Liria VIII: y Tatiana

Nosotras veíamos los juegos por la ventana. Uno de los chicos, el más travieso, en un descuido se adueñó de una botella de licor de la casa, bebiendo parte de ella a escondidas de los demás. Sentíamos la jarana hasta que llegó el silencio. Nos dispusimos a ir a la cama.

Liria VII: y Daniel

De inmediato dejó el garrote, se inclinó sobre él y lo embistió con su boca hasta que le tocó la profundidad de la garganta. Apretó los labios entre el glande y el prepucio comenzando a pajear a Boris moviendo su cabeza en lentos vaivenes. El chico se desesperaba, gemía.

Liria VI: y Boris

Mi chica seguía hurgando mi fuente, me llegó otro orgasmo, ella lo sintió lanzando un gemido de placer y replicando con otro; al mismo tiempo apreté con mis labios la pija, desplacé su forro para sentirla mas dentro de mi boca y Boris me lanzó una bomba de leche caliente que llegó hasta mi garganta.

Liria V: y Sandra

Besé su boca en un arranque de lujuria, realmente deseaba lamer la boca de Liria y probar el sabor que le había dejado la leche que había tomado; ella dejó hacer, luego me tocó la concha con gran maestría, separando los labios de ella rozó mi coño encendido, al instante acabé.

Liria IV: y Flor

Abrí los ojos, su braga estaba exactamente frente a mi, ella estaba parada e inclinada apoyando sus brazos sobre el respaldo del sillón, un botón muy brillante y rojo emergía por encima de la tela, un enorme clítoris húmedo esperando ser chupado por mi boca

Liria III: y Eros

No había espuma de jabón. Me recibió con una sonrisa, como preguntando mi opinión, mientras impulsaba el elemento con su manos y brazos como intentando apartarla. El cuerpo sonrosado de ella sobresalía en el oscuro fondo, aunque se difundía en el fragor del movimiento del agua. La observé con curiosidad y ansiedad tratando de adivinar como era en todo su forma oculta.

Liria II: y Jazmín

Poco a poco fue girando, mientras el can, a cada lamida iba excitándose mas, haciendo asomar su verga desde su funda. Ella había puesto sus ojos nuevamente en falo de Jazmín, quería llegar a el con su mano, en poco tiempo quedó con la cabeza entre las patas traseras del perro, extendió su mano, comenzó a masturbarlo.

Liria I: y Aarón

Aarón era un individuo con una polla de buen tamaño, de 23 centímetros de largo y una circunferencia de ocho y medio (ella cuenta se la midió en una de esas orgías que tenían ambos, cuando vio que la tenía al máximo de parada), «Recuerdo que mi concha la recibía ajustada, apretada, pero como yo me mandaba cada mojada que parecían acabadas me entraba con un placer fabuloso» contaba.

Sin límites V: Tres en una cama

Sin decir palabra le sujeté la cintura y se la metía lentamente, pero sin detenerme. De la garganta de Yanet se escapó un grito, pero no me detuve, continué hasta metérsela completa. Mirtha chupaba su clítoris y yo la estaba sodomizando con ternura y fuerza, todo al mismo tiempo. El dolor no podía durarle mucho, así que pronto sus gritos de dolor se trocaron en expresiones de placer.

Sin límites IV: Yolanda

Fui hasta la cocina después de ver como subía a la planta alta. Me recosté de la mesa, donde había dejado listo todo para preparar la cena. Mis manos buscaron instintivamente mi entrepierna. Estaba completamente empapada y tenía el clítoris y los labios sumamente hinchados.

Los mejores polvos de Soledad y sus amigas

Esa noche habíamos quedado encontrarnos en el departamento que me alquila, eran las 20 horas aproximadamente temprano, siempre era así porque el se iba a su casa, llego cansado, problemas, complicaciones, con olor a cigarrillo en su ropa, me beso en la boca y me pidió un café, puse la cafetera a trabajar y me senté con él en living, me extraño su postura, porque anteriormente siempre íbamos directo a la cama

La mejor madre del mundo IV – Final

Sin sacar la verga me cogieron en volandas y Emilio se tumbó en el colchón, estaba a horcajadas siendo penetrada, tenía toda la verga clavada hasta el fondo, el placer era intenso, como no podía imaginar, Emilio le daba sin contemplaciones, era una máquina de follar y eso que no lo había hecho hacía mucho.

Sin límites II: La sorpresa

Pronto otro par de manos se unieron a las caricias, mientras las caderas subían y bajaban, al mismo tiempo que Yolanda trataba de endurecer la lengua para penetrar en la cueva de donde manaba sin cesar los jugos que ya corrían por la comisura de sus labios hasta el cuello.

Mírame y no me toques VII:Trapecio para la novia

Si bien desde ayer deseaba que fuesen las siete de la noche para encontrarnos en el Metro, ahora era la locura, pues puse a trabajar a todos los de la productora para que me editaran una versión especial de «Lunas», en que pusieran sólo mis escenas y aquellas que eran necesarias para dejar ver el desarrollo de su trama, mientras que a los diseñadores gráficos los pues en chinga a diseñar una portada especial.

La mejor madre del mundo III

Hora de comer. Los tres en la mesa , Luis enfrente de ella , cuando menos se lo esperaba una pierna por debajo de la mesa sube por sus pantorrillas hasta alcanzar el triangulo púbico , ella da un pequeño salto para ver si para Luis y este no lo hace por lo que le deja seguir , cuando se va su marido , se acerca a Luis para reprenderle y este le indica el vídeo sin decir palabra.