Mi hermano Manolo

Mi hermano Manolo

Hola amigos, me llamo Juanjo tengo 33 años y la historia que os voy a relatar ocurrió aproximadamente hace un año.

Siempre me han atraído las personas de mi mismo sexo, desde muy pequeño me he fijado en los chicos de mi clase, en mis profesores, pero en especial siempre me he sentido muy atraído por mi hermano pequeño. Manolo.

Manolo es cinco años mas pequeño que yo.

Pertenecemos a una familia numerosa y como somos los mas pequeños siempre nos tocó compartir todo en casa.

Lo que mas me gustaba era que siempre dormíamos en la misma cama, por lo que estamos ambos acostumbrados a vernos desnudos, he incluso muchas veces los domingos por la noche mi madre nos bañaba juntos.

El caso es que pasó el tiempo y yo me fui de mi casa a vivir sólo a un pueblo cercano, mientras que Manolo se quedaba con mis padres.

Yo seguía con mis royos y él en ese tiempo conoció a una chica y se hicieron novios.

Hace aproximadamente una año, estaba en mi casa.

Era de noche y hacía frío. Entonces sonó el teléfono. Lo descolgué y pregunté.

Era mi hermano pequeño.

Tenía la voz temblorosa, como si hubiera llorado.

Me dijo que había tenido una discusión muy fuerte con su novia (con la que pensaba casarse) y que no quería que mis padres le vieran así, en esa situación, por lo que me pidió que si le dejaba pasar la noche en mi casa.

Le dije que sí.

Cuando llegó me contó lo que le había sucedido.

Le preparé algo de cenar y le dije que nos acostásemos pues al día siguiente teníamos que madrugar los dos para ir nuestros respectivos trabajos.

Como sólo tengo una cama, le dije que durmiera conmigo como en los viejos tiempos, cosa que no le importó.

Así que nos empezamos a desnudar.

Me fijé en lo cambiado que estaba mi hermano. Mientras se quitaba los pantalones pude observar sus piernas prietas con el vello justo, después se quitó su jersey y luego su camiseta.

Dejó al descubierto unos pectorales de escándalo, también con el vello justo.

Las tetas eran de un marrón oscuro con unos pezones muy marcados.

Mientras, yo me desnudaba al otro lado de la cama.

Tuve que darme la vuelta para que no notara como se me estaba poniendo la polla en esos momentos.

Me desnudé rápido aprovechando que fue al servicio a orinar y me metí en la cama en pelota picada.

Cuando llegó el edredón escondía el pedazo de erección que estaba sufriendo en esos momentos, por lo que descaradamente me acosté de tal manera que podía verle por completo sin miedo a ser descubierto.

Mi hermano me dijo que él estaba acostumbrado a dormir desnudo por lo que me preguntó que si me importaba, a lo que le contesté que no, que no era la primera vez que le veía la polla y el culo, pero claro hacía ya mucho que no le veía desnudo.

Llevaba unos bóxer ajustados que se quitó y me dejó ver una polla que había crecido y llenado de pelos desde la última vez que lo vi. Sus huevos colgaban y se movían según él se metía en la cama.

Pude ver también su culo, con la marca del bañador, con poco pelo y muy duro.

Me dió las buenas noches y me dió la espalda.

Le contesté que igual.

Me di la vuelta y apagué la luz.

Nos quedamos en posición fetal con nuestros culos pegados.

Ante esta situación mi polla estaba a punto de estallar y con un susurro de dije….Manolo…te quiero mucho…

Estas palabras a mi hermano, después de la discusión, le llegaron al alma por lo que se dió la vuelta y me abrazo….con la «fortuna» que en el abrazo su mano rozó mi polla, por lo que se dió cuenta de que aquello estaba más duro que una barra de acero.

Se quedó como parado y de repente me agarró la polla y me comenzó a hacer una paja muy despacio….como vió que yo me dejaba hacer, siguió con más confianza por lo que su polla que estaba pegada a mi culo comenzó a crecer descomunalmente.

Me di la vuelta y le agarré su miembro que al igual que el mío estaba circuncidado. Acercamos nuestras caras y nos dimos un beso de escándalo.

Manolo me metía la lengua hasta la garganta…nos abrazamos fuertemente de tal manera que mi hermano quedó debajo y yo encima.

Bajé besando su cuello hasta sus tetas que chupé despacio..esto hizo que gimiera de placer por lo que seguí bajando por su ombligo hasta encontrarme con su polla.

La besé desde el pubis, seguí subiendo por su tronco hasta su capullo, suave y caliente. Me lo metí en la boca y empecé a succionar.

Mi hermano me agarró la cabeza y empezó un bamboleo, un mete y saca, como si me estuviera follando la boca, a cada empuje su polla llegaba hasta mi garganta cosa que por sus gemidos intuía que le gustaba.

Me saqué su polla de la boca y me llegué hasta sus huevos que succioné uno detrás de otro.

Aproveché la postura para abrirle de piernas y así alcanzar su culo.

Con poco pelo.

Comencé besándolo, después dando mordisquitos por los alredores para luego pasarle la lengua, primero despacio y luego más fuerte, como si lamiese la salsa del flan que nos hacía nuestra madre.

Su calentón iba en aumento, gemía, se retorcía de placer.

Entonces me hizo colocarme encima de él, en forma de 69.

Cogió mi polla y se la metió en la boca mientras yo me comía su culo, su polla y sus huevos.

Me sorprendió la maestría que tenía a la hora de mamarme el nabo.

Pero el éxtasis llegó cuando pasó su lengua por mi culo.

Era todo un experto. Me lubricó muy bien la zona y me metió un dedo… despacito para que mi culo se acostumbrase, después dos, y después tres con la misma técnica.

Entonces me dijo que quería follarme. Por lo que me tumbó en la cama como si fuera una tía, me abrió de patas y puso su capullo en mi culo ya preparado por él previamente.

Empezó a meter despacio y cuando mi culo se hizo a su grosor empezó un mete-saca bestial.

Nuestras bocas se encontraron y mientras me follaba me metía la lengua hasta la garganta.

Yo le agarré el culo y le metí un dedo, cosa que le agradó.

Después de un rato de bombeo, paró y me dijo…»hermanito, ahora quiero que seas tu el que me folle»….Cosa que acepté de inmediato.

Le puse en la misma postura que él me había puesto previamente.

Pero antes le comí un rato más el culo, al igual que él metí un dedo, y luego dos, y luego tres, quedé extrañado de lo bien que lo recibía….el cabrón se retorcía.

Escupí en mi polla, le abrí de patas y se la metí.

Entró a la primera sin problemas y me pidió que lo hiciera despacio…y eso hice bombeé despacio, poco a poco y mucho rato.

Nos abrazamos, nos arañamos, nos insultamos, nos besamos….estaba siendo un polvo bestial.

Saqué mi polla de su culo y nos preparamos un 69.

Comenzamos a comernos nuestros capullos.

Rápidamente comencé a notar que me corría….en ese momento mi hermano soltó un grito y me dijo …

«Joderrr, Juanjo, que me corro»

«Hazlo de una puta vez…quiero tu leche»

Empezó a salir leche su capullo ahora muy morado que yo recogía con todo el placer usando mi lengua y mis labios….no pude más y le dije…

Manolo que ahora voy yo….toma…….hermanito….alcancé a mirar hacia atrás y vi que mi hermano recibía toda mi leche en la boca…era tanta, que dos enormes ríos de leche le salían por la comisura de sus labios……quedamos extenuados….abrazados y medio dormidos, le pregunté…»¿Manolo, has estado con otro tío?» y entre tinieblas acerté a oir ……»sí.»

¿Qué te ha parecido el relato?