Primeramente me describo como un hombre de 30 años, casado pero por motivos de trabajo vivo solo en una ciudad diferente de donde se encuentra mi esposa.

En muchas ocasiones suelo buscar hombres que les guste mucho mamar verga, con el fin de citarlos en mi casa para recibir esas deliciosas mamadas.

Un dia cualquiera, acorde con un tipo también de unos 30 años, él llegó a mi casa, me senté en el sofá y el tipo inició mamandome la verga como todo un experto. De esas mamadas que son muy mojadas, con chupada de huevas y todo, el tipo hacia garganta profunda a todo momento.

Cuando eso pasa, me exita mucho por que el mamador mama huevas y baja cada vez más y cuando ellos lo hacen, yo empiezo a abrir poco a poco mis piernas y ellos se animan a continuar mamando de ahí para abajo hasta llegar al culo.

Después de eso, el tipo se da cuenta que me gusta y mama culo mucho tiempo, me mete la lengua en mi culo de una manera brutal. Fue demasiado rico. El tipo me abría las nalgas mientras mamaba culo y luego me masturbaba con la mano.

No pasaron unos minutos y me dijo que me pusiera en cuatro para mamar más rico mi culo, pues yo obedezco y él empieza a mamar demasiado delicioso, dilatando mi ano como nunca lo habían hecho.

Él fue un experto en hacerlo, pues solo sentía placer y más placer, poco a poco, sin darme cuenta se bajo el pantalón y sacó un trozo de verga grueso y grande, yo deseaba que me follara. Él me puso la verga en la entrada de mi culo mojado, pero aun no lograba entrar fácilmente, a lo que él nuevamente seguía mamando culo delicioso mientras me abría las nalgas.

Yo anhelaba que me metiera esa verga gruesa y grande que tenía él. Poco a poco fue poniendo nuevamente su verga en mi culo y sentí como entraba suavemente sin ningún tipo de dolor. Fue muy rico sentir ese trozo de carne dura mientras el disfrutaba y me decía lo rico que se veía como entraba esa verga en mi culo.

En ese momento estaba yo en cuatro, encima del sofá mientras él me fallaba delicioso y me abría las nalgas y yo me sentía fantástico, sentía rico, sentía como si fuese una puta qué se trataba con el culo, tremenda verga tan rica.

Él no se quería venir dentro de mi, pero yo estaba que explotaba de la arrechera que tenía. Le pedía con ansias que quería todo ese semen dentro de mí y así lo hizo…. me lleno el culo de semen caliente y delicioso.

Volvería a repetirlo cuantas veces fuese necesario.