Conocí a mi pareja en una aplicación de citas como mucha otra gente, nada inusual en estos tiempos, siempre había querido estar con una latina, concretamente una colombiana, por toda esa fama que tienen de saber cómo tratar a un caballero.

Ella estaba al otro lado del mundo, cuando aún nos estábamos conociendo, así que después de varios meses estrechando el lazo y enviarnos fotos y videos muy calientes decidí irme a conocerla a su país, ella encantada me aceptó en su casa, donde pasamos 3 semanas geniales compartiendo, haciéndolo a todas horas y conociendo Medellín con su hermana y su sobrina, con las que vivía.

No olvidaré la primera vez que conocí a su hermana… Estábamos en pleno verano colombiano en Medellín, a la sombra hacían 30 grados y los ventiladores no paraban de funcionar, entré con Selena a su apartamento sin avisar y escucho una voz proveniente de la cocina preguntando “Seleee, ¿trajiste café? Que ya no nos queda y te lo escribí por WhatsApp para que compraras” a la vez que salía de la cocina su hermana, donde cruzamos miradas por primera vez, parándose el tiempo, para vislumbrar al detalle cada rincón de esa belleza de ojos negros, pelo teñido en rojo hasta las caderas, labios carnosos rosas, mejillas enrojecidas, toda la piel de tono café con leche, con una fina capa brillosa de sudor envolviéndola, un atuendo de una camisa pequeña de tiras blanca sencilla, que dejaba vislumbrar la forma perfectamente de unos pechos firmes y turgentes de una talla 85, perfectos para una mano, con pezones duros apuntando hacia adelante, le caía una gota de sudor por el centro del vientre hacia el ombligo que solo era una grieta pequeñita en vertical, cintura estrecha, caderas anchas, con un tanga de tiro bajo en forma de V que dejaba el inicio del monte de venus al descubierto y unas piernas de gimnasio bien trabajadas en las que feliz me sumergiría interminables horas. No pude impedir pensar que me había equivocado de hermana.

“¡¡Minaaa!!¡¡ Tápate estoy con Fran, te dije que venía a la casa con él!!”

Mina esbozó una sonrisa de vergüenza, a lo que le respondí con otra sonrisa y haciendo que me tapaba los ojos dejando los dedos entreabiertos realmente… y se dio media vuelta para ir a ponerse algo más de ropa, en ese momento volví a hacer una instantánea que nunca olvidaría, de espaldas era igual de espectacular esa chica, con un tatuaje de los ciclos lunares por la columna, en una espalda preciosa, con varios mechones de pelo mojados, tapándole escasamente un trasero, perfecto, respingón, sin celulitis ninguna, en su punto de dureza, de esos que te entra una locura de ganas de morder, enfundado en ese tanga de color violeta de encaje mojada por la parte superior del sudor que le caía por la espalda y el hueco perfecto debajo de la vagina y entre esos muslos completamente empapado en el sudor de Mina que bien la habría limpiado totalmente con la lengua…

Desde entonces ha sido una tortura cada vez que la veía, estos 3 años, cada vez que venía por navidad o nosotros íbamos a visitar a su familia, solo he pensado en que no debo de follármela por que es mi cuñada, pero es la chica que más cachondo me ha puesto en mi vida me he matado a pajas pensando en hacérselo de mil formas y situaciones diferentes.

Se acercaba la fecha de volver a ver a la familia de Selena, habíamos organizado un viaje juntos a la nieve, la idea era hotel, en una zona de nieve, con pistas cerca de esquí para disfrutar todos de esos paisajes, del frío, de la comida caliente a las brasas y de las aguas termales.

Nos encontramos con la madre de Selena, su padrastro, su hermana y su sobrina directamente en el aeropuerto de Barcelona donde llegamos todos más o menos a la vez, saludé a todos dejando a Mina para el final que me acerqué con un amable, “¿Que tal has estado Minita?” dándole un abrazo por la cintura fuerte y dos besos en las mejillas, a lo que me respondió “¿Hmmm me has echado de menos? Lo digo por este apretón” mirándome con una cara dulce a la vez que picarona y diciéndome al oído “yo también te he echado de menos, te ves muy lindo”, cosa que me sorprendió por que hasta entonces siempre habíamos tenido muy buen rollo, pero nunca había recibido un halago de ella y menos al oído y en ese tono, me dejó muy pensativo.

Fuimos hacia la salida del aeropuerto para llegar a la estación de trenes y coger allí un tren dirección a Baqueira Veret, una de las mejores zonas de esquí de toda España, con muchos hoteles a elegir y todo tipo de actividades de invierno en esa época, yo solo podía pensar en las aguas termales para ver a Mina en bikini y jugar con ella, nos parecíamos mucho incluso en nuestra forma de divertirnos, haciendo como que nos peleábamos, nos encantaba jugar a guerra de almohadas, a lucha en el suelo a ver quién inmovilizaba al otro, por supuesto todo por enredarme con ella y meterle mano de forma que pareciera un juego, pero estaba claro que ella lo pasaba bien también.

Llegamos a la estación y ya comprados los billetes, me disculpé para ir al baño. Llegué a los aseos, me lavé las manos, me desabrocho el cinturón para mear en el orinal y de repente escucho una voz:

“¿Te echo una mano?” Me preguntó Mina desde la puerta acercándose hacia mí, caminando lento.

“¿Qué haces aquí Mina, y si se da cuenta Selena?” Ella se colocó justo detrás mía pegada a mi espalda.

“Shhh tranquilo, está muy ocupada con mi madre, les dije que iba al baño también” Me decía mientras me pasaba las manos lentamente por la cintura.

“Pero no debemos, ¿Desde cuándo …?” le dije desconcertado notando su aliento en mi cuello y su calor en mi espalda, mientras seguía deslizando sus manos…

—“Desde el primer día que te vi y esa misma noche escuchando como te follaste a mi hermana, tus gemidos y los de ella siempre me has puesto muy cachonda y os espiaba para escucharos, mientras me tocaba, una vez os vi por la ventana del baño de la casa de mi madre, como en la ducha agarrabas por el pelo a Selena mientras le enterrabas la polla en la boca y la muy guarra se la tragaba entera sin rechistar, que envidia me daba…” me relataba sus recuerdos, mientras me deslizaba la mano por debajo del calzoncillo, agarrándome la polla que tenía ya dura como una roca “y luego te la follaste tapándole la boca, lentamente contra la pared, para no hacer ruido y desde entonces siempre he querido acercarme a ti, pero no me atrevía por que eras mi cuñado, ahora ya me da igual no aguanto más las ganas y sé que con Selena ya te aburres…” se lamió la mano izquierda empapándola en su boca para pasármela por el capullo y el prepucio humedeciéndolo mientras me tocaba una paja lenta… y me pasaba la lengua por la oreja mientras me gemía bajito…

“Ven aquí” Me giré y la agarré por el cuello con firmeza, apretándole con la otra mano ese culito que me tiene loco, la besé con el suave sabor a menta en su lengua, mientras ella seguía tocándomela y la guie paso a paso hasta el váter cerrando la puerta tras de mí con pestillo, se puso de cuclillas y comenzó lamiéndomela por los lados, desde la punta hasta la base, empapándomela, me la escupía y me la tocaba mientras me miraba con esa sonrisa suya de pícara, abrió la boca con la lengua fuera y se la puso apoyada dándose golpecitos con la punta en la lengua para poco a poco meterla en su boca, sin ayuda se la tragó entera hasta la base, dejando escapar un sonido de arcada, que me puso a 1000 por hora, la agarré por el pelo, haciéndole una coleta para ayudarla.

“¿Te gusta mi polla eh? Pues es toda tuya” mientras le marco el ritmo de la mamada lenta agarrando su pelo rojizo y sintiendo esos labios rosados carnosos tan calientes y mojados rodeando mi polla “Disfrútala, trágatela enterita” Le decía mientras no paraba de mirarme, paré un momento para volver a besarla de nuevo, con el característico sabor en su boca, Mina es la chica que más loco me ha vuelto jamás.

“No tenemos mucho tiempo, quiero que te corras todito dentro de mi boca…” me dice ronroneando, mientras me vuelvo a levantar poniéndole la polla en los labios.

“¿Quieres mi lechita en tu garganta?” le decía mientras me derretía del placer “Quiero que te la tragues todita y no dejes nada” y ella asentía con la cabeza…

De alguna forma esa mamada me estaba poniendo contra la pared, se la estaba tragando entera usando la lengua sobre el glande, mi visión desde arriba de esos ojos negros mirándome, con babas cayéndole a las tetas que tenía a la vista del escote, con ese culazo de cuclillas, que me moría por follarme bien duro, hizo que llegara al horizonte del climax…

“Me voy a correr, no pares hmmm que ricoo jodeer” estaba por estallar y sentía que se me iba el alma, ella no paraba de chupar y emitir gemidos ahogados por mi polla en su boca, hasta que por fin noto el primer chorro a las puertas… “Aaahhhh dioooooossss, hmmmm trágatelo todooo” Ella no paró ni por un segundo se le salió un poco de semen de la boca, ya que estaba corriéndome como nunca, cayéndole en los pechos y no paraba de mirarme mientras recibía toda mi leche y se le llenaban los cachetes con mi néctar ardiendo a borbotones, y agarrándola por el pelito para que no se le ensuciara, inyecté hasta la última gota en su boca que ella gustosa la recibía pasándome la lengua por el glande como si fuera un limpiaparabrisas, se la fui sacando lentito de la boca mientras ella presionaba con los labios para no dejar escapar nada hasta el glande, sin parar de pajearme lentito, tragó…

“Hmmm que lechita tan deliciosa…” se pasó la mano por los pechos para recoger lo que había caído y se lo metió a la boca, estrujándome el pene desde la base hasta la punta para ordeñar lo que quedaba por el camino y meterse la polla a la boca de nuevo para acabar de tomárselo todito y dejarme la polla bien limpia, como un maestro afilador de espadas dejando pulida su mejor obra.

Yo temblando de gusto la ayudé a levantarse y la besé con lengua apasionadamente, mordiéndole los labios, seguido de besarle el cuellito.

“Quien iba a pensar que, con esa carita tan linda… Me muero de ganas de follarte toda la noche…no pensaba que sería la mejor meada de mi vida jajaja” Ella esbozó una sonrisa de niña que conseguía dejarme al borde de la locura, “tenemos que ir ya, déjame yo salgo primero y te aviso para que salgas” le dije con un beso en los labios, no podía creer aun lo que había pasado, pero me moría de ganas de hacerle de todo, sin mirar el reloj.

“Me parece bien papacito” Me dijo con los labios rojos y una sonrisa inocente, como si fuera la niña más buena del cole de monjas, la bandida… no habría imaginado ni en mis mejores sueños semejante perfección para comerme la polla y además de parte de mi cuñada…

La avisé de que era seguro salir del baño y se fue derecho al baño de chicas para arreglarse un poco y que no pareciera que acaba de comerse todo lo que era solo para su hermana.

Ya estábamos con la familia y era una situación tensa y excitante a la par, entre miradas confidentes y micro caricias a cada despiste, que fui todo el camino hasta el hotel con la mano en el bolsillo, porque cada poco se me ponía dura y tenía que pensar en otra cosa para relajarme. Mina disfrutaba mucho de tener ese poder sobre mí y lo aprovechaba en cada meneo del tren para apoyarse sobre mí, por accidente, con su culo en mi paquete o las manos… era una diablesa con carita de angelito, en una le susurré al oído “Ya será mi turno en ese hotel de dejarte con las piernas temblando Minita…” a lo que se relamió y se mordió el labio de abajo mirándome con una sonrisa que me volvía loco, solo podía pensar en comérmela… por fin llegamos al hotel.

Hicimos Check In en la recepción, habíamos cogido dos habitaciones, donde en una estaríamos yo y mi novia y en la otra el resto de la familia, nos explicaron los horarios de buffet, las estancias del hotel, el gimnasio, la piscina cubierta con vistas a la montaña climatizada y como llegar a las aguas termales desde el hotel.

Nos despedimos por un rato hasta la cena, para ir a la habitación, descansar un poco del viaje y prepararnos para vernos en la entrada al buffet a las 20.30.

Llegamos a la habitación Selena y yo, era muy acogedora, con una bañera enorme con chorros tipo yacusi, las luces tenues, era muy romántico y Selena se me acercó para comenzar a besarme, “Te he tenido muy abandonado desde que estamos con mi familia mi amor…” esas palabras me retumbaron en el corazón y me hicieron sentir un poco mal, pero a la vez recordaba lo que me había prometido antes del viaje, que ese era nuestro último viaje, porque la relación venía mal desde hacía varios meses, yo no la soportaba ya casi y quería dejarla, así que aproveché, la seguí besando, mientras le desabrochaba el pantalón y le quitaba el abrigo y la camisa, ella me iba desvistiendo a mí, yo la tenía ya dura y palpitando, me senté en el borde de la cama besándola , “chúpamela” le dije susurrando y con una sonrisa, comenzó a chupármela, no tenía ni por asomo la maestría de su hermana, ni le ponía esas ganas, pero me ponía muy cachondo pensar que se estaba comiendo las babas de su propia hermana sobre mi polla, aún sucia del encuentro en los baños de la estación. Me la estaba limpiando ahora ella también con su lengua, le cogí la cabeza y se la hundí en la garganta a lo que ella me dio un golpe en la pierna en señal de que parara, 2 años atrás ella era feliz con eso, me la dejó de chupar y se sentó encima mía metiéndosela dentro y moviéndose rápido como si tuviera prisa para que me corriera … ese polvo iba a ser decepcionante como los últimos del último año de relación, así que pensé en Mina directo, la puse a 4 patas para no verle la cara y me la follé bien duro como a una perra agarrándola por las caderas y gozándome esa onda que le recorría las nalgas hasta la cintura con cada empujón con el que se la metía hasta el fondo y se le escapaban los gemidos de placer, se movía frenética intentando estimularme más para hacerme correr rápido, consiguiéndolo y yo ya la conocía, sabía que solo quería acabar cuanto antes, así que le di el gusto, se la saqué de la vagina ya a punto de venirme, se la puse entre las nalgas y me toqué una paja con el glande rosando contra su hoyito del ano, para terminar corriéndome por su espalda. Otro polvo que me hacía sentir más vacío e insatisfecho que otra cosa, ya no había verdadera intención de disfrutar cada instante, para ella era solo un deber y yo a pesar de haber intentado en el pasado reavivar sus ganas con más preliminares y detalles, ella siempre buscaba que me corriera rápido para poder hacer otras cosas…

Al cabo de unas horas, nos vimos toda la familia en el buffet a las 20.30 como habíamos quedado, había que ir bien vestido ya que era un hotel de 5 estrellas, pedían ir elegantes a la cena, Mina estaba hermosa con un vestido ceñido rojo a la altura de las rodillas, con escote largo hasta por debajo del pecho y la espalda al descubierto, con aros de color oro en las orejas y el pelo recogido tipo Geisha con dos palos atravesados en diagonal en el moño para dejarlo fijo, se había pintado las uñas de las manos y los pies de negro brillante, con un colgante que le caía entre los pechos, unos tacones negros tipo botas dejando los tobillos descubiertos, y unas medias negras que le tapaban las piernas. Para disimular delante de la familia, solo dije que todas nuestras chicas estaban hermosas, sin poder quitarle los ojos a Mina, sus labios perfectos con brillo me hipnotizaban.

Nos sentamos en la mesa en la cual en frente mía estaba Selena y a mi izquierda Mina y a mi derecha mi sobrina. Ya servidos con los platos en la mesa disfrutábamos de la comida mientras hablábamos temas banales, le ponía la mano en el muslo a Mina y se lo acariciaba haciéndole el vestido hacia arriba, descubriendo que sus medias eran de medio muslo, al subir hasta sus ingles, ella abrió las piernas para que tuviera acceso, mientras se hacía la que no pasaba nada hablando con su hermana y yo igual interviniendo en el tema, mientras le masturbaba el clítoris por fuera del tanga y notaba como estaba completamente mojada esa fina tela… Cuando terminamos con los postres yo propuse irnos a darnos un baño nocturno a las aguas termales que estaban disponibles 24 horas a lo que Selena se negó rotundamente y a la madre le apetecía irse a la habitación a descansar, sin embargo, a Mina y su hija les entusiasmaba la idea, así que decidimos recoger los bañadores e irnos directos, quedamos a los 10 minutos en la puerta trasera del hotel.

Selena se fue a la habitación de la madre con su sobrina y su hermana a coger los bañadores de ellas y despedir a su madre hasta mañana, a la vez que yo me iba a mi habitación a coger el bañador entusiasmado por saber lo que se avecinaba y pensando como poder estar a solas con Mina. Llegué a la salida trasera del hotel primero y al poco llegó sola Mina

“¿Y tu hija?” pregunté

“Es muy pequeña para ir tan tarde a las aguas termales y mi madre no quiso dejarla salir para que no coja frío, yo tampoco insistí mucho la verdad…” Sonrió de nuevo con esa sonrisa suya de no haber roto un plato en su vida, que me despertaba comérmela a besos.

“Bueno pues vamos nosotros” le abro la puerta para que pase e iniciar la marcha hasta las termas a 350 metros del hotel.

Durante el camino nos paramos contra paredes y árboles por el camino como 10 veces a comernos a besos y caricias, pero parábamos rápido porque hacía frío y queríamos llegar a las aguas termales. Para cuando llegamos estábamos más calientes que una caldera de un volcán, ni siquiera nos pusimos los bañadores, esas aguas estaban completamente solas a las 12.30 de la noche, solo podíamos pensar en una cosa…

Nos quitamos la ropa mientras nos comíamos a besos, le desmonté de los hombros las tiras del vestido de franela, cayendo fácilmente al suelo, desvelando sus perfectos pechos que hasta ahora solo me los había imaginado, tenía los pezones morenos, pequeñitos y perfectamente simétricos, les pasé la lengua en círculos por la aureola, dándole una delicada mordida al pezón, mientras le agarraba con ambas manos el culo, enfundado en una tanguita negra de encaje, con las medias a medio muslo negras sobre su cuerpo color café claro, con la piel de gallina por el frío, me quité la ropa quedándome solo con calzoncillos y nos metimos inmediatamente al agua.

“Fran quiero que me lo hagas como si fuera el amor de tu vida” Me decía ella al oído, con sus piernas alrededor de mi cadera cruzadas, sin saber que así mismo lo sentía yo desde hacía mucho tiempo y con los besos en el baño de aquella tarde… se me había confirmado que había pasado 3 años con la hermana equivocada.

“Mina quiero que me lo hagas como si ese primer día no hubiera ido a conocer a tu hermana sino a ti” Me echó una mirada tierna que me hizo dar un vuelco el corazón.

Comenzamos a besarnos con unos besos que bien no solo paraban el tiempo, sino que lo hacían retroceder a cámara lenta para recuperar el tiempo perdido, sus labios rosas, carnosos, su lengua suave y caliente en perfecta sincronía con mi boca, me convertía en un drogadicto de sus besos. Llegamos a una esquinita de las termas con muy poca profundidad donde acostada boca arriba solo le llegaba el agua a la mitad del cuerpo, le pasé la lengua por el cuello con besos húmedos, bajando por sus pechos, estrujándolos con ambas manos mientras seguía bajando por su vientre hasta su tanguita que se lo fui bajando poco a poco mientras le iba dando besos con succión y salivados en las piernas, hasta quitárselo.

Comencé besándole el empeine de los pies para ir comiéndomela por el interior de las pantorrillas, de la rodilla, medio muslo, las ingles, llegué con mi lengua a sus labios externos, en los que jugué solo con mi aliento ardiendo y muy tímidos besos, pasándole la lengua justo alrededor y por la parte externa, se me caían la babas, estaba salivando como un perro en celo por esa hembra, su vagina era de labios exteriores discretos, cerrando perfectamente el interior, que abrí con mi lengua como si diera el primer lametazo a un helado para saborearlo.

“Hmmm Fraaan no juegues conmigo… no lo soporto más…” me decía ella mirándome con espasmos con cada beso, acariciándome la cabeza y relamiéndose los labios con la lengua, hasta que por fin comencé pasando la lengua empapada de saliva, por su clítoris a lo que ella no pudo evitar dar un gemido intenso de placer y agarrarme los pelos de la cabeza con una mano y con la otra se mordía el dedo índice mientras me miraba con esa cara de viciosa, a cada lengüetazo se retorcía de gusto, le metí dos dedos, mientras seguía con su clítoris con movimientos circulares.

“!Diooosss jodeeeerrr…. vas a hacer que me corra yaaa hmmm no aguanto maas no pareess!! Aah!! Ahhh!!” me decía mientras me apretaba la cabeza contra su delicioso coño perfectamente depilado con solo un triángulo de pelo en el monte de venus.

“¡¡Me vengoooo aaaaahhh que ricoooo!!!” cerró sus muslos alrededor de mi cabeza apretándome más contra ella, noté como salía un líquido ardiendo que me bajaba por el mentón, acompañado de espasmos y temblores, cosa que me ponía mucho. Me soltó a los pocos e intensos segundos y aproveché para tomar aire y subir hasta su boca para besarla directo con su sabor y su esencia en la boca, cosa que se ve que también le ponía a mil, al comernos apasionadamente a besos.

“Enhorabuena, has conseguido que eche el squirt con esa chupadita tan deliciosa que me hiciste” Me dijo susurrándome al oído sin aire a penas en sus pulmones.

“La noche es joven, no te me desmayes aún… ” la giré colocándola boca abajo, agarrándola por la cadera que tenía las marcas del bikini en blanco en su piel y le puse la polla en la entrada del coñito, moviéndosela arriba y abajo por la rajita empapada y resbaladiza, introduciéndosela poco a poco haciendo a un lado una de las nalgas para entrar lo más profundo posible, ella se mordía el labio del gusto con los ojos cerrados, lo tenía super apretadito, ardiendo y yo la tenía gordísima, de lo excitado que estaba, se la fui metiendo y sacando lentamente, mientras ella me ponía el culito en pompa arqueando la espalda, para recibirme más adentro y sentir en cada metida como chocaba contra ese maravilloso culito, que el agua bañaba con cada movimiento sonando… Plas Plas Plas…

“¿De quién es este coñito? Aaah…” Le dije al oído sin parar de follármela

“Todo tuyo papacito, de nadie más solo para ti hmmm…Que delicia como me follas… me encanta que me lo hagas lentito… vas a hacer que me venga otra vez hmmm”

Besándola mientras no paraba de follármela lentamente, gozándome ese culito redondo perfecto, a la vez que le apartaba la nalguita ella se apartaba la otra y se metía un dedito por el culito. Le metí el dedo corazón en la boca, para que me lo ensalivara bien con su lengua y luego se lo metí en el culito que entró con una facilidad sorprendente, al metérsela sacaba el dedo, y al sacársela metía el dedo profundo, como si fuera doble penetración, ella gemía de placer al sentir ese juego, en sus agujeritos con los ojos en blanco mientras la agarraba por el cuello suave para cortarle justo la respiración.

“!ME VENGO, ME VENGO AH AH AAAH DIOOOSSSSSSSSSS¡” Se corrió ella con mi polla dentro de su vagina y mi dedo por el otro lado…

Se la saqué y se la puse en el otro agujerito…

“Dale papacito, métemela entera por el culito, me encantaría que te corrieras dentro y me dejaras toda tu lechita ahí” me decía entre gemidos, roja completamente y con el lápiz de ojos corrido por la cara.

“Voy a ir lentito primero para que te lo goces, te estaría follando toda la noche” Se la fui introduciendo lentito la punta, le escupí ahí para que estuviera más lubricado y fue entrando poco a poco, hasta que Mina ya por la mitad, me empujó el culo contra mí, introduciéndose toda mi polla dentro de golpe y soltando un gemidito de entre dolor y placer, yo me moría de placer el labio, no iba a aguantar mucho más, estaba muy estrechito y rugoso a la vez que mojadito, Mina tenía los ojos clavados en mis ojos con un gesto entre dolor pero gusto a la vez, cuando llegaba al fondo, en cada metida ella acompañaba con empujar el culito para que llegara aún más adentro, la agarraba del cuello y de las caderas, mientras le mordía la espalda de gusto, hasta que sentí que me iba a correr…

“Me voy a correr, me corro dentro de tuya hmmm que puta delicia joder, estás tan apretadita aaah”

“Sí córrete dentro, déjame sentirlo dentro de mi culito hmmm yo también me voy a correr ya otra vez”

Se la metía y se la sacaba lento notando que se venía un océano de leche y estaban cayéndoseme las babas de gusto en su espalda, ya iba a explotar dentro de ella, estaba tan estrechita que sentía que me costaba disparar, pero eso mismo me hizo dar un gemido de placer que ni yo me había escuchado nunca. sentía contracciones que estaba teniendo Mina a la vez, mientras me decía que no pare que se viene y yo a la vez corriéndome enterito dentro.

“No pareeess ayyy que ricooooooo se siente tu polla en mi culitoo aaahh me vengoo aaahh”

“Yo también me estoy corriendo, aaaaah ¡¡¡jodeeer!!!!”

Ella seguía empujando contra mí en cada metida, haciendo que disparara una y otra vez más leche dentro de ella, creía que me meaba de placer ahí mismo… ella me agarraba con una mano el cuello para cortarme la respiración también a la vez que yo a ella, llegando juntos al climax del mejor sexo que había experimentado en toda mi vida, sus gritos y los míos estaban silenciados por apretarnos el cuello pero ambos estábamos en el cielo, terminamos de corrernos y se la saqué lentamente del culito mientras le daba besos en la espalda, para sacársela del todo y morderle esas nalguitas tan deliciosas. Nos quedamos abrazados en esas aguas entre caricias y bajo las estrellas para recuperar el aliento, antes de volver al hotel.

Desde luego, la decisión de mi futuro amoroso estaba más que clara.

Fin