Viaje de trabajo II

Por la mañana, fui a la oficina de Nelson, me recibió Adriana y solo charlamos un momento de los hechos de la noche anterior y ambas coincidimos que la habíamos pasado maravillosamente bien, ella me dijo que Nelson estaba muy complacido y que yo le resultaba muy atractiva y excitante y que también lo había disfrutado mucho.

Pasé a su oficina y me saludó muy amable, la única mención a la noche anterior fue preguntarme sí había sido una noche agradable, con mi respuesta de que lo había pasado muy bien, solo quedo ponernos a trabajar y así lo hicimos hasta la hora de almuerzo, entonces me invitó a almorzar, supuse que iríamos con Adriana, pero ella no podía acompañarnos ya que esperaba unas llamadas para Nelson, así que nos fuimos los dos solos, almorzamos en un restaurante cercano, fue muy agradable, Nelson era un hombre muy interesante y su compañía era placentera.

Terminamos de almorzar y al salir me dijo que todavía podíamos tomarnos un rato más antes de volver a terminar el trabajo, sabía muy bien cómo íbamos a utilizar ese tiempo, su departamento estaba cerca así que nos dirigimos allá, al entrar no perdimos tiempo, ambos lo deseábamos, nos fuimos desnudando y llegamos desnudos a la habitación, me puso sobre la cama boca arriba y comenzó a besarme y acariciarme, sentí sus fuertes manos sobre mis pechos, estimulando mis pezones que reaccionaron poniéndose duros como rocas, su lengua recorría mi vientre y bajaba sobre mi pubis, abrí mis piernas y su boca se posó sobre mi concha mojada, me estremecí, su lengua penetraba en mí interior, lamía mi clítoris, mientras un dedo se deslizó dentro de mi vagina, penetrándome, puso mi clítoris entre sus labios y lo chupó fuerte, y ahora dos dedos me penetraban, yo gemía cada vez más fuerte, él sintió llegar mi orgasmo, puso su boca sobre mi concha chupándomela toda, tome su cabeza y la hundí sobre mi sexo y comencé a acabar fuerte sobre su boca, mis jugos caían sobre su cara y él no dejaba de chupar y lamerlos, los bebió y me decía que sabían exquisitos, lamió toda mi concha hasta limpiarla de mis jugos, su cara estaba mojada con mis jugos, lo besé en la boca y sentí el sabor de mis jugos compartidos en nuestras lenguas, besé su cuello, lamí su pecho y lo besaba, pasé la punta de mi lengua por sus pezones, el comenzó a gemir, fui bajando hasta llegar a su enorme verga que me esperaba totalmente erecta y dura, la pajeaba con mis dos manos, la recorrí con mi lengua solo sobre su glande rojo y excitado, lamiendo su agujerito que ya largaba las primeras gotas de su líquido, movía mi lengua en círculos sobre esa verga grande y muy dura, la puse en mi boca y apretándola entre mis labios, esa verga empezó a entrar y salir de mi boca, cada vez más profundo, hasta que mis labios chocaron contra su pubis, me la había tragado toda, me pasaba de la garganta, la deje allí saboreándola, Nelson gozaba sintiendo mi boca cálida y húmeda devorando su verga, lo chupaba fuerte, su verga entraba y salía por completo de mi boca, apretaba sus huevos mientras lo mamaba fuerte, sentí como la verga de Nelson se hinchó, anticipando su acabada, apreté sus huevos, me tragué su verga entera hasta la garganta y esperé la descarga de leche, que no tardó en llegar, Nelson empujó mi cabeza contra su verga y convulsionándose, soltó un chorro de leche que se estrelló en mi garganta, y luego otros más y otros más, era muy abundante, la fui tragando todo lo que pude pero me ahogaba, la saque de mi boca y la leche desbordó por mi boca, y la verga tiró un par de chorros más sobre mi cara, seguí chupando la verga hasta sacarle toda la leche, la lamía y chupaba, quedo limpia y se puso otra vez dura, entonces me puse sobre Nelson y me monté sobre su verga, me la fui clavando despacio, la sentí entrar en mi concha, cuando tenía más de la mitad adentro, me incorporé un poco y me deje caer sobre esa enorme verga, clavándomela hasta el fondo, ambos gemimos fuerte, sentí su verga chocar contra el fondo de mi concha y la comencé a cabalgar fuerte, sentía esa enorme verga llenándome, entrando y saliendo de mí, no aguanté mucho hasta acabar en otro orgasmo intenso, Nelson apretaba mis tetas y hundía más su verga en mí, hasta ver finalizado mi orgasmo, entonces me dio vuelta y poniéndome en cuatro patas volvió a clavarme su hierro caliente en la concha y me cogía duro, mientras lo hacía llevo dos dedos a mi culo y lo empezó a dilatar, seguía cogiéndome mientras trabajaba mi culo que ya albergaba tres dedos dentro, entonces tomó su verga y la dirigió a mi culito, abrió mis nalgas y apoyó su verga en la entrada de mi ano, empujó y sentí como la verga vencía la resistencia de mi culo dilatado y entraba en él, yo gemía fuerte y le pedía más, su verga penetraba mi culo lento pero sin detenerse, solo lo hizo al sentir sus bolas chocar contra mis nalgas, podía sentir aquella enorme verga, toda alojada en mi culo que se abría a esa barra caliente y dura, empezó a moverse rápido y fuerte, penetrándome por completo, mi culo apretaba su verga en cada movimiento, excitándolo más, yo solo le pedía que me cogiera fuerte y duro, que no parara, quería más y más, el me complacía y me siguió cogiendo hasta que estalle en un orgasmo muy fuerte que estremeció todo mi cuerpo, eso hizo que mi culo apretara su verga con cada espasmo, lo que provocó que estallara en mi culo, llenándolo de leche caliente, mi culo exprimía esa verga con cada movimiento, hasta sacarle la última gota de leche, ambos caímos rendidos en la cama después de semejante polvazo, nos recuperamos un poco y debíamos volver al trabajo, solo hubo tiempo para una ducha, pero lo hicimos por separado para no tentarnos de nuevo, volvimos a la oficina y al llegar Adriana le pasó unos mensajes de las llamadas que esperaba, me pidió un momento para arreglar uno asuntos y luego seguiríamos, al quedarnos a solas con Adriana, ella me miró cómplice y me preguntó sí habíamos cogido, le dije que sí y me dijo, se te nota en la cara, le conté que había sido muy bueno, pero en eso nos interrumpió Nelson, llamándonos a las dos.

Nos dijo que su socio volvía esa tarde y como quería conocerme por el contrato que estábamos haciendo, así que le pidió a Adriana que haga los arreglos para que fuéramos a cenar los cuatro, nos quedamos con Nelson a solas y luego de algunas horas nuestro trabajo estaba terminado y el contrato cerrado, solo faltaba la firma de su socio, así que me fui al hotel, Nelson quedó en pasarme a buscar por la noche para la cena.

Me bañe y me arreglé para la ocasión, me puse una tanguita realmente muy pequeña, que solo me tapaba un triangulito por delante, lo suficiente para ocultar mi pubis que siempre llevo no depilado por completo, pero con poco bello y por detrás era solo un triángulo de la tanga sobre mis nalgas y el resto metido entre ellas, era de color blanco, decidí ni llevar sostén ya que me puse un vestido también blanco y bastante corto y ajustado que resaltaba mis grandes pechos. Al rato llegó a buscarme Nelson, lo encontré en el hall de hotel, al verme se sorprendió, estaba impactado, eso me dio mucho gusto, me saludó y me dijo que estaba hermosa, salimos y nos esperaba una limusina, Adriana ya estaba en ella, también estaba vestida muy sensual, con un vestido azul, un poco más largo que el mío pero con un tajo en el costado, también era ajustado y tampoco llevaba sostén, Nelson me dijo que su socio nos encontraría en el restaurante, al llegar, ocupamos la mesa y el socio de Nelson no había llegado, él fue a ver si había algún mensaje y al quedarnos solas le pregunté a Adriana por el socio de Nelson, ella me dijo que era un hombre espectacular, muy atractivo y elegante, no había tenido sexo con él, ya que lo conocía poco, porque no hacía mucho que era socio de Nelson y en general viajaba bastante, entonces lo vi venir a Nelson y alguien lo acompañaba, era su socio y Adriana tenía razón, era un macho impresionante, moreno como Nelson, pero un poco más alto aun y más fornido, su cuerpo era atlético y realmente muy atractivo, llegaron a la mesa y me lo presentó, su nombre era Edgar, cenamos y pude comprobar que Edgar era tan agradable en su trato y conversación como Nelson, hablamos de trabajo pero también de muchas cosas variadas, al final de la cena, Edgar ofreció ir a tomar algo a su casa, no pude negarme y tampoco lo deseaba, sabía que aquello era el comienzo de una noche que estaría llena de placer, nos fuimos en la limusina hasta su casa los cuatro. Al llegar bebimos champagne y luego nos pusimos a bailar, Adriana con Nelson y yo con Edgar, la música era con ritmo de salsa primero pero después puso algo más romántico, los continuos roces de nuestros cuerpos hizo que todos nos excitáramos, note el paquete de Edgar apretado contra mi mientras bailábamos abrazados y se notaba enorme, después de un rato descansamos un poco y seguimos bebiendo, entonces con Adriana decidimos darle un espectáculo personal a esos dos machos y comenzamos un baile muy sensual frente a ellos, levantábamos nuestra ropa y podían ver nuestras tangas, nos besábamos con Adriana y empezamos a desnudarnos lentamente, bailando, acariciándonos, lo hicimos hasta solo quedar con las tangas, los dos machos tenían las vergas a reventar, entonces nos acercamos y los empezamos a desnudar a ellos, primero las dos desnudamos a Nelson y luego fue el turno de Edgar, al hacerlo, las dos nos sorprendimos, al bajar su slip, saltó una verga realmente descomunal, era gruesa como la de Nelson pero más larga, mediría cerca de 30 cm, ya estaba muy dura y caliente, entre las dos comenzamos a chuparla, Nelson también se acercó y así quedamos con las dos vergas juntas encima de nuestras bocas, nos dedicamos a lamer y chupar todo, esas dos barras de carne enormes y calientes, que llenaban nuestras bocas, luego nos separamos y Adriana quedo con Nelson y yo con Edgar, ellos se pusieron en el piso y nosotros en el sillón, Nelson recostado en el piso mientras Adriana le chupaba la verga y nosotros hacíamos un 69 con Edgar, sentía su lengua penetrándome fuerte, bien adentro de mi concha, y yo tragaba todo lo que podía de su enorme verga, me la metía hasta la garganta y aun así sobraba verga fuera de mi boca, pero se la chupaba fuerte y él lamía mi concha y me penetraba el culo con un dedo, pude ver como Adriana ya estaba cabalgando la verga de Nelson, nosotros seguíamos con nuestro placer oral, estaba a punto del orgasmo, Edgar chupaba mi clítoris, sus dedos entraban en mis agujeros y su verga estaba hinchada en mi boca que subía y bajaba fuerte por ella, exploté en un orgasmo intenso, refregué mi concha por su cara derramando todos mis jugos, sobre él que bebía todo lo que le daba, enterré su verga en mi boca y el estalló en chorros de leche, directo sobre mi garganta, empecé a tragar su semen pero su verga parecía una catarata, desbordó de mi boca por mis labios, tragaba más pero no podía con toda esa leche caliente, saque su verga de mi boca y derramó más leche por mi cara y mis tetas, volví a chuparla para exprimirla por completo, así fui tragando hasta que dejó de manar leche, sacándole hasta la última gota, la lamí toda y la chupe fuerte, lo que hizo que su verga reaccionara y se pusiera dura otra vez, entonces me dio vuelta y me acomodó en cuatro patas sobre el sillón, ahí pude ver como Adriana tenía un orgasmo fuerte montada sobre Nelson al mismo tiempo que él le llenaba la concha con su leche, entonces sentí como Edgar volvía a penetrarme fuerte por la concha, sentí su descomunal verga abrirse paso en mi concha, dilatándola toda, me la metió hasta el fondo, la sentí golpear en mi interior, y aun algo de verga quedaba fuera, entonces me comenzó a coger fuerte y rápido, me tomaba por las caderas y me penetraba duro, yo solo gemía y disfrutaba de la tremenda cogida que ese gran macho me estaba dando, solo le pedía más y más, hasta que tuve una tremenda acabada, llenando de jugos su tremenda verga que no dejaba de cogerme, siguió dándome fuerte y duro un buen tiempo hasta que me llevó a otro orgasmo, al mismo tiempo que él inundaba mi interior de su leche caliente, fue otra acabada abundante, desbordó de mi concha corriendo por mis piernas, caí rendida sobre el sillón, recuperando de los orgasmos y la cogida, Edgar se sentó a mi lado y me besó con pasión, entonces los dos vimos a Nelson que se cogía a Adriana por el culo, ella gemía fuerte, disfrutaba con su culo lleno de aquella verga, eso puso a Edgar otra vez en acción, su verga volvió a reaccionar, pero ahora se levantó y fue hasta Adriana y le puso su verga aun semierecta en la boca, ella la chupó fuerte, poniéndola bien dura nuevamente, siguieron así hasta que Edgar le pidió a Nelson para cogerla por el culo, Nelson lo dejó y Edgar apuntó su descomunal instrumento al culo de Adriana, que a pesar de estar bien abierto, le costaba dejarlo entrar, pero Edgar empujó fuerte hasta lograr que su verga venciera la resistencia de ese culo, Adriana gritó mezcla de dolor y placer, y Edgar comenzó a cogerla fuerte como lo había hecho hace un momento conmigo, yo ya necesitaba más, Nelson dándose cuenta de ello, vino hacia mí y comenzó a lamer mi concha y mi ano, lo penetró con su lengua, abriéndolo, lamía mi concha y penetraba mi ano con sus dedos, luego poniendo mis piernas sobre sus hombros y apuntando su verga a mi ano, me fue penetrando lento pero sin cesar, hasta conseguir meter toda su verga dura en mi culo, sentí sus huevos contra mis nalgas, tomé sus nalgas y apreté más su verga en mi interior, y comenzó a cogerme fuerte por el culo, pude ver como Adriana gritaba de placer con Edgar que lograba hacerla acabar con su verga llenándole el culo, Nelson no paraba de cogerme fuerte, pero entonces le pedí que se acostara en el piso, me monté sobre su verga dura pero por el culo, de espaldas a él cabalgaba fuerte su verga clavándomela toda, hasta el fondo de mi culo, lo montaba fuerte y rápido, mi culo apretado bajaba y subía por su verga, los gritos de Adriana reflejaban un nuevo orgasmo y la vi caer extenuada, entonces Edgar se dirigió a donde estábamos nosotros, seguía con la verga de Nelson clavada en el culo, Edgar apuntó la suya a mi concha y me fue penetrando despacio, hasta meterla hasta el fondo de mi concha, tenía dos vergas enormes, clavadas hasta el fondo de mis agujeros, y tomando ritmo, las dos empezaron a cogerme fuerte y rápido, sentí como entraban y salían enteras de mí como se tocaban a través de mi fina tela, comencé a gemir a gritar fuerte, les pedía más, que me cogieran fuerte, los orgasmos empezaron a invadirme, no sé cuántos tuve, uno tras otro, no dejaban de cogerme, en un momento cambiamos y me monte sobre Nelson por la concha dejando mi culo para Edgar, su tremenda verga entró con esfuerzo en mi culo, pero mi cuerpo ya no respondía solo sentía las convulsiones y los espasmos continuos de los orgasmos, estaba exhausta y me seguían cogiendo fuerte hasta que los dos machos empezaron a descargar toda su leche en mis agujeros, sentí sus líquidos calientes, inundándome, llenándome toda, caí sobre el cuerpo de Nelson, rendida y satisfecha plenamente, Adriana se unió a nosotros y entre las dos limpiamos las vergas de los dos machos, pero ya ninguno tenía fuerzas para más.

Dormimos en la casa de Edgar, al día siguiente Adriana me acompaño a mi hotel, me cambié y luego nos encontramos en la oficina con Edgar y Nelson, firmé el contrato que habíamos hecho y solo quedo tiempo para un último almuerzo, por la tarde tomé el avión de vuelta.

Me despedí de ellos y regresé a mi trabajo con la tarea cumplida y con el cuerpo lleno de placer por las experiencias vividas.

Pero siempre hay nuevas por vivir, pero esas se las cuento en mis próximos relatos.

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