Seré muy breve en la introducción de esta historia. Yo soy Miguel, tengo 32 años, está historia tiene su inicio hace 7 años, momento en el que todavía vivía en la casa de mis padres en la que convivía con mis dos progenitores aunque, mi padre por viajes de trabajo muchas veces se ausentaba durante semanas. Mi madre, Malena, es una mujer que tiene ahora 59 años, que en el momento donde comenzamos tenía 52. Es una madre como todos podemos imaginar, tirando a gorda, tetas caidas pero a pesar de eso, para mí siempre era una mujer guapa, además era rubia de ojos azules, algo que a mí me parecía precioso.

El nombre de la historia nos lleva a la misma, desde pequeño mi madre y yo compartíamos la tradición de buscar películas para verlas juntos en la cama, a pesar de ir creciendo está tradición siguió en pie y muchas veces cuando mi padre se ausentaba usábamos su cama para ver las películas, muchas de estas noches nos solíamos quedar dormidos en la misma cama (nunca hubo nada raro ya que además la cama era grandísima). Cuando volví de la universidad a los 25 años, mi madre y yo seguimos haciendo mucha vida juntos, incluso a veces a aprovechabamos los viernes o sábados para ir a algún local a tomar unas copas tranquilamente. En este año de mi vuelta notaba algo en mi diferente, pensamientos intrusivos que de repente me incitaban a oler las bragas de mi madre que estaban para lavar, o a masturbarme pensado en verla desnuda. Cada vez la veía más guapa,ella además siempre ha sido muy cariñosa conmigo por lo tanto a pesar de que ya tenía una edad ella me seguía tratando como su hijito (besitos en la mejilla, caricias etc). Llegamos al primer día «raro», era un viernes noche sobre las 2-3 de la madrugada y habíamos llegado de una de nuestras noches de copas. Entre risas y charla nos sentamos en el sofá, en mi casa de toda la vida hemos sido muy naturales, es decir andamos en calzoncillos o bragas por la casa sin problema alguno, aproveche ese momento para sacarme el pantalón y quedarme en calzoncillos (míticos calzoncillos largos tipo abuelo). En medio de la conversación mi madre soltó una carcajada.

Que estás viendo ma?

Nada, hijo jajaja es que me acabo de dar cuenta de que se salen los huevos y la punta por fuera del calzoncillo.

Hostia, jajaja contesté e intenté recolocar como podía el calzoncillo. De repente se creo un silencio donde noté que mi madre durante medio minuto se quedó mirando para mis huevos. No lo voy a mentir, ese momento me la puso un poco dura ( he de decir que no la tengo muy larga pero si muy gorda, parece una morcilla me había dicho una novia en su día).

Bueno vamos a ver una película o vamos ya a dormir – le pregunté a mi madre.

Hay una peli que quería ver,es una de risa .

Vale pues nada, vamos a cama y la ponemos.

En ese momento de ir a su cama, mi madre se sacó sus pantalones quedándose en tanga y se sacó el sujetador ( algo muy habitual de todas la vida) pero cuando la vi se me puso como una piedra.

Intente cruzar las piernas pero creo que mu madre se dio cuenta del bulto.

Empezamos a ver la película y la verdad estaba bastante aburrida en ese momento mi madre puso su mano encima de mi pecho y empezo a hacerme como caricias.

Me estás haciendo cosquillas ma-

Note que no me contestó y cuando me fijé en sus ojos estaba prácticamente dormida.

Un pensamiento intrusivo vini a mí mente ¿Y si deslizó sutilmente su mano hacía mi polla?

Estuve un par de minutos pensandolo.mientras ella seguía haciendo ese movimiento y su respiración cada vez era más lenta.

Ma? Ma estás despierta, apagamos la peli?

Nada, ningún tipo de respuesta. Ella estaba boca arriba y las caricias me las daba con el dorso de la mano.

No podía más , lo intento ( me dije) time su mano yn par de veces y la movi hacia mi hombro, hacia mi cuello. Nada, ni si inmutaba. Deslice la mano hacia mis calzoncillos, mi miembro estaba palpitante. Mi madre empezó a deslizar su mano por encima de mi pene igual que lo hacía en mi pecho. Esa sensación tan delicada y tan tonta casi produce que me corriera en ese momento. Decidí dsr un paso más , me la saqué dejando que la mano de mi madre de fuera rozando desde la cabeza de mi miembro hasta los huevos. En ese momento decidí otra locura, y coloque mi mano primero en el hombro de mi madre y, al ver que no hacía nada, encima de una de sus tetas. Esa sensación me estaba sacando fuera de mí, notaba que me ardía el miembro y necesitaba masturbarme. Sin pensarli dos veces, aparte la mano de mi madre y, mientras aún tenía mi mano encima de su seno, comencé a masturbarme. No dure ni dos minutos cuando me corrí, tenía toda mi tripa calzoncillos y piernas llenas de semen. En ese momento cogí mi camiseta ( que estaba tirada en el suelo de la habitación) y me limpié muy despacito con ella. Mi madre ya estaba roncando y yo estaba con la polla de fuera llena de semen a su lado. Cogí un poco del semen que me había quedado en la pierna y decidí ponérselo a mí madre en el dorso de la mano, apenas se notaba pero pars mi ese momento era muy caliente.

Me quedé a dormir en cama de mi madre

Al día siguiente al despertarme vi a mí madre dormida boca abajo, con las piernas abiertas y ese tanga metido por la rajita. Se me volvió a poner como una piedra, me levanté sutilmente de cama, cogí mi teléfono móvil y saqué una foto lo más cerca posible del culo de mi madre, se le marcaba todo el chochito, joder tiene un buen coñamen (pensé) ya que se marcaba mucho en su tanga.

Decidí hacer una cosa muy arriesgads pero que solo pensarlo me ponía a mil.

Mientras me hacía el dormido fui acercandome a mí madre evidentemente con un empalme terrible. Mi intención era apoyar mi polla contra una de sus nalgas y así fue. Mientras simulaba roncar coloque mi miembro contra el cuerpo de mi madre. No hubo ningún tipo de reacción, entonces decidi acercatme un poco más, haciendo más contacto contra su nalga. Me estaba costando simular que estaba dormido ya que de lo cachondo que estaba mi respiración estaba acelerandose. De repente note como mi madre bostezaba, se estaba despertando. No me moví en absoluto me quedé petrificado.

Madre mía (escuche decir a mí madre)

Me se de una que está teniendo un sueño feliz, siguió hablando «para si».

De repente escuche algo que nunca esperaría oír a pesar de mis pensamientos.

Joder, menuda polla más buena- dijo mi madre

Evidentemente ella pensaba que yo estaba dormido.

Una de estas me hacía falta a mí para desatrancarme las tuberías.

Mi madre se levantó de cama y se dirigió a la ducha. Mientras ella estaba en la ducha aproveche y fui corriendo al cesto de la ropa sucia ( que estaba en el otro baño) y busque si estaba el tanga que había usado esa noche. Allí estaba,un tanga básico negro pero que tenía algo diferente, algo que me lanzo a cogerla

Un finito hilo de flujo estaba marcado en el, las oli. Las oli como nunca. Además no olían como siempre, olían a sexo. Ne puse durísimo.

Volvi a la cama y está vez me puse boca abajo para seguir fingiendo mi sueño, aunque me estaba molestando el miembro contra el colchón. Mi madre entró en la habitación y comentó » bueno voy a despertar a Miguel por si tiene que hacer un recado» y nuevamente «joder que polla se ha hechado, ahora me cuesta sacarme la imagen» y su última expresión en ese momento fue la mejor » si supiera que me acabo de meter los dedos en el coño pensando en su pene jajaj, que pensaría de mi»

Dios mío pensé, me quiero follar a mí madre.

El día fue normal, era sábado yo me fui a hacer unas cossas y quedar con amigos. Al llegar a la noche mientras cenabamos mi madre me dijo

– Hoy vas a querer ver una peli? La de ayer fue un bodrio.

– estoy un poco cansado pero bueno si quieres si ma. (Una oportunidad más para verle las tetas y el culo pensé).

Acabamos de cenar y fuimos para cama, está vez mu madre llevaba un tanga diferente. Era un tanga rojo, que tenía encaje por los bordes y una pequeña transparencia a la altura del pubis. Yo por el contrario había decidido usar unos calzoncillos apretados para marcar lo que a ella le gustaba ver.

Mientras veíamos la película mi madre me estaba hablando y contando chistes. En un momento ella empezó a pellizcarme.

De niño jugaba contigo a esto, a los pellizquitos.- dijo ella.

Yo le seguí el rollo y empecé a hacer lo mismo, en una de estas mi madre me pellizco el pezón.

Déjame el pezón que sino te ataco el tuyo – le dije

No puedes me dijo ella riendose. Lance mi mano hacia su pecho y toque su pezón, pero no hice un pellizco normal. Le di un buen apretón ( pedazo pezones tiene mi madre pensé)

Ay, me pillaste de lleno – solto mamá

Algo en ella llamo mi atención. Se le acaban de poner los pezones como timbres de campana.

De repente ella se quedó callada se acostó hacus un lado y comentó

«Bueno sigamos viendo la peli».

Decidí hacer la misma del día anterior. Me empecé a hacer el dormido pero a la vez aproveché para arrimarme a mi madre.

No la estaba tocando pero si muy cerca, tenía los huevos hinchados y la polla a media hasta, aunque el calzoncillo la aguantaba bien, el bulto se estaba haciendo importante.

«Joder con los sueños de este» dijo mi madre.

«Hoy parece más morcillona».

Nite la mano de madre muy cerca de mis calzoncillos y de repente agarro mi miembro sin más miramientos.

«Joder, yo no puedo hacer esto» decía mi madre entre dientes.

Como se despierte me moriré de vergüenza, pero es que nunca he tenido una polla así en la mano – seguía diciendo.

La situación hizo que mi erección no se contuviera, me explotaba la polla y aún por encima mi madre no hacía más que apretarla.

Hice un golpe más y me arrime más a ella, notaba su respiración muy cerca. Ella se había girado directamente hacia mi.

Esto tiene que ser muy incómodo dijo mi madre, Miguelin, quédate dormido por dios. Mi madre me bajo los calzoncillos y agarro mi miembro.

Joder, pero si es que mírala está que arde.

Mi madre me agarró el pene y al momento noté que me estaba haciendo una paja. Su respiración de estaba agitando. Tome la que posteriormente sería la mejor decisión de mi vida.

Decidí dar un último empujón quedando prácticamente cara con cara pegados y nuestros cuerpos enlazados.

Notaba sus pezones duros en mi pecho y eso me estaba volviendo loco.

La cabeza de mi miembro estaba apollads contra su pubis, notaba su tanguita en mi glande.

Me la estaba estrujando como un ganso, la polla me bombeaba sangre sin parar.

Me estaba haciendo una paja deciliciosa, alterando la presión y la velocidad. Empecé a notar que mi madre estaba jadeando.

Joder, que cachonda estoy, joder me chorrea.

Era verdad, había bajado un poco mi polla hacia su rajita y estaba empapada (me sorprendia para su edad). Se me estaba escapando algún gemido ya que la paja que me estaba haciendo iba a hacer que me corriera.

Acto seguido nore que mi madre se movía (vale de acabo pensé yo, se habrá arrepentido de lo que está haciendo) pero no. Lo único que había hecho era sacarse el tanga, escuché que se reía mucho y mientras yo seguía haciendome el dormido. En ese momento me planto el tanga en la cara.

Así no se le pasa el sueño – dijo mi madre entre risas.

Joder , aquella tanga olía como el cielo. Si había alguna glándula o hormona en mi sin activar, eso me había acabado de poner como una moto.

A tomar por culo, pensé.

Que rico mami, solté en bajito.

Mi madre se paró

Está soñando conmigo? No puede ser.

Yo estaba excitadísimo y decidí seguir.

Que bien huele tú chocho mami dame más.

Note la respiración de mi madre hiper agitada.

Joder que si, que está soñando conmigo y está empalmado como un camello dios mío. Dijo mi madre.

De perdidos al río, fue lo siguiente que dijo ella.

Me cogió mi mano llevándola hacia su ingle mientras con la otra volvió a agarrarme el pene.

Dios mío, en el momento que toque su rajita vi el cielo ante mi. Sus labios carnositos, esa humedad, ese calor que irradiaba.

Te gusta, Miguelito? Dijo mi madre un poco más alto de lo que estaba haciendo.

Este el chochito de mami- siguió.

En ese momento surgió el silencio. Hubo un vacío de dos minutos en el que yo estaba con la polla agarrada por mi madre y con mi mano quiera apoyada en su coño.

De repente, la gran sorpresa:

Miguel, tú no estás dormido – soltó mi madre

Puedes abrir los ojos, llevo sabiendo que no estás dormido desde que te puse la tanga en la cara.

Sbri los ojos y me quedé mirando a mí madre.

Mamá, yo , yo no sé qué es lo que está pasando, pero hay algo dentro de mi que hace que te quiera sentir en todos los aspectos.

Puesto que llevo diez minutos con tu polla en mi mano, no te puedo decir nada. La verdad es que desde que has vuelto de la uni yo también he notado un cambio en nuestra relación. Me dijo

Evidentemente tú eres un chico joven, que necesitas mucho sexo, yo con tu edad era como un tren- siguió.

Y es entendible que de vez en cuando tengas fantasías.

Solto mi miembro y su cara cambio.

Pero soy tú madre, a mí también se me pasa por la cabeza muchas cosas. Aunque sea mayor yo sigo siendo mujer y yo hijo siempre he sido una mujer muy sexual.

Tú padre cada vez pasa más tiempo fuera y cuando está en casa apenas hacemos el amor.

Entonces cuando vi tú pene gordo con esa cabeza y esa pinta, mmm. Me dan ganas de que seas tú el que lo haga pero tenemos que intentar reprimir nuestros deseos.

A todo esto, yo seguía con mi mano en su ingle y en cuanto ella estaba acabando de hablar comencé a acariciar sus labios, con movimientos circulares y de arriba abajo.

Ay Miguel, que es lo que te estoy diciendo joder empezó a decir mi madre entre jadeos.

No podemos dejarnos llevar y desde luego no debes tocar mi coño tan bien como lo haces. Sus gemidos eran más seguidos

No debes tocarlo que que quería decir hijo, mmm no debes.

En ese momento le metí los dedos en su coñito.

No debe ahhhjjb mu madre empezó a temblar me agarro el brazo y clavo sus uñas. Note en mis dedos como su vagina se contraía de una manera muy fuerte.

Mu madre estuvo un minuto manteniendo un gemido y petrificada. Sus flujos bajaban a mares, tenía los dedos encharcados y estaba aprovechando el momento, parecía uns charca (plaf plaf plaf).

Joder mamá que coñito tienes.

Mi madre soltó mi brazo y se puso boca arriba .

Joder hijo, no sabes el tiempo que hacía q no me corría así.

Continuará…