Mi hermanastra me convirtió en cornudo I: La niebla del amor
Todo empezó la noche en que Selene regresó a casa borracha, con el maquillaje corrido y oliendo a sexo ajeno. Se quitó la ropa frente a mí, me mostró su coño mojado y la follé como un animal en mi propia cama, corriéndome dentro de ella mientras gemía mi nombre.