Capítulo 2
- Enseñándole a mi esposo a ser un buen cornudo
- Enseñándole a mi esposo a ser un buen cornudo II
- Enseñándole a mi esposo a ser un buen cornudo III – Final
Después de esa noche de sexo y confesiones, tuvimos un finde tranquilo y prácticamente no se tocó el tema. Yo no podía dejar de pensar en que pasaría de ahora en mas, y me excitaba terriblemente saber que mi mujer se podía llegar a coger a otro tipo… pero no sabía que tan puta podía ser mi esposa y eso me calentaba aun mas…
El domingo a la noche, al acostarnos, ella se había puesto un conjunto de lencería súper hot, hasta con medias y portaligas… estaba increíble… se tendió a mi lado y comenzó a tocarme y con voz sensual, me decía:
– Que querés que haga mañana?
– No sé! Me da cosa contarte…
– Dale amor, contame… – Me decía… mientras masajeaba mi miembro… Yo cerré los ojos y me empecé a excitar:
– mmmmm Hugoooo… Querés que me lo coja a Raúl?
– ya te dije que si…!
– mmmm por como te pones se ve que te calienta mucho que se cojan a tu mujer…
– Siiiii… me excita aaaaahh…
– mmmm papi… me dejas que sea bien putita??
– aahhh!!! Siiiiiiiii
– Como tenés la pija papi… Te gusta ser cornudito!! Mmmm
Saqué su mano, monté sobre ella y la penetré con furia, y le decía:
– Si.!!! pero quiero que me cuentes todo… y que todos crean que yo no se nadaaa aaahhh!!! – asiiii…!!!!!
– Si, mi amor… aaahhh Nadie va a saber nuestro juego… aaahhh Asiii
Y llegamos juntos a un tremendo orgasmo que nos dejó de cama a los dos.
A la mañana me desperté y vi como Ana se ponía esos pantalones blancos casi transparentes y una de esas camisas entalladas que resaltaban bien sus tetas. Se maquilló como si saliera a bailar un sábado… y con una tremenda cara de morbo y complicidad, me dio un beso y me dijo:
– Después te llamo papi… intentá no tocarte… jajajaja. – y se fue al trabajo.
No me llamó en todo el día… Regresó un poco mas tarde que de costumbre, y al entrar se la veía tremendamente excitada… Se sentó en el sofá y me llamó a su lado.
-Ay Papi… Estoy muy caliente.
– ¿Que pasó?
– Apenas llegué a la oficina, estaba Mariano, uno de los camioneros que siempre traen el material…
– No lo conozco! ¿Cómo es??
– Debe tener treinta y pico, alto, ¡un lomo tremendo! Morocho, fachero y con cara de pícaro… Noté que me miraba y me desnudaba con la mirada… en un momento que no había nadie, en voz baja, me dijo: – a esa cola le hace falta ejercicio mamita, cuando quieras te la pongo a punto… – yo le dije que no se desubique. Y él se me acercó y me dijo: – A mi no me engañas turrita! Se te nota que buscas un buen macho que te atienda… – Se me puso la piel de gallina y no le dije nada… él me miraba y se sonreía… En ese momento entró Raúl, que algo debió haber sospechado y me llamó a su oficina: – ¿Que pasó Ana? ¿Estas bien? ¿Mariano se desubicó? – No Raúl, no pasó nada… – Raúl pasó a mi lado y después cerrar la puerta me tomó por atrás apoyando su enorme bulto en la cola… Creo que sin darme cuenta liberé un pequeño suspiro… Su boca casi besando mi oreja, me dijo: – Es lógico que te digan algo… ese culo pide pija a gritos!! – Instintivamente cerré los ojos, paré la cola… no pude evitar el gemido… y él lo notó… – Mmmmm Se ve que te gusta perrita – Yo estaba paralizada y roja de la excitación… él se alejó de mi diciéndome que en la hora del almuerzo volviera a su oficina.
Mientras Ana me contaba lo sucedido, yo ya había sacado mi pija del pantalón y me pajeaba como un niño. Ella me miraba con su carita de morbosa y también se tocaba… – Y que pasó después? – pregunté.
-Al medio día, cuando todos salieron a comer, fui hasta su oficina. Cuando entré me dijo que cierre la puerta… Raúl vino hacia mi y tomándome por la cintura me estampó un beso. Yo no hice absolutamente nada, no sé porque. Solo lo dejé hacer… ya estaba empapada. El tomó mi mano y la llevó a su entre pierna y me dijo: – Esto puede ser tuyo perrita! Solo tenés que pedirlo… – yo tocaba ese enorme miembro y solo me salió un gemido… – mmmm. – Sus manos jugaban en mi cola y me miraba a los ojos… yo estaba muda, pero entregada y él lo sabía… Se apartó un poco, desabrochó su pantalón y sacó su hermosa pija… yo me quedé embelesada mirando ese enorme pedazo de carne. – Te gusta?? La podes tocar si querés. – me dijo. – ¿Tu maridito la tiene así? – Cuando dijo eso, me enloquecí y agarré esa pija como si fuera un trofeo… – jajajaja yo sabia que eras una turrita… – y me volvió a besar. Y yo abría la boca y su lengua ya jugaba con la mía, mientras mis manos jugaban con esa pija… – ¿La querés probar putita? – Nooo Raúl. Yo soy una mujer casada… – Le decía. – Jajaja A partir de ahora vas a ser mi putita! – Cuando me dijo eso, no pude evitar lanzar otro gemido… jajaja Así que andá viendo como le vas a explicar al cornudito de Hugo que mañana vas a llegar mas tarde… – Me volvió a besar y guardando su pijota me dijo que iba a tener que esperar hasta mañana para probarla. Yo estaba muda. Me dijo que me fuera a comer que después me iba a dar instrucciones. Salí de ahí, tan caliente que tuve que ir al baño a tocarme… Un par de horas después, antes de irse, me dijo en voz baja que mañana quería que me vista mas putita para él y que no me olvide de avisarte que iba a llegar mas tarde. Y se retiró temprano.
Después de escuchar esto, no pude evitar abalanzarme sobre mi mujer y casi arrancándole la ropa me la empecé a coger… y ella no paraba de hablarme al oído:
-Mmmm estas en llamas papi!!!
– Siiii.!! Aaaahh!!
– Mmmmm!!! Me dejó re caliente ese guacho!!! Aaahhh!!… Me dejas que me lo coja papi? Aahhh!!!
-Siiii!!! Aaahhh!!!
– Vas a ser un cornudito… aaahhh!!! Y yo voy a ser su putitaaa Aaahhh!!! Querés??
-Siiii!!! Dalee!!!
– Te gusta que sea una putita? Asiiii
– Siiii ¡!!! Aaahhh!!! Me encantaaa!!! – No pude contenerme y la llené de leche. Ella también tuvo un orgasmo espectacular…
Al otro día Ana se puso el mismo conjunto súper sexy, que usó conmigo el domingo anterior y se puso un vestido entallado no tan corto pero lo suficientemente ajustado como para que se notara que llevaba las medias con portaligas, y se puso unos zapatos de taco aguja que hacían verla como una escort vip. Me dijo que me iba a llamar, me dio uno de sus hermosos besos, me dijo que me amaba y se fue a trabajar.
Yo me debo haber masturbado unas cinco veces durante ese día… Ana llegó tipo 23hs. con cara de cansada… Yo intenté preguntar, pero ella me miró con ojos tiernos y me dijo que lo hablábamos mañana ya que Raúl le había dado el día libre. Y se fue a dormir… Cuando fui para el dormitorio, mi mujer estaba acostada boca abajo solo con las medias y el portaligas… Era hermoso ver ese culo, estuve tentado de tirarme encima de ella, pero solo me limité a acostarme a su lado y hacerme otra paja pensando en lo que había vivido Ana.
A la mañana temprano sentí que una mano acariciaba mi miembro… Medio dormido escuché que Ana me decía al oído: – Buen día mi cornudito!! ¿Querés que te cuente lo de ayer?
– yo medio dormido contesté que si…
– mmmmm mirá que ahora tu mujercita es una putita!!!
– Y te gustó?
– siiii me encantó!!!
– bueno contame.
-Bueno papi.!! A la mañana al llegar a la oficina todos me miraban… Y eso ya me puso hot… Raúl entró y pasó a mi lado como si yo no existiese y una hora mas tarde me mando a llamar a su oficina. Al entrar yo cerré la puerta y vi que Raúl se reía como con sarcasmo. Me acerqué a su escritorio caminando de forma sexy y me recline en el escritorio como para que vea mis tetas y sensualmente le pregunté: – Estoy bien así? – se levantó, me atrajo hacia él y me besó. Yo le respondí metiendo mi lengua en su boca rápidamente. Pude notar como en un segundo se le paró la pija… – ¿Arreglaste todo para volver mas tarde? – me preguntó. – Si, le dije que íbamos a un bar a despedir a una de las chicas que se iba a Europa. – Jajaja Bieeen. ¿Y el cornudito no dijo nada? – No le digas así! – jajaja Siempre tuvo cara de cornudo y a vos seguro te encanta meterle los cuernos… – Aunque no lo creas, nunca lo engañé – Le dije con tono de enojo… – Él me volvió a besar, y sus manos se metieron bajo mi falda y notó que estaba mojada y que llevaba portaligas… – Mmmmm Estas en llamas putita – De nuevo esa forma de tratarme y su mano en mi concha me sacaron un gemido… -aahhh – Raúl se hizo para atrás y saco su pijota del pantalón, y otra vez quedé como embobada mirando… – jajaja dale Tocala un poquito que te morís de ganas jajajaja – la masajee un poco y no pude evitar agacharme y llevármela a la boca… – jajaja yo sabía que eras una putita!! Asiiii!!! Chupala un poquito!
– ¿La tiene muy grande? – Pregunté, ya que yo la tengo normal tirando a chica…
– Si papi! Es mas larga que la tuya y bastante mas gorda… Raúl Me levantó, me volvió a besar y me dijo: – Ahora me tengo que ir… cuando salgas de trabajar te espero en el bar de acá a dos cuadras… Hoy vas a saber lo que es un verdadero macho – Me dio otro beso y me dijo que me fuera. Dejándome tan caliente que tuve que volver a ir al baño a tocarme…
Como siempre cada vez que Ana me cuenta estas cosas yo me pongo loco de calentura… Quise montarla y ella me dijo que no…
– espera papi.!!! Todavía falta! Jajajaja Está caliente mi cornudito? Jajajaja.
– No seas mala Ana.!!!
– jajaja Vos sacaste la puta que hay en mi… ahora yo te voy a hacer gozar como yo quiera papi…
Ana se acomodó en la cama y metió mi pija en su boca, y en un par de minutos me hizo acabar y se tragó toda la leche… cosa que nunca había hecho antes.
Sin dejar de tocarme, me miró con una sonrisa pícara y continuó con su relato:
– Después que salí del baño, intenté seguir con mi trabajo, pero no dejaba de pensar en que iba a pasar con Raúl… A media tarde, llevando unas planillas a otro sector me crucé con Mariano, que al verme así vestida me paró en el pasillo y casi apretándome contra la pared me dijo: – A mi no me jodas!! Vos estas buscando guerra – y pasó su mano por mi cintura llegando a mi cadera de una forma tan sensual que no pude evitar esbozar un suspiro… – Si tu maridito no te atiende bien, avisame y te hago un service completo turrita – Creo que me puse fucsia y sin decir nada seguí mi rumbo y sentí sus ojos clavados en mi culo, y no pude evitar caminar de forma mas sensual…
-Al terminar la jornada, fui derecho al bar para esperar a Raúl. Una vez allí recibí un msj que saliera y me suba al auto azul que estaba en la puerta. Apenas subí me estampó un beso que me hizo calentar… Sin decir nada arrancó el auto rumbo al centro: – A donde me llevas? – pregunté haciéndome la sexy y poniendo mi mano y acariciando su pierna… – Tengo un dpto. en el centro para reuniones especiales… – me dijo. Sin decir nada, fui llevando mi mano a su entrepierna. – Mmmm… ¿estas caliente perrita? Jajaja! – Raúl llevó su mano a mi concha, yo cerré los ojos y abrí un poco mis piernas. – jajaja! Estas empapada putita – No pude resistir lanzar un gemido. – aaaahhh!!!
A esta altura yo ya me estaba excitando nuevamente… Ana se dio cuenta y comenzó de nuevo con sus masajitos.
– Mmmm!! Como me excita que te pongas así, papi…
-Apenas entramos al dpto. Raúl me besó de una forma espectacular. Y ya podía sentir de nuevo que su tremenda pija se ponía como una roca… Sus manos no paraban de tocarme todo el cuerpo, y me decía: – Que buena estas Ana!!! – y me empezaba a quitar la ropa. Yo solo lo dejaba hacer… volaba de calentura y gemía como una nena… en unos segundos quedé solo con ropa interior… Me agarró de la mano y me llevó al dormitorio. Me tiró en la cama, se sacó la ropa, y acariciándose la pija me decía: – Te gusta putita?? Vení.!!! Dale unos besitos!! – Yo me fui derecho a su hermosa pija y se la empecé a chupar como loca…!!!
-Como te gusta putita!!! Jajaja!! Asiiii!!! – Me decía. – Mmmmm!! Siiii me encanta!!! – El cornudito la tiene así?? – Noooo es chiquita…!!!! Mmmm!!! – Asiiii… que bien la chupas mamita!!! Seguiiii asiiii…!!!! ¿Te gusta la pija de tu nuevo macho? – mmmmm siiii aahhh!!!!! No me acabes en la boca que no me gusta… – Me agarró de los pelos y me dijo: – Vos ahora sos mi puta!!! Y si te tenés que tragar la leche lo vas a hacer, ¿está claro? – y hundió su pija en mi garganta… Después de chupársela un buen rato, me acostó boca arriba y me empezó a chupar las tetas como un adolescente y yo gemía como nunca… hasta que bajó a mi entrepierna y me comió la concha hasta hacerme gritar de placer. – Aaaahhh!!! Assiiii.!! Maaasss!!! – Te gusta putita??? – Siiiiiiiii aaahhhh!!! – ¿Querés que te coja? Pedilo putita!! – Siiiii cojeme papitooo aahhh!!! Metemeláaaa!!! – Se puso encima mío y me metió la cabeza… un poco le costó. Yo lancé un grito mezcla de dolor y placer. – Aaayyy! Aaaahh!! – estaba tan mojada que Raúl aprovechó y me la metió casi toda de una sola vez… Se me saltaron las lágrimas del dolor ya que no estaba acostumbrada a semejante pija… En segundos el dolor se transformó en placer cada vez que entraba y salía… – Aaahhh Asiii Raú Que hermosa pija papitooo aaahhhh Dame maaas – ¿Te gusta putita? ¿Alguna vez te cogieron así?? – Nooo!!! Aahhh!!! Seguiiii!!! – Debo haber tenido tres orgasmos seguidos…
-Ahora date vuelta putita que quiero ese hermoso culo que tenés!! – Noooo!!! Eso no!! – No me digas que el cornudito nunca te hizo la cola??? Jajaja!! – No. Lo dejé una sola vez y nunca más… Y a vos tampoco te voy a dejar – jajaja date vuelta putita que te va a encantar – No, Raúl – Y casi a la fuerza me puso boca abajo y empezó a comerme el culo… Su lengua era mágica – Relajate putita que lo vas a disfrutar… jajaja – Me empecé a relajar y empecé a gozar… En unos segundos comencé a parar la cola con cada lengüetazo… – Jajaja mirala a la putita como para la cola!!! – y metió un dedo… y luego otro y yo gemía como loca! Me trataba de puta y eso me excitaba mas todavía… – ¿Ves putita que te iba a gustar?? – aaaahhh! Siiii!!! Aaahhh!! – ¿Ves que ese culo pide pija?? – Siiii!! Aaaahhh!! – Apoyó su pijota en la entrada de mi culito y me dijo al oído: – Pedime que te haga la cola putita!!! –Asiiii.!! Haceme la cola Raúl!!! – ¿Como dijiste putita? – Daleee guacho!!!! Rompeme la cola Raúl.!! – Solo metió la cabeza y grité del dolor… pero poco a poco me fui acostumbrando y el dolor se mezcló con el placer. – Aaahhh!! No me podés hacer esto Aaahhh – Te encanta putita… Mira como ya movés la cola Asiiii putita, asiii Te voy a llenar de leche – Aaahh Dale guacho Aaahh – y mientras yo tenía otro orgasmo, sentí que Raúl me llenaba la cola de leche… – AAAAHH Que hermoso culooo – a pesar del dolor, me sentía satisfecha.
Al mismo tiempo que Ana contaba esto, vi como ella tenía un orgasmo de solo acordarse y tocarse durante el relato… Yo estaba que explotaba nuevamente y al poco tiempo llegué de nuevo con la ayuda de las manos de mi mujer… Después de relajarnos un poco, nos miramos a los ojos y a ambos teníamos una mirada llena de amor y lujuria que hizo que nos besáramos profundamente…
A partir de ese día, nuestra vida cambió. La lujuria invadió nuestras vidas. Ahora todo pasaba por el sexo…
Después de aquella experiencia, noté que Ana estaba rara, y busqué el momento para hablar del tema.
-¿Que pasa Ana? ¿Estas bien?
– No se amor! Tengo miedo que esto dañe nuestro matrimonio…
-Mirá Ana! A mí esto me súper excita y sé que solo pasa por el sexo… es más, creo que hasta podemos seguir jugando con esto…
– Si ¿cómo? ¿Tanto te pone todo esto?
-Si. no sé porque, pero nunca estuve tan excitado en mi vida… y si a vos te gusta, podemos jugar…
– ¿Jugar? No entiendo… ¿Como?
-Querés seguir cogiendo con Raúl?
– y si! me gustaría…
– a mí me encanta verte tan cachonda y puta. Y me excita que él crea que sos su puta y yo el cornudo.
– ¿De verdad?
Ana se tiró sobre mí y comenzó a besarme, volvió esa mirada morbosita que tanto me gusta y me decía:
– Te tengo que confesar que me fascina la pija de Raúl… ¿Te molesta papi?
– No amor, para nada… ¿y que más te excita?
– Me calienta que me trate de putita… y me gusta cómo me coge…
– Ana me decía esas cosas y me iba tocando la pija que ya estaba otra vez al palo…
– Aaaahh!!! Me gustaría ver como te coge… aaahhh
– mmmm ¿Sí? ¿Te gustaría ver cómo me cogen, papi?
– Siiii.!!!!!
– ¿qué te parece si lo traigo acá?
– aahhh Me encantaría
– Tengo una idea! ¿Qué te parece si lo invito el viernes a comer? Con el pretexto de que Uds. se conocen del secundario, hacemos como una reunión de parejas y yo me encargo de que venga solo. Yo me pongo súper sexy, lo jodo toda la noche y vos te haces el borrachito y haces que te vas a dormir… Después yo me lo cojo como en secreto y vos nos miras, ¿querés?
La idea, me súper excitó y de solo pensarlo, nos pusimos a coger en el living. Al otro día Ana puso el plan en marcha. Le dijo a Raúl que yo quería hacer una cena en casa, ya que como había escuchado hablar mucho de él últimamente, y ya se conocían de antes, le pareció una buena idea relacionarnos de una manera más social. Y ya que Raúl quería volver a tener sexo con Ana y ella lo esquivaba, con esto se aseguraba que Raúl vendría y sabía que, en lo posible, lo haría solo… y así llegó el viernes.
Ana se puso una minifalda no tan corta, pero si apretada, una remera al tono, bastante escotada, y zapatos taco aguja… Estaba muy sexy y durante la tarde se notaba que estaba caliente, porque cada vez que la miraba se mordía los labios y ponía cara de morbosita…
A eso de las 22hs. llegó Raúl. Realmente era un tipo muy fachero… Traía dos botellas de vino y tal como lo planeó Ana, vino solo, con un pretexto que su mujer se sentía mal y él no quería dejarnos clavados con la cena… Apenas entró me saludó como si fuésemos amigos de toda la vida… Después de charlar un rato nosotros solos apareció Ana… Noté que a Raúl se le iban los ojos al ver a mi mujer, y la saludó con un beso casi en la boca… Durante la cena todo fue normal, salvo en dos o tres ocasiones que se notó que algo pasaba bajo la mesa, y obviamente yo me hacia el tonto… Ana se encargaba de mantenerme el vaso lleno, pero también sabía que yo no me embriagaba fácilmente… Después de comer y ya en el living, Ana se sentó junto a Raúl en el sofá grande y yo en uno individual… Ya había comenzado con mi actuación, y un par de veces recalqué que me sentía mareado… Era increíble ver como Ana seducía a ese hombre, que cada dos por tres se le acercaba y le decía cosas que yo no llegaba a escuchar. Pero con el pretexto del efecto del alcohol, hacia como que no pasaba nada…
Siguiendo con el plan, en un momento me paré para ir al baño, haciendo evidente mi mareo. Apenas pasé el corredor me escondí para mirar que pasaba sin mi presencia… Pude ver que Raúl le dijo algo al oído a Ana y esta rio sensualmente y le respondió con un beso. Raúl puso su mano por sus piernas y empezó a frotarlas hasta llegar a su minifalda, y siguió subiendo hasta su entrepierna… Ana gimió y le pidió que pare:
– Basta Raúl! Está Hugo… puede entrar en cualquier momento
– Dale putita… Mirá como estas. Estas empapada.
– Pero está mi marido.
– El cornudito ya casi está chupado… dale algo más y mandalo a dormir. Si te morís de ganas por hacerlo acá con el cornudito cerca. ¿O no?
– No se papito… me da miedo… ¿y si el cornudito se da cuenta?
– Mirá como estoy bebé… Tocala.
– Mmmmm No seas guacho – le dijo y le agarró el pedazo al tiempo que le daba un beso… Raúl se abrió el pantalón y sacó su enorme pedazo. La verdad que era una pija espectacular… Ahí entendí porque a mi esposa le gustaba tanto… Mi esposa miró hacia el pasillo donde estaba el baño como sabiendo que yo la estaba mirando. Se agachó y se metió ese enorme pedazo en la boca y lo lamia como si fuese el más rico postre del mundo…
Después de unos minutos hice ruido como para que sepan que volvía. Estaban los dos sentados como si no hubiese pasado nada… Raúl se paró y volvió a llenar mi vaso con vino, y yo me lo tomé casi en un segundo. Me paré haciéndome el ebrio le dije a mi esposa que me acompañe a la habitación y saludé a Raúl pidiéndole que sea bueno y ayude a mi esposa a ordenar un poco: – Si Hugo, no te hagas problema que me encargo – me dijo con cara de garca…
Ana me ayudó a llegar a la habitación de nuestro hijo. Una vez adentro me beso y me dijo:
– ¿Viste esa pija papi?
– Si es tremenda
– Quiero ser su puta… ¿Me dejas?
– Si… quiero ver cómo te coge ese guacho.
– mirá que voy a ser muy putita… ¿puedo? – me decía mientras me pajeaba…
– Siiii. Ahhh!!
– Sos un cornudito hermoso!! Voy a dejar la puerta abierta así te haces unas buenas pajas…
Me volvió a besar y salió meneando el culo…
Ya en el living, se acercó a Raúl, lo besó y escuché que le decía:
– Ya lo acosté al cornudito. Y en la cama de mi hijo para que no se dé cuenta de nada…
– Esa es mi putita. Vení y seguí con lo que estabas haciendo…
Sacó la pija y agarró la cabeza de Ana y la puso a chupar de prepo.
– aaahhh!!! Asiii putita, Asiii!!!!
– Ana se paró y le dijo: – ya vengo papito! Dame 5 minutos…
– ¿a donde vas putita?
– Justamente… a vestirme de putita.
Pasó por donde estaba yo, me dio un beso y me dijo:
– gracias amor… me encanta ser una puta.
Y se metió en nuestro dormitorio… En menos de 5 minutos salió con medias de red, portaligas de raso, zapatos de taco aguja sin corpiño y pintada como una prostituta vip… Me guiñó el ojo y siguió. ¡Estaba espectacular!
Cuando Raúl la vio escuché que le dijo:
– A bueno!!! ¡Que puta sos! ¡Como te voy a coger!
– Dale papito, estoy re caliente. Dame ese pijón antes que se despierte el cornudito.
Raúl se bajó el pantalón y mi esposa se le tiró encima para chupársela toda…
– Aaaahhh Asiiiiii. Como te gustaaa… Que puta que sos
– Si papito soy muy puta! ¡Soy TU puta!
– pobre tu maridito… si supiera como te vas tragar mi lechita aaahhhh
– el cornudito ni se imagina lo puta que soy… Y la pija que me como… mmmmm dame lechita papito
– aahhh! Siiii!!! Tomá!!!
Y un chorro de semen saltó a la cara y a la boca de mi esposa.
Mientras ella se relamía y seguía chupando ese pijón, se tocaba la concha con furia… Ana se paró y besando a Raúl, le dijo:
– vení papito! Quiero que me cojas en la cama del cornudito…
– jajaja yo sabía que eras una puta! Dale vamos, me quiero comer ese culazo hermoso…
– jajaja ni lo sueñes!!! El otro día me dolió mucho…
Al entrar al dormitorio, Ana sutilmente abrió la puerta del placar para que yo vea todo por el espejo. Raúl se terminó de sacar la ropa y mi mujer se acostaba en la cama tocándose la concha empapada y se chupaba los dedos mirando a su macho totalmente entregada… Raúl se zambulló entre sus piernas y comenzó a chupar su concha… Ana apretaba su cabeza y me miraba por el espejo jadeando de placer:
– Asiii papito asiiiii!!! Aahhh!!!
– Era impresionante ver cómo le comían la concha a mi esposa… y ella gemía como una puta en celo y yo me pajeaba como loco…
– aaahhh!!! Cogeme papito!!!
– Habla más bajo que se va despertar tu maridito…
Y mirándome por el espejo Ana le dijo:
– ¡que se despierte! Y que vea como se cogen a su esposa aahhh
– jajaja pobre cornudito!!
– Después de decir esto Raúl la montó y le enterró el pedazo de carne a mi esposa, que casi grita de dolor y placer…
– aaahhh!!! Que pija que tenés papitooo
– mmmmm Estas empapada putita!!!
– Siiii. Me encanta tu pija aaahhh
Mi esposa se arqueaba por el orgasmo…
– Date vuelta papi Te quiero montar!
– Siiii mi putita… asiiiii aaahhh!!!
Mi esposa se subió a esa enorme verga y se la fue metiendo despacio… y cuando se acostumbró a ella empezó a subir y bajar gimiendo como nunca la había visto gozar…
Era increíble ver como gozaban esas dos personas… yo ya me había hecho dos pajas seguidas y cuando creí que todo había terminado, Raúl le dijo a mi mujer:
– Date vuelta putita!!!
– No. Te dije que eso no
– date vuelta que te encanta… Y yo no me voy sin comerme ese culo
– y mi mujer giro y se puso boca abajo, pero con la cara mirando al espejo como pidiéndome perdón… en ese momento Raúl puso en acción su lengua y la cara de Ana se transformó! Pasó de tristeza a placer, y a medida que Raúl jugaba con su lengua, su cara era puro morbo y calentura…
– Viste que te gusta putita???
– Siiii papi me encantaaa aahhh!!
Mi esposa movía la cola como pidiendo mas… y Raúl, que era un experto, empezó otra vez a meter los dedos en el ano de Ana, que ya tenia la cara desencajada de placer y pedía más…
– aaahhh!!! Asssiii!! Maaas!!!
– Te gusta ¿no?
– Siiii aaahhh más!!!! Aahhh!!!
– Te voy a romper ese culazo y va a ser solo mío, ¿sabes? – le decía, mientras entraba y sacaba los dedos del culo de Ana…
– ¿Querés que te haga la cola putita?
– aahhh!! Siiii aaahhh!!!
– Pedímelo putita!!!
– aaahhh Dale Rauuul… Haceme la colaaa!!! Metemelaaa!!
Y Raúl acomodó su pija y empezó a meter ese tremendo pedazo de carne… Mi esposa prácticamente lloraba de dolor… Raúl se quedó quieto y le dijo algo al oído que no alcancé a escuchar. Después de unos minutos Raúl comenzó a mover su miembro y mi mujer se le volvió a transformar la cara… Yo no podía creer lo que veía… Mi esposa era una hembra en celo y era la puta de ese tipo… y yo me volvía loco de placer… Me miraba por el espejo y gemía pidiendo más…
– Aaaahh! Maaas!! Asiii!!
-Así mi putitaaa!! Aahhh!! Mové ese culooo asiii!!!
– Raúl empezó el mete y saca y mi esposa deliraba de placer y lujuria… me miraba por el espejo y se pasaba la lengua por los labios, paraba el culo pidiendo más… Era algo increíble, digno de ver… Raúl lo disfrutaba como loco y la seguía bombeando:
– aaahhh!! ¿Viste putita que te iba a encantar?
– Siiii me encantaaa!!! Aaahhh!!!
– a partir de hoy este culo tiene dueño!! Avisale al cornudito que ni se le ocurra tocarlo!!
– aaahhh!!! Ese cornudo ni se imagina que vos me rompes el culo papitooo aaahhh… Llenamelo de leche papitooo daaaleee Aaahhh
– Tomaaa!!! Aahhh!!
– Raúl le llenó el culo de leche a mi mujer que también tuvo otro tremendo orgasmo y los dos cayeron extenuados…
Un rato después comencé a hacer ruidos como para que se den cuenta que yo me había despertado… Vi como entre risas mi esposa acompañaba a Raúl hasta la puerta y se dieron un gran beso de despedida…
Ella vino hacia donde estaba yo con una enorme sonrisa de placer, me abrazó y me besó. Me llevó a cama, que estaba toda mojada por los flujos de Ana y Raúl.
Mientras me mimaba, me tocaba y besaba mi oreja, me decía:
– ¿Te gustó amor?
– Si. Me encantó.
– ¿Viste que hermosa pija tiene ese guacho?
– Si. tremendo… y por lo que vi la usa bien!
– Si me encanta ser su puta! ¿Me dejas que me lo siga cogiendo, papi?
– ¡Si te gusta tanto, si!
– Perdón por darle así la cola… no me pude resistir… y nunca había gozado tanto en mi vida…
– Todo bien! ¡fue increíble verte la cara y ver como ese guacho te hacia el culo… delirabas de placer!
– Gracias amor… te amo!
– Yo también Ana!!!
Después de ese viernes Ana aflojó un poco su vestimenta provocativa, pero una vez a la semana se encontraba con Raúl en su dpto. Al volver ella siempre me contaba lo que había hecho y lo mucho que disfrutaba de esa pija. Pero al parecer la situación tuvo que enfriarse porque la mujer de Raúl descubrió el dpto. y le hacía marca personal.
Ana me decía que extrañaba sentirse provocativa y quería volver a vestirse así. Yo, que también extrañaba nuestras sesiones de sexo desenfrenado, le dije que volviéramos a jugar con eso para ver qué onda… Fue entonces que Ana de a poco volvió a ese look súper hot…
Uno de esos días, al volver del trabajo, noté que Ana estaba particularmente caliente. Esa noche comencé a tocarla y arranqué con las preguntas:
– ¿Como te fue hoy? ¿Es mi imaginación o estas caliente?
Ella respondió a mis caricias y con su carita de morbosa me empezó a contar:
– Si amor, estoy caliente No sabía cómo decirte
– Dale Ana. Si sabes que me re pone cuando te pasan cosas en el laburo… ¿Que te pasó? ¿Raúl volvió al ataque?
– No, amor. No es Raúl…
– Jajaja ¿Alguien te tiró los galgos?
– Algo así… ¿Te acordás que cuando estaba caliente con Raúl, te conté que uno de los chicos de los camiones también se me tiró?
– Si. Un tal Mariano, ¿no?
Mariano debía tener treinta y pico, alto, un lomazo! Morocho, muy fachero y con cara de atorrante
– Si, si, ese… Bueno, Hoy estuvo en la oficina y en un momento que estuvimos solos, volvió al ataque…
– Mirá vos? ¿Y qué te dijo?
– Me miraba de arriba abajo, me desnudaba con la mirada… y yo no podía evitar hacerme la sexy…
– Mmmmm seguí!!! – Le dije y ella comenzó a acariciarme la pija que ya se empezaba a poner dura… Ana se sonreía y sabía que me tenía en su poder…
-Se ve que tuvo que esperar toda la mañana una orden de retiro y estuvo sentado enfrente de mí todo el tiempo. Yo no podía evitar pararme y moverme sensual como para que me vea… y al medio día cuando se fueron todos yo me paré para buscar algo en el archivo y descaradamente me apoyó de atrás y me dijo al oído que a una puta como yo le hacía falta un pedazo como este… en alusión a la pija con la que me estaba apoyando… Ay Papi Es como la de Raúl
– ¿Y vos que hiciste?
– Lo empujé y le dije que era un desubicado! Agarré mis cosas y me fui… pero no podía dejar de mover bien el culo para que me lo vea…
– mmmm Ana… ¡Estas empapada!
– Si, amor… me re excitó ese guacho.
– Y que te gustaría hacer?
– No sé! Me calienta
– Vos qué opinas? – me dijo, toda cachonda y acelerando su toqueteo…
– A mí me parece que te lo querés coger! – Mientras me montaba me decía:
– Si. papi! Me dieron ganitas ¿Puedo?
– y movía las caderas de una forma que me hacía enloquecer de placer…
– ¿Me dejas que me lo coja papi?
– aahhh!! Siiii!!! Dale Aaaahh
– ¿y puedo ser putita como con Raúl?
– Siiii, ahh!! Asiii!!!
– mmmm Como estas cornudito… aahhh!!
– Siiii!!! aaahhh!! – Me excitaba que me dijera cornudito…
– Aayy!! Papi… voy a llegar pensando en esa pija… ¿me dejas?? Aaaahhh!!
– Siiii!! AAAAHHH!!! – y nuevamente ambos llegamos de forma espectacular…
Ya más calmados, volvimos al tema y ella preguntó:
– ¿y como hago? No quiero ser tan regalada y no quiero que nadie se dé cuenta…
– Tengo una idea. Él no me conoce… si voy el día que vos me indiques, que esté al pedo, y haciéndome el tonto le ofrezco hacer una changa un sábado, y una vez acá vemos qué onda… ¿Qué te parece?
– Genial, amor – Y como dos chicos que planeaban una travesura, le fuimos dando forma al encuentro…
Después de algunos días, planeamos como íbamos a tenderle la trampa a Mariano. Y la cosa quedó más o menos así.
Cuando yo trajera a Mariano a casa para hacer unos arreglos, Ana iba a salir vestida súper hot sin saber que Mariano estaba en casa y este tampoco sabría que el trabajo que debía realizar era en la casa de Ana… Después de hacerse la sorprendida, Ana se iría para adentro y me haría un llamado al celular y yo me voy a tener que ir con el pretexto de un supuesto trabajo… dejando sola a mi esposa con Mariano… yo al salir, me voy rápidamente por el patio y me meto por la habitación de mi hijo para ver qué ocurre…
Luego de varios intentos, logré conectarme con Mariano y arreglar el trabajo que debía realizar… Ese sábado hacia calor. Ana se puso un mini short platinado y una remerita tipo pupera sin corpiño que la hacía muy putita, como a ella le gusta lucir… a eso de las 11hs llegó Mariano y luego de unos minutos tras las indicaciones de rigor, apareció mi esposa…
La cara de Ana era perfecta.
– ¿Qué haces acá Mariano?? – Le dijo con una mezcla de sorpresa y molestia por la persona que había traído a casa… La cara de sorpresa de Mariano era más por la vestimenta de mi esposa que por la situación…
– Perdón… ¿Se conocen? – Pregunté, haciéndome el tonto…
– Obvio amor!!! Si trabaja en la empresa…
Dijo quitándole importancia a mi comentario, pero se mostró visiblemente molesta por la situación y se retiró a la habitación. Minutos después sonó mi celular… y haciendo todo el acting acordado, me disculpé con Mariano, le pedí a mi esposa que ayude al muchacho y salí rápidamente para poder entrar en la habitación de mi hijo sin que se note…
Apenas entré pude escuchar que Mariano le decía a Ana, en forma sarcástica, la coincidencia de la situación… Ana ignoró su comentario y moviendo su hermoso culo le dijo que fuera para la cocina. Una vez allí, le indicó lo que tenía que hacer… No sin antes darle la espalda señalando un par de cosas y haciendo poses sugestivas como para que Mariano fuese entrando en calor. Al darse vuelta, Ana no pudo evitar mirar el tremendo bulto que tenía el muchacho y este que se dio cuenta de la situación pasó su mano descaradamente por su miembro, riendo con descaro… Ana salió de la cocina haciéndose la ofendida y vino hasta donde estaba yo. Con una terrible cara de excitación me dijo:
– ay Papi! Que bulto tiene este chico.
Me agarró la pija y pícaramente me dijo:
– Quiero ver cómo te haces la paja mientras me cojo a este guacho, cornudito.
– Me plantó un beso y se fue hacia el living haciendo de cuenta que se ponía a limpiar… Haciendo poses sugestivas que Mariano podía ver desde la cocina…
Después de un rato, Mariano salió de la cocina sacándose la remera acusando que hacía mucho calor… Ana se hizo la desentendida pero no podía dejar de mirar ese cuerpo escultural… Después de varias poses que mi esposa le regaló al muchacho, este le pidió algo para tomar… Ana fue hasta la cocina moviendo bien el culo, y volvió rápidamente con una jarra con jugo y dos vasos…
– Descansá un poco y tomate un jugo.
Le dijo… y cuando Mariano se sentó, Ana le dio la espalda y se agachó para servirle jugo… Los ojos del muchacho no podían creer lo que tenía a centímetros de su cara… Ana le dio el vaso y siguió con la limpieza como si nada… Mariano clavaba la vista en el culo de mi esposa y se sobaba descaradamente el bulto…
– ¿Tardará mucho tu maridito? – Dijo Mariano con una evidente voz de calentura…
– No sé, un par de horitas, seguro… – contestó Ana…
Mariano se paró y tomo a mi mujer por la cintura y a atrajo hacia él.
– Esta es tu oportunidad mamita… acá me tenés! Todo para vos.
– Salí desubicado! Le voy a decir a mi esposo.
– No me jodas! Hace un rato me miras bien el bulto. Y estoy seguro que el cornudo de tu marido no te sabe coger.
– por favor soltame!! – Decía mi mujer, ya con menos convicción y bajando la resistencia…
– Vamos a hacer una cosa! – Dijo Mariano y soltó a mi mujer…
– Si te muestro lo que tengo, y me juras que el cornudo de tu marido tiene algo mejor, no te molesto más.
Y se bajó el pantalón dejando al aire una hermosa pija. No tan larga como la de Raúl, pero si más gorda… Ana se quedó hipnotizada viendo ese estupendo miembro…
– jajaja Jurame que el cornudo la tiene así
– Ana levanto la vista y le dijo: – No papito! Ese cornudo la tiene chiquita.
Mariano agarró a mi mujer y estampó un beso que ella correspondió de muy buen agrado…
Mariano le metía manos por todos lados. Y mi mujer suspiraba y cada vez se entregaba más… y en medio de jadeos le dijo:
– Lo único que te pido es que nadie se entere de esto, por favor…
El muchacho se sentó en el sofá y mirando a Ana, que no podía dejar de mirarle la verga, le dijo:
– Yo sabía que no eras la esposa fiel que todos piensan… Vení putita!! No das más de ganas de comerte esto
Ana se sentó y lo siguió besando… sus manos se apoderaron de ese pijón y las de Mariano masajeaban el culo de mi mujer… y esta empezaba a gemir…
– Desde que te vi me di cuenta que a vos te hace falta pija…
– ¿vos decís? ¿Y vos me vas a dar lo que me falta bebé?
– si mamita!!! En la empresa todos se creen que sos la esposa fiel. Pero yo sabía que sos una turrita y ahora te voy a hacer gozar como te mereces.
La cara de libidinosa de Ana era tremenda… Mariano le metía manos por todos lados y mi mujer lo besaba y le masajeaba la pija… y con voz bien de puta le decía:
– ¿Así que eso piensan de mí? Mmmmm ¿quienes piensan eso?
– Todos menos Yo… Vení Arrodillate mamita!
Y mi esposa se puso frente de él… Se sacó la remera de forma sexy, y quedando solo con el mini short, se arrodilló y le empezó a chupar la pija… Mariano enloquecía de placer!
– Como la chupas putita!!! Seguro que a tu marido no se la chupas así…
– jajaja No! Solo se la chupo así a mis amantes bebé jajaja
Después de chupar un rato esa enorme pija, Ana se levantó, besó a Mariano y con una tremenda cara de puta le dijo:
– Vení bebé!! Quiero probar esa hermosa verga en la cama del Cornudito…
Y se dirigió a nuestra habitación moviendo el culo y Mariano por atrás de ella sacándose los pantalones… ya en la habitación Ana empujó a Mariano a la cama y continuó chupándole la verga…
Mariano estaba a punto de estallar… Ana lo notó, se paró, se sacó el mini short de forma muy sensual y se subió a esa enorme pija y se la fue metiendo de a poco hasta el fondo…
– aaahhh!!! Bebe que hermosa pijaaa Aaahhh
– mmmm ¿Te gusta putita? Aaahhh!!
– Siiii bebeee aaahhh
– asiiiii putita asiiiii.
– Daleee bebé!!! Llename de leche!!! Aaaahhh!!!
Mi mujer gozaba de ese macho de una forma increíble y él no podía creer lo que estaba viviendo… y yo mirando desde la habitación de mi hijo tocándome como un adolescente que ya iba por la segunda paja…
Cuando mi esposa estaba teniendo su segundo orgasmo, Mariano le llenaba la concha de leche en medio de gritos de placer de ambos… Mi esposa se desplomó por los orgasmos que había tenido, después de unos minutos de silencio, Ana miró al muchacho le agarró la verga y empezó con sus masajes… Mariano sonrió y le dijo:
– Si no fuese que puede volver tu marido, te seguiría dando mamita.
Mi mujer con una tremenda cara de lujuria y voz de puta, le contestó:
– Te dije que tenía como para dos horas y vos me dijiste que esta era mi oportunidad… así que te voy a aprovechar bebé!! – y dándose vueltas, mientras se volvía a subir encima de él, se metió de nuevo la pija en la boca y prácticamente le puso la concha en su cara, haciendo un 69… En esa posición, además, podía verme por el espejo…
Yo estaba que explotaba de placer, y acomodando mi posición, le mostraba a mi mujer como me hacia la paja… La pija de Mariano ya estaba nuevamente erecta. Su lengua hacia estremecer a mi esposa, y además el muchacho comenzaba a jugar con sus dedos en el ano de Ana, que después de lanzar varios gemidos se salió de esa posición y le dijo:
– el culo NO Mariano!!
– Dejate de joder putita! Yo de acá no me voy sin comerme ese culo que me tiene loco hace meses
– Te dije que No!!
– Mirá turrita… si no me dejas que te haga la cola, mañana se entera toda la oficina lo puta que sos!!
– Pero lo tengo muy cerradito y si metes eso, además de que me va a doler, mi marido se va a dar cuenta.
Y mientras decía esto se iba poniendo en cuatro patas mirando hacia donde estaba yo… Mariano se agachó y empezó a comerle la cola y con los dedos iba haciendo unos masajes que en segundos sacaron gemidos de mi esposa…
– aaaahh!! Nooo… que mi esposo se va a dar cuenta… aaaahh!!
– jajaja Elegí putita… O tu marido se entera que es un cornudo o toda la empresa se entera que sos una puta
– aaaahh!! Sos un hijo de puuutaaa!!! Aaahhh!!
Mariano metía y sacaba un par de dedos del culo de mi esposa, que a esta altura tenía los ojos cerrados y no paraba de gemir y mover la cola, como pidiendo pija…
– Mmmmm como te gusta…
– aaahhh!! Siiiiii!! Aaahhh!!
– ¿y entonces que hacemos mamita? ¿Le decís a tu marido que es un cornudito o en la empresa se enteran de que sos una puta?
Ana se dio vueltas lo miró con cara de lujuria y le dijo:
– Dale bebé!! Aaahhh!! Le voy a decir a mi esposo que es un cornudito… aaahhh
– vas a ver que te va encantar… a todas las putitas le encanta que les hagan el orto…
Mariano acercó la pija a culo de mi esposa y empezó a empujar de a poco…
– AAYY!!! Aaaahhh! – gritaba Ana…
– Relajate mamita… ya casi entra toda y te va a empezar a gustar!!!
– Hijo de puta!!! Me estas partiendo en dooosss Aaaahh
Después de unos segundos, vi como la cara de dolor de Ana se iba transformando en gestos de placer… y comenzó a mover la cola al ritmo de Mariano, que gemía y le decía:
– Asiii!! Que hermoso culo mamita Aaahhh
– Aaaahhh!!! Así bebé Daleee Rompeme el orto guacho.
Mi esposa estaba sacada. A mí ya me dolía la pija de tanto pajearme, pero no podía parar… Mariano le agarraba las caderas a Ana y la bombeaba como si fuese la última vez… Ana me miró como me pajeaba y con cara de diabla le dijo a su macho:
– rompeme el orto y llénamelo bien de leche papitooo Así cuando venga el cornudito le muestro lo que me hiciste…
– Siiii puta Tomaaa!! aaahhh!!!
Y los dos tuvieron un orgasmo impresionante… y cayeron rendidos…
Después de unos minutos, ambos se levantaron. Mi mujer agarró al muchacho y lo besó como si fuese la primera vez y le dijo:
– Si sos discreto, podemos vernos de nuevo, ¿te parece bebé?
– Si mamita!! Pero ¿como hacemos con tu marido?
– Vos no te hagas problema… yo me encargo de que se vaya dando cuenta que es un cornudito… y que se vaya acostumbrando a que yo me como esta pija y que soy tu putita bebé.
Le dijo y le acariciaba la verga.
– jajajaja!!! Te van a cagar a trompadas mamita. Y yo no quiero quilombos…
– Vos dejame a mí!!! Ahora andate, que debe estar por venir…
Mariano se vistió, mi esposa solo se puso el mini short y acompañó al muchacho a la puerta y lo despidió con un tremendo beso que hizo que a Mariano prácticamente se le pare de nuevo…
Después vino directamente hacia mi caminando de forma muy sensual… yo estaba mudo después de lo que había visto… Esto había sido más groso que el encuentro con Raúl. Ana me besó de la misma forma que a Mariano y con mucha cara de puta me dijo:
– ¿Te gustó papi? ¿Viste que hermosa pija que tiene? Vení amor, vamos a la cama que sigo caliente!
Ya en la cama, Ana me besaba y me tocaba… yo después de tres pajas estaba agotado… Pero Ana, seguía y sin decir nada bajo hasta mi entrepierna y me la empezó a chupar… y me decía:
– ¿Te gusta que sea así de puta papi?
– Si amor, me encanta.
Ana seguía caliente… y yo casi no podía responder… entonces ella me miró con cara de morbo y sus dedos empezaron a jugar con mi ano…
– Pará Ana!!! ¿Qué haces?
– Algo de lo que me hicieron a mi, amor. Vas a ver que lindo que es… y después quiero que me lo hagas vos a mi…
Me dijo y hundió su cabeza y comenzó a lamerme el culo… y con la ayuda de los dedos en segundos ya se me había parado la pija de nuevo…
– ¿Viste que rico papi? Mira como se te puso.
– Yo seguía sin decir nada… pero estaba terriblemente excitado de nuevo!
– Así me hizo Mariano… Viste como me puse?
Yo no pude evitar gemir… – Siiii… aaaahh
Ya con mi pija parada, Ana subió y comenzó a besarme el cuello sin dejar de masajearme la verga, y cada vez que lo hacía en mis orejas me decía algo:
– Mmmmm Me encanta que seas mi cornudito!!! ¿A vos te gusta?
– Siiii!!! Me encantaaa…
No sé en qué momento se quitó el short, pero se acostó y me pidió que se la meta… cosa que hice de inmediato. Me excitó sentir sus jugos mezclados con el semen de Mariano que aun tenía esa concha. Ella me movía a su antojo… me agarraba el culo y cada tanto me tocaba el ano haciéndome gemir como loco… Ella también estaba excitadísima… yo ya estaba entregado y ella lo aprovechó y seguía con su juego:
– Le dije a Mariano que te iba a tener que contar que eras un cornudito… escuchaste? Aaahhh!!
– Siiii!!!
– Mmmmm ¿me dejas que le diga que sabes?
– ¿Eso te calienta? Aaahhh
Hundió un dedo en mi culo, que hizo que grite de placer y dolor.
– Siiii!!!! Me encanta.
– Manejalo vos amor!! Aaahhh!!!
Comenzó a entrar y sacar su dedo y yo la bombeaba cada vez más fuerte y entre gemidos me decía que eso le hacía Mariano en su cola… Y en pocos segundos acabamos los dos juntos…
Después de uno minutos de recuperación, nos miramos sin decirnos nada y simplemente nos besamos y nos dormimos abrazados como dos noviecitos enamorados…
Indudablemente, nuestra relación había cambiado… El sexo pasó a ser lo más movilizante de nuestras vidas… Y ambos sabíamos que esto no iba a terminar acá…
(Continuará)