Nochebuena I

Hola, mi nombre es Jessica tengo 28 años vivo en Caracas-Venezuela y me gustaría al igual que muchos, compartir mis vivencias y creo que esta es la mejor página para contar mis historias sin ningún tipo de tabú.

Mi carrera sexual comenzó a los 17 años, desde entonces y a través de los años han sido muchas las historias y las fantasías que he logrado realizar, en fin he disfrutado de cada uno de mis amantes. Comenzare por relatarles mi más reciente experiencia esto fue la noche de navidad del año que acaba de terminar.

Tengo 5 años de casada además, mi marido es un ser comprensivo he igual de tremendo en la cama como yo, ambos somos muy abiertos en los temas sexuales y tratamos de cumplirnos las fantasías.

El 24 de diciembre decidimos quedarnos en casa ya que nos pusimos de acuerdo con varios vecinos para reunirnos acá en el apartamento. Bueno llegó la noche y con ella los invitados cada quienes con algo de comer y beber, cenamos y luego hicimos un lindo intercambio de regalos después de eso comenzó la rumba, todo el mundo bailando y tomando, yo particularmente tomaba vino y Pedro (mi marido) estaba tomando whisky.

Pasaron las horas yo estaba un poco mareada y Pedro ya estaba grave por el alcohol lo sabía porque el muy desgraciado no perdía el tiempo para agarrarme el culo cada vez que me le acercaba cosa que me agradaba cada vez se me endurecían más los pezones, que de paso se me notaba encima del vestido ya que no llevaba sujetador porque era un vestido muy ajustado y con un buen escote en el pecho, además llamaba la atención lo corto, era 5 dedos más debajo de las nalgas.

Pero yo no era la única que sabía que se me notaba los pezones, algunos chicos que estaban en la fiesta me miraban mucho de arriba abajo, sobre todo Francisco un vecino de 3 pisos más arriba y su amigo que no conocía. Eran como las 3 de la madrugada cuando Pedro me dijo que lo acompañara a la habitación una vez allí me dijo que no aguantaba más que me quería coger ahí mismo que cada vez que me ponía ese vestido lo volvía loco, le dije que después que teníamos invitados afuera, me dijo que por lo menos le diera una mamada y luego hacíamos el resto bueno accedí porque sé como hacerle acabar rápido. Se recostó de la cama así que le saqué el pene de su pantalón y me lo metí en la boca, el pobre estaba tan ebrio que no sabía lo que pasaba, y le chupé por todos lados, le daba lengüetazos, le pajeaba, chupaba sus bolas (testículos), lo sentí gemir un poco sabía que estaba cerca, así que me lo metí otra vez en la boca y seguí chupándole, hasta que explotó en mi boca soltando chorros de semen (que de ahora en adelante la llamaré leche), arrojó 3 o 4 embestidas ya que en la tarde habíamos tenido una buena sesión de cama, para no mancharme, bueno porque también me gusta me tragué toda la leche, fue rápido no pasaron 10 minutos, Pedro quedó fulminado en la cama por lo que yo tenía que dedicarme a los invitados donde más de la mitad ya se había marchado. Tan pronto salí se despidieron 4 personas y paulatinamente se fue acabando todo sólo quedaban Francisco, su amigo, unos esposos amigos míos los cuales se quedaban esa noche porque vivían lejos, y Alfredo un chico de la zona. Todos conversábamos de las rumbas y aventuras de cada cual, Mimí estaba sentada en las piernas de Ricardo cuando noté que Ricardo le sobaba las nalgas a su esposa de lo mas descarado los otros chicos no le veían pero yo sí, por la sonrisa de Mimí sabía que eso la estaba excitando, él le metía la mano le levantaba un poco el vestido y la acariciaba, los chicos se dieron cuenta de lo que pasaba y reían, mi amiga me dijo que le mostrara su habitación que se quería ir a dormir haciéndome un gesto lujurioso en su cara, los llevé y me regresé al rato salió Ricardo y en privado me preguntó que si lo podían hacer y yo le dije que no había problema a lo que me respondió que iba a dejar la puerta abierta por si me provocaba entrar a ver ya que a ellos les gusta que los vean y yo pensé estoy ya tan húmeda que sería capaz de meterme en la cama con ellos, le dije que ok pero debía despedir primero a los chicos de afuera, así que salí de nuevo y estaban los 3 chicos riéndose de una manera muy cómplice, no quería despacharlos por que la estaba pasando muy bien pero por otro lado me estaba esperando un show con esta pareja que me tenía mal.

Bueno les dije a los chicos que me encantaría amanecer hablando con ellos pero que quería descansar, ellos me dijeron que se tomaban el último trago y se irían, Alfredo se me acercó por detrás y me dijo, «¡qué bien lo mamas!», Me sorprendió la opinión y a la vez sentí que humedecía mis pantaletas un poco más, le pregunté cómo sabía él eso, y me contestó que me había visto hace rato con mi marido, me preguntó…»¿él te enseñó hacerlo así?» Todos estaban pendientes de mi respuesta y yo pensaba, sola en medio de 3 chicos, húmeda, mi marido muerto de la borrachera, y una pareja tirando en la otra habitación, no es la primera vez que participo en algo como esto, el primero que me toque le abro las piernas no aguanto más me entregaré a la lujuria. Les conteste que no… que hacía muchos que me había vuelto toda una experta en el sexo oral, Francisco me pregunto que si no me daba miedo lo que podía pasar y yo le contesté que no, para nada.

El primero en tomarme fue el otro chico el amigo de Francisco comenzó a acariciarme las piernas me dijo: qué piernas tan bellas tienes, esto era lo que quería hacer desde hacía rato, entonces Alfredo me tomó por detrás y comenzó a acariciarme las tetas y a pellizcarme los pezones… me dolía un poco pero me excitaba, Francisco me tomó la mano y me la llevó hasta su paquete… ahhhh me sentía la puta más puta y es que disfruto tanto sentirme así que rico.

Me llevaron hasta una alfombra en la sala y allí comenzó el banquete el amigo de Francisco me subió el vestido me quitó mi hilo dental procediendo a comerme el coño, sólo decía «qué jugos tan ricos mami», Alfredo se sacó el pene y me dijo: «chúpamelo como se lo hacías a tu marido», tengo que reconocer que Alfredo tenía lo suyo le medía como 21 cm y era algo grueso, se veía provocativo… así que me lo devoré de una vez, traté de metérmelo todo en la boca pero con los movimiento que hacía el amigo desconocido en mi vagina no podía. Alfredo se sentía en la luna, mientras yo le chupaba la cabeza, lengüeteaba el cuerpo y chupaba sus bolas. Luego Francisco dijo: » ha llegado el momento planeado» y yo pregunté que qué iban a hacer a lo que me contestó te vamos a penetrar los 3 y yo les dije al menos lubríquenme atrás, pronto el amigo desconocido se presentó con aceite de cocina, Francisco se acostó y me dijo que me sentara encima de él, lo hice sentí como su falo se alojaba en mi vagina , luego el amigo desconocido me hizo inclinarme hacia delante y me echó algunas gotas de aceite en mi culo luego él se llenó la mano también de aceite y comenzó a acariciarme mi raja anal, me metió un dedo y lo sacaba en un movimiento constante de entra y sale yo estaba vuelta loca, luego metió dos dedos al mismo tiempo Francisco me bombeaba comenzó a moverse con más fuerza no me percaté que el amigo desconocido me había colocado la cabeza de su pene en el culo allí Francisco se quedo quieto, y el chico comenzó a introducir su miembro al principio me molestó un poco pero luego se resbaló todo hacia adentro era una sensación única es una sensación indescriptible tener esos dos palos dentro de mí, así comenzaron ambos a moverse, Alfredo se unió al movimiento metiendo su falo en mi boca, el placer invadía todo mi cuerpo así que tuve dos orgasmos uno tras otro, me costaba un poco chupar a Alfredo por los movimientos de los otros dos chicos. Yo sabía que no iban a durar mucho ya que hacía rato que estaban a mil, el primero en acabar fue Francisco sentí sus chorros de leche caer en mi vagina al rato el amigo desconocido sacó su pene de mi culo y comenzó a pajearse en mi cara, Alfredo hacía lo mismo, en un minuto ambos penes impactaron sus respectivas cargas en mi cara, primero Alfredo que justo cuando iba a metérmelo de nuevo en la boca comenzó a eyacular con fuerza, traté de tragar pero era tanta que también chorreó mi cara y mi cabello, luego vino el amigo desconocido que arrojó toda su leche en mi cara, mis tetas y mi vestido.

Quedamos todos tumbados en la alfombra, ellos casi desmayados y yo con leche hasta en los oídos con ese sabor inconfundible en mi boca, me sobrepuse y les dije que la había pasado fenomenal pero que quería descansar, así que se marcharon todos.

Fui a mi habitación a darme una buena ducha para acostarme… pero esa noche no terminó allí…

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