Rivales en la cama II: La oficina

Rivales en la cama II: La oficina

Había pasado un mes desde la noche que pase con Amanda y aun no me podía recuperar de la forma que tuvo de rechazarme, después de haber pasado la mejor noche de sexo de mi vida y aunque ella lo negara también de la suya.

Esa mañana me desperté eufórica como nunca antes lo había hecho e inmediatamente busque su dulce cuerpo a mi lado pero su lado de la cama estaba vacío, aunque en las sabanas estaba impregnado el olor de su cuerpo y aun estaban calientes.

Escuche el ruido de la ducha y de inmediato mi mente empezó a imaginar el agua caliente deslizándose por el cuerpo de amanda aquel cuerpo que habia sido mio la noche anterior, por mi mente pasaron imágenes de todo lo sucedido y me excité tanto que no pude reprimir las ganas de masturbarme, me toque los pezones e imaginando que eran las manos de Amanda las que me tocaban, así mismo me toque el coño, mi excitación iba en aumento y en ese momento la puerta del baño se abrió dejando a la vista a Amanda totalmente vestida, yo me levanté de la cama y me acerque a ella diciéndole.

– Amor aun es temprano por que no volvemos a la cama –

Ella no respondia asi que me acerque más, ella levantó una mano yo pensé que era para acariciarme pero cual fue mi sorpresa cuando me soltó un tremendo bofetón y caí al suelo ella me miró con un odio en los ojos que nunca le había visto y me dijo.

– No te atrevas a tocarme nunca más o te arrepentirás –

Dicho esto salió de la habitación dando un portazo, así que el angelito porfin había sacado las uñas, me levanté del suelo y me dirigí al baño me vi en el espejo y revise el corte que tenía en el labio inferior pero no solo mi cuerpo estaba roto sino también mi corazón.

Después de esto la situación en el trabajo empeoro aun mas, Amanda ni siquiera me dirigía la palabra, me esquivaba,yo nunca podía encontrar un momento para estar a solas con ella y después de poco tiempo ya no lo intente me dije a mi misma que si esa era su elección la iba a dejar en paz, ella empezó a salir con varios compañeros de la oficina cosa extraña ya que antes no lo hacía y según los chismes que circulaban en la empresa se acostaba con uno y al día siguiente con otro (tal como hacía yo en el pasado) a mi me deprimia la situación pues estaba enamorada de ella.

Un día me quedé tarde en el trabajo pues mis problemas no me dejaban concentrarme y tenía mucho trabajo atrasado, pedí por teléfono una pizza pues esto iba para largo, no sospechaba que otra persona también estaba en la misma situación que yo, me dispuse a trabajar y al poco rato llegó la repartidora con la pizza era una joven de 18 años muy bonita y con un cabello pelirrojo a la altura de la barbilla, me llamó mucho la atención dejo la pizza en el escritorio y me acerque a ella

-tienes novio-le pregunté

-no –

– eres muy bonita –

La mire a los ojos y no pude resistir la tentación y la bese sus labios eran muy suaves casi infantiles y esto me excitó aún más, ella respondió al beso de manera experta lo que me hizo pensar que no era su primera vez con una mujer, yo solamente necesitaba un cuerpo femenino en sustitución del que no podía tener y tanto ansiaba, nos acariciamos por encima de la ropa, ella empezó a lamerme el cuello y quiso acostarme en el escritorio cosa que me hizo abrir los ojos para encontrarme con una Amanda totalmente paralizada en el quicio de la puerta, me miró con ojos acusadores, yo trataba de separarme de la repartidora, Amanda se dio la vuelta y casi corrió hasta su despacho, yo me separe de la chica le di su dinero y le ordene que se fuera ella se molesto pero se fue, yo prácticamente corrí al despacho de Amanda ella estaba recogiendo sus cosas para irse al parecer tambien se quedo trabajando como yo.

– Amanda espera, no te vayas déjame explicarte –

– A mi no tienes nada que explicarme- me dijo molesta – a mi no me importa lo que hagas ni con quien lo hagas –

– Claro que te importa si no no estarías tan molesta

– Eres una persona repugnante, me das asco – estas palabras despertaron en mi una furia desatada y me lancé contra ella para golpearla era tan fuerte el impulso que las dos caímos al suelo y empezamos a golpearnos, diciendonos cosas insultantes, yo era más fuerte y al poco tiempo me coloque sobre ella poniéndole las manos por encima de su cabeza, yo me había excitado con la pelea y al verla postrada ante mí no pude resistir las ganas de besarla esta vez ella respondió al instante besandome y acariciandome, nos desnudamos la una a la otra y nos tocabamos por todas partes, yo le bese los pechos con ansia y ella me acariciaba la espalda, las nalgas, yo coloque mi mano en su coño y empecé a frotarlo.

– AHHHHHH!!…..SIIIIIII!!……..SI!..AHHHH!!

– TE GUSTA MALDITA-

– SI.. ME.. GU…GUSTA………. NO…. PARES NUNCA ……

Yo la veía, mientras ella gemía estaba a punto de llegar al orgasmo y entonces sin decirle nada me separe de ella y me empeze a vestir, ella aun estaba sorprendida por mi comportamiento

– Por que – asi de simple la pregunta

– Porque me he dado cuenta de que la que da asco aqui eres tu-

– Pero…- la interrumpí antes de que pudiera contestar

– La próxima vez que quieras algo conmigo tu vendras a pedirmelo, por que no pienso ser tu objeto sexual el cual después de usarlo lo botas, yo no quiero algo asi, y por el bien de las dos trata de definir bien qué es lo que quieres –

Me acabe de vestir y me fui, ya dependia de ella si esto prosperaba o si no.

Continuará….

¿Qué te ha parecido el relato?