Lujuria homosexual en la piscina

Como ya saben en relatos anteriores mi nombre es Gustavo, y quisiera contarles lo que hago en verano si no puedo ir a la playa voy a la piscina, algunos amigos me habían contado de una muy buena que hay en la parte alta de la ciudad, a la cual me fuimos en compañía de uno de ellos llamado Miguel que les contare es un verdadero adonis, de 1.80, moreno, ojos verdes, y unos brazos y piernas de miedo, la verga no se la había visto nunca hasta ese día, pero a su debido tiempo lo haré.

Cuando llegamos nos fuimos a los vestidores, mientras nos desvestíamos conversamos y nos reíamos de unas señoras que habíamos visto a la entrada en bikini.

Después salimos a las duchas y nos dirigimos a los prados para tirarnos un rato al sol, yo andaba con una bermuda, pero abajo me puse una zunga (traje de baño pequeño), por su parte Miguel solamente con un traje de baño corto, le dije me voy a sacar la bermuda para tomar el sol en zunga, para ver si él me decía lo mismo, pero, no fue así ya que él no traía otro.

Me tire en mi toalla a tomar sol con mis piernas un poco abiertas para que él se fijara en mi paquete, mientras yo bajo mis lentes de sol le miraba para ver su reacción, pero no se preocupaba en lo más mínimo de mí, yo pensaba con este me voy a aburrir porque no le gustan los hombres.

Después de un rato de tomar sol, Miguel me dice vamos a meternos a la piscina que tengo calor, me levante y poniéndome la bermuda le seguí y justo cuando estábamos por meternos apareció un muchacho de unos 20 años que tomándolo por la cintura a Miguel, le dice ¡¡¡ Como está el galán de galanes!!! – Hola le dice te presento a Gustavo, hola me dice mi nombre es Giovanni y también era estupendo pero un poco más delgado que mi amigo, pero tenía un culito muy rico, también andaba con zunga y se le notaba una verga en reposo bastante notoria, conversaron un rato al borde de la piscina mientras yo nadaba.

Al rato se lanza a la piscina Miguel y me dice que su amigo nos invita a almorzar en el restaurante a las 14 hrs.

Fuimos para allá a la hora indicada, él sé hacia acompañar de una joven rubia bastante bonita, la cual resulta ser su novia.

El almuerzo fue bastante ameno y después de un rato Moría me invito un cigarrillo mientras Miguel con su amigo se disculparon porque iban a los servicios higiénicos, después de fumarnos el cigarrillo conversamos otro rato y ellos no aparecían, entonces le digo espéranos aquí que voy a buscarlos, justo en ese momento otra joven le llama a Moría, era una amiga de ella, las deje conversando y me dirigí a los baños para buscarlos, en los urinarios no estaban, solamente habían dos tipos, uno de los cuales tenía una tremenda tranca parada y se la sobaba lentamente mientras el otro hacia como que meaba y le contemplaba, mire un rato pero, seguí buscando a los muchachos, mire en la piscina y tampoco les encontré y volví nuevamente a los baños y no había nadie.

Cuando de pronto miro una letrina a uno arrodillado y por curiosidad y un poco de morbo me metí en la letrina del lado, encontrándome que en cada separador había un agujero pequeño que te permitía ver los de los lados y procedí a mirar y estaba el del garrote grande sentado en el inodoro y el otro arrodillado mamándoselo efusivamente mientras se masturbaba, eso me calentó y empecé a pajearme lentamente sin dejar de mirar, cuando escucho en la letrina del otro lado unos quejidos que llamaron mi atención, y cuál fue mi sorpresa, era Miguel que estaba metiéndole la verga a su amigo, apoyado en el estanque del baño mientras se pajeaba, gimiendo muy fuerte, pero, Miguel le tapaba la boca para que no les escucharan, eso me calentó más aun y me pajeaba más rápido cuando siento jadear al otro lado, él de la verga grande estaba acabando en la cara del otro lanzando tanta leche, mientras que el otro acababa también derramando su semen en el suelo.

Me volví a mirar a Miguel y su amigo y este en ese momento le saco la verga muy grande como de unos 25 centímetros y muy gruesa, entonces Giovanni se volteo e hizo sentarse a Miguel metiéndole la verga en la boca, este la tomo con suavidad y se la empezó a chupar suavemente mientras tenía una nueva erección, la boca se me hacía agua, me imaginaba mamando la verga de mi amigo.

Después de un rato Giovanni le quito la verga de la boca y aprovechando que Miguel estaba sentado en el escusado con el garrote erecto se sentó en él suavemente y por los gestos que tenía en su rostro parecía que le dolía bastante, yo mientras tanto me pajeaba mirando aquel espectáculo. 

Finalmente se la clavo toda y comenzó a cabalgar, masturbándose a la vez, acelerando el ritmo cada vez más hasta que lanzo su leche contra la puerta, entonces Miguel le hace un gesto de que se pare y se arrodille y le lanza en la cara su semen que la verdad era bastante, este lamió lo que pudo y le dio un beso, yo sin darme cuenta había acabado cayendo mi leche al suelo, ellos se dieron cuenta, que eran observados, porque miraban para el lado, yo sin pensarlo salí rápidamente para que no me descubrieran.

Me lance a la piscina para calmarme un poco cuando de pronto Miguel me habla desde la orilla, disculpándose me dice que salga de la piscina y que le acompañe, le pregunto que donde ¡¡¡no preguntes tanto y sígueme!!! Me dijo y nos dirigimos a la parte trasera del recinto, incluso había un letrero de «no entrar», él dio un silbido y apareció Giovanni, todo me pareció muy raro pero, entramos a lo que era una pequeña bodega, me detengo en la entrada y les pregunto qué pasa, Miguel acercándose a mí me dice ¡¡¡ te gusto lo que viste en el baño!!!

Me asuste y trate de huir pero, su amigo me detuvo diciéndome, no tengas miedo, te vimos saliendo de la letrina del lado, y suponemos que viste todo, no dije nada, entonces Giovanni me pasa su mano por mi paquete que ya estaba erectándose, y sin decir nada me baja mi bañador y se introduce mi verga, mientras Miguel se acerca y comienza a besarme, pasando su mano por mi pecho apretando mis tetillas, luego me besa y baja hasta donde estaba su amigo y ambos se turnan para chupar mi verga, luego se detienen y me dicen que nos desnudemos y Giovanni trae dos colchonetas y las tira al suelo, acto seguido yo le chupaba la verga a Miguel, este a su amigo y su amigo a mí, todos jadeábamos de gusto, hasta que no pude aguantarme y acabe en la boca de Giovanni, quien se traga todo mi semen, esto hizo que ambos también lo hicieran, recibiendo la leche de mi amigo que la verdad no pensaba que fuera tanto, era exquisita, descansamos un momento y nos fumamos un cigarrillo, y fue Miguel quien tomo mi pene y comenzó a masturbarme y mirando a su amigo le dijo que se sentara, este no se hizo de rogar y se lo metió entero de una vez y cabalgaba como un loco, yo gemía, mientras Miguel se paró y le puso su verga en la boca, me encantaba verle desde abajo el culito a mi amigo, era estupendo y ese movimiento penetrando la boca de su amigo me excitaba aún más.

Seguimos un rato así cuando, Miguel le saca la verga de la boca a su amigo y se tiende al lado mío y me dice ¡¡¡ quiero metértelo en ese culito rico que tienes, sentí un poco de temor ya que esa tranca era bastante grande y gorda, él al parecer leyó mi pensamiento y me dijo no te preocupes que lo haré despacio.

Su amigo se puso de espalda a mi ofreciéndome su hoyito el cual tape con mi falo, mientras sentía detrás de mí algo caliente y húmedo tratando de entrar, me dolía bastante hasta que lo sentí dentro, me desgarro un poco pero luego el placer se apodero de mí y cada embestida que él me daba aprovechaba para dársela a su amigo, y cuando estaba gozando la penetración Miguel me habla al oído Diciéndome ¡¡¡ te gustaría comerte mi culito!!!

Me di cuenta que te gusto cuando nos pusimos los bañadores, porque me mirabas mucho, me encantaría le dije, aunque hubiera preferido seguir en esa posición un poco más.

Su amigo se queda dando la espalda encima de la colchoneta ofreciendo su ano ya dilatado por mí, el cual Miguel lleno de un solo zarpazo, mientras yo nerviosamente acercaba mi verga a su ano, me moje un poco con saliva y siguiendo su ritmo empecé a penetrarlo suavemente, y sin darme cuenta se lo metí entero, mientras él me decía ¡¡¡ es todo tuyo mijito!!! , esto hizo que acelerara mi ritmo y note que él apretaba mi verga y gritaba de placer, supuse que estaba inundando el culo de su amigo, y esto hizo que acabara inundando su esfínter.

Nos quedamos un rato descansando, con mi culo un poco adolorido pero contento, cuando de pronto Giovanni se levanta y nos dice aún falto yo que acabe y juntándonos con Miguel en la colchoneta se masturba un rato lanzando sus chorros de leche sobre nuestros cuerpos.

Luego nos vestimos y salimos de la bodega, en la reja se encontraba el tipo de la verga grande que había visto en las letrinas, me lo presento Giovanni, era el salvavidas de la piscina y amigo suyo y por ende el que le había prestado las llaves de la bodega.

Este se acerca a mí diciéndome ¡¡¡otro día me invitan para conocerte a fondo!!! , y me agarro el culo, enseguida entendí a lo que se refería. Nos despedimos y nos fuimos a las duchas con mi amigo para luego regresar a nuestra casa, invitándome él a la suya para tener otro encuentro más íntimo que según él dijo era para conocernos más en el aspecto sexual.

Ese será tema para otro relato.

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