Fantasía sexual I

Primeramente déjenme explicarles mi situación actual, yo Estoy Felizmente Casado tengo 26 años y Mi esposa 25, nuestro matrimonio lleva 6 años tenemos 2 hijos, una niña y un varón, como en todo matrimonio suele suceder que se llega a una monotonía en la pareja en el aspecto sexual se suele llegar muchas veces a eso y puede ser causa de una separación.

En mi caso todo el tiempo intento ser creativo en las relaciones con mi esposa y sobre todo satisfacerla sexualmente, siempre procuro preguntarle qué cosas le excitan o averiguarlo por mí mismo haciendo esto o lo otro, yo soy más prendido en esto del sexo y mi esposa un poco más reservada, pero con el paso del tiempo he logrado que sea más abierta, solamente hemos tenido sexo entre nosotros y nunca hemos intentado hacer un trío o cosas por el estilo, aunque a mí me pasa mucho por la cabeza realizar un trío y no precisamente con otra mujer sino más bien con otro hombre para penetrar a mi esposa por ambos lados.

Me excita sobre manera pensar en eso, llegar a verla ensartada por sus dos agujeros, pero también me gustaría que fuera un tipo con una verga más grande que la mía, pero no precisamente para satisfacerla pues yo con mi miembro he logrado arrancarle algunos orgasmos muy intensos y la he hecho pedir paz, pero me gustaría que disfrutara con un hombre bien dotado que se la coja por su coño y yo por su trasero.

Se lo he hecho saber lo de mi fantasía pero únicamente me dice que al único que quiere es a mí y que no necesita más y así se queda, pero pensar solo en esa fantasía me hace ponerme a mil con la verga bien tiesa y con ganas de follármela hasta morir, pero bueno espero que algún día se me cumpla esa fantasía, bueno, vamos a ver lo que sucedió ese día.

Pasaba el medio día y se encontraba medio nublado y corría un aire muy fresco, eran las 3 de la tarde y me encontraba esperando a que mi esposa pasara por mí al trabajo para ir a comer, llego como a las 3:15 me nos fuimos a comer a nuestro departamento donde se encontraban mis suegros pues estaban de visita en nuestra ciudad visitando a la familia, comimos y mis suegros se fueron a visitar a unos familiares llevándose consigo a los niños ya que nosotros no podríamos ir porque yo tenía que regresar al trabajo.

Ellos partieron y nosotros nos quedamos solos en el departamento, momento idóneo para tener una dotación de sexo sin tener que cuidarnos de los niños, mas sin embargo eso no paso por nuestras mentes, hasta que estuvimos una vez tendidos en la cama descansando y reposando la comida.

Empezamos a jugar por que una vecina paso por la ventana y se veía muy bien, yo le hice el comentario a mi esposa y empezó a reclamarme, todo era en son de juego, así empezamos a jugar y empezaron los besos y las caricias, y sin darnos cuenta ya nos encontrábamos fundidos en un beso de esos en los que las lenguas se hacen nudo, ya mis manos se encontraban masajeando el trasero de mi esposa, subían al pecho y luego a la entre pierna, me pare a cerrar las cortinas de la ventana pues esta se encontraban abiertas y eso hizo que el morbo se nos subiera pues podríamos ser sorprendidos por cualquier vecino que pasara por nuestra ventana, cuando termine de cerrar las cortinas y voltearme a la cama ya mi esposa se encontraba en calzón y sujetador, yo estaba con mi verga a todo lo que daba me lance a ella y nuestras lenguas se volvieron a encontrar empecé a acariciar sus nalgas luego su culo y hasta llegar a su coño que ya tenía humedecido de la excitación, le quite las bragas y el sujetador comencé a besarle los pezones sin dejar de masajearle el coño que estaba empapado, procedí a bajarme al coño donde ella inmediatamente abrió las piernas pues lo deseaba (antes no permitía muy bien que yo le comiera le coño, ahora lo goza) y me ofreció ese gran coño me acerque respire cerca del coño para impregnarme de su olor separe los labios y empecé a mamar despacio.

Primero en los labios y después metiendo adentro la lengua lo más profundo posible me iba al clítoris y después volvía a meter mi lengua y succionada sus labios, la penetre con un dedo a la vez que lamía su clítoris, introduje un segundo dedo y busque su punto G comencé un mete y saca despacio a la vez que no dejaba de Mamar su clítoris, ella suspiraba cada vez más fuerte y por su coño se encontraba empapadísimo a punto de un orgasmo increíble, comencé a mover los dos dedos un poco más rápido y a lamer, mamar y succionar con mi lengua lo que alcanzaba de los labios y su clítoris, con un tercer dedo de la otra mano lo moje de sus jugos y se lo introduje en el culo, ella arqueo el cuerpo en señal de un orgasmo prolongado y yo no dejaba de introducir los dedos, dos en su coño acariciando el Punto G, uno en su ano y mamando su clítoris y succionando lo que podía con mis labios, yo sentía como se estremecía de placer, pues me sujetaba fuertemente de la cabeza presionando contra su coño como si quisiera que me metiera entero dentro de ella y mis dedos y mi lengua profanado sus agujeros, en ese momento sentí que los músculos del vientre se contraen y supe que estaba concluyendo el orgasmo pues sus músculos vaginales palpitaban como corazón y su culo presionaba mi dedo introducido, a la vez que me separaba la cabeza de su coño, me quede quieto, inmóvil por unos segundos, para dejar que se relajara y después saque mis dedos lentamente y me separe de ella la abrace le di un beso nos quedamos recostados unos minutos se abrazó a mí en señal de agradecimiento de aquel fabuloso orgasmo que le había hecho sentir, unos instantes después me quite mi ropa y ella comenzó a lamer la cabeza de mi pene erecto, la acariciaba y la chupaba con gran devoción y placer como quien se cómo una dulce fruta, yo me excite al saber que su coño se encontraba empapado y no quise desaprovechar la oportunidad de introducir mi pene en aquel mar de flujos, nos pusimos en la posición normal de penetración y justo cuando estuvimos listos para el acto, le introduje mi pene de un solo empujón que se deslizo con gran facilidad por los restos del orgasmo que había tenido, logrando provocar excitación de nuevo en su coño por la penetración inesperada comencé a moverme lento, sacándola y volviéndola a introducir toda devuelta, comencé despacio y cada vez y eran más fuertes y rápidas las embestidas que le daba, hasta que logre arrancarle un segundo orgasmo donde ella me lo gritaba con gran placer OTRA VEZ, OTRA VEZ, logre retener mi eyaculación, después de su segundo orgasmo yo no había terminado así que le dije que cambiáramos de posición esta vez le tocaba montar a caballo, ella se sentó sobre mí y mi pene erecto volvió a entrar sin problema hasta el fondo pues se había corrida por segunda ocasión, comenzó a cabalgar diciéndome que quería que terminara dentro de ella, algo que yo no estaba dispuesto hacer, pues quería arrancarle un tercer orgasmo antes de acabar se lo dije y me respondió que ya no podía que terminara yo cuanto antes, entonces eso me excitó sobremanera el saber que mi esposa me estaba pidiendo que terminara porque ya no quería seguir y me comencé a moverme más rápido y fuerte penetrándola hasta el fondo y ella se comenzó a excitar y avisándome excitada OTRA VEZ NO, YA NO, YA NO , me decía que ya no quería seguir, que me detuviera, pero dentro de ella rogando que continuara así, continué penetrándola hasta que me aruño las piernas y contrajo su cuerpo, entonces supe que un Tercer orgasmo la había sucumbido y que estaba extasiada, y para impresión de ella y mía yo no había logrado eyacular y pasados un par de minutos le dije que se pusiera a cuatro patas, que yo no pensaba quedarme sin terminar que era hora de cogérmela como perrito, así que complacida por los orgasmos que le había hecho sentir no tuvo más remedio que complacerme, no sin antes decirme que ahora si quería que ya terminara que no quería continuar así, la penetre devuelta de un solo empujón mientras me decía todo eso y la hice callar sacándole un suspiro de dolor con mezclado con placer, esta vez no comencé despacio, sino que continué cada embestida con más fuerza y rapidez, pasados unos cuantos segundos ella se volvió a excitar y a decirme que se quería quedar todo el día así, penetrada por mí, que quería que me la cogiera todo el día, este comentario hizo que me excitara sobremanera y la penetre con todas mis fuerzas mientras ella se sujetaba con fuerzas de las colchas de la cama y gemía de placer, entonces nos unimos en un último orgasmo el cuarto de ella y mi primera eyaculación, nos recostamos en la cama con la respiración agitada y nos abrazamos y fundimos en un beso apasionado, me dio las gracias por que había sido una sesión de sexo maratónico y apasionada que la había hecho gozar como nunca y la verdad es que yo también pensé lo mismo ese día tuve la mejor sesión de sexo con mi esposa desde que nos casamos, no es que no tengamos buenas relaciones sexuales, no, como les dije al comienzo del relato todo el tiempo he procurado satisfacer a mi mujer lo mejor posible sexualmente, pero también debe de existir una armonía en el hogar para poder lograr un buen sexo y no llevarse los problemas a la cama y en lo personal creo que nosotros lo estamos logrando.

Señores traten a sus esposas como Uds. quisieran que los trataran y hablen, hablen con ellas abiertamente de las relaciones sexuales, como les agrada más o investiguen como poder hacer gozar más a la esposa y pregúntenles por sus fantasías sexuales así como también háganles saber las suyas, por que como les comente mi esposa no aprobaba algunas cosillas de las relaciones en la pareja y como pueden ver en este relato que es 100 por ciento verídico ella ya no esta tan cerrado a eso, espero que el próximo relato si es que este llegara a publicarse sea donde se cumple mi fantasía sexual.

Por cierto se me hizo tarde para regresar al trabajo, llegue media hora después, pero bien valió la pena.

¿Qué te ha parecido el relato?