Me llamo Lisbeth tengo 35 años y esto sucedió hace poco.
Soy morena y delgada, mi cuerpo en aniñada culo normal y poco pecho pero con un pezón oscuro y grande.
Desde joven siempre fui muy curiosa y me encantaba lo secreto. Al descubrir de sexualidad todo se volvió mayor aún, escuchaba en el instituto atentamente a los chicos y chicas mayores hablar y me encantaba verlos besarse
Después de escuchar a una chica hablar de sus padres mi curiosidad se despertó.
Mi madre de forma rutinaria iba todas las noches a mi habitación, soy hija única, miraba que dormía y dejando mi puerta entreabierta se iba a su habitación.
De curiosa me di cuenta que había días que cerraba con llave su habitación y otros días no.
Una noche no muy tarde mi madre entró y yo me hice la dormida, llevaba días haciéndolo, y después escuché la cerradura de la puerta.
Dejé pasar un rato y no escuché el ruido de esas viejas televisiones que tenían en su habitación.
Me levanté y descalza y de curiosa me acerqué a su habitación, notaba como un llanto.
Pude mirar por la cerradura y vi la televisión encendida pero en voz baja.
Vi mi primera escena sexual y comprendí todo sin problemas.
Ambos desnudos, mi padre con cabeza metida en vagina de mi madre,esta ojos cerrados y grandes gemidos hasta que se movió muy rápido y dijo un me corroooo, después mi padre se subió encima y la estuvo empujando un rato hasta que después lanza un bufido y viene el silencio.
Mi curiosidad resuelta, me seguí masturbando pensando en mi profesor.
Tuve varios novios donde descubrí mis gustos y el disfrutar hasta que me case con Abel.
Mi matrimonio bien, pasando años y lógicamente perdiendo esa pasión del inicio.
Al año de casarnos Abel le diagnostican diabetes y debe de pinchar insulina.
También lo llevamos bien, siempre algún inconveniente como los problemas de erección y no poder tomar viagra, existe el sexo oral le digo yo para que no se ponga triste.
Vivimos en un pequeño estudio de la ciudad y cada verano vamos 15 días a casa de mis suegros que viven a muchos kilómetros en el campo.
Y llega agosto y partimos, vamos en el camión de Abel pues dentro de unos días tiene una carga en la provincia de mis suegros.
El trabaja de autónomo con ese camión.
Mi suegro se llama Andrés y rondará los 60, es hombre callado rudo y fuerte, es alto delgado y muy moreno.
Mi suegra Sara es lo contrario, baja algo gordita y piel muy blanca la cual heredó mi esposo que se parece a su madre.
Al llegar al atardecer solo nos da tiempo de colocar todo en la que fue su pequeña habitación y cenar.
Durante la cena todo derivó en el camión y la enfermedad de Abel.
Solo hablaba mi suegra y su hijo, yo y mi suegro escuchábamos
La vida en la finca era rutinaria, baños en la piscina y paseos en la tarde al pueblo.
Ellos eran muy conservadores y religiosos e iban todas las tardes a misa,incluido mi marido.
Yo por compromiso iba de vez en cuando.
En la piscina me llevaba mi bikini y mi suegra un bañador entero . Se les veían unos pechos firmes y bonitos para su edad.
Mi suegro y mi esposo normalmente trabajando en el campo.
Nuestra vida sexual en la finca era casi inexistente, alguna masturbacion mutua y con nuestro problema.
Al pasar unos días Abel parte a las cuatro de la madrugada para ese trabajo previsto, hace noche en el camión y vuelve en dos días.
Me cuesta volver a dormir a esa hora y al rato escucho una especie de tos y otra y otra.
Mi curiosidad de niña vuelve a jugar,me levanto con mucho cuidado y descalza voy donde el ruido pasando un oscuro pasillo sin ventanas hasta la puerta semiabierta de la habitación de mis suegros.
Miro desde mi zona oscura hacía adentro y gracias a un foco instalado fuera y la luz lunar veo más o menos bien su cama.
Mi suegra está en camisón sentada en la cama,mi suegro desnudo acostado y mi asombro llega cuando me fijo en la mano de Sara masturbando a Andrés. Mis ojos van a esa enorme, pero enorme polla morena y venosa.
Estaba totalmente erecto y dura la percibía.
Al rato mi suegra se levanta el camisón y se quita su braga, se acuesta boca arriba y me suegro se pone encima de ella.
Empezó a empujarla despacio pero al rato las embestidas era duras profundas y secas.
Solo se escuchaba el ruido de la cama y mi suegra gimiendo silenciosa con un ayyy ayyy ayyy, en esto mi suegro ya la empotrada de manera brutal y los gemidos de mi suegra pasan a medios gritos ohhhh ohhhh hasta que con una brutalidad de penetracion y la cama parecer romperse mi suegro hace un ohhhhhh y se corre todo.
Me fui a mi cama y no dejaba de pensar en lo ocurrido, estaba mojada como hacía años que no sentía. En mi mente estaba esa pedazo de polla y esa manera penetración.
Suavemente me masturbe y con un orgasmo y olvidado me dormí.
En la mañana me levanté como una adolescente que intenta ligar con un profesor.
Para el desayuno me pongo una falda pequeña baquera y una blusa de botones con alguno abierto.
Desayunamos y todo normal hasta que un movimiento de mi suegro veo que se pone de pie a la altura de la apertura de mi blusa.
Veo perfectamente como mira mi escote y ve mi sujetador negro, al tener pecho pequeño y estar más delgada después caigo en que me vio mi pezón oscuro.
Me siento en un sofá con las piernas cruzadas y veo que Abel se pone de frente en otro sofá con un libro en sus manos.
Yo me abro de piernas sin querer queriendo para coger un bolígrafo del suelo y en un segundo me doy cuenta que mi suegro mira para mis bragas.
Todo el día se pasa más hablador y cariñoso y al entrar a la cocina mientras yo frenaba para coger un vaso noto que su polla se queda un momento pegada a mis nalgas.
Fue un solo momento pero yo me exite, me notaba húmeda.
En la piscina no me quitaba ojo y mi culo era su elección preferida.
Inusualmente encendió y pequeño spa y nos metimos los tres, al ayudarme a entrar me rozó un pecho y al salir noté algo muy duro en mis nalgas.
Después de la cena me fui temprano a la cama,pero no podía dormir, Andrés estaba en mis fantasías más locas.
Pasaron unas horas y volví a sentir un golpe seco y otro más.
Me lo pensé pero hice lo mismo que anoche.
Esta vez mi suegra estaba estirada boca abajo en la cama con las piernas abiertas y mi suegro entre ellas penetrándola duramente.
Ambos tenían los ojos cerrados y no hablaban pero mi suegra si gemía cada vez que duramente le entraba ese pedazo enorme de carne.
Así un rato hasta el gruñido de mi suegro y los gritos ahogados de ella.
Al día siguiente igual, yo con camiseta y esta vez sin sujetador y pantalones cortos con una braga cortita.
Al ser de mangas recortada la camiseta y con mi cuerpo sin mucha carne por los lados se veían mis pechos desde una posición adecuada.
Y en esa posición se colocó mi suegro pudiendo disfrutar de mis jóvenes y pequeños pechos.
En la tarde vino la sorpresa, el insistió en que mi suegra cogiera el coche cosa que no hacía hace tiempo y vaya a misa sola.
El tenía que terminar unas cosas en la finca y que yo la ayudaría, pues no puede esperar a mañana que viene Abel.
Mi suegra es persona de no discutir, se arregló y partió.
Andrés me avisa y vamos andando a la finca y donde están los animales.
Llevo camiseta y pantalón de deporte y ropa interior normal debajo.
Al llegar me indica y empezamos a trabajar, era cortar hierba y limpiar la vid.
Al querer explicarme como coger la tijera de podar noto que se vuelve a pegar pero más duro.
Al rato pasamos a los animales lo cual limpiamos gallinero y demás hasta ponerle la comida.
Mi suegro me explica que tiene perros de caza de gran valor y va a cruzarlos para poder vender los cachorros.
Saca a hembra y macho a una sola habitación y veo como el macho después de un rato monta a la hembra mientras esta se queda totalmente quieta.
Al principio no quiero mirar pero me cautiva esas embestidas y la cara de la hembra.
En esto mi suegro me pone las manos por detrás sobre mis hombros y se pega tanto que me pongo tensa.
Solo dice la palabra tranquila y parece que mi mundo cambia.
Me quita la blusa y el sujetador y siempre desde atrás me acaricia los pechos con una dureza que me vuelve loca.
Yo solo quiero una cosa,deseo sentir lo mismo que mi suegra la cual envidio.
Me baja el pantalón de deporte y las bragas quitándomelos.
Me arrodilla y me pone en el suelo de cuatro patitas igual que perra en celo.
No me da sexo oral ni yo lo deseo solo quiero una cosa en ese instante.
Se baja su pantalón y desde atrás busca y con mi humedad acierta al entrarme.
Lo hace despacio y yo quiero morirme al sentir una polla dura e inmensa entrando en mi.
Me penetra entera e igual que a mi suegra empieza a envestirme duramente, a cada pollo que me da yo pego un grito enorme. Que placer siento y el empuja y empuja.
Me agarra de la cintura me eleva de los pies y estando yo en el aire me sigue dando.
Solo se escucha el ruido de mis gemidos y gritos, es tan duro y fuerte que de pie me tiene penetrada y agarrándome y yo con las piernas colgadas me sigue follando.
Jamás me follaron tanto y de esa manera,me tengo que agarrar de unas tablas y como si fuese una carretilla con los pies míos colgando el empezó a dar aun más duro y fuerte.
Sentía su polla en mis ovarios, noté que algo nuevo y fuerte me venía, tuve un orgasmo inmenso gritaba mucho y mientras él seguía me volví a correr por segunda vez junto a su gruñido.
Sentí el semen caliente dentro y me quedé como en sock.
Pasado un rato nos vestimos y casi sin hablar volvimos a su casa.
Pasaron los días y el verano se acabó partiendo a la ciudad.
Me llevé de despedida un beso y un abrazo por parte de mi suegro y un secreto guardado.