Manu se da cuenta de los dos mujerones que tiene en casa y decide sacar provecho de ambas.
Manu ve que su madre entra en la ducha y aprovecha para ir al cuarto de su hermana
Manu lleva a su hermana a la tienda y se la ofrece a su jefe para que haga lo que quiera con ella.
Gertrudis está cocinando en el bar cuando de pronto entra el mendigo y la pone en el suelo a cuatro patas.
El pacto era tocar tan solo las tetazas de Clarita, pero Carlos necesita más y quiere llegar a un acuerdo con su hermano. Manu quiere seguir morboseando con ella y lo tiene claro.