A mi comadre no sé por qué razones la dejó mi compadre, a quién nunca volvimos a ver, pero eso es lo de menos, pues yo saque mucho partido de que se haya marchado. Desde que conocí me gusto muchísimo, pues tiene una cara de chica de 15 años, pero en ese entonces andaba
Cada impulso de caderas provocaba en Elizabeth un estremecimiento de placer similar a un orgasmo. Llegó un momento en el que ella no distinguía si se estaba corriendo o sólo era la pericia de su amante. Esto ya no era el clímax, era un sueño, ni en sus mejores fantasías (que habían sido muchas) se hubiera imaginado a un Latín Lover semejante.
El asintió con la cabeza, así que fui deslizando me hasta encontrar su sexo enfrente mío, no sabía cómo hacerlo así que tuve que pedirle ayuda, pronto tomé práctica y escuchaba sus gemidos muy apagados, como si no quisiese ser escuchado, yo ya no podía más, comencé a sacarme la parte inferior del traje de baño, cuando el me detuvo, simplemente dijo que se lo dejara a él, me recostó en la cama, y se deshizo primero del sujetador, se detuvo un rato jugueteando con mis senos, lo cual me hacía sentir arder por dentro, fue bajando lentamente besándome cada rincón del cuerpo
Esa misma noche cenamos y ansiosa por ver que se trataba nos metimos en la cama para verlo. Mi dormitorio no tiene las dos camas paralelas sino que están enfrentadas pies con pies, por lo tanto solo se podía ver la tv desde una sola cama. Nos acostamos en la mía y comenzamos a reproducir el vídeo, no podía creer lo que estaba viendo, era un vídeo de zoofilia, mujeres teniendo sexo con todo tipo de animales. Esas imágenes me empezaron a excitar de tal punto que mis pezones se inflamaron dé tal manera que las puntas se notaban claramente debajo de mí top de algodón blanco, no podía sacar mi vista de esas imágenes.
Llegados aquí, debo decirles la verdad. Es cierto que lo anterior fue el final, pero el final previsible. Hubo otro final, impensado e imprevisible, para el cual yo no estaba preparada. Es duro, es horrible, es repugnante, pensarán algunos y hasta yo misma tal vez lo habría pensado si hubiera leído algo así días atrás. Los / Las muy susceptibles, tal vez, no deberían continuar leyendo.
Le metí un dedo y este resbalo como en mantequilla, mi madre dio un salto y dijo: no pares corazón-, yo seguí metiéndolo y sacándolo y mi mama estaba como loca, sus gritos se escuchaban en casi todo el cine, pero ni a ella ni a mí nos importaba, me detuve y le dije: CHUPAMELA- ella se inclinó y la metió en su boca, - NO MAMA, QUIERO QUE TE PARES Y TE HINQUES DELANTE DE MI-, ella no dijo nada, solo se paró y puso sus rodillas en el piso y se metió mi sexo en su boca, chupaba como desesperada, nada parecido a lo anterior,
Luego lo agarro y se subió encima de mi sentándose suavemente sobre mi pené sintiendo que le entraba lo más profundo empezó a moverse rápidamente me agarraba con fuerza las manos, y moviéndose tan rico que volvió a irse le agarre sus pechos con tanta fuerza que era tanta la excitación y placer que no sentía los apretones que le daba en ese momento, aún no había descargado todo mi semen así que le dije que se me pusiera de torito.
Intenté resistirme, pero el hombre me pegó otro tirón del pelo, aún más fuerte, y comprendí que, o colaboraba, o era capaz de arrancarme el cuero cabelludo; además, me di cuenta de mi precaria situación, en un sitio desértico y con dos hombres fuertes que me tenían cercado. Jamás había tenido sexo con otros hombres, ni siquiera en el colegio las socorridas pajas que se hacían algunos compañeros entre sí; con chicas había tenido algunas relaciones, sobre todo mamadas.
No pude apartar mis ojos pues su pequeño bañador dejo al descubierto una de sus nalgas, que se me antojaron firmes y suaves. Ella con toda naturalidad se arregló y procedió a servir los refrigerios. Platicamos un poco y trate de indagar si tenía algún amigo especial y de sus estudios. Ella me contesto:" hay tantos interesados pero ninguno me llaman la atención.
Su sexo, comienza a moverse, a salir y entrar en mi boca, ¡me está follando!, ¡me está follando por la boca!, siento como llega hasta mi garganta, su mano se posa en mis nalgas, mientras con la otra retira la sabana de encima de mí, el aire fresco llega hasta mi cuerpo, mi rostro, el sol golpea mis ojos y me hace cerrar los ojos.
Esta historia comienza con los viajes diarios para llevar a mi hija al colegio, con el chófer que nos lleva diariamente iniciamos una buena amistad, todo comenzó con un juego de palabras, palabras eróticas en inglés, piropos por mi corta pollera, por mis pantalones sumamente ajustados en los cuales siempre duda si tengo ropa interior.
Lamía incansablemente los pliegues rojizos de nuestra morenaza, que se proyectaban por encima de un vello negrísimo con forma angular. La misma forma que tenía su clítoris, éste era pellizcado o mordido incansablemente por Liz.
En eso que el tío empieza la enculada yo mientras puedo ver como ella gime no sé si de placer o de borracha, mi compañero empieza suave, a medida que va pasando el tiempo las embestidas del tío son más fuertes, la verdad es que la está enculando bien enculada ya que puedo ver como los cojones del tío dan en las nalgas de la tía, en eso que el tío se quiere correr y saca la polla del culo de la tía, quiere que ella le haga una mamada.
Luego noté su boca succionando mis senos, su lengua que los lamía delicadamente, provocándome oleadas de placer que recorrían mi vientre hasta mi húmeda vulva, ansiosa por recibir sus caricias. Y otra vez sus manos, que se deslizaban por el interior de mis muslos, rozando apenas los labios de mi sexo, hinchados al máximo.
Y cuando no pude más derrame un gran chorro de leche en su culo el cual se perdió por sus entrañas, dejando pequeños restos en mi verga los cuales Elena se encargó de limpiar, y así paso casi la mañana en la que mis sobrinos dormían ya que el día anterior se quedaron jugando hasta tarde.
Y vaya que lo era, prácticamente no paraban de bailar. Y yo como estúpido viendo a mi esposa disfrutando con el tipo que antes le caía mal. Solamente se sentaban cuando la sed les exigía un trago de vino. Cuando empezó la música que requería bailar pegados, supuse que se sentarían, pero solamente vi que algo se decían al oído y Lorena volteo conmigo como pidiendo autorización.
Pude sentir contra mi boca sus temblores de satisfacción, pero no pude contenerme y seguir saboreándola, seguir buscando más allá, para ese momento me acerque a la mesita de noche y dando un sorbo al champagne, regrese con un poco de este en mi boca, y deje que el líquido frío corriera por toda su vagina, esta vez, estaba dispuesta a no dejar una sola gota entre sus muslos y me dedique a despertar su deseo nuevamente.
Eso calentó un poco la charla y mojo algo nuestras vaginas, me levanté como para vestirme, quite la toalla y quede desnuda frente a Adriana, ella me miró y me dijo que tenía un cuerpo hermoso, yo le dije que ella también era muy bella, entonces se aproximó a mí y me beso fuerte en la boca, fue apasionado, nuestras lenguas enseguida se buscaron y se entrecruzaron en mi boca, ella lentamente fue bajando sus besos por mi cuello, hasta llegar a mis pechos, mis pezones ya estaban totalmente duros, sentí su boca recorriendo mis pechos hasta llegar a mis pezones, los puso en su boca y los chupo fuerte, los apretaba y me los estiraba con sus labios, mi concha se humedecía con esa boca que chupaba mis pezones erectos y excitados
En un momento de pasión, me puso debajo y se tumbó encima de mí... Comenzó a morderme los pezones, y empezó a bajar... (Siiii! Siii! Pensaba yo... Ves hacia ahí!!) Y claro, llegó a mi pene y comenzó con lentos besitos donde rozaba con su lengua mi glande... Estaba en la gloria... Seguía chupándomela y se la metió de pronto toda en la boca. Era una PUTA experta... En dos o tres mamadas estaba ya a punto de correrme...
Ahora sí ya estamos en el final previsible. Pido perdón por haber interrumpido la escritura y haber tenido que subdividirlo en escenas, pero pasó que ya es noche y llegó de su trabajo mi marido y me encontró tan mojada que sin pedir permiso, estando tras de mí, me levantó asiéndome de las caderas, me volcó el cuerpo hacia delante y me la puso de una así, desde atrás. Un polvito maravilloso y reconfortante. Por suerte, me dio tiempo a cerrar y evitar que leyera algo del file, porque todavía no sabe.
Publicar
¿Qué quieres publicar?
Datos de la nueva serie
Las series o sagas eróticas, son un conjunto de relatos eróticos que tienen un argumento central y que son publicadas por entregas. Crea el titulo y una descripción de tu serie, luego podrás añadir relatos a esta.
Añade el titulo, como si fuera el título de un libro, al que luego añades capítulos.
Describe de forma resumida el argumento de tu serie de relatos, a modo de sinopsis.
0 / 300
Selecciona la serie
Cargando series...
No tienes series creadas todavía. Crea una nueva serie primero.