Para cagarse de la risa
Entonces ese zamurro interno se volvió como loco, queriendo salir a cualquier costo. Hice un esfuerzo hercúleo para aguantar el tren de mierda que estaba a punto de llegar a la estación anal a cualquier momento.
Este sitio contiene relatos eróticos explícitos de ficción. Todos los personajes son mayores de 18 años. Debes ser mayor de edad en tu país de residencia para continuar.
Al entrar aceptas nuestro aviso legal · etiqueta RTA
Relatos eróticos sobre aeropuerto
Entonces ese zamurro interno se volvió como loco, queriendo salir a cualquier costo. Hice un esfuerzo hercúleo para aguantar el tren de mierda que estaba a punto de llegar a la estación anal a cualquier momento.
Mientras me bombeaba yo seguía lamiéndole la verga al otro, logrando con esto sentir un orgasmo que me provocó risa y llanto a la vez. Daba gracias por el tipo de trabajo que tenía mi marido, ya que así yo podía gozar de cuanto macho supiera cómo lograr que le abriese las piernas.
Cuando llegamos a México, como nadie la esperaba dado lo intempestivo de su viaje, le ofrecí llevarla a su casa en mi auto que tenía estacionado precisamente en el estacionamiento de una de las Compañías para las que prestaba mis servicios, esa noche no pasó nada, la llevé a su casa y nos despedimos con un beso, yo como por casualidad en lugar de dárselo en la mejilla se lo dí en la boca y ella correspondió con calidez, quedamos de vernos en el curso de la semana