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La borde de mi prima

La borde de mi prima

Mi nombre es Pablo, tengo 25 años, he leído varios de tus relatos y he de felicitarte por ellos, realmente me han gustado, sobre todo el de la ducha, veo que eres una persona morbosa y aproveche que ponías tu dirección para felicitarte y también para explicarte mi historia.

Hace dos veranos, Mi «prima» y su amiga vinieron al chalet que tiene mi tío en Granada, no te sorprendas por lo de » prima» es que ella no es hija de mi tío, su madre aprovecho la debilidad de mi tío para pillarlo y vivir como una reina, es 18 años más joven que él, el cual tiene 53, somos una familia acomodada y supongo que eso es lo que más le gusto de él.

Ella tiene una hija, mi » prima» Helena, ahora ya no me parece tan repelente como antes, pero estaba hecha una pija, creída y para colmo borde.

Nunca habíamos coincidido mucho tiempo juntos, pero aquel verano me tocó compartir el chalet que mi tío me dejó durante el verano, con ellas, su amiga Mamen, era simpática, aunque mi » prima» era una borde, supongo que no nos tragábamos mutuamente, pero teníamos que convivir un par de semanas juntos, así que decidí ser algo más sociable con ella, ese algo más sociable se limitaba a darle los buenos días y como algo extra preguntarles que tal todo, después de que llegaran de algún lugar.

Mamen se enrollaba más explicándome que habían visto, a quien habían conocido, …Pero mi » prima» se quedaba siempre con el bien, muy bien.

Recuerdo el día en que dejó de parecerme tan repugnante, aquel día me tocó limpiar la piscina mientras que Mamen hablaba con un tal José por teléfono y Helena tomaba el sol, la verdad es que tenía un cuerpo espectacular o por lo menos a mí me gustaba, era bajita, con una cintura muy marcada, pechos grandes pero firmes, piernas bien formadas por el deporte y una carita aniñada, con unos ojos verdes, algo rasgados, unos labios finos y una nariz, pequeña, pero respingona, llevaba el pelo corto de color negro.

Mamen seguía hablando, mientras que ella se giró, para tomar el sol de espaldas y se desabrocho la parte superior del bikini, uffff, tenía un buen culo, hacía juego con sus grandes pechos, redondo, firme y con tatuaje que empezaba en el lumbago y se perdía por la rabillo de su culo. Sin darme cuenta me quede tonto mirando aquel dragón, mientras que Mamen le decía a Helena si no le importaba que se fuera con José a comer, Helena le dijo que no, que se quedaba en casa hasta que decidieran venir, yo aquel día tenía pensado ir a Murcia, pero Mamen me cambio los planes cuando me dijo:

¡Pablo hoy te toca comida familiar!

¿A sí?

¡Claro! O piensas dejar a tu prima sola, tío eso esta feo.

En ese momento Helena dijo – no hace falta, puedo comer sin la familia, además así estaré más a mi aire – me hubiera gustado meterle dos tortas por niñata, pero pensé que mejor me quedaba y le jodía «el estar su aire» así que dije

No querida prima, hoy vas a probar los tallarines de tu querido primo Pablo. ¿Te parece?

Mientras estén comestibles.

Mamen se hecho a reír como una loca, al ver el tipo de comportamiento que teníamos y su comentario fue algo que también me hizo reír a mi

Uix, uix, el amor reñido es el más querido, jajaja.

Diciendo esto se levantó y se fue a vestir, mientras Mamen se acaba de arreglar, mi prima y yo permanecíamos en la piscina callados, ella tomando el sol y yo acabando de preparar la piscina para bañarme.

Mamen se despidió con un hasta luego des del recibidor y un golpe seco de la puerta.

En aquel momento sólo se oía la radio, estuvimos mucho tiempo sin decirnos nada hasta que yo me tiré a la piscina y sin querer, bueno que leches, queriendo la salpique, jajaja, recuerdo la cara que puso, comenzó a gritar como una loca, que si era un imbécil, que no tenía por que aguantarme.

Estaba para comérsela, si, si, vamos preciosa, es más me estaba poniendo malo, con el genio que le había entrado, así que salí y me dirigí hacía ella, la cogí en brazos, empezó a pegarme con una mano, mientras que con la otra se aguantaba la parte superior del bikini y sin más la tiré al agua mientras le decía

Que no tengo ganas de escucharte, que cuando decidas ser algo más agradable me hablas, jajajajaja.

Salió de la piscina directa hacía mi, con una cara de furia impresionante, tanta que no se dio cuenta que se le había quedado el bikini flotando en el agua y salía en topless, con la mano levantada como para pegarme, mientras que sus pechos mojados se movían a compás de sus pasos, ufffff, alucinante, no me lo podía creer, tenía unos pechos de olé, creo que empezó a darse cuenta cuando me quede anonadado mirándolos, eran perfectos, pero todavía me quedé más flipado cuando me dio la torta y se puso las manos en la cintura diciéndome

¿Qué pasa imbécil nunca has visto unas tetas?

No tenía palabras, es más creo que todavía lo estoy flipando, me ardía la cara y lo que no era la cara, pero tenía ganas de devolvérsela, aunque no soy de esos, así que mi respuesta fue

¿Y a ti nunca te las han sobado?!

Mientras que sostenía uno de sus pechos en mi mano y lo apretaba magreándolo, realmente eran preciosos, tenía los pezones duros, de un color marrón y una aureola grande, madre mía, se quedó blanca, pero me soltó otra torta y ya no pude aguantar más, la cogí con la otra mano de la cintura, mientras que le metía la lengua hasta el fondo de su boca en busca de la suya y me iba con ella hacía el agua, caímos y una vez dentro del agua la solté, estaba sorprendido de mi mismo, era mi » prima», no podía tratarla así, aunque realmente estaba deseando de tirármela. Entonces no te un estirón del bañador y antes de poder reaccionar, la muy cabrona lo sostenía de una mano balanceándolo de un lado para el otro, diciéndome

Primo Pablito, si lo quieres ven a por él.

Dude muchísimo, pero que leches, si ella quería guerra, la iba a tener y no sería yo quien la perdiera. Nade hasta ella e hice igual que ella, puse mis manos en mi cintura, dejando ver mi tranca, que aún y con el frío del agua permanecía tiesa, dura, con ganas de marcha, esta cachondo, y le dije

Si no quieres seguir viéndome la polla, dame el bañador.

Y a que no sabes lo que hizo la muy cabrona, me los tiro al césped y se sumergió en el agua, sentí sus manos en mi tranca y como sus labios la rozaron, dios nunca me la habían comido debajo del agua, pero me estaba gustando muchísimo la idea,

Me apoye en el borde y cerré los ojos, notaba como subía, cogía aire y volvía a bajar para volver a chupármela. Estaba que iba a explotar cuando la cogí de su estupendo culo y la acerque hasta mi tranca, la muy cabrona estaba cachonda, no tardó en cogerla con sus manos y metérsela hasta el fondo, mientras que decía

Menuda polla tienes primo Pablo.

Eso a mi me puso a cien y se la metí hasta donde ya no podían pasar mis huevos, su pecho chocaba con el mío, mientras que sus pezones me estaban llamando, para que me los comiera, los cogí entre mis dientes suavemente y los mordisque, se puso loca, empezó a gemir y a gritar, y eso todavía me excitó más, estaba hecha una buena jaca, le pedí que saliéramos de la piscina, nos fuimos hacía la tumbona y mientras se disponía a tumbarse la agarré del culo y acerque la punta de mi capullo a su culito, no llegue a meterlo, y me dijo

Qué haces?

Tu culo me tiene cachondo desde esta mañana.

Y diciéndole esto apretó su culo contra mi tranca y sentí como mi tranca la enculaba hasta el final, la muy zorra, ya se la habían follado por detrás, comenzó a mover sus caderas para adelante y para atrás, dios me la hubiera follado mil veces o más, estaba hecha una experta, que hija de puta, me ponía al limite y cuando veía que iba a correrme baja el ritmo, estuvo así hasta que ya no pude más y me corrí dentro de su culo.

Ahora entenderás por que apreció bastante más a mi «prima», por que es borde como ella sola, pero folla como los dioses.

¿Qué te ha parecido el relato?