Primera vez en Buenos Aires

Les trataré de narrar nuestra primera experiencia en sexo de a cuatro que fue muy buena, para comenzar les digo que estoy separado desde hace seis años, debido a que en ocho años de matrimonio mi ex mujer paso de ser una hembra tremenda a casi una monja, le cambió el «software» luego de los chicos, y también el físico por la falta de actividad, por lo que ahora tengo parejas ocasionales, más o menos fijas, y esto me pasó con Alicia, que es una flaca calentona, no tiene un físico espectacular, pero tiene todo el vicio, en la cabeza y en el cuerpo, tiene 35 años, yo 38, vivimos en Buenos Aires, Argentina.

En los encuentros que mantenemos desde hace un par de años comenzamos a fantasear con agregar otra pareja a nuestros juegos, sin pasar de fantasías, también nos recalentábamos con videos, que fueron evolucionando, yo me sorprendía porque todo parecía gustarle, al menos en video, sexo grupal, travestís, lluvias doradas, todo parecía excitarla, y a mí también, por supuesto, por lo que llegamos a la conclusión que teníamos que ir para adelante, sin embargo nos tomó meses hacerlo , fue un día de semana y decidimos ir a un boliche swinger llamado aquí en la Capital, llegamos algo tarde y no había muchas parejas, pese a que nosotros éramos carne fresca, no conocidos, los pocos que se acercaron a charlar no nos interesaron para nada, por lo que después de estar una hora decidimos ir para otro lado, estábamos saliendo cuando nos cruzamos con otra pareja entrando, la mujer era espectacular, y el tipo de aspecto muy fuerte, no muy alto, pero de físico tipo luchador, nos volvimos para atrás y rápidamente entramos en contacto, Roberto es un tipo de unos 100 Kg. de cuello grueso y aspecto tosco y rudo, me pareció que a Alicia esto la atrajo de inmediato (una sorpresa), Sonia tiene es un hembrón tremendo, delgada, fibrosa, con una cola impresionante, y pechos pequeños y duros, su rostro es hermoso, de labios gruesos y expresión lujuriosa, eso a primera vista, ambos en los 33, 34 años, todo anduvo bien , hubo buena sintonía desde el primer momento, y en menos de una hora estábamos viajando a mi departamento, ambos muy calientes de solo pensar lo que se venía.

Cuando llegamos nos tomamos unos tragos para abrir el juego, mientras hablábamos de lo que teníamos en mente hacer, ellos tenían bastante experiencia, y nosotros, pobres principiantes ninguna, pero nuestra idea era la de hacer todo de una sola vez, intercambio full y en la misma habitación, y en la misma cama de ser posible.

Las cosas se aceleraron de golpe, en un momento Sonia se me acerco y me dio un tremendo chupón, su boca era un fuego y su lengua larga y gruesa se introdujo en la mía, varios centímetros, le respondía con pasión, y cuando me quise dar cuenta estábamos desnudos y ella arrodillada ante mí, chupándome la pija con voracidad, por el rabillo del ojo podía ver a Alicia y Roberto, ellos estaban también casi desnudos, y él le estaba chupando la concha, mientras ella le tomaba la cabeza con ambas manos, y por lo gemidos parecía estarla pasando de maravilla, no pude mirar mucho porque Sonia no paraba, pero el espectáculo de verla desnuda con ese mono enorme arriba era tremendo. Sonia avanzó un paso más y comenzó a acariciar mi ano con un dedo con intenciones aviesas, que pronto se concretaron, comenzó a penetrarme el culo sin dejar de chupar ni un momento, sabía que era un principiante y decidió hacerme correr por primera vez rápido, para luego disfrutar más las veces siguientes, solo pude aguantar ese tratamiento medio minuto o cosa así, cuando tenía su dedo todo adentro y comenzaba a gozar el delicioso movimiento de serrucho, no pude más y como principiante que era acabé, como si fuera un géiser de semen, mi pija disparó chorro tras chorro de leche, que la niña tragó como si fuera su principal alimento, en un minuto más la tenía limpia y «flácida», me temblaban las piernas, ella como si nada hubiera ocurrido pasó a otro tema, es decir se juntó con los otros dos.

Ellos estaban ya cogiendo como poseídos, él estaba arriba y su gruesa pija, más gruesa que la mía que no es pequeña por cierto penetraba a Alicia como si fuera un martillo mecánico, ella gemía y tenía los ojos cerrados totalmente ida, para darle lugar a Sonia, Roberto se incorporó y puso las piernas de Alicia sobre los hombros penetrándola totalmente, Sonia comenzó a chuparle las tetas, los gemidos aumentaron y pronto tuvo un orgasmo de aquellos, a os gritos como ella acostumbra, Roberto siguió el bombeo sin inmutarse, yo, totalmente fuera de lugar no sabía qué hacer, no tuve sentimientos de celos en ningún momento, por el contrario, solo trataba de acelerar la recuperación de mi erección masturbándome suavemente, mientras miraba la escena tantas veces soñada, finalmente lo logré y penetré a Sonia por detrás, como era mi segunda vez pude controlarme mucho más y cambiamos de posición varias veces, finalmente Roberto y Alicia acabaron juntos con un ruido increíble y yo lo hice poco después inundando el forro que tenía puesto con mi segunda descarga, en el mismo tiempo que Roberto acabó una vez, yo lo hice dos, muy pobre lo mío, fruto de la falta de experiencia en situaciones como esta!!.

Creo que recién nos dimos cuenta en ese momento que no habíamos parado un minuto y había pasado casi una hora, no reímos al vernos todos desnudos, bastante traspirados, y jadeantes, como que hubo onda desde el primer momento, hicimos un alto para tomarnos otro par de tragos y recuperarnos, ellos nos dieron algunos consejos sobre el circuito swinger que conocían bastante y cómo actuar para tener los mejores resultados, luego decidimos pasar al dormitorio!!, todo lo anterior había ocurrido en el living, en el suelo y sobre un sillón!, allí vino la mejor parte, ya sin la sobrecalentura nos fuimos todos juntos a la cama, y por la siguiente media hora o algo así nuestros cuerpos desnudos se transformaron en uno solo, qué placer!!, ni siquiera nos habíamos higienizado, que olores, que sabores!!, qué manera de chupar, lamer, morder, nada quedó por hacer, nada, no hubo barreras de sexo, ya se imaginarán, fue una locura, luego cogimos por otro largo rato, como de costumbre yo acabé una vez más antes que Roberto, pero esta vez Sonia se vino conmigo, por fin pude complacerla!!.

Roberto hizo de todo con Alicia, ahora éramos espectadores privilegiados del show a treinta centímetros, Sonia chupaba todo lo que tenía a su alcance, incluyendo el culo de Roberto, que pronto comenzó a delatar que no podía aguantar mucho más, yo tengo la misma sensibilidad, me enloquece que me chupen el culo, y no puedo resistir demasiado, para mi sorpresa Alicia le pidió que le acabe en la boca!!, él le dio el gusto, se retiró de dentro de ella, y descartó el forro, enterrándole la gruesa verga en la boca, me acerqué aún más, quizás quince centímetros y miraba fascinado como el monstruoso miembro cubierto de saliva entraba casi en su totalidad en la boca de mi pareja, debo ser sincero, sentí deseos de chuparlo yo también!!, en un momento él lo retiró, y Alicia con la boca abierta y la lengua afuera esperó lo que no tardó en llegar, un chorretón de leche blanca y espesa fue todo adentro de su boca, ella la cerró para saborear la descarga y tragarla, cuando llegó el segundo, que fue sobre sus labios y mejillas, ahí Roberto le enterró el miembro en la boca y bombeó por un minuto o más hasta que todo lo que tenía había sido entregado y tragado, luego, ya con la pija flácida se retiró, y ella con gesto goloso tomó con un dedo todo lo que estaba en su cara y lo llevó a la boca, no pude contenerme y me abalancé sobre ella para darle un chupón que terminó uniendo nuestras lenguas, saboreando esos restos de semen ajeno, como muchas veces habíamos hecho antes compartiendo el mío, ahora era de otro, una y otra vez pasamos nuestras salivas y ese jugo delicioso de una boca a la otra sin siquiera pensar en lo que estábamos haciendo, qué locura!, qué lujuria!, fue hermoso, para ese entonces Sonia había tomado posición y le estaba dando una chupada de concha y culo de terror, yo colaboré como pude y esto dio como resultado el último orgasmo de Alicia y el más intenso de todos, quedó por un par de minutos con los ojos cerrados, totalmente exhausta, no se puede comentar, hay que vivirlo.

Luego que ellos se retiraron, nos quedamos desvelados por horas comentando lo vivido y coincidimos en que lo necesitábamos y que lo repetiríamos, lo hemos hecho en varias oportunidades, con Roberto y Sonia y otras parejas, con resultados diversos pero siempre excitantes, nuestros encuentros se han hecho más frecuentes, dentro de lo que podemos por nuestros trabajos, solo nos vemos dos o tres veces por semana, diría sin equivocarme que estamos mucho más viciosos!!, y lo disfrutamos mucho.

Hay una página en Argentina pero para ver algo hay que pagar una pequeña suma, es el mundo swinger de Argentina específicamente, muy interesante, Internet ha traído posibilidades que no se podían pensar años atrás.

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