Soy Carla, rubia, 1,56, 50 kg, ojos verdes, buen cuerpo.
El amigo de mi marido me envió que estaba obsesionado conmigo. Le decía que no y me dijo por lo menos una paja, aunque sea con condón. Me lo había fallado, pero virtual, engañando a mi marido que pensaba que no me veía y sí me veía.
Al final le dije que viniera. Él es fuerte, 80 kg y fuerte, me convenció.
Le dije a mi marido que viniera.
Entró por la puerta, le di dos besos y me dio un abrazo con las manos en mi culo. Me dijo: «¿Me vas a hacer la paja?». «Va», sí le dije.
Se la sacó, tenía un pollón que me sorprendió. Le dije que no se pusiera el condón e empecé a tomársela.
Me dieron ganas de chupársela y me la metí en la boca mirando a mi marido.
No me podía resistir, él se reía. Le pegué una mamada, me tumbó en el sofá y me empezó a comerme el coño. Hasta le pedí que me follara y me folló como un loco. Qué bien lo hacía. Se corrió dentro y dice: «Lo siento». Y le dije: «No pasa nada, ya te has quitado el deseo».
Continuará…