Después de mucho estudiar no sabía la sorpresa que me deparará trabajar en la administración, y es más no se como plantearlo o explicarlo, y sigue siendo realidad a día de hoy.

Me llamo Fran y tengo 25 años,trabajo de administrativo en una administración del estado, estoy recién casado con Maria y aun no tenemos hijos.

Todos mis compañeros de oficina incluida mi jefa Mónica fueron a nuestra boda.

Mónica tiene 43 años es licenciada en derecho y técnico de la administración y está casado con el letrado de la misma administración.

Tiene dos hijos y su marido es un hombre alto y guapo y esa familia juega en otra liga al nivel contactos y sitios por donde se mueven.

Maria y yo vivimos en un piso de dos habitaciones en las afuera y ella estudia para trabajar de auxiliar de enfermería en un hospital.

Mónica es la mujer más guapa del planeta, esa la cual todo hombre y mujer mira su cabeza al pasar a su lado.

Es una modelo de 1,80 centímetros rubia y medidas perfectas.

Yo soy normal algo calvo ya y mido 1,78.

Desde el inicio nuestra relación fue genial, me ayudo mucho en su parcela y yo en la informática a ella.

Cada vez que entraba por la oficina me debajo con la boca abierta ya que vestía de una manera muy moderna y elegante y siempre con lencería preciosa la cual mostraba lo que deseaba.

Ya en mi segundo año después de varios bailes y salidas de comidas noté que la mujer imposible hablaba y reía conmigo.

Yo babeaba y ella supongo que lo sabía.

Me llamaba a su despacho para cualquier cosa y cerraba la puerta.

Yo me ponía a su lado para ver la pantalla del ordenador y ella con su blusa con un botón de más desabrochado me mostraba su pecho.

Lo miraba sin parar y esa dureza y la lencería hizo que mi vida empezara a centrarse el ella.

Me abrazaba y besaba y ya viendo que era leal por diversas circunstancias la cosa mejoró.

Hablamos de temas privados y yo contestaba con naturalidad hasta hace poco que descubrí que le daba como morbo preguntarme como había tenido sexo anoche.

Me preguntaba como era Maria en sus orgasmo y de sus posturas favoritas y demás,yo perdí toda la precaución y me abrí en canal.

A cambio me daba cosas para tenerme en todo momento caliente,aparte de los escotes cuando llevaba faldas me hacía sentar en la silla frente a ella mientras la suya como por despiste se iba hacía atrás pudiendo ver sus piernas.

Lo hacía de tal manera que me tenía en vilo,las cruzaba o subía una para tocarse un zapato mientras yo me deleitaba con sus hermosas bragas.

Me preguntaba que tal con Maria ,si era muy fogosa y como eran sus pechos grandes y de que color tenía los pezones más que debería estar contenta con un hombre tan joven como yo.

Le contaba que al ser recién casado lo haciamod por toda la casa y en todas las posturas y que alguna le incomodaba pues al tener mi pene grande le dolía.

Me dijo que lo midiese esa noche y que no le diga nada a Maria que es nuestras cosas de trabajo.

Y Maria sigue sin saber nada.

20 centímetros la dije desde que me preguntó al estar a solas, notaba su mirada distinta cuando le contaba sobre el sexo mio y de Maria.

A cambio yo le preguntaba y la respuesta era que por rutina y edad lo hacían muy poco y que su marido trabaja mucho y llega tarde más los niños es imposible hacer eso.

La postura del misionero y que sus orgasmos casi nunca.

Cuando notaba que me cansaba me daba algún regalo como mostrarme mientras miramos el ordenador ella sentada y yo de pie a su lado un pecho con blusa desabrochada como por despiste y sin sujetador.

Yo me moria,el pene me explotaba al ver esa aureola oscura y el pezon grande y gordo.

Me fijaba por las marcas de la blusa que al rato cuando salía del despacho ya iba bien abotonada y tenía sujetador puesto.

Me preguntó por como me hacía el sexo oral Maria y como era yo haciéndolo, le explicaba que ella era única chupando y se tragaba el semen y yo se lo comía y empapada las sabanas y gritaba mucho al tener orgasmos.

Yo hablaba y hablaba y es verdad que estaba,ahora no tanto sumido en ser dominado.

Me volvía a aburrir y querer hablar más con el resto de compañeros que me llamaba y hablábamos temas del trabajo pero yo de pie y ella sentada estiraba un brazo para coger archivador y me rozaba con su antebrazo durante un rato mi pene por encima del pantalón.

Me ponía muy muy malo y duro como piedra.

Lo hacía a menudo.

Y empezó el wasap en los móviles y me dio su número de forma secreta y una tarde me pidió de ir a su casa a recoger su despacho.

Era un chalet grande dentro de una finca,una casa por dentro modernista.

Me vino en unos pantalones de deportes de licra rosados donde mis ojos se perdían en su tanga y una camiseta de deportes que al no llevar sujetador los pezones se marcaban.

Esas horas no se cuantas veces me pegué a sus nalgas y rozaba sus pechos cargando archivos y moviendo muebles de oficina.

Pedí ir al baño y como estábamos en la planta alta me dijo con naturalidad que fuese al de su habitación que aunque no muy limpio la mujer vendría mañana a hacer la casa.

Diosss mio cuando entre supe lo loco que me tenía aquella mujer.

En silencio abrí el cubo de ropa sucia y busqué, la primera tanga que vi la utilize para olerlo por la zona vaginal y mirando otras de colores distintos vi un pelo vaginal el cogí y escondí.

Ya en casa me puse a mirarlo y evitarme de como sería su vagina al ser el pelo algo corto.

Su marido me llamaba al despacho muchas veces y me trataba con confianza más me ayudo en unos temas de nóminas.

Me sentía feliz y cómodo.

Otro día me dice que tiene un secreto y como su marido se entere la mata, era que wl día anterior se compró una lencería de esas muy muy caras y subiendo su camisa pegada que llevaba me lo mostró.

El sujetador precioso pero sus dos tetas increíbles.

Más adelante haciamos las guardias de los sábados juntos pues era en parejas y comenzó la evolución.

Me pide que le mande una foto al wasap de Maria y yo desnudos y un audio sin ella saberlo pues no tiene gracia cuando estén follando.

Se rió mucho y era por curiosidad nada más pero si no deseaba guardar nuestro secreto pues nada.

Estaba obsesionado o lo estoy por mi jefa Mónica y le dije que claro.

Ella me dio otro regalo y cuando bajo a un baño que tenemos solo en planta baja me dijobque viniese ya que era mañoso a ver porque la puerta no cerraba.

Y bajé raudo y juro dios mío que vi a Mónica subirse las bragas después de orinar y tenía una vagina con los labios y el clitoris que sobresalían más un rasurado con pelos solo en línea.

Ella comobsi nada se puso conmigo a mirar la puerta.

Esa noche le mandé el sonido de un polvo maravilloso que tuve con Maria pero pensando en Mónica.

Los gritos las palabras guerras y demás eran exageradas.

Y fotos ya tenía y las mandé también .

Su móvil hizo doble clip enseguida pero no hubo contestación.

Al día siguiente no se comentó nada del video y fotos pero en esa mañana a otras compañeras soltó la broma de que yo las mataba callando y seguro que follaba sin parar.

El juego seguia y yo cada vez más enganchado por esa mujer.

Volví por varios días a su casa para pintar con su marido quien no tendría problemas en pagar pero Mónica quería hacer bricolaje.

Igual ambos días,en todo momento buscando pegar mi pene a su culo y ver algo aunque su esposo parecía despistado estaba por ahí también.

Al acabar me invitó en su misma casa a una merienda cena,acompañada de buen vino.

Ella en lo que la mujer que tenía le hacía la cena se fue a duchar mientras su marido y yo hablábamos de temas varios.

Al bajar no entendía nada y su marido tranquilo.

Venía con una bata de raso la cual se le abria y veían las tetas .

Menuda cena pasé y menudo polvo tuve con Maria esa noche.

Al salir de su casa se acercó a mi coche y con un simple….

Tu crees que es posible grabar un video de ustedes con bastante luz.

Quedó todo dicho.

Después de varias noches vino mi video, después de colocar el móvil de pie apoyado a la lámpara de la mesa de noche y Maria sin enterarse empezamos.

Hicimos de todo y en todas las posturas con los gritos y orgasmo de Maria, y para el final una penetracion anal,la cual sabía que Mónica nunca había realizado por nuestras conversaciones.

En el video se ve bien como la polla entra en el culo de Maria y se escuchan sus alaridos mientras empujo y me corro.

La envié, doble clip rápido y no hablamos más de eso.

Ya algo cansado y a mi manera le pido reciprocidad y viendo que me alejaba una noche me llega su mensaje.

Un video donde estaban de cucharita desnudos y mientras el marido le da por detrás a su chocho ella levanta piernas y se va tocando.

Gemidos algunos suaves, Mónica ojos cerrados y cara de placer y el marido con cara de ir aguantando.

Ella acelera sus dedos y el sus embestidas y un orgasmo mutuo.

Supongo que por los hijos pero los gemidos tampoco fueron tan grandes.

En la actualidad seguimos parecidos y yo pensando su última y complicada propuesta.