Me llamo Paula y por obvias razones no les puedo decir mi nombre verdadero completo, pero si les diré que mido 1.65, soy blanquita aunque mi marido me dice que soy más bien amarillita jejeje, no soy muy caderona pero si soy nalgona mi busto es grande, labios ni gruesos ni delgados y tengo los ojos azules oscuro, mi marido dice que tengo ojos de muñeca, al principio me molestaba pero ahora ya no, mi cabello es castaño claro y lo tengo hasta la cintura, tengo 27 años, mejor dicho mi marido dice que soy un mujerón, él se llama Diego y mide 1.83, su cuerpo es atlético ojos miel claro, adoro esos ojos, no es por exagerar pero es precioso adoro ese hombre y haría cualquier cosa por ese hombre, tiene 33 años y es corredor de bolsa pero también tiene unos almacenes de ropa deportiva.
Todo empezó una vez que llegue del gimnasio, que como de costumbre voy todos los días menos los domingos, siempre chateo con mis amigas durante el tiempo que estamos ejercitándonos o a veces nos citamos a la salida, hace más o menos tres meses que sucedió esto, mis amigas me llamaron todas alborotadas porque a una de ellas le dijeron que su marido la estaba engañando.
Yo por ir de chismosa me vestí muy a la ligera y me coloqué unas calzas (o leggins) blanco con hilo dental y una franelita gris, pero el hilo era muy diminuto y se notaba claramente por encima de la calza.
Yo no me percate si no cuando llegue a casa que por cosas de la vida mi esposo llego más temprano con uno de sus amigos, mi esposo me saludo me dio un beso y me presento a su amigo, yo como si nada les ofrecí una cerveza y me senté junto a mi marido la conversación estaba algo interesante, sin embargo, veía que era prácticamente entre mi marido y su amigo, yo le dije a mi marido que quería descansar un rato y que lo esperaba arriba en la habitación.
Frente a la puerta del cuarto hay un espejo piso techo, es decir mide como dos metros, cosa que ni miré cuando Salí, pero al ingresar, abro la puerta y lo primero que miro es ese hilo dental diminuto y para colmo, metido en mi vagina… pero que carajossss… y pensé en el lio que tenía con mi marido, y lo que estaba pensando de mí su amigo.
Corrí al baño como tratando de remediar algo con mi marido y bueno… me duche y me puse algo más recatado, y me puse a leer una novela, y me quede dormida.
Cuando desperté ya se había marchado el amigo de mi marido, y justo lo que suponía mi marido estaba a mi lado preguntándome porque estaba vestida así, yo le explique que no fue por querer si no que fue prácticamente un accidente y que bueno, tendría más cuidado para la próxima y que además estaba avergonzada con su amigo, abrace a mi marido le di un beso y le dije al oído que me disculpara que él me conocía, y bien sabe que yo no soy ninguna vulgar o lanzada.
Yo abrazaba a mi marido y hubo un prolongado silencio el cual me tenía mal, cuando me separo me miro a los ojos y me dijo ¿sabes que me dijo este cretino? yo asombrada le pregunte ¿qué?, y me respondió diciendo este cretino te metió ojos y entre chanza y chanza me dijo que si yo no te daba la suficiente atención que te prestara por una noche completa para dejarte bien calibrada, yo sorprendida sonrojada le dije a mi marido: no te puedo creer.
Este cretino no lo quiero volver a ver en nuestra casa, y me pare algo molesta y mi marido sabe que cuando algo me molesta no se me pasa de una, baje a la cocina, prepare la cena, llame a mi marido y bueno en medio de conversaciones nos fuimos a dormir.
Al otro día era sábado, llegue del gimnasio, yo venía vestida con un conjunto negro y no se me notaba nada, pero cuando venía entrando llego mi marido nuevamente con su amigo se bajaron del auto, mi marido me saludo y el amigo también, yo no le respondí al amigo de mi marido, y mi marido me dijo que el amigo me quería pedir disculpas, yo aproveché y le dije que porque eran atrevido que su comentario me había molestado mucho y se acercó y me dijo que lo disculpara que jamás había querido faltarme al respeto y que por el contrario quería una buena amistad conmigo, ya que él era amigo de mi marido desde que eran niños, yo le dije si pero empezó muy mal, yo le dije que por el amor a mi marido y que sé que tenía que quererse mucho como amigos para permitir un comentario de eso sin que hubiera una fuerte pelea, lo iba a disculpar, pero que no más comentarios de esos porque yo no soy una cualquiera, y bueno el me pidió nuevamente disculpas y me pidió una oportunidad para arreglar el tema, y ahí quedo la cosa por ese día.
Si empecé a notar a mi marido más complaciente y arrecho, me empecé a dar cuenta que lo mantenía parando, me refiero a su pene, pues la verdad con mi marido si no es que sea una monja, pues lo amo y el a mí, y bueno nos complacemos mucho en la cama, pero si lo vi muy interesado por hacérmelo por detrás a lo que yo si siempre me he negado, pues por lo que se duele y además no es higiénico, no se, tengo muchas escusas sobre el tema, aunque lo quiero tanto que no sé, quizás algún día le de ese regalo, aunque me despierta esa curiosidad de por qué a los hombres les gusta tanto la cola de una, a acaso lo de adelante ¿no es tan rico?
Llevamos 4 años de casados y por mutuo acuerdo decidimos no tener niños por el momento, aunque si pensamos tener en un futuro, bueno el caso es que uno de esos días mi marido me llamo y yo estaba en el gimnasio, y me dice que me invita a tomar algo, yo emocionada le dije claro mi cielo adonde me va a llevar, y me dijo bueno quiero que sea una noche larga, y te la quiero dedicar toda, yo le respondí claro amor, no más dime a qué hora me recoges y ya mismo salgo a arreglarme, me dijo que a las 7 porque quería invitarme a cenar primero, así quedamos.
Yo emocionada no se ni a qué hora llegue a casa y ya estaba en el baño alistándome y vistiéndome, llego a las 7 y ya estaba mi marido como reloj suizo a fuera tocando bocina, me asome por el balcón, le hice señas que ya bajaba y le tire un beso el cual me devolvió, bueno baje nos saludamos nos besamos y nos fuimos a un lindo y elegante restaurante cenamos charlamos y me dijo que si quería ir a bailar yo le dije encantada mi cielo, nos fuimos a una disco y de una empezamos a bailar.
Íbamos a la barra por tragos y bailábamos, ya que estaba a reventar y no había mesas disponibles, igual yo quería bailar, no había ido a sentarme en una mesa, bailamos de todo y bueno, en eso ya algo mareados me dijo mi marido bueno mi amor quiero llevarte a un lugar donde podamos estar solos y seguir esto, yo le dije claro amor llévame donde quieras y le di un beso, me sentía bastante mareada, y alegre por todo.
Mi sorpresa fue grande cuando entramos a un motel muy bonito y miré a mi marido y le dije Wow, ¿pero que quiere este hombre en un sitio como este?
Mi marido me beso y me dijo: te amo eres lo mejor de mi vida y te lo voy a demostrar ahora. Abrió la puerta, me cargo y me beso, entramos a uno de esos cuartos, y me acostó en una cama que era un corazón grande, había espejos en el techo y las paredes… pues la verdad si conocía algunos moteles por fotos y por los comentarios de mis amigas, pero la verdad yo nunca había entrado.
Bueno yo me empecé a sentir sofocada y le dije a mi marido que tenía calor y él me dijo que el aire estaba prendido y yo le dije no lo siento y él me dijo mejor toma esto y me dio agua a beber, yo me miraba en el espejo del techo y mi imaginación me tenía loca, yo seguía sofocada y mi marido me dice debe ser el trago amor porque este aire esta como para congelar yo me seguía sintiendo sofocada, pero con algunas novedades.
Mi vagina estaba como llorando, me empecé a mojar como nunca y además tenía la respiración más acelerada y mi marido se acostó a mi lado me abrazo me beso y me dijo al oído: tú lo que estas es arrecha, yo lo mire y lo bese, y si señor empecé a tener escalofríos sentía mi vagina hirviendo y un palpitar que nunca había sentido la verdad, no sé si era por la emoción o el morbo de estar en un motel, mi marido también estaba muy arrecho, me fue echando el hilo dental aun lado y me empezó a dar sexo oral yo lo miraba por el espejo del techo y miraba una escena que nunca había visto y me daba un morbo que me tenía enloquecida, yo le sobaba la cabeza y tuve que detenerme porque sentía una fuerte sensación en mis manos como si yo poco a poco me estuviera convirtiendo en una gran vagina.
Mi marido me sobaba las tetas y sentía mis pezones erectos a reventar y una fuer te corriente por todo mi cuerpo que no la alcanzo a describir bien con palabras, cuando siento una fuerte contracción en mi vientre y un fuerte escalofrío por todo mi cuerpo yo le apreté tanto la cabeza a mi marido que tuvo que dejar de chuparme la vagina, pero yo aun así sentía contracciones, mi marido me beso y me abrazo muy fuerte y me beso el cuello mientras sobaba mis tetas y wow que ricoooo amor, te amoooooo, te amo, eres mi hombre ideal te amo, le dije al oído volví a sentir esas contracciones.
Mi marido me siguió besando, pero estaba vez me penetro muy despacio mientras me besaba y me decía al oído que me amaba, que era la mujer más hermosa que él había conocido, y que me amaba con todas sus fuerzas, ese comentario me tenía en un éxtasis tal, que mi pelvis se me movía prácticamente sola y mi marido me dijo que como hacía eso yo le dije ¿que amor? y lo mire a los ojos y me dijo eso, tu vagina me lo está chupando, en ese momento me dieron ganas de reír pero no pude era un palpitar que tenía que hasta empecé a gemir y no podía controlarme.
Mi marido se vino dentro de mí, pero este hombre tiene un aguante que prácticamente siguió como si nada, yo seguía así con ese vaivén de mi pelvis, mi marido besándome y acariciándome, que yo prácticamente ya no podía ni pensar, era un éxtasis indescriptible y de pronto siento ese fuerte espasmo con contracciones que me hicieron llorar como una niña, y a la vez gimiendo.
Así estuvo esto, para entonces yo no sé cuánto tiempo había pasado, pero si les puedo decir que no quería que terminara, si no hasta cuando volví a sentir ese espasmo que recorriera todo mi cuerpo, y enseguida se vino mi marido pero esta vez sí perdió la erección para mi fortuna, porque yo a esas alturas lo único que quería era dormir.
Le dije a mi marido que me diera agua, me la tome y quise ir al baño y no pude sola, las piernas me temblaban y yo no me podía sostener en ellas, la verdad si había escuchado alguna vez a una de mis amigas decirme algo así pero yo pensé que de pronto tenía una dieta muy fuerte o algo parecido, pero no es mi caso como ya les conté llevo un buen estado físico pero me paso, mi marido me cargo y como pudo me entro al baño al cual para poder salir me toco llamarlo, nos fuimos a la cama nos besamos y le dije lo mucho que lo amo me abrazo y nos quedamos dormidos.
Cuando despertamos, era la una de la tarde del otro día, empezamos a hablar de lo vivido, y me volvió a preguntar que como hacía para mover la vagina así, yo le dije que la verdad no sabía que lo único que si sabía era que estaba muy caliente, que tal vez era por el sitio en que estábamos, y el respondió que los amigos eso lo llamaban ternera o chupadera, pero que a él nunca le había tocado una así, yo me sonrojé por ese comentario pero él me beso y me dijo que eso era lindo y que deseaba que lo siguiera haciendo, yo le dije que sí que lo intentaría, y aproveché y le pregunte que últimamente lo había visto diferente y con más atención y que además lo había sentido con el pene más erecto de lo normal, y él me dio un beso y me dijo que en conversaciones con el amigo con referencia al incidente de la otra vez en el fondo a él no le había gustado solo por la amistad de su amigo no se fueron a los golpes pero que él lo estuvo pensando y había llegado a la conclusión de que en algo tenía razón y que por eso era muy diferente conmigo ahora, yo le respondí wow, ahora le salgo a deber a tu amigo, nos reímos nos besamos le di las gracias por pensar en mí y quererme y que yo lo amo con todas mis fuerzas también, y que también lo iba a consentir más.