Yo era un cabro de 19 años medio nerd, sin mucha experiencia en el amorsh, tímido pero talentoso en el ámbito informático, era de contextura delgada pero creo yo encachao, lo que se notaba cuando me miraban las chicas, cuando llegué a vivir a donde vivía....
Se vive mejor en este nuevo mundo...aprendí a vivirla sin miedo, ser yo la protagonista...aprendí que lo desconocido es algo hermoso, te da alegría, te da sabiduría, te da la confianza de vivir con alegría pero especialmente de vivir la vida con pasión...
Siempre mantuve dentro de mi, una braza que cada vez que se encendía parecía que algo en mi se quemaría...sabía que si algún día sacara ese fuego mi vida ya no sería la misma...
El hospital estaba más caótico de lo normal, pero para mí era un refugio. Entre estetoscopios, historias clínicas y el olor a antiséptico, lograba por unos minutos anestesiar la imagen de Celeste de rodillas en ese galpón. Había decidido enterrar todo, convencerme a mí mismo de que fue una apuesta e
Marta se infiltra en el coro parroquial con un objetivo carnal: cazar al mismo hombre que su amiga Liz desea. Un juego de apariencias y pecado en San Roque.
El uso del uniforme de enfermera como contraste: la “sanadora” termina siendo la “putita del sótano”. La frase final —“avergonzada de que ya estuviera contando las horas”— convierte la humillación en necesidad; la vergüenza se vuelve adicción.
El uso del sonambulismo como máscara de consentimiento: don Raúl no necesita amenazar ni atar; basta con la ilusión de “no despertar al sonámbulo” para que Valeria acceda. El beso final en la cocina, con la nalgada y la promesa de “guiarte despacio”, convierte la infidelidad en pacto erótico y casi
"Carolina buscaba en mi vicio la intensidad que su esposo ignoraba. Una historia de traición, deseo y el descubrimiento de su verdadera naturaleza bajo mi mando."
Conocí una chica en un servicio, de muy buen cuerpo (buenisima), su esposo se encontraba en el extranjero, salimos un par de veces, disfrute mucho de las mamada de verga que daba.
Al oír eso yo tampoco aguanté saque mi verga rápidamente de su humedad vagina ella seguía abriendo su culo con sus manos y eyacule una gran cantidad de mi semen caliente sobre su culo y espalda .
Dejé a Carla en la oficina con un beso rápido en los labios, pero mi cabeza estaba en otro lado: en la propuesta de Ana, en esa frase colgando como una promesa sucia: "Trae a Carla... quiero verla mirar".
Es una madura que conocí hace tres meses, ella tiene puesto de ropa de segunda en un tianguis muy conocido aquí en la ciudad donde vivo, la cosa es que ella tiene todo bien arreglado y tiene sus probadores, desde la primera vez que fui tuvimos conexión, pero por fin hoy logré cumplir mi objetivo
Continua la historia de la hermosa doctora, esta vez una propuesta la hara dudar de sus sentimientos mientras el fuego con Diego sigue creciendo. Por otro lado Mary avanza a una espiral de perversion de la que ya no podra salir.
Diego y Maria Fernanda al fin pueden reunirse sin que nadie pueda interrumpir la pasion que llevan contenida desde hace semanas. Ambos se entregan a una noche sin limites en las que por fin pueden explotar. Por otro lado, Mary, la sensual asistente comienza a tomar mas protagonismo.