Capítulo 2

Es la noche del siguiente día, escucho a mi madre llegar. Dejo que se acomode, y rompo el silencio.

-¿Cómo te fué?

-Bien bebé, fué un día muy lucrativo – me dice con una sonrisa. algo que me reconforta, debido a que la tarde y la noche anterior se portó muy indiferente conmigo. Continuó – aunque fue muy diferente la experiencia de pintar, ¿Sabes?, contigo me tomé mi tiempo, pero en el evento lo tenía que hacer todo muy rápido. Deberías ver, las personas hacían fila.

-ya me imagino, no tengo pruebas pero tampoco dudas, que eras la mujer más atractiva del evento.

-¿Y no la más talentosa? – me cuestionó con lo que creí al principio era una queja, pero su sonrisa picarona delató que era más una broma. No continuo con el tono bromista que ella intenta generar. No me culpen, mi cabeza estuvo dando muchas vueltas hoy por lo que pasó ayer y no es como que lo pueda olvidar. Por lo que no tengo ánimos para seguir su humor. Más serio le respondí.

-Por su puesto, debiste ser la más talentosa también. Sin embargo debo confesar que estoy un poco celoso -decidí ser lo más honesto a partir de ahora – no puedo evitar pensar que tuviste que pintar a todos esos hombres desnudos.

-Ángelo, todo en el evento fue muy profesional, esos hombres y mujeres, porque sí, también pinté mujeres, de hecho Olga fué mi primer cliente, se comportaron profesionalmente, no creo que hayan querido ser irrespetuosos con la multitud de gente que había ahí.

-¿No se pusieron duros algunos?

-¿Qué preguntas?. ¿Te importa más que otros se hayan puesto duros, que el hecho de que estoy despegando en mi carrera artística?, este evento puede ser muy importante para darme a conocer.

-¿Pintando penes?, claro serás la mejor pintora de penes del país.

-¡Tu sarcasmo no me hace gracia!

El ambiente se puso tenso.

-¡No intentó ser gracioso!. Responde ¿Se pusieron duros?

-Eso no es de tu incumbencia.

-Pues si se pusieron duros, entonces no son muy profesionales, a nadie se le crece la verga pensando…

trato de acompañar lo siguiente que voy a decir con gestos teatrales

– […oh qué bonita está quedando la pintura, ¿saben?, creo que está señora necesita más área para pintar…]

dirijo mi mirada a mi entrepierna

-[…crece amiguito, crece].

-¡entonces tú no te portaste, profesional ayer!

-¡¿Y qué esperabas?, para tu información no soy un modelo profesional de body painting!. ¡Sabías que nunca había hecho eso, y aún así me lo ofreciste, ahora no me salgas con que estás sorprendida por mi erección!.

-Nunca quise pintarte desnudo en primer lugar, cómo iba a saber que… – hace una pausa- que ella iba a llegar.

-¡Ajá!, entonces todo es culpa de Olga.

-No te hagas el santo ahora, cuando ella te lo estaba jalando, ¡no parecías muy enojado!.

-¡Tú tampoco! Porque lo pudiste haber detenido.

-¡No, no lo estaba, Lo que estuve fué decepcionada. que poca fuerza de voluntad tienes, ¿cómo se te ocurre hacer eso frente a tu madre?! – me Arrojó su bolso, con una muy mala puntería porque pasó a medio metro de mi.

-¡¿Qué poca fuerza de voluntad tengo?¡ , pudiste haber detenido eso, pero no lo hiciste. ¡Preferiste mirar sin hacer nada¡

-¡descarado!. ¡Todo pasó muy rápido, cuando llegué ustedes ya estaban terminando!.

-¡te ibas a ir!, ¿No lo recuerdas? Eso de…

vuelvo a la teatralidad y hago una pobre actuación de ella

– …¡ [Me avisan cuando terminen]!.

-¡eso fué porque no podía soportar verlos!

-¡ repróchale a ella también!

-¡ya la regañe!, ¡sin embargo yo sé en lo que puedo y no puedo confiar de Olga, en cambio de ti… !, ¡confiaba en ti!. ¡Pensé que eras alguien lo suficientemente decidido para decir NO!, ¡No es como que te hubiera puesto un revólver en la cabeza para amenazarte, ¿Verdad?!.

-¡joder mujer llevaba horas con mi verga y mis bolas a reventar, Con ustedes mirándome! ¡¿En serio pensabas que algo así no iba a suceder?!

-¡Te hubieras podido ir a pajear tu solo¡

-!Descarada tu! – comienzo a acercarme a ella – ¡te recuerdo que esa situación la comenzaron Olga y tu!, ¡te recuerdo que fue Olga quien me bajó la pantaloneta y tú le seguiste el juego!,

la arremedo de nuevo

– [Ángelo demuestra que eres un profesional] -dejo de arremedarla – ¡yo solo me dejé llevar por sus decisiones!. Debí ser decidido al responderte a ti, a ti, a ti, No! – habíamos estado exclamando durante casi toda esta discusión en un tono alto pero nunca a gritos, sin embargo esto último que dije, lo hice casi gritando.

Ya estoy frente a ella.

-No me grites – continuó sin bajar el tono mientras me daba una leve palmada en el pecho – ya sé que yo lo comencé, no debí haberte pedido que te desnudara. Perdón. Lo dije, ¿eso es lo que querías ?, ¿que me disculpara?, pues ganaste, está bien.

La agarro de los brazos, la llevo a hacía la pared tratando de no ser muy brusco y posiciono mis dos manos de tal forma que queda encerrada, entre mis brazos, la pared y mi cuerpo.

-¡No quiero una disculpa!. Solo una respuesta

-¿que respuesta? -veo que su tono de voz baja contundentemente.

Yo continuó también con un tono bajo de voz.

-Puedo creer, que me ofreciste ser modelo para practicar, puedo creer que me pidiera desnudarme porque confiabas en mi profesionalismo, pero no creo que ayer entraras con esas ropas apretadas, porque no querías mojarte. ¿Porque te pusiste esas ropas?.

-ya diste la respuesta – mencionó casi susurrando.

-No te mientas, Olga ya dejó muy claro que eso no te lo crees ni tú.

-Es la verdad

Agarro su pequeña cara con mis dos manos, la miró detenidamente y me decido a abrirme ante ella. «Me importa un carajo que sea mi madre»

-Mirame a los ojos, mujer. Ayer te vi tan deseable. Con tu short y tu top, que dejaban muy poco a la imaginación. Sabes cuánto tuve que aguantar para no sucumbir a la tentación de agarrarte y tumbarme sobre tí, incluso con esa señora al lado. Mírame a los ojos y dime la verdad – acerco mi rostro ante ella a tal punto que nuestras frentes se tocan. Ella no voltea su cara, no me esquiva, se queda mirándome fijamente y al final responde con la más tenue y dulce voz que jamás le había escuchado.

-Porque quería sentirme deseada.

Irresistible. Su respuesta golpea mi mente de tal forma que no puedo resistir la tentación de besarla. Pruebo sus labios por primera vez. Ella se deja besar por un momento, pero se aparta y me abofetea, pero no veo enojo, solo una cara sonrojada, por lo que no me creo que su golpe fuera expresión de querer que me detuviera.

-no deberíamos hacer esto

Al mirar su cara sonrojada y sentir su fuerte respiración me doy cuenta, que sus palabras dicen una cosa pero su expresión quiere otra, está vez la agarro mas fuerte y me decido a besarla nuevamente, está vez con la intención de no soltarla.

Nuestras bocas entran en un fuerte ritual de éxtasis, exploramos con nuestras lenguas, mordemos nuestros labios y saboreamos nuestros fluidos. Los de ellas son como una droga para mí. ¡Deliciosa, placentera, exquisita, no quiero dejar de probarla!. De vez en cuando nos separamos para probar mejillas, nariz, cuello… Para después volver nuevamente a un desenfrenado beso. No sentimos el tiempo, no escuchamos nada, solo estamos nosotros dos, nos perdemos entre sí en el más apasionado deseo. Hemos abierto la caja de Pandora. Hemos cruzado el punto de no retorno. Ya nada volverá a ser igual.

De hijo a amante

De hijo a amante I