Un señor de autobuses siendo una persona viril, teniendo mucho deseo sexual, conoce a una chica y empieza su vida sexual junto a el, es una historia 100% real, tienen sexo en el autobús, ella siempre toma esa linea de autobús y casi siempre le tocaba estar con el señor del autobús.
Holis le contare como intente hacer una nueva pose sexual con mi balti y todo resultó increíblemente rico.
Conocí a una madura de 35 años en un chat después continuamos a skype
Con este "pago" queda saldada la hipoteca y se habla de futuro...
Historia de como me converti en el amante de mi madre
Una fiesta de fin de año se convierte en un hervidero de deseo. Entre miradas cómplices y roces bajo la mesa, Alondra descubre que la tentación no solo viene de fuera. Un encuentro prohibido en la azotea, bajo la complicidad de la noche, marcará el inicio de un pecado familiar inolvidable.
Cuatro militares en la sierra creen dominar a María, pero ella impone sus reglas. Entre enaguas y órdenes firmes, somete al cuartel bajo su voluntad. Les arrebata el aliento y hasta el último centavo, dejándolos derrotados pero ansiosos. En este juego de poder, los soldados obedecen y la jefa manda.
Los matones le muestran a la madre para qué sirve su garganta.
Bajo la lluvia y el aroma a incienso, Alondra no busca perdón, sino someter al joven padre Julián. En la penumbra de la sacristía, las leyes divinas se rinden ante la seda negra y un deseo que no entiende de votos. Una confesión donde la única penitencia es el placer prohibido.
Dos rejillas de baño fueron el escenario de nuestro encuentro más peligroso. Sergio y yo, separados por metros pero unidos por el morbo de un celular. Él pedía fotos de mi baby doll negro y yo ansiaba ver esa pieza de ingeniería. Un lunes convertido en nuestra oficina del pecado.