Sonó el teléfono.

Era mi hermana.

Estaba eufórica.

Me dijo que quería que fuese el fin de semana para estar juntos en su apartamento.

Me esperaba el viernes por la noche con una cena especial y dos buenas botellas de vino.

Así que cogí el coche y me presenté allí.

La puerta de abajo estaba abierta por lo que subí directamente a su apartamento.

Llamé al timbre y oí a mi hermana decir que quién era.

Soy Carlos cariño.

Abrió la puerta y me quedé cortado y rojo como un tomate.

Sólo llevaba un tanga blanco y las tetas al aire.

Pasa tonto parece como si nunca hubieses visto unas tetas.

Vamos al comedor, la cena está lista.

No se puso nada.

Toda la cena viendo sus tetas.

Nos acabamos las dos botellas de vino.

Vamos a dormir pero tenemos que dormir en la misma cama porque no tengo ni sofá.

No te importa verdad? Se levantó mostrado su culo.

Tuve una erección

Llegamos a su cuarto y lejos de ponerse un pijama se quitó el tanga.

Qué tal estoy desnuda? Llevaba el coño depilado.

Anda métete en la cama.

Nos metimos en la cama y ella enseguida se abrazó a mi pegando sus tetas a mi espalda.

Pero lo más importante es que bajo su mano y me quitó el calzoncillo.

El resto ya os lo podéis imaginar…