Capítulo 25
- Mujer y sumisa I
- Mujer y sumisa II
- Mujer y sumisa III
- Mujer y sumisa IV
- Mujer y sumisa V
- Mujer y sumisa VI
- Mujer y sumisa VII
- Mujer y sumisa VIII
- Mujer y sumisa IX
- Mujer y sumisa X
- Mujer y sumisa XI
- Mujer y sumisa XII
- Mujer y sumisa XIII
- Mujer y sumisa XIV
- Mujer y sumisa XV
- Mujer y sumisa XVI
- Mujer y sumisa XVII
- Mujer y sumisa XVIII
- Mujer y sumisa XIX
- Mujer y sumisa XX
- Mujer y sumisa XXI
- Mujer y sumisa XXII
- Mujer y sumisa XXIII
- Mujer y sumisa XXIV
- Mujer y sumisa XXV
Me bajé en ascensor solo, alegrándome de haber solucionado otro problema. Mi intención era quedarme solo con mi familia directa y Aurora. Salí del ascensor y para mi sorpresa ya estaban Daniela y Nina.
-Prepárame un café, ¿tú quieres algo?
-Daniela. -No AMO…
-Nina. -Ahora mismo se lo preparo AMO, ¿desean algo más?
-Llama a tu AMA y dile que no se entretengan, las quiero aquí a las dos. ¡¡¡Desnúdame!!!
Con mimo y rapidez, también la ayudé, me desnudó, me gustaba, no sé porque, tenía un cuerpo que me atraía mucho, y al ser tan poca cosa, cogiéndola del pelo la levanté y haciendo que rodeara mi cintura con sus piernas y se enganchara a mi cuello, la penetré…
-Daniela. -¡¡¡Gracias!!!, lo necesitaba —hasta se le saltaron las lágrimas— gracias…
-Bésame ESCLAVA…
Mientras la hacía botar en mi polla, me iba dirigiendo a la mazmorra de mi despacho, no dejó de besarme…
Así terminó el último capítulo…
…lo hacía con pasión, con deseo…
-Daniela. -Gracias, gracias, úseme, azóteme AMO, lo necesito, desde que entró en nuestras vidas, lo necesito…
Sus palabras aparte de conmoverme por lo que suponían, me excitaron más, así que mis penetraciones eran más duras y seguidas, sus pequeños pechos rozaban con mi cuerpo. Al entrar en la mazmorra, lo primero que hice fue sacarla de un golpe de su coño y sin darle tiempo a protestar, la giré y tirándola como la ZORRA necesitada que era, encima del potro, la penetré con fuerza por su precioso culo, a la vez que empecé a golpearlo con mi manos, con fuerza, con dureza, hasta que apareció Nina, que tras dejar mi café en la mesita, se puso delante de Daniela y sabiendo mejor que yo lo que necesitaba y tras pedirme permiso, empezó a abofetearla con ganas, a la vez que le escupía…
-Nina. -Qué ZORRA eres, ¿esto es lo que deseas?
-Daniela. -Siiii, siiiii, más, más, más fuerte márqueme AMO, marque a esta ESCLAVA, córrase en mi culo, por favor, soy suyaaaa…
-Me corrooooo, me gusta tu culo —sin dejar de azotarla— siiiiiiii, agggggg. PERRA coge una pala con pinchos, que esta GUARRA quiere más.
Nina cogió una de las más dolorosas, y tras salirme de su culo ocupó mi lugar a la vez que ahora era yo el que estaba delante de ella y sin miramientos le metí mi polla en la boca, cogiéndola con fuerza del pelo…
-Daniela. – ¿Puedo? —lo dijo mirándome a los ojos y sin sacar mi polla de su boca, solo lo justo para pedir permiso, algo que por supuesto hice— agggggg, siiiiiiii…
No le di opción a más, porque le incrusté mi polla hasta el final de su garganta, que por suerte para ella, estaba perdiendo dureza…
-Nina. -Se lo merece AMO, uffff, que aguante tiene esta PERRA, ufffff, sigueeee, noooo, lo sientooo, me corrooooo, agggggg…
Fue tan inesperada como intensa, tanto que se le escapó la pala de la mano y terminó en el suelo.
-¡¡¡Quién coño te ha dado permiso!!! —saqué mi polla de la boca de Daniela y me fui a por ella, cogiéndola con fuerza del pelo— PUTA, tú, precisamente tú, que sepas que esto no queda así.
La arrastré hasta el cepo y con su ayuda no tardé en inmovilizarla, de pie, con las manos y el cuello aprisionados y su culo expuesto.
-Nina. -Perdón AMO, no sé qué me ha pasado, lo siento…
-Has vuelto a las andadas PUTA, ni respires.
Me giré hacía Daniela y con dureza, lo que le arrancó un gemido, por supuesto más de placer que de dolor, la até con su culo y espaldas expuestas…
-Daniela. -Castígueme a mí por ella AMO, haga de mí lo que desee.
– ¿Eso quieres?, jajajaja, vais a ser castigadas las dos… —abrí uno de los armarios y saqué dos dildos a pilas, los dos eran dobles, para usar su coño y su culo a la vez. Sin miramientos las penetré y los conecté— ahora me voy, ya volveré si me acuerdo.
Realmente no estaba enfadado, pero no quería libertades de ese tipo y menos en ellas. El café ni lo toqué, me limite a salir de allí y cerrar el despacho. Antes de subir a mi habitación miré mi teléfono, viendo que tenía dos mensajes, el primero era de Maca pidiendo instrucciones para la cena, y el segundo de mi mujer, diciendo que ya salían. A Maca le contesté que se viniesen a casa cuando cerraran y viendo la hora ya no les faltaría mucho, ni a mi mujer para llegar, así que la llamé…
-Olga. -Hola AMO, ya estoy entrando en la calle de la casa…
-Pues mientras la ZORRA de tu cuñada lo guarda —sabía perfectamente quien conducía— acércate al restaurante y si está el reservado libre, dile que en media hora estaremos por allí.
-Olga. – ¿Cuántos le digo que somos?
-Siete, te espero en mi cuarto.
-Olga. -No tardo, AMO.
Subí a mi cuarto tras dejar el móvil y me gustó lo que vi. Nuria estaba siendo follada por Conchi y por Lorena, la tenían empalada en la cama, mientras que Fina se estaba follando a su marido, pero con un dildo de los más gruesos metido en su culo, y por lo vi, la ZORRA lo estaba pasando muy bien, eso sí, a cada embestida no podía evitar un gesto de dolor…
-Fina. -Aggggg, siiiii, que mierdas somos los dos, agggggg, cuanto tiempo perdido, ufffff, si lo llego a saber antes…
-Conchi. -ZORRA calla y sigue, ese culo tiene que recuperar el tiempo perdido, jajajaja, y tú, más fuerte coño, dale más fuerte a tu amor o te azoto PERRA.
No dije nada, me quedé apoyado en la entrada, ya que ninguna se había percatado de mi presencia. Así estaba cuando sentí pasos a mi espalda y me volví, viendo a Olga, que no se había sacado la ropa, sabiendo que nos íbamos, tirando de la ZORRA de su cuñada que iba a cuatro patas, solo con las medias, las bragas y sus tacones. Llevaba un bocado con plug, lo que la obligaba a ir con la boca abierta e iba dejando un reguero de babas por donde pasaba, pero lo que más llamó mi atención fue que de sus pezones caían sendas cadenitas con peso en la punta… Tras darme un morreo que nos delató ante las demás…
– ¿Y esto?, jajajaja… Vosotras seguid…
-Olga. -A esta PERRA le gusta AMO, jajajaja, le gusta ser exhibida, mire… ¡¡¡córrete CERDA!!!
No podía hablar, solo soltar gemidos, el bocado se lo impedía, pero por sus piernas vi caer un reguero de jugos, que al ser tan fuerte, traspasó sus bragas…
-Jajajaja, parece que he acertado, bájala a mi despacho, y la quiero como a la ZORRA de tu madre. —riéndose se giró y tirando de la cadena desapareció de mi vista— Deja al MARICÓN y acompáñame ZORRA, y tú, deja a esa PUTA ensartada y arréglate que vamos a salir a cenar, tú también Lorena…
Feliz y orgullosa, pero sin sacarse el dildo ni quitarse el arnés rápidamente entró tras de mí al baño…
-Fina. -Gracias AMO…
-Quítate todo y entra CERDA.
Rápidamente se quedó solo en lencería, dejando los juguetes y sus preciosos tacones en el suelo y entró en la ducha. No preguntó, se limitó a coger la esponja y empezar a lavarme, con mimo.
-Fina. -Gracias AMO, gracias…
Cogiéndola del pelo y encarándola, le mordí sus labios, la besé, le morreé, mientras que apoyándola en la pared, la hice agarrarse a mi cuello y rodear con sus piernas mi cintura, a la vez que ella misma, soltando una mano de mi cuello, lo justo para apartar sus mojadas bragas, y meterse mi polla en su coño.
-Mírame, mírame PERRA, quiero al cura y al cornudo fuera de vuestras vidas o a mis pies…
No puso mala cara, ni hubo un mal gesto, al revés su sonrisa perversa, hizo que mi polla cogiese más dureza…
-Fina. -Los tendrá, aggggg, los tendrá AMO, por las buenas o por las malas, agggggg, fuerteeeee, aggggg, los tendrá, agggggg, ¿puedo, puedo?
-Espera PERRA, aguanta, si lo consigues, te premiare ZORRA, ufffff, ahora, me corrooooo, siiiiiiii, me corrooooo.
-Fina. -Aggggg, gracias, gracias, me corrooooo, me corrooooo, siiiiiiii, soy suya, no necesito nada, solo ser suyaaaa, diosssssssss.
Sabía que sus palabras al igual que sus lágrimas al ver como la besé con delicadeza, eran sinceras. Corté el agua, pero no deje de besarla, de tras sacarle sus pechos del sujetador, acariciarlos, pinzarlos…
-Sécate y cámbiate…
Me sorprendió, tras descabalgarse de mi polla, se fue de rodillas…
-Fina. -Por favor, por favor…
Mirandola satisfecho, apunté mi polla a su cara y me meé…
-Hazlo CERDA.
-Fina. -Agggggg, como me conoce, me corroooo, siiiii, agggggg, me meo, uffff, me meo, siiiii, gracias…
Era cierto que se meó su clímax fue tan fuerte que no lo pudo evitar, y vi aparecer un gran hilo amarillo…
-Dúchate aquí, pero no tardes PERRA.
Me vestí con tranquilidad y bajé a esperar, viendo que solo faltaba Fina…
-Olga. -Veo que hoy va de castigos, jajajaja.
Sabía que lo decía por todas las que se quedaban, aunque a Nuria, simplemente porque ella lo iba a disfrutar.
– ¿Has podido reservar?
Miré a Conchi y a Lorena, estaban espectaculares, luego supe que en su paseo, habían comprado ropa…
-Olga. -Si, tenemos el reservado AMO, así que cuando quieras.
-Vamos a esperar a Fina, ella viene también.
-Olga. -Maca y María ya están en la puerta, no han querido entrar, dicen que no están solas y que antes quieren hablar contigo…
No me gustó, pero tampoco me enfadé, tenía plena confianza en María y Maca, y si no estaban solas sus motivos tendrían.
-Vale, pues esperar a Fina, yo me voy a adelantar.
Salí sin abrigo, de todas formas solo era cruzar la calle, y las vi, estaban en la puerta y acompañadas, por una de sus empleadas, la reconocí, la había visto una vez.
-Maca. -Buenas noches AMO, perdón —al llamarme así supe que la empleada estaba al corriente— pero Maite nos ha…
-Vamos dentro y hablamos. —entramos al reservado, avisando que aún faltaban por llegar cuatro más— Supongo que está al corriente de todo.
Vi que se puso roja, muy roja y más que se puso al ver cómo me fijé en ella. No era alta, no llegaría al 1.60, eso sí, tenía unos pechos enormes, sobre todo por lo delgada que estaba, lo que los hacían destacar más. Era muy morena, al igual que su pelo que casi le llegaba al culo y lo llevaba recogido en una coleta, pero lo que me llamó la atención, fueron los preciosos ojos verdes que se ocultaban tras unas bonitas gafas y sus labios muy marcados. Lo cierto es que era muy guapa y las gafas le daban un morbo…
-Maca. -Sí, no la sabíamos, es más…
-Jajajaja, pensabais que os quería hacer chantaje ¿o me equivoco?, preséntate…
Iba a empezar cuando entraron el resto, algo que me llevó a saber que eso no lo esperaba. Se puso nerviosa y más roja, pero, o era decidida o la habían aleccionado.
-Ma llamó Maite, tengo 35 años, casada sin hijos —vi tristeza en sus ojos al decirlo— estoy muy enamorada de mi marido, pero —hubo una pequeña pausa— llevó muchos años —otra pausa— o mejor dicho, creo que no sé lo que es tener un orgasmo, el caso es que no siento nada cuando hago el amor con mi marido, y no es porque no lo hagamos o porque él no este dotado, no es el caso, es que necesito algo más, necesito quien…
-Vale, te entiendo, necesitas que te humillen, que te usen, que te fuercen…
Ver como sus pezones querían atravesar el top negro de su uniforme, me estaban dando la razón…
-Maite. -Así es SEÑOR, un día le comenté a mi marido de probar algo más y casi nos cuesta el divorcio, y ya había desistido, hasta que el otro día sin querer las oí hablar, lo cierto es que necesito saber si lo que siento es verdad o solo es fantasía.
-Sentaros, tú no, tú te quedas de pie a mi lado…
Bajo la cabeza…
-Maite. -Si SEÑOR.
En el poco rato que tardaron en servirnos, no se movió de mi lado, ni cuando entraban a dejar la cena o las bebidas. Una vez que terminaron de servir y sabiendo que sin que los llamásemos no nos iba a interrumpir.
-Desnúdate PERRA.
Rápidamente y sin titubeos se sacó el top, dejando aparecer un soso sujetador blanco, se desabrochó la falda, dejándola caer al suelo, dejando a la vista unas preciosas piernas, enfundadas en unos pantis negros…
-Maca. -No le hemos querido decir nada AMO, solo nos hemos comprometido a presentársela.
Lo cierto es que estaba muy buena, y no solo lo pensaba yo, ver la cara de PERRA de mi mujer, me lo confirmó…
-Lo entiendo, vete allí de rodillas, cuando cenemos ya veré.
-Maite. -Gracias SEÑOR.
Todas estaban alucinadas, las que más Maca y María, al ver cómo sin la más mínima duda se puso de rodillas y de cara a la pared.
-Vamos a cenar, como siempre…
Ese como siempre era para que no hubiese tratamiento, al principio y viendo lo que estaban viendo, les costó. La cena se prolongó durante más de una hora, en la que ella ni se movió ni hizo intención de hablar…
-Olga. -Voy a llamar para que retiren esto y traigan los postres y algún licor si os apetece.
-Ponte de pie, gírate y te quedas así hasta que terminen.
-Maite. -Gracias SEÑOR.
Su forma de actuar me hizo saber que leer había leído, y que para nada era una fantasía, pues a través de sus pantis pude ver una gran mancha negra en sus bragas blancas, que al contrario que el sujetador, no se veían feas, pues eran de encaje. Cuando vio que todo estaba servido y que el camarero no iba a entrar, fue a irse de rodillas…
-Acércate PERRA —ver sus grandes pezones queriendo atravesar el sujetador, hizo reaccionar mi polla— se acabó…
Todas me entendieron, y rápidamente se quedaron en lencería, ante la atenta mirada de Maite…
-Olga. -Ven aquí —me miró sorprendida, pero al ver como asentí, se acercó— no sé lo que pasara después, pero esto no nos gusta y a mi AMO menos.
Dio un repullo al ver como Olga cogía un cuchillo, tranquilizándose cuando esta lo uso para romperle los pantis y de paso sus preciosas braguitas.
-Maite. -Gracias.
-Olga. -Gracias SEÑORA.
Dándole un fuerte azote, que le hizo soltar un pequeño gemido y no de dolor precisamente.
-Maite. -Perdón, no lo sabía, gracias SEÑORA.
-Olga. -Uhmmmm —llevándose las bragas a la nariz— esta PERRA esta cachonda AMO, ufffff, como están, y como huelen, jajajaja…
Me levanté y ante la atenta y porque no excitada mirada de todas, me acerqué a ella…
-Antes de seguir, has de saber que a partir de este momento, cuando nombres a tu marido, lo harás como CORNUDO o MARICÓN, que yo o mi mujer, estaremos por encima de él, y por supuesto y por como lo has dicho antes, te voy a follar siempre a pelo, que te preñé o no, es cosa tuya, eso sí, si lo hago el CORNUDO cargara con los cuernos y con la criatura. Cuando salgas de aquí hoy, será la última vez que tengas poder de decisión, mañana tendrás que darle tu respuesta a Maca o María, eso sí, si te echas atrás, no van a despedirte, pero solo serás una empleada más. Como veo que no sabes mucho, te diré lo mismo que les dije a ellas, que te usaré cuando, donde y con quien quiera, como si te pongo a hacer la calle…
No pude terminar…
-Maite. -Perdónnnnn, me corrooooo, siiiii, agggggg, gracias, si, si, si, siiiii a todooooooo, da igualllll, como si me follan delante del CORNUDO, es la primera, agggggg, gracias, gracias, increíble…
Cayó al suelo redonda, temblando, y encadenando varios orgasmo seguidos, y eso que solo estaba hablando, pero la entendí no así Olga, que fue a levantarse…
-Déjala, lo necesitaba, lo tenía a flor de piel…
La dejé recuperarse con tranquilidad…
-Maite. -Perdón SEÑOR —tenía los ojos llenos de lágrimas— sé que no me va a creer pero es la primera vez que me corro, ha sido, uffff, y solo con oírlo, y no piense que lo que le acabo de decir ha sido por lo que estaba sintiendo, me ratifico en todo, incluso en dejarme follar delante del CORNUDO, lo quiero mucho pero es un inútil…
-Tranquila, aun así, desde que salgas de aquí, hasta mañana, tienes tiempo, ahora en pie GUARRA…
Estaba en forma, y sus tetas me tenían loco, así que conforme lo hizo le pegué un tirón al sujetador, dejando dos enormes tetas, que gracias a la edad y al ejercicio que se veía que hacía, se mantenían erguidas, eso si sus aureolas y los pezones eran enormes. Se los pellizqué con fuerza, arrancándole un gemido de placer, de mucho placer, no se llegó a correr, pero no paraba de soltar jugos. La giré y tras rasgarle más los pantis, me saqué mi dolorida y tiesa polla de los pantalones y cogiéndola del pelo se la metí en un coño estrecho pero encharcado…
-Maite. -Graciassss, siiiii, fuerte, fuerte, siiiii, córrase en esta PUTA, dejé que se lo demuestre, préñeme…
La demás estaban alucinadas, bueno mi mujer no, ya que deseosa de probar a Lorena, ya la tenía entre sus piernas comiéndole el coño.
-Por ahora puedes correrte sin permiso, te use quien te use.
Esto lo dije por Olga que me miró, guiño y sonrió. Es la más sumisa de todas ante mí, pero ante ellas, supongo que debido un poco a algo parecido a celos, es Domina y cada vez más dura y sádica.
-Maite. -Graciassss, me corrooooo, no paroooo, siiiii, haré lo que me pida, lo queeeee, me corrooooo.
-Olga. -Aggggg, ufffff, AMO que lengua tiene esta ZORRITA, aggggg, me corrooooo, siiiiiiii.
-Me corrooooo PERRA, si lo que quieres es quedar preñada lo harás, voy a hacer que te follen hasta que te preñen, agggggg.
Me salí de su coño y cogiéndola del pelo la puse de rodillas, la muy CERDA no dejaba de encadenar un orgasmo tras otro…
-Olga. -Limpiale la polla a tu SEÑOR.
Lo hizo, aunque demostró y más tarde me confirmó que la primera polla que toco su morbosa boca fue la mía… cogiéndola del pelo, la separé de mi polla…
– ¿Alguna tiene que ir al servicio?
Me miró, solo un segundo, el que tardó en sentir mi meada en su cara, en sus gafas…
-Maite. -Agggggg —tragó al ir a hablar— si desea que sea su wáter lo seré, aggggg, siiiii, no dejo de…
No pudo seguir cuando mi mujer primero y luego una tras otra se fueron meando en ella…
-Ya vale, que se vista y que se vaya…
Para asombro de todos, yo incluido se levantó y sin hacer intención de lavarse empezó a vestirse…
-Maite. -No me pienso lavar, esta noche mi… perdón el CORNUDO va a dormir con una PUTA.
La verdad es que estaba cansado, y al día siguiente tenía un día muy duro de trabajo y necesitaba descansar.
-Vámonos, y no digas nada, mañana en frio se lo comunicas a tus jefas.
Salimos de allí, con la tranquilidad de saber que nada de lo sucedido allí iba a trascender, la discreción del sitio era total. En casa y tras despedirnos de las tres…
-Olga. – ¿Qué hacemos con las del despacho AMO?
-Entra y parale los dildos, pero duermen así, mañana antes de irte las liberas, y a los de arriba, soltadlos. Fina llévate a tu marido a casa, es tuyo, hasta que mañana se trasladen las demás. Y tú decides sobre Nuria, mi cuñada se queda con nosotros…
Así lo hicieron, yo estaba muerto, me metí en la cama, y no me dormí hasta que salió Olga con Amparo de la mazmorra…
-Amparo. -Me ha dicho mi AMA, que desea usted hablar conmigo.
-Si, vas a dejar tu trabajo, sin prisa, porque vas a trabajar en la clínica cuando la monte tu AMA. — sabía muy bien que me refería a su hija— pasaras a ser su responsabilidad.
-Amparo. -Mañana empezaré a mover los papeles, AMO.
-Ahora duerme aquí a mi lado.
Olga, satisfecha y feliz, se metió en la cama conmigo, mientras que Amparo se tumbaba en el suelo junto a mí.
-Olga. -Buenas noches AMO, ¿sabes que estoy locamente enamorada de ti?, uhmm, hasta mañana.
No me acuerdo de nada más, me quedé profundamente dormido hasta que a las siete y media me despertó, una feliz y radiante Daniela…
-Daniela. -Buenos días AMO, ya tiene el desayuno preparado, la SEÑORA Olga y sus PERRAS, Nina y Amparo se han marchado ya…
-Buenos días Daniela, te veo bien…
-Daniela. -Gracias, —bajando la cabeza— lo necesitaba.
-Voy a darme una ducha y bajo enseguida.
-Daniela. -Las que quedan están desayunando.
No tardé en bajar, viendo a Madre e hija sentadas tranquilamente, en lencería, mientras que Nuria estaba de rodillas junto a ellas…
-Conchi. -Buenos días AMO, y antes de que diga nada y sabiendo que a usted le gusta desayunar sin protocolo, lo ha pedido ella.
Que cambio.
-Me parece bien, ahora cuando me vaya, que ayuden a Daniela con la limpieza y luego que esta PERRA os lleve a vuestra nueva casa, en unos días me pasaré por allí.
No tardé en salir, cogí la moto de Triana, para tardar menos, y antes de las nueve ya estaba entrando en mi despacho. No había abierto el ordenador cuando me avisaron de que la auditora quería verme. Bajé rápidamente a la sala de juntas que era donde habían acomodado a la auditora. Entré como el que entra con el trabajo bien hecho, y ese era mi caso.
-Alicia. -Buenos días ¿eres Raúl?, yo soy Alicia.
Se acercó y me dio dos besos…
-Buenos días Alicia, me han dicho que me necesitabas.
El caso es que su cara me resultaba conocida, pero no la ubicaba, y no era cuestión de meter la pata. Seria de mi edad o incluso mayor, rubia con el pelo lacio y más alta que yo, gracias a los tacones, lo tenía todo bien puesto, aunque lo que más me llamó la atención fueron sus interminables y finas piernas, enfundadas en unas medias beige. Llevaba un vestido entallado blanco crudo con una chaquetilla celeste a juego con sus zapatos.
-Alicia. -Si, prefiero terminar contigo primero, creo que tu departamento va a ser el más rápido de auditar.
Así fue, estuvimos hasta más o menos las doce sin parar.
-Paramos a tomar un café —no fue una pregunta— lo necesito.
-Alicia. -Como tú digas…
No la respuesta, sino como me la dio, me mosqueó, y me ratificó que la conocía de algo, y el no recordarla, porque lo cierto es que era todo un bombón, me tenía un poco distraído. Esta vez salimos a la cafetería de la calle, no me apetecía un café de máquina. Miré con disimulo el móvil y vi que tenía varios mensajes, entre ellos uno de Maca.
– ¿Qué tomas? A mí no me hace falta pedir, ya saben lo que quiero.
-Alicia. -Pídeme un té verde, ¿de verdad no te acuerdas de mí?, jajajaja, porque yo de Sire Leo si…
En ese momento…
CONTINUARA…
Soy Amo, me encanta la dominación, me gusta tener, someter y humillar a parejas y a quien se quiera iniciar, necesitar un tutor o conocer este estilo de vida.
Mi correo ra_ul1967@hotmail.com y mi Telegram @Amo_Leo, hablo y respondo a todo el mundo, siempre que lo haga con respeto.
Nota del autor. Este relato como indique era real, y así ha sido hasta la incorporación de Triana y Nina, que aunque son personajes reales, bajo nombre ficticio, ninguna fue sumisa mía, ni de nadie que yo sepa.
Nota del autor: Soy cómo escribo, soy exigente, dominante y no suelo dar segundas oportunidades, cuando ordeno algo es para ser obedecido, algo que suelo advertir a quien desea ser adiestrada o entregarse a mí. No trato con hombres solos, aunque no me importa hablar con ellos. Ni miento, ni juego, ni sigo ni persigo a nadie por muy buena que este o por muy sumisa o perra que sea.
No entiendo a quien estando advertida o advertidos en caso de parejas sumisas, se enfadan conmigo y hasta me tratan de mentiroso o manipulador si corto con ellos porque no cumplen.
Seguro que en la red hay quien los o las acepte, yo no.