Capítulo 7
Parte 1
Habían pasado varios días desde aquella primera pijamada que terminó en orgía. Desde entonces, mi vida se había convertido en una puta locura de sexo sin control.
Cada tarde, después del Conalep, tenía a dos, tres o las cuatro en mi casa. Las cogía duro, sin condón, llenándolas una tras otra. Melissa ya casi no protestaba cuando veía cómo me cogía a Jackie en cuatro o cómo le llenaba el coño a Camila mientras ella miraba. Andrea, la pobre perrita, se había convertido en mi juguete favorito para humillar: la hacía gatear, lamer coños llenos de mi semen y grabar videos mientras la follaba.
Sí… la obligué a grabar casi todo. Tenía varias horas de Andrea llorando de vergüenza mientras la cogía, de Melissa chupando mi verga después de haberme venido en otra, de Jackie moviendo ese culo fitness como toda una profesional. Tenía material de sobra.
Ese jueves, en el receso, me reuní con tres de mis cuates de confianza: el Chato, el Kevin y el Rata. Nos fuimos a la parte de atrás de los talleres, donde casi nadie pasaba.
Saqué mi celular y les puse uno de los videos. En la pantalla se veía a Andrea en cuatro, gimiendo como perra mientras yo la cogía fuerte y Melissa le agarraba el cabello para que no apartara la cara.
—No mames, wey… —dijo el Chato con los ojos bien abiertos—. ¿Esa es
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