Entre hermanos anda el juego I

Entre hermanos anda el juego I

Hola amigos, aquí estoy de nuevo para seguir contándole mis experiencias. Se acordarán de Mari, la protagonista de «Soñado pero…» y de «Otro sueño…«.

Bueno he aquí que me llamó y me pidió vernos porque quería pedirme un favor.

Total que nos encontramos en mi casita de la ciudad, y luego de un par de polvos de esos que hacen historia, con lo cual ya tenía asegurado mi SI!, cualquiera fuera el favor que me pidiera, nos pusimos a charlas.

Estábamos desnudos sobre la cama y yo con mi cabeza sobre sus muslos mientras ella con una mano me acariciaba la cabeza y con la otra mi pecho velludo, que le encanta.

Verás tengo un problema con mi hermano, Ferran, que parece que me pilló la otra vez cuando se lo hice a mi primo Iker, recuerdas que te conté, cuando se la mamé?, y me está presionando para que le enseñe a follar, para poder hacerlo con su novia y quedar bien con ella, pero pretende que lo haga follando con él a lo que me niego, y usando mi carácter fuerte le paré el carro, a cambio de hacerle algunas cosillas y el compromiso de presentarle a un amigo mío que lo ayudará a conocer otra chica que le enseñara y lo desvirgara.

Y obviamente ese amigo eres tú.

Pero te has vuelto majara?, esto es una locura, es tu hermano!!, y si se entera de todo lo que hemos hecho tú y yo y se lo cuenta a tus padres.

Mira te cuento como fue todo y nuestra conversación al respecto:

Mari- El sábado estábamos los dos solos en casa viendo pelis en el video, ya que mis padres se fueron a pasar el fin de semana al campo. Íbamos de entre casa, él solo con un slip del tipo de esos de nadador, (en casa como tenemos losa radiante y está todo alfombrado, hace mucho calor) y yo descalza, con un minitanga negro , muy cómodo y por encima una camiseta que me cubre hasta mitad de los muslos, me marca algo las tetas y uso cuando estamos solos en casa, porque me queda cómodo, pero a mi mami no le hace mucha gracia que me pasee de esa guisa ante mi hermano y mi padre.

El estaba sentado en una punta del sillón y yo recostada con mis pies sobre sus muslos, posición que adoptamos muchas veces cuando estamos ambos en el sofá.

En eso él me coge un pie y se pone a darme un suave masaje, que tu ya sabes me encantan, y distraídamente hace que mi talón toque su paquete, que estaba algo duro.

Yo retiré inmediatamente mi pie y dirigí mi vista hacia su entrepierna, notando una carpita en su slip, y luego lo miré escrutadoramente a la cara, pero él seguía mirando la tele (o eso hacía parecer), entonces volví la vista a su paquete que me pareció algo más sobresaliente que hacía un instante.

Me sonreí y bajando mi pie lo lleve hasta él, comenzando a sobarlo suavemente por sobre el slip, probando su dureza y la capacidad de resistencia de mi hermano haciéndose el distraído.

Esbozó una sonrisa pero permaneció quieto, callado y sin mirarme. Yo continué con mi toqueteo, hasta que noté como su dureza crecía.

Entonces con el pie izquierdo levanté el elástico de su slip, por donde pasa la pierna y por allí introduje el otro pie hasta llegar a su nabo, que estaba muy calentito, y comencé a acariciarlo directamente sobre su tronco.

Al sentir ese contacto tan caliente y pensar que era mi hermano, se me humedecieron las braguitas, aunque por suerte reprimí un suspiro y el no se dio cuenta.

Sin embargo en pocos segundos, noté que su pito palpitaba más enfurecidamente y súbitamente un líquido caliente y pegajoso, bañó mis dedos escurriendo por la planta del pie. Serás guarro!!, te has corrido sobre mi pie!!

Bueno mira hermanita, la verdad es que vengo de una tarde muy caliente de morreos y toqueteos con mi novia y me he quedado muy excitado.

Sí ya lo veo. El caso es (me dijo Ferran) que mi novia quiere a toda costa follar conmigo y darme su virginidad, pero como no lo he hecho nunca, tengo miedo de embarrarla, quedando mal con ella, haciéndole daño o incluso no dándole placer. Y había pensado que tal vez tú podrías desvirgarme y enseñarme.

Pero te has vuelto loco, primero que soy tu hermana, y segundo como puedo enseñarte yo que tengo mucha menos idea que tu sobre sexo. Vamos, tía con lo que me acabas de hacer?, y además no te hagas la tonta porque sé lo tuyo con Iker. De que demonios estás hablando!?.

Yo solo estaba jugando contigo y de pronto vas y te corres sobre mi pie, y además que es eso de Iker dije yo notando como los colores me subían a la cara. Vamos, que os vi vez pasada cuando se la mamabas y me pareció que ambos disfrutaban una barbaridad.

Y yo poniéndome colorada como un tomate y titubeando le dije: p,p,p pe, pero porque no me dijiste nada ni se lo contaste a los papás?.

Porque en el momento me quedé asombrado, luego me asusté y finalmente me excitó tanto la escena que me fui corriendo al baño a cascarmela y cuando volví después de una soberana corrida os habíais ido. Y luego no encontré la forma ni el momento de abordarte, hasta ahora, por necesidad.

Necesito tu ayuda, a menos que quieres que le cuente todo esto a los papis.

Mira chaval, primero: si los papis se enteran de algo de todo esto o de cualquier cosa de mi sobre sexo, te acusaré de haberte confabulado con Iker para abusar de mí y de haberme follado entre los dos, y te aseguro que me creerán a mí ya que tu tienes fama de mentiroso y yo de niñata seria.

En segundo lugar creo que puedo ayudarte, pero no como tu crees. Ahora te ayudaré a aliviarte ya que veo como estás, dije mirando su bulto que no cejaba de empujar el slip. Y luego te presentaré a un amigo que seguro puede encontrarte una chavala con experiencia para que te desvirgue y te enseñe.

El es quien me ha enseñado algunas cosas sobre sexo. Pero que quede claro que no me tocarás ni intentarás meterme nada, so pena de acusarte, vale?. Vale, vale tía, tranquila, y además te juro que si me ayudas no lo sabrá nadie jamás. Más te vale chaval.

Ahora ve a lavarte y límpiame el pie. Y allá se fue hacia el baño silbando bajito. Escuche como abría y dejaba correr el agua del grifo. se estaba lavando. Luego de unos minutos volvió y con una toalla húmeda me limpió el pie, mientras que con otra me lo secó y me dio un besito en el empeine, como para sellar la paz.

Me senté en un extremo del sofá y quitándome la camiseta para lograr nuevamente su excitación dejé mis pechos al aire. Se le cayó la mandíbula y mientras con su lengua intentaba recoger la baba que la corría por su labio inferior dijo: guau, tía que buenas lolas. Sonriendo lo hice recostar con su cabeza sobre mi regazo, de donde tenía un magnífico primer plano de mis pezones.

Cogí sus manos y las llevé hasta ellos, ya que sabes que me gusta que me los soben. Me hizo daño apretándolos, pero enseguida le mostré como hacerlo con delicadeza.

Mientras comencé a acariciar su abdomen bajando hasta su ya erguida verga que casi le llegaba al ombligo. Es gruesa como la tuya pero más larga. Y comencé a acariciarlo, yendo hasta su entremuslo y cogiendo en mi palma sus cojones, calientes suaves y peludillos.

La visión de su polla enorme entre mis dedos, y su glande asomando rojo y brillante por el agujero del prepucio dilatado por la erección provocó que empapara mis braguitas.

Hasta mi llegaba el olor de mis emanaciones, con lo cual me imagino que el olía ferhormonas a granel, más cuando noté que sin tocarlo casi, su polla volvió a palpitar mientras inspiraba profundamente con su nariz dirigida a mi coño.

Seguí así casi rodeando con mi mano su tronco ( no llegaba a completar la circunsferencia) y con un movimiento de sube y baja, proporcionándole la mejor paja de su vida (primera con una mano que no fuera la suya)y mientras lo incorporaba levemente para permitirle alcanzar mis pezones con sus labios (cosa que aprovechó para amarlos descaradamente, dandome incluso alguno que otro mordisquito suave) lo llevé hasta el orgasmo más violento que haya visto, salpicando el primer trallazo hasta su barbilla y el resto bañando su vientre e inundando su ombligo de semen.

Cuando hubo agotado su corrida, llevé mi mano a su abdomen desparramando el semen por el mismo e incluso masajeando sus pezones con él, para luego hacer lo propio con los míos y llevarme los dedos a la boca para degustarlo.

Esto volvió a endurecer su verga en vías de flaccidificarse.

Me levanté y depositando su cabeza suavemente sobre el sofá me arrodillé junto a él e inclinándome le deje un beso en los labios y una dulce sonrisa, que el correspondió con una caricia sobre mis cabellos y cara y una sonrisita de satisfacción.

Baje besando sus pezones y llegué hasta su abdomen, donde mientras hurgaba buscando los restos de ese laguito artificial de semen en su ombligo noté una mezcla de sabores ácido-salado amargo, entre su sudor y su semen, que no me desagradaron, sobre todo al juntarse con su olor a macho cabrío en celo.

bajé hasta su pene lamiéndolo en toda su extensión muy lánguidamente, hasta llegar a sus huevos que me introduje en la boca arrancándole nuevos suspiros.

Volví sobre mis pasos lamiendo su tronco hasta llegar a la punta, oliendo y saboreando cada centímetro de la piel de su hermosa y deliciosa polla . Introduje la punta de mi lengua por el orificio del prepucio, dilatándolo y masajeándole el glande, dejándolo al descubierto, grandes hinchado, rojo y palpitante, que me tragué de un bocado, comenzando a pajearlo con mis labios apretados contra él por su grosor.

Hasta que sentí que se iba a correr, e intenté sacarlo de mi boca, pero cogiendo mío cabeza no me dejó. Aunque tampoco hice demasiado esfuerzo en lograrlo, así que me descargó todo su semen en mi boca (y era muchísimo) que yo disfruté, saboree y luego tragué.

Y seguí exprimiéndolo con mis manos, hasta que cuando salió la última gota, esa más espesa que siempre sale al final, la deposité sobre mi lengua y degusté con fruición contra mi paladar, obteniendo yo un prolongado orgasmo que creo que él no notó por su estado de éxtasis.

Esa fue mi experiencia con mi hermano, papi, yo no quería pero algo tenía que darle a cambio de su silencio y para evitar el resto de lo que él quería conmigo.

Y luego me entusiasmé por lo que estaba sintiendo. Realmente fue maravilloso. No te enfades por favor.

Por eso necesito que ahora tu me ayudes y le presentes a Miriam para que se lo haga con él.

No ni en broma, Miriam es muy ligera de lengua y se le va a escapar todo lo que hicimos.

No, ya le conseguiré otra. Dije yo.

Y creo que ya sé de quién se trata.

Eso sí, quiero que tu y yo estemos presentes cuando lo haga.

Te parece?.

Bueno, me pondré celosa pero lo haré…

¿Qué te ha parecido el relato?