Matilde, Antonio se abalanzo sobre ella y también le succiono los pechos, mas no tardó en buscar su raya vaginal, y meterle un dedo, ella grito que no la violen, sin embargo la música estaba muy alta y esos tres tipos estaban en otro mundo, rápidamente Antonio le abrió las piernas y se puso entre ellas y de un solo golpe se la hundió toda, sin contemplación, se escuchó un aaaahhhuuuuu, despacito salir de los labios de Matilde, y empezó un mete y saca muy rápido, ella se arqueaba y sus tetas se balanceaban.

En un momento Paul se coloco al costado de su cabeza y le metió la verga en su boca y ella empezó a chupar, Ramiro, se masturbaba y se coloco al otro lado poniendo su verga en los pechos de Matilde. Paul le pregunto si su verga le gustaba a lo que ella se quedó callada, solo se oia el aaaa, aaaa, aaaa, de las penetradas de Antonio. Matilde en uno de esos aaaaa, aaaaa, le dijo si me encanta tu verga esta muy larga..

Yo estaba fascinado, saqué mi celular y empecé a grabar. Luego Paul se recostó boca arriba y le dijo mamacita ven a probar mi verga, Antonio se retiró y ella gustosa y coqueta se subió sobre Paul, no sin antes tomar de la base a esa verga, escupirla, y darle un besote en la cabezota, se la coloco ella misma en su vagina y empezó a cabalgar como loca, Paul estaba en el cielo, y Matilde chillaba y gemía como puta, se le salía entre cada aaaaa..a.a.a..a.a un que rica verga, Paul le pregunto si esta mejor que la de tu marido, y ella ciega de placer le grito si esta mucho mejor papi… dame dame….

Ella misma llamo a Antonio y se metió su vega en la boca, mientras masturbaba a Raúl con su mano, así estuvo un tiempo alternando entre cada verga en su boca, de izquierda a derecha, entonces entendí que era traumante ver a Matilde satisfacer a esos tres hombres que hasta hace un momento solo fantaseaban con semejante potra y ahora la disfrutaban.

Raúl se colocó tras de ella y Paul paro la embestida, Raúl fue resbalando centímetro a centímetro su miembro en el culo de Matilde, ella apretó los dientes y chillaba, noooo eso si noooo, aaaa, déjame …aaaa., duele… ya no…. Aaaa. mas en un momento, de un solo empujón entro toda, en ese momento Matilde estaba encertada por la verga de Paul y Raúl al mismo tiempo quienes se empezaron a mover de manera sincronizada sacándole gritos y suspiros a Matilde, quien gritaba me parten, me parten, me parten el culo, aaaaa a a a aa a a ya no … aaaa, pero en un momento ella está pidiendo más y más, diciendo que si que era una puta, … fue ahí cuando tomo la verga de Antonio y se la metió a la boca,

De repente Raúl empezó a gritar y moverse muy rápido, le bombeaba a toda velocidad el culo de Matilde, ella con la verga de Antonio en la boca solo balbuceaba gemidos, aghaghaghaghaghaghagah y Raúl estallo en su culo, le hecho toda la leche en ese ano y se quedó casi recostado sobre ella.

Mientras Antonio apretaba la cabeza de Matilde y le decía: «Te vas a tragar toda mi leche», entonces se corrió en los dulces labios de Matilde, quien obedeció y se tragó toda la leche, saboreándola. Antonio y Raúl se retiraron y empezaron a arreglarse.

Antonio saco 30 dólares de su billetera y se lo dejo en su cama, luego Raúl hiso lo mismo. Ella seguía sobre Paul moviéndose como loca, y le comenzó a decir papi dame toda tu leche, quiero tu leche en mí, tienes una verga muy rica, entonces Paul le pregunto si es cierto que antes en su juventud ella fue prostituta, y ella le grito si, fui puta, fui prostituta, me cogían en un burdel, el que pagaba, me comia 20 vergas por noche.

Paul, le dijo que era una muy rica putita, desde hoy iba hacer su puta, y ella le decía que sí, entonces Paul le ordeno que se pusiera en 4, y ella obedeció, ella quedo en frente a la ventana mostrando su cara hermosa, su boquita choreando semen, y Paul se puso atrás de ella y le dijo me vas a entregar tu ano puta, y ella le dijo es tuyo, rómpelo.

El sin piedad le empezó a reventar el culo, ella gritaba gemía, él le insultaba, le decía, ramera, sucia, prostituta, te haces la santa y eres una puta, y ella le decía que si que es una sucia perra, después de un par de minutos el aumento el bombeo de su verga en su culito, le dio la vuelta y le ordeno abrir la boca, pude ver en ese momento que su ano se había abierto mucho, Matilde se hinco, y recibió el semen de Paúl en su cara y sus pechos, ella le limpio la verga con su boca, sus labios, su lengua, toda la verga de Paul quedo brillando, Paul saco 30 dólares de su billetera, recogió el resto de dinero y se lo puso en la almohada de Matilde, quien se recostó boca abajo en la cama, el saco su celular y tomo una foto de esa escena, ella desnuda, boca abajo llena de semen, con el culo abierto, las nalgas rojas y los pechos llenos de chupones, la dejo botada y salió del cuarto.

En el balcón estaba yo, con mi celular grabando, había grabado casi 15 minutos de la orgia en la que había participado Matilde, la mama de mi novia, me había enterado que ella había sido puta en su juventud, estaba en shock, me temblaban las piernas, pero tenía las llaves de toda la casa, abrí el balcón, entre y la vi, desnuda, boca abajo, dormida, llena de semen, estaba tan caliente que no dude en acercarme, manosear esas nalgas, ver ese ano que había quedado abierto, saque mi varga, y me empecé a masturbar utilizando las nalgas de Matilde, no aguante, e introduje mi verga en su vagina se sentía tan caliente, ella levanto su cabeza como si despertara, y dijo Juan, lo siento, amor, me hicieron puta otra vez, yo me reí, y me embale, le dije al oído, tranquila putita, y comencé a bombear delicioso, lentito, y bien profundo, sentía esos globos tan deliciosos que tenia de nalgas, mi verga se puso bien tiesa, ella solo decía ohohohoho adolorida sin abrir los ojos, me dijo tu verga esta más grande Juan, saque mi verga y la puse en la entrada de su ano, no hacia falta mucha lubricación, porque ya estaba abierto, se la entere de un solo empujón, allí si despertó abrió los ojos, yo la cogí de la nuca y la hundí en la almohada le ordene que se quede así, mientras bombeaba suavemente y profundamente su ano, para luego nalguearla, ella se puso muy sumisa, y obedeció, la puse de ladito, sentía su nalga derecha en la base de mi verga y su nalga izquierda en el tope de mi varga haciendo peso, era maravilloso, Carla aun no me dejaba darle por el culo, y el ano de su mama estaba delicioso, no aguante mucho y le heche el semen en su colita, yo no tenia dinero para dejarle en su cama, más tome un lápiz labial de su aparador y le escribí en las nalgas, rica putita, te ganaste tu dinero. Me arreglé lo mejor que pude y salí por el balcón. Fui a la cocina por agua y luego volví a la recepción. A lo lejos, vi a Antonio, Raúl y Paul, reírse, tomar a sus esposas y retirarse de la fiesta, saludando a Bianca.

Bianca camino hacia donde yo estaba y me pregunto donde me había metido, yo no tenía palabras y todo me temblaba, no podía creer aun, que presencié una orgia con mi suegra, y además me atreví a follarla, bombeando mi verga en su ano, esa cola que veía como un manjar a veces. Volví en mí y le dije que me sentía un poco mal y fui al baño. Ella me dijo que le entregara las llaves y que regresara a las actividades de jóvenes. Yo insistí en que no estaba bien, pero ella insistió en que me retirara, a lo que accedí.

Continuará…

Mi esposa, una fiel devota o puta sumisa

Carla (Regalito), el concierto, esposa devota o puta sumisa