Era verano, mis padres se habían marchado toda la semana de vacaciones de modo que mi hermano y yo estábamos solos en casa.

Mi hermano se llama Pedro y yo Lucía.

Como era el mes de agosto la temperatura era ideal para mis planes.

Me había propuesto seducir a mi hermano.

Eran sobre las once de la noche cuando decidimos acostarnos después de cenar.

Yo entre a mi habitación pero lejos de acostarme tenía otros planes.

Saqué de mi mesita el mejor tanga que tenía y su sujetador a juego.

Eran de color blanco.

Me miré en el espejo.

Estaba fantástica.

Me dirigí a la habitación de mi hermano y entre sin llamar.

Pedro estaba encima de la cama sin tapar y sólo con unos calzoncillos tipo slip apretados.

Hola tete.

No tengo sueño. Puedo dormir ésta noche contigo? Sí me dijo.

Pero Lucía que haces medio desnuda?.

Tonto no estoy desnuda.

Estoy en ropa interior.

Qué tal estoy? Estás muy sexy me dijo.

Hazme un lado.

Me acosté a su lado y le pregunté si podía abrazarlo.

No sospechaba que hábilmente me había quitado el sujetador y el tanga.

Lo abracé por la espalda y enseguida notó mis tetas.

Lucia te has quitado el sujetador? Sí y el tanga también.Quitate el calzoncillo y date la vuelta.

Quiero follar contigo