Capítulo 2

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-Y no has vuelto a tener ninguna relación…

-Lola. -No —indignada de verdad— fui y sigo siendo fiel a mi marido, yo no soy de esas…

Se puso roja al darse cuenta de la casi falsedad de sus palabras.

-Perdona, pero aun estas muy bien, vaya que yo te haría un favor…

La cara de terror de hija y yerno era para grabarla, y más ante la respuesta de Lola…

-Lola. -No para nada, pero eso es para gente más joven, y no deja de ser pecado…

-Entonces no te importara si…

Así terminó el último capítulo…

…tus hijos se desnudan, ellos son jóvenes…

Me fulminó con la mirada, eso ella, porque a Ana se le cayó la taza del café haciéndose añicos, e iba a hablar cuando se le adelantó su madre…

-Lola. -Ellos están en su casa —su voz temblaba y su mirada de ira hacia mí era evidente, aunque por lo que se ve todo eso pasó desapercibido para Ana y Miguel— si ellos se sienten más cómodos…

Sus caras pasaron de terror a incredulidad, a no entender nada…

-Ya habéis oído “amigos” …

-Ana. -Por favor —su voz temblorosa— es mi…

-Tranquila, no pasa nada, ha sido un placer conoceros —me levanté y sin mirarlos me dirigí a la puerta— ¿Miguel me puedes abrir para salir con mi moto?

A pesar de ser su suegra, era el más petrificado de todos.

-Ana. -No eso no, por favor AMO —la cara de su madre al sentirla, no por no saber que era su AMO, nos había visto y oído, sino por no esperar esas palabras en boca de su hija, anteponiéndola a ella— ahora mismo obedecemos, vamos CORNUDO —me sacó una sonrisa, a la vez que reactivaba a Miguel— a que esperas, o me voy con él, si me acepta.

Yo tampoco esperaba esas últimas palabras, pero fueron mágicas para Miguel, que en dos segundos se quedó otra vez con sus ridículos calcetines y las bragas, mientras que Ana, dando un cambio radical, con una sonrisa y manteniendo la mirada a su madre, se desnudó.

-Lola. -Sois unos degenerados —no podía evitar ser una beata, sin pensar en las consecuencias— me voy de esta casa, y no esperéis que vuelva…

Se me anticipó…

-Ana. -Es tu decisión, pero mientras nuestro AMO, nos acepte, siempre lo eligiéremos a él, ahí tienes la puerta —no solo la beata se quedó petrificada con esas palabras, hasta yo— hasta hace un rato he sido una mojigata, he vivido como vosotras dos —en ese momento no sabía a quien se refería— me habéis obligado. Hasta aquí he llegado y con Miguel o sin él, yo voy a vivir como siempre he soñado.

Esas palabras, aunque a muchos le parezcan raras, son muy reales, a fecha de hoy aún existe mucho miedo a vivir como cada uno siente, y viven más por el qué dirán que por ser felices. Mirando desafiante a su marido, se desnudó, se volvió a quedar solo con los pantis, la braga y el sujetador, que apenas podía aguantar sus tetas, y como delataban su excitación sus pezones que luchaban por romper el sujetador.

-Mira a la CERDA de tu hija, si esta excitada, jajajaja, pero este MARICÓN no se le queda atrás, ¿y tú?

Era cierto, Miguel no podía esconder su empalme, y su cara de salido sumiso al sentirme retar a su suegra. Parecía una escena de suspense. Se creó un silencio, solo roto por la respiraciones agitadas del matrimonio y de la suegra, sin saber si la de esta última era de excitación, de ira, de vergüenza o de todas a la vez…

-Lola. -Eres un cerdo, un desviado sexual, veras cuando se lo cuente a tu madre —mirando de forma intensa a Miguel— adiós…

Hubiese permitido que se fuese, aun sabiendo lo que sabía y seguro de que la beata estaba excitada, y quien era yo para obligarla, pero esa amenaza lo cambió todo…

-No permito que nadie amenace a mis PERRAS, PUTA BEATA.

Cogiéndola del brazo con fuerza y haciéndola girar la cabeza hacía a mí. Lo cierto es que, a fecha de hoy, no sé, si todo lo provocó ella, o era tan inocente que pensaba que iba a poder salir airosa de esa situación. Su respiración era agitada, y parecía que sus pechos, ya de por si grandes, habían crecido, la blusa la tenía totalmente pegada a ellos.

-Lola. -Suéltame, ¿te crees que me das miedo?, haz lo que quieras con el video, que lo vean estos dos me da igual.

Vaya si hice lo que quise, pillándola por sorpresa, metí mis dos manos entre la apertura de la blusa y con rabia, estaba enfadado de verdad, la abrí, viendo como saltaban la mayoría de los botones. Me encontré con que la beata llevaba un camisón beige por encima del sujetador.

-¡¡¡Tú no vas a ningún sitio ZORRA!!! —sin darle tiempo a reaccionar tras la blusa le rasgué la combinación, que ya tenía sus años, se rompió como si fuese papel de fumar— jajajaja, ¿te crees que no soy capaz de enviar el video a todas las beatas de tu parroquia?, jajajaja.

-Lola. -Está bien me quedo, pero suéltame y no me toques —la muy ZORRA escupía sus palabras con ira por la boca, mientras sus pezones y su respiración indicaban lo contrario— me vas a obligar a contemplar algo asqueroso…

-¿Eso no es lo que decían tus manos cuando nos has espiado PERRA —la pilló por sorpresa que lo soltara, pero más a Ana y Miguel a los que se le abrieron los ojos y la boca, ante tal afirmación— jajajaja, cambiar esas caras, sí, aquí, esta BEATA, no solo nos ha espiado, sino que la muy CASTA o PUTA, depende con los ojos que la miras, se ha masturbado, mientras me comías la polla, jajajaja, y seguro que cuando te he follado lo ha hecho también —ella misma se delató soltando un sí, sin querer— tranquila que no te voy a tocar, eso sí, te quiero igual que la PUTA de tu hija.

-Lola. – ¿Me das tu palabra?

-Teniendo a esta PERRA ¿crees que me voy a molestar en tocar a una BEATA DECRÉPITA?

Esa palabras hirieron su orgullo y estuvo a punto de meter la pata, algo que no pasó desapercibido ni para mí ni para su hija, a la que vi florecer una leve sonrisa en sus labios.

-Ana. – ¡¡¡A qué esperas!!!, si lo estas deseando mamá…

Se volvió hacía su hija, pero freno, y mirándome con una falsa dignidad, se quitó la destrozada blusa, tiró del camisón que se terminó de romper, tirando ambas prendas al suelo. Lo cierto es que la BEATA, tenía unos pechos impresionantes, aunque el sujetador al que ya se le notaban los años, era horrible vamos de beata total. Se desabrochó la falda, dejándola caer al suelo, dando un paso adelante para terminar de quitársela. En ese momento vio la cara de salido de su yerno, y mi sonrisa, y al seguir nuestra mirada, se dio cuenta de la gran mancha que aparecía en sus horrorosos pantis, lo que hizo que rápidamente llevara sus manos allí para taparse.

-Jajajaja, parece que te gusta…

Lo que no esperaba ella ni yo, es que su hija, intrigada se pusiese delante y cogiéndole las manos con fuerza…

-Ana. -Tanto follón y va a resultar que eres más PUTA que yo —se las llevó atrás— quédate así ZORRA…

-Lola. -Por favor…

No la dejó terminar, llevó una de sus manos a la barbilla y encarándola…

-Ana. -No hay favor y dale las gracias a mí AMO, que te ha dejado quedarte y te ha prometido que no te va a tocar, porque por mí ahora mismo estarías en la puta calle y lo que sea que se vea en el video, lo viese todo el pueblo. Quítate los zapatos…

-Ya vale PERRA.

Lo cierto es que estaba muy buena, pero no era cuestión de demostrárselo en ese momento…

-Ana. -AMO, ya ha desvirgado mi boca, me gustaría entregarle mi culo…

-Lola. -¡¡¡Eso es antinatural…!!!

El bofetón que le soltó su hija resonó en todo el salón…

-Ana. -Soy suya —volviéndola a coger de la barbilla— que te quede claro mamá, y haré todo, oíd bien tú y el CORNUDO, todo lo que él me pida, hasta follarme al cura si hace falta.

La actitud de Ana, y sobre todo la de Miguel, que estaba callado, yo diría de más, y se limitaba a observarlo todo e intentando pasar inadvertido, pero con un terrible empalme, me hacía sentir, más seguro de lo poca cosa que era.

-Eso lo tendré que decir yo, PERRA, —soltándole un bofetón— lo mismo te cambio por esta PUTA BEATA.

Mis palabras surtieron mejor efecto del deseado, ya que sí a Ana le recorrió un escalofrío de miedo, y hasta se le iluminaron sus preciosos ojos con unas pequeñas lágrimas, confirmándome que todo lo que estaba diciendo era deseado. La BEATA también tembló, pero de excitación ya que la mancha de sus pantis creció de una forma exagerada, lo que la llevó a bajar rápidamente la mirada al percatarse que me había dado cuenta…

-Ana. -Perdón AMO, no volveré a pedir nada, me limitaré a obedecerle ciegamente, por favor no dude en castigar a esta mala ESCLAVA.

Me sorprendió, no lo que dijo, en parte era lógico, me sorprendió que por primera vez usara la palabra esclava.

-Esperó que entiendas lo que acabas de decir —no la dejé contestar— agárrate fuerte a la ZORRA de tu madre, y saca el culo, como ESCLAVA no necesitas preparación.

Sonrío, algo que me desconcertaba, pero quien era yo, sonriendo y mirando a la cara a su madre se cogió de ella con fuerza, sacando su enorme, pero firme culo todo lo que pudo…

-Ana. -Agárrame fuerte mamá o te juro que todo dios se enterara de la ZORRA que tengo por madre.

Lo hizo, ambas se agarraron mutuamente, pero esta vez las lágrimas por donde caían eran por las mejillas de Lola.

-Tú despojo, ponte detrás de la PUTA BEATA de tu suegra y procura que no se caiga.

Lo cierto es que no hacía falta, pero había prometido que yo no la iba a tocar, pero nada de su yerno e hija… Me coloqué detrás de Ana, y por primera vez saqué sus enormes tetas del sujetador, dejando que la gravedad hiciera el resto, dejándolas caer debido a su postura. Me sorprendió no la dureza de los pezones, sino lo gordos y largos que eran.

-Ana. -Son suyos AMO, como todo mi ser…

Las soltó sin girar la cabeza, su intención era romper más a su madre, ya que esas palabras las dijo casi escupiéndoselas a la cara. Con mi polla aparté su braga lo justo para no encontrar más obstáculos…

-Ufffff, que CERDA eres, si tienes el culo chorreando.

Mi polla hasta introducirse entre sus cachetes y tocar con ella inicio de su ano, y en contra de lo que deseaba, se humedeció muchísimo…

-Ana. -Lo siento AMO, pero soy una CERDA —siempre escupiéndoselas a su madre y sonriendo— su… agggggg, uhmmmm, suya, suya AMO…

Puedo dar fe del dolor que le causé, ya que a mí me dolió mucho, noté como le clavaba las uñas a su madre, como su cuerpo se tensó y como tras su primer grito de dolor me quiso demostrar a lo que estaba dispuesta.

-Siiiii, aggggg, merece la pena CERDA —empecé a azotarla a la vez que empujaba fuerte, haciendo que poco a poco fuesen retrocediendo hasta que Miguel quedó pegado a la pared, por lo que mi embestidas, hacían que su polla diera en el culo de su suegra— ¿te gusta BEATA? ¿te gusta ver como enculo a tu niña?, ufffff, que culo tiene…

Empezó a mover la cabeza negativamente, pero su cuerpo la traicionó, ya que la muy ZORRA, empezó a mover, a principio con disimulo, el culo con la polla de su yerno…

-Ana. -Ufff AMO, es una ZORRA, se está restregando, —bajó la mirada— jajajaja, se está meando, aggggg, siiiii, más fuerte AMO, rómpame, rómpame el culo, aggggg. ¿Puedo?

Tenía que creerla, ya que debido a mi postura no podía ver las piernas de su madre, y la cabeza de Ana me tapaba los pechos…

-Espera CERDA, ¿es cierto BEATA?, ¡¡¡habla!!!

La firmeza y fuerza de mis últimas palabras la sobresaltaron, la hicieron volver a la realidad y llorando desconsoladamente…

-Lola. -Si, no puedo controlar mi cuerpo, pero —enmudeció ya que el CORNUDO, sin permiso y fuera de sí, llevó sus manos a los enormes pechos de su suegra, sacándoselos del horroroso sujetador— no, no, por favor, me habías prometido que no me ibais a tocar, por favor…

-Te he prometido que “yo” no te iba a tocar.

Al CORNUDO, se la había ido la cabeza, y más al malinterpretar mis palabras como un permiso. Soltando una de sus manos, la llevó al inició de los pantis e intentó bajárselos…

-Miguel. -Te voy a follar BRUJA, es lo que te mereces por lo que dices de mí —días más tarde me enteré de que la palabra más bonita que decía de él era tonto, no lo veía como un buen partido para su niña— te vas a enterar…

Eso no lo podía permitir, no porque no se lo mereciera, sino porque tenía que dejarle claro su papel, su nueva vida. Me salí con dureza del culo de Ana, que no pudo evitar un quejido de dolor y de preocupación, al ver como cogiéndola del pelo la separé de su madre y la tiré al suelo…

-No te muevas CERDA —cogí a la BEATA de los brazos, contemplando por primera vez la belleza de su pechos, la muy puta a pesar de la edad y enormidad estos, se mantenían más tiesos que los de su propia hija, y la aparté de su yerno, que al quedarse frente a mí palideció— ¡¡¡Quién te ha dado permiso PERRO!!! —le solté una de las patadas más fuertes que había dado en mi vida, y han sido bastantes, a un sumiso en los cojones, que lo llevó al suelo retorciéndose. Lo cogí del pelo levantándole la cabeza— ¡¡¡Arrástrate hasta la esquina PERRO!!!, de rodillas y hay de ti…

-Miguel. -Aggggg, lo siento —llorando, hasta me hizo reír, vaya familia de llorones— no lo he podido…

El CABRÓN se estaba corriendo como una fuente, no se la de lechazos que soltó, y al tener la polla presionada por la cinta que agarraban las enormes bragas de su mujer, toda su corrida iba a dar bajó su barbilla, quedando su pecho pringado.

-Vete donde no te vea PERRO y no aparezcas hasta que te llame…

Mi enfado era más fingido que otra cosa, porque mi pretensión no era otra que la BEATA se doblegase por sí misma. Me acerqué a ella y llevando mis manos a su cara, viendo terror en ella, hasta que la desarmé totalmente, ya que con delicadeza empecé a limpiar sus lágrimas…

-Lola. -Gracias, pero no hace falta…

-No me gusta que alguien que me pertenece —sus ojos se iluminaron— me desobedezca, y aunque yo he cumplido, nunca te hablé de ellos, pero tampoco es excusa.

No dejé de acariciar su cara con delicadeza, a pesar de no quedar rastro de las lágrimas, como quien no quiere, le pasaba las yemas de mis dedos por sus labios, que se estaban quedando secos, tocaba con delicadeza, con dulzura, sin sentir rechazo, los lóbulos de sus preciosas orejas. Se dejaba hacer, se estaba abandonando, vi como sus pezones se endurecían otra vez, como sus ojos se cerraron. Crucé una mirada cómplice con Ana, que de rodillas no perdía detalle. Me sonrió y moviendo los labios me incitó a seguir. Pero eso sería romper mi promesa, y no digo que no lo deseara, pero…

-Lola. -Por favor —no supe si era una invitación a seguir o a parar— por favor…

-Tranquila, —separándome— vístete y vete, soy un caballero —los tres, ella incluida nos dimos cuenta de que lo que quería es que siguiera— eso sí lo que tienes que saber es que, a partir de hoy la ZORRA de tu hija y el MARICÓN, me pertenecen, y estando tú presente los usaré como deseé, o procura que yo no este cuando los visites…

Rápidamente sin atreverse a mirarnos ni a su hija ni a mí, se recolocó el sujetador, se puso la falda, se calzó y dejando la blusa que estaba destrozada en el suelo, se puso el abrigo y salió sin despedirse…

-Ana. – ¿Puedo hablar? —asentí— tengo nula experiencia en esto AMO, solo lo que he leído, pero creo que mi madre deseaba que se la —se cortó— que se la follara.

-Si una PERRA tonta como tú —humillarla la excitaba, sus pezones se pusieron durísimos— se ha dado cuenta, ¿no crees que tu DUEÑO no lo sabía?

-Ana. -Perdón AMO, me queda mucho camino para ser la mejor de sus ESCLAVAS.

Me gustó que diera por hecho que no iba a estar en exclusividad.

-Doy por entendido que sabes perfectamente la diferencia entre SUMISA y ESCLAVA —sonrió, se le iluminó su preciosa cara y asintió— y no voy a negar que no me he quedado con ganas de follarme a la PUTA de tu madre, eso hubiese sido lo fácil, ahora tendrá unos días para lidiar con sus demonios, ella misma me buscara, te lo garantizo.

-Ana. – ¿Y cómo tengo que actuar con ella AMO?

-No creo que te hable mucho sobre tolo lo aquí acontecido, pero si lo hace te limitas a decir que lo tienes prohibido y que ella no forma parte de esta parte, valga la redundancia de tu vida, por lo demás quiero que la trates como lo que es, tu madre, la abuela de tu hija.

-Ana. -Ufffff AMO, lo intentaré, pero es que no se si sabré. ¿Y el CORNUDO?

-Jajajaja, a solas lo trataras como lo que es, sé que eso no te va a resultar difícil, ya me he dado cuenta de que él se limita a complacerte, eso sí, hasta nueva orden tiene prohibido tocarte, y desde ya lo quiero fuera del dormitorio…

-Ana. -Así será AMO.

-Chúpamela, que tengo que irme…

No hizo ascos, a pesar de no estar nada limpia y con algo de sangre, que como pude contemplar también bajaba por sus muslos… Seguía siendo torpe, pero ponía interés…

-Ana. -Córrase AMO, por favor, deseo saborear su leche…

-Calla y chupa CERDA —cogiéndola del pelo con brusquedad empecé a follarme su boca— mañana iras con el CORNUDO a comprar lencería, compra ligueros, creo que, a pesar de esos muslitos tan gorditos, encontraras de tu talla, y cuando lo hagas, quiero que te los pongas para mí y me envíes fotos. Siiiii, aggggg me corrooooooo, traga CERDA traga…

Vaya si me corrí, aun me sigue excitando más vencer con mi mente que con mi polla… Le costó tragar sin derramar nada, pero lo hizo, y no se separó al sentir como me meaba en su boca

-Ana. -Gracias, gracias AMO.

-Me voy PERRA, ya iras sabiendo de mí y no olvides mis deseos…

-Ana. -Nunca AMO.

Me recompuse y salí de allí, desde la ventana me abrió la puerta de la calle y sonriendo me dirigí a mi casa, llevándome la sorpresa de encontrarme en el salón a mi mujer y a mi hijastra desnudas y de rodillas, tomando café con la vecina, que se encontraba totalmente vestida. “esta es otra historia, que esperó que me de permiso para contarla algún día”. Me senté junto a ellas y las puse al corriente de todo. Tras hacerlo salí del salón dejándolas a las tres solas y me metí en mi despacho.

El lunes fue un día lioso de trabajo y hasta las diez de la noche no tuve noticias de Ana. Ese día no coincidimos en la cafetería…

“Buenas noches AMO, le adjunto las fotos.”

Me mandó diez fotos y a cuál más excitante, lo cierto es que todo lo que se compró era precioso y muy de mi gusto.

“Me gustan PERRA, ya hablaremos”

La semana pasó rápido, me los encontré casi todos los días en la cafetería, la mayor parte de los días junto a su suegra. Nos saludábamos y nada más. Ni ella ni yo sacamos en nuestras conversaciones diarias el tema de su madre. Hasta que llegó el jueves, que al aparcar casi que me doy de bruces con Lola, que me abordó en el aparcamiento. Iba distinta, eso sí con ojeras, llevaba una falda, nada original por las rodillas, pantis negros y unos zapatos de tacón, nada exagerado. No pude ver más ya que llevaba un tres cuartos.

-Lola. -Perdona que te aborde aquí…

-Te entiendo, tranquila, en una hora te quiero en la plaza del ayuntamiento, te recojo y hablamos discretamente.

Sé que lo de recogerla en el ayuntamiento, más que nada por estar junto a la iglesia, no le gustó mucho, pero lo de discretamente sí y más después de que cumplí mi palabra de no tocarla.

-Lola. -Allí estaré.

Como llegó se fue, discretamente y pasando desapercibida para todo el mundo. Desayuné tranquilamente, entendiendo por qué se me acercó en ese momento, ya que ni su hija, ni yerno ni consuegra estaban por allí. Fui a mi casa, guardé la moto y cogiendo el coche y comprobando que hacía diez minutos que ya se había pasado la hora, me dirigí al punto de encuentro, haciéndome sonreír al doblar la esquina y verla allí, en la plaza, aguantando el frio y la pequeña llovizna que estaba empezando a caer. Paré a su lado y rápidamente, sin dejar de mirar a los lados se fue a subir…

-Quítate el abrigo y tíralo atrás, Lola.

Fue una orden encubierta llamándola por su nombre. Rápidamente se lo quitó y se subió. Con todo el descaro del mundo, me pegué a ella, lo que la hizo horrorizarse hasta recibir dos castos besos…

-Lola. -Vámonos de aquí por favor.

Sonriendo arranqué y tras un rato de conducir, lo cierto es que, sin dirección alguna, simplemente entré en la autovía, y al no decir nada…

-Ya que veo que no te decides, te lo voy a poner fácil, sácate la falda o me doy la vuelta y ya no tendremos nada que decirnos…

En contra de lo esperado, levantó el culo, desabrochó la falda y se la sacó. Qué cambió, llevaba los pantis rotos dejando a la vista unas bragas negras de encaje, y por lo que pude observar al ver sus gordos y perfectos muslos junto al filo de las bragas aparecían zonas rojizas…

-Lola. -Es por la depilación…SEÑOR —no solo se había dado cuenta de mi mirada, es que se había rendido— no duermo, no como —aparecieron lágrimas— no puedo seguir así, mi hija no quiere hablar del tema, y…

-Jajajaja, y hasta te has corrido sin tocarte…

Me miró asombrada…

-Lola. – ¿Tan evidente es?, las pocas veces que he conseguido cerrar los ojos, me he despertado mojada, mi cama chorreando, por favor ¿qué tengo que hacer?

-Confiar en mí, eso sí, hacerlo ciegamente, al primer no, lo perderás todo, y volverás a tu ingrata vida de BEATA TONTA.

En eso era igual que su hija, al humillarla, apareció una gran mancha de humedad en sus preciosas braguitas…

-Lola. -Lo haré SEÑOR, solo le pido un poco de paciencia…

-Y te quiero siempre así, olvídate de ropa de vieja, hoy estas preciosa…

Le saqué la primera sonrisa…

-Lola. -Gracias AMO, todo es nuevo, quería agradarle…

-Lo has conseguido PERRA, abre las piernas —soltando un suspiro de satisfacción se abrió todo lo que pudo— quiero que disfrutes, que no abras los ojos hasta que yo te diga, y que te corras tantas veces como desees…

El primero casi me hace parar, solo fue apartar un poco sus chorreantes bragas con mi mano derecha de su coño.

-Lola. -Agggggg, me corrooooooo, aggggg, siiiii, soy una PUTA, una CERDA agggggg, rompa la voluntad de esta PUTA BEATA.

Me hizo sonreír, no sabía que eso era precisamente lo que hice el día que la dejé salir de casa de su hija sin tocarla, romper su voluntad. Sin decirle nada me dirigí a casa de su hija, sin saber quién había, solo tenía la seguridad de que la niña estaba en la guardería.

-Abre los ojos CERDA.

Lo cierto es que no hubo sorpresa, lo esperaba. Sacó el mando de su bolso, eso no lo sabía, y abrió.

-Lola. -No sé si estará SEÑOR, aunque por la hora que es casi seguro que sí.

Se bajó del coche sin preocuparse de coger la falda y la seguí dentro de su casa. Sentimos música en la planta de arriba. Con una seguridad aplastante subió la escaleras delante de mí, hasta que entramos en el cuarto que usaban como desahogo. Estaba planchando, de espaldas a nosotros con la música a todo volumen lo que la llevó a no percatarse de nuestra presencia. Llevaba una camisola sin nada más debajo, el pelo mojado, acababa de salir de la ducha y estaba planchando la ropa que se iba a poner para trabajar. Quité la música, lo que hizo que se volviese y se le escapase un grito…

-Ana. -¡¡¡Qué!!! Oh perdón AMO —no se dio cuenta de la presencia de su madre— no sabía que iba a venir —poniéndose nerviosa— ¿pero, cómo ha…?

En ese momento vio a su madre e iba a decir algo cuando se percató que de cintura para abajo solo llevaba las bragas, los pantis y los zapatos, lo que la llevó a cambiar la cara de sorpresa por una que a mí me pareció hasta algo sádica…

-Lola. -Me lo ha pedido, y para mí es una orden —sus palabras eran o intentaban ser hirientes hacía su hija, devolviéndoles las mismas palabras que ella le espetó el primer día.

Era el momento, iba a ser divertido ver una pelea de CERDAS, iba a ver hasta dónde estaban dispuestas.

-Vamos a mi nuevo cuarto —las seguí, ambas no hacían nada más que retarse con la mirada, aunque ganaba claramente Ana— desnúdate PERRA y túmbate en la cama boca arriba y abre las piernas para que la CERDA BEATA te coma el coño.

No lo esperaba y no puso buena cara, lo que en parte fue mejor, ya que la BEATA, lo vio como una oportunidad y sin darle tiempo a reaccionar metió su boca entre las piernas de su hija, no tardando nada en meter la lengua en el coño…

-Va a resultar mejor PERRA la madre que la hija —sabia el efecto que esas palabras iban a causar en Ana— vamos CERDA BEATA, haz que se corra, si lo consigues te premiare…

-Ana. -No, no lo va a conseguir AMO, esta CERDA solo se corre por orden de usted, aggggg, pero, pero, ufffff, siiiii…

Las ganas le pudieron a la experiencia porque era la primera vez que ambas estaban saboreando el placer lésbico. Y la peor parte se la llevó Ana.

-Uhmmmm, como te corras vas a ir con el culo caliente a trabajar CERDA…

Mis palabras espolearon a la BEATA, que aceleró sus lamidas, pero lo que la hizo ganar, fue cuando empezó a azotar con sus manos los enormes pechos de su hija a la vez que mordía con fuerza e intensidad su clítoris…

-Ana. -Aggggg, nooooo, lo siento, lo siento, AMO, agggggg, me corrooooo, agggggg, me corrooooooo, castigue a esta CERDA incapaz de cumplir AMO, agggggg, me corrooooooo.

Aproveché que la BEATA, al sentirse ganadora intensificó más los azotes y los mordiscos para cogiéndola de la cintura le alcé el culo, quedando casi a cuatro patas, y tras bajarme el pantalón del chándal, colocarme tras ella…

-Lola. -Por el culo por favor AMO —girando la cabeza lo justo— soy mejor que la CERDA de mi hija, por favor.

Qué iba sacarle partido a esta rivalidad no me cabía duda, así que, sin miramiento, apunté mi polla a su culo, dándome cuenta de que la muy ZORRA sabía cómo iba a terminar el día, ya que lo tenía lubricadísimo…

-ZORRA BEATA, tanto teatro y sabias donde iba a terminar mi polla…

-Lola. -Aggggg, nooooo, pero lo, aggggg, fuerte, fuerte AMO, deseaba, no le he mentido, no he sido persona hasta… aggggg, me corroooo, me corrooooooo, gracias, gracias AMO, por usar a esta PUTA BEATA.

-Ana. -Aggggg, otro, otroooo, aggggg me corroooo, me corrooooo en tu boca, CERDA MADRE, aggggg, siiiiiiii.

Me salí del culo de Lola…

-Al suelo, de rodillas frente a mí CERDAS —rápidamente obedecieron— compartir mi corrida, agggggg, siiiiiiii PUTAS, me corrooooooo. —repartí mi corrida entre la cara y los enormes pechos de las dos, ya que la BEATA, que resultó ser muy PUTA se había abierto la blusa y los había sacado del sujetador— aguantad CERDAS.

No hubo sorpresa ni malas caras al recibir ambas mi meada…

-Lola. -Aggggg, gracias, gracias AMO…

Ana no pudo ni hablar, ya que la ZORRA se estaba corriendo nuevamente, lo que me hizo reír y cogiéndola del pelo…

-Limpia mi polla CERDA, prueba a que sabe la polla de tu AMO y el culo de la BEATA de tu madre…

Saltó a por mí polla poseída y vaya si lo hizo, la muy GUARRA consiguió ponerla dura nuevamente, pero era tarde y no se podía ir sin su castigo, así que cogiéndola del pelo se la saqué de la boca…

-Ana. – ¿No lo hago bien AMO? ¿Por qué?…

-Lo haces bien CERDA, pero te tienes que ir a trabajar, —se dio cuenta de la hora y fue a levantarse, pero un bofetón mío la freno— a donde coño crees que vas, a la cama y el culo expuesto.

Al no tener nada, empecé a golpear y a azotar con fuerza su culo, tanto que hasta a mí me dolía la mano, pero no paré.

-Ana. -Aggggg, gracias, gracias por castigar a esta mala CERDA, gracias AMO, aggggg, por favor, por favor…

Me hizo reír la cara de incredulidad de la BEATA al ver a su hija desear correrse con los más de 30 azotes que ya llevaba…

-Hazlo PERRA.

-Ana. -Me corrooooo, gracias, graciassss, agggggg, siiiiiiii, soy su PUTA, su CERDA, su ESCLAVA, agggggg, siiiiiiii.

-Ya puedes irte a trabajar…

Levantándose no sin trabajo…

-Ana. -Me doy una ducha rápida y me voy AMO, usted puede…

-Quien te ha dicho nada de que te puedas duchar…

-Ana. -Lo siento AMO, esta estúpida PERRA aún le queda mucho por aprender.

-Llama al CORNUDO y dile que se vaya a comer a casa de su madre, no lo quiero por aquí hasta que lo avisemos, ¿entendido?

-Ana. -Ahora mismo AMO.

-Vamos abajo CERDA BEATA, tú y yo tenemos mucho de qué hablar…

CONTINUARA…

Soy Amo, me encanta la dominación, me gusta tener, someter y humillar a parejas y a quien se quiera iniciar, necesitar un tutor o conocer este estilo de vida.

Mi correo [email protected] y mi Telegram @Amo_Leo, hablo y respondo a todo el mundo, siempre que lo haga con respeto.

Nota del autor: Soy cómo escribo, soy exigente, dominante y no suelo dar segundas oportunidades, cuando ordeno algo es para ser obedecido, algo que suelo advertir a quien desea ser adiestrada o entregarse a mí. No trato con hombres solos, aunque no me importa hablar con ellos. Ni miento, ni juego, ni sigo ni persigo a nadie por muy buena que este o por muy sumisa o perra que sea.

No entiendo a quien estando advertida o advertidos en caso de parejas sumisas, se enfadan conmigo y hasta me tratan de mentiroso o manipulador si corto con ellos por no cumplen.

Seguro que en la red hay quien los o las acepte, yo no.

Una pareja de mi pueblo y sus beatas madres

Una pareja de mi pueblo y sus beatas madres I