El viejo casi sin perder tiempo toma a la chica de la mano y le da la media vuelta el viejo queda justo detrás de ella moviéndole su paquete por encima del vestido el viejo con ambas manos tomó ambas manitas de la joven y se las pone sobre el furgón del tráiler y poco a poco va bajando sus manos par
Arqueo mas sus piernas para apuntar bien hacia mi boca pero fue inútil, vi como salio el enorme chorro de semen que fue a parar de lleno a mi ojo derecho dejándome ciega de ese ojo, rectifico el curso de la rociada y los otros 5 lechazos fueron a parar directamente en mi boca, la cerré y me la trag
Alberto se separo de ella,sacando su miembro flaccido de su culo,y sin nisiquiera mirarme a la cara comenzo a vestirse y se salio de la habitacion no sin antes mirar hacia mi mujer mientras por su ano le comenzaba a salir semen y crema mezcladas,mi mujer la cual solo habia sido un trozo de carne par
-Oooohhh… Te está gustando, ¿verdad perrita? Bien que te dije, que te iba a gustar, si a todas les gusta que uno se las coja así, jajajaja…-exclamaba el vejete mirando los brillosos ojos de la nena que ya no sacaba lagrimas como antes, tenía ese brillo quejumbroso pero era porque disfrutaba, las esc
Había resultado ser una experiencia mucho más intensa de la que había esperado. La conexión que tuvieron por momentos había sido profunda y… no podía encontrar las palabras para explicarlo. Era como si los sentidos de reproducción mas primitivos dentro de ella se hubieran activado por momentos, o al
—Mira cómo me aprietas la verga, zorrita, que deliciosa estás—dijo el enano con sus ojos inundados en perversa lujuria.
Katherine Riveros, con la cara roja del placer y la humillación, jadeando y aferrada a la mesa, no podía creer que estuviera disfrutando de ser usada de aquella manera por un ser t
Ambos cayeron en el asiento fulminados y sudados por la tremenda sesión de sexo que tuvieron, el jorobado aún seguía encima de ella con la verga bien metida dentro de su diosa, en ningún momento se la saco, hasta que poco a poco empezó a perder forma
Hola a todos, me llamo Cielo Riveros, lo que les cuento a continuación pasó cuando recién cumplía los 20 años. Vivía con mi familia en un barrio común y de clase media baja de la ciudad, conformada por mi madre, mi padre y un hermano menor, y justo estaba en esos días donde me había peleado con mi novio, así que me encontraba recién en mi fase de soltera.
Él se arrodillo detrás de ella, con sus manos separó sus glúteos viendo a plenitud el panorama en medio de sus piernas, apretó con fuerza sus nalgas, como para dejar claro que estaba ahí, observando, luego dio un azote a su nalga izquierda, luego a la derecha, acercó su rostro...
“Ahhh ahhh siii siii me gustaaa…. Muchoooo profe…” su vagina las sentía llena de tanta verga mientras su profesor seguía locamente cogiéndola como un depravado sexual… Ella gemia y gemia mas y el viejo la penetraba mas sin conteplaciones luego paro un poco el maestro y se la saco para darle la vuelt
…pero que par de tetas se decía el viejo…que cuerpo mas rico…oh que culo que se gasta esta niña…lo veía grande y paradito…perfecto como a él le gustaban…ahhhh…..ahhhh…gemía el viejo y concentrándose en la parte mas sagrada de aquella niña-mujer…en su conchita, en su rayita, en su panochita, en su ta
Cuando Katherine Riveros empezó a temblar comprendí que el orgasmo le llegaba inminente, no me dio tiempo de prepararme, mi boca se llenó de los jugos del coño de mi prima, ella cerró las piernas de golpe, no me dejaba sacar la cabeza, mi polla dijo, ¡ahora yo! y sin más empezó a salir leche a chorr
Era obvio que Cielo Riveros estaba súper-excitada por lo que le describí. En este momento no podía dejarme ganar por mi ansiedad y abalanzarme sobre ella o espantarla de otra forma. Si quería disfrutar de su estrecho ano y tener su enorme culo entre mis manos, tenia que calmarme... tenia que darle e
Lo primero fue darnos un largo y sentido abrazo, sentir sus tetas presionando mi pecho me erizo la piel. Te extrañe le dije mientras la besaba en la mejilla, sus manos me tomaron de la nuca y me miró detenidamente a los ojos, en lo profundo de su mirada sentí que lo que estaba por pasar...
— Cielo Riveros, si no te has dado cuenta, tengo la erección más grande que he tenido en muchos años y es gracias a ti y te lo agradezco, ha pasado mucho tiempo desde que se me ponía así y muchos más años desde que alguien me hiciera sentir bien y creo que tu podrías hacer ese último trabajito para
Me anime a tomar con mi mano derecha un miembro duro y venoso, casi de color negro oscuro y con hartos pelos que me amenazaba cerca de mi cara, lo toque y lo sentí caliente y en su cabeza algo brilloso lo que me dio más curiosidad y lo dirigí hacia mi boca que apenas pude abrir porque había un brazo
Empecé a llorar nerviosamente, los hombres me rodearon sin posibilidad de poder escapar. El viejo hace señas para que los otros dos trabajadores se alejen un poco, y yo pueda calmarme
-Mmm…aaahhh…aaahh….-se quedó tirada boca abajó, alzando un poco la cola con su mano entre las piernas, la bombacha por las rodillas, masturbándose por primera vez. Lo hacía mirando una foto de una chica con un pene en el ano y otro en la boca. Sus deditos acariciaban su clítoris, y sentía que estaba
“AHHHHHH UYYYYY AHHHHH UYYYY MMMM UYYYY AHHHHH” Fueron los gemidos de Cielo Riveros y ahora el vejete escuchaba claro como la mujer disfrutaba de chupada de tetas que el le estaba dando …
Ayyyy ayyyyyy Nooooooo me dueleee y la mujer puso sus manitas tratando de levantar a su padrino pero le era muy difícil ya que era muy pesado y gordo ayyy padrino sáquela me duele me duele mucho la mujer sentía todo el líquido de sangre que recorría sus muslos cayendo esa sangre en la sabanas
-asu mare que rico culo tiene esa condenada, si fuera mía nunca saldríamos de la habitación –le decía uno de los borrachos a su amigo que no perdía detalle alguno de la sexy figura de la chica -a la mierda la voy a traer acá– dijo otro viejo ebrio envalentonado por todos los vasos de cerveza
Me llamo Facundo, soy un chico normal de un barrio de capital. Mi viejo Juan, de cuarenta y ocho trabaja para el estado, por ello en el barrio mucho lo quieren. Es un buen hombre, algo gordo y calvo. Mi madre, Fabiana, es muy distinta
Llegaron a la habitación de un hotel donde pasarían la noche de boda, sentado en la cama, mientras ella miraba todo de pie. El comenzó a desvestirse hasta quedar en pelotas, solo con la cadena de oro en el cuello, el pene flácido. Ella se sacó el vestido y las sandalias....