Jamás había tenido en cuenta a ese hombre maravilloso que tengo en casa, y resultó dándome una sorpresa que nunca esperé...
Jamás imaginé que en mi casa, tenía al mejor amante que pude haber tenido en toda mi vida, y que su coraje en contra mía, se transformó, por obra de la excitación y el deseo, en amor salvaje, puro, tierno y a la vez desenfrenado.