Cuando somos tres se pasa mejor

Una noche estaba tan aburrido que quise salir a una plaza que se encuentra cerca de mi casa, sabía que entre los matorrales siempre iban muchachos a drogarse y algunos se las ingeniaban para tener sexo, en varias ocasiones divisé a algunos pajeándose, incluso hasta se la mamaban unos a otros, también se turnaban para Follarse.

Estuve dando vueltas durante un gran rato, pensando que tendría que irme a casa a solas hacerme una paja pensando en alguno de los chicos que ya había visto anteriormente ahí, pero justo cuando pensaba irme se me acercaron dos tipos, uno de ellos era como de unos cuarenta con canas, muy atractivo, pidió fuego para encender un cigarrillo, le conteste que no, que no fumaba, el otro que era moreno con barbilla y pelo rizado de unos treinta me Dijo ¿ estás seguro? que nunca te has fumado un puro y ambos se rieron muy pícaramente mientras se agarraban el paquete descaradamente, me excito un y me hizo tener una pequeña erección.

Después de hablar un rato me dijeron si quería ir con ellos a su casa, yo estaba muy excitado, pues hacía mucho tiempo que no había estado con dos a la vez, y la verdad es que los dos estaban muy bien, así que decidí ir con ellos.

Por el camino iba algo nervioso, llegamos a la casa, y nos sentamos en un pequeño living y nos relajamos un poco, tomamos un trago y yo me sentí mejor, el del pelo canoso fue el que tomo la iniciativa y dijo: vamos a mostrarle al joven lo que tenemos, se levantó y se desabrochó los pantalones, se los bajó, tenía unas piernas fuertes y peludas y llevaba unos slip blancos ajustados, la tenía dura y se notaba, yo miraba fijamente su paquete y él se bajó un poco el slip (tipo zungas) dejando salir su verga, era gordita, yo estaba súper caliente, el otro tipo se levantó también y dijo y ahora yo, se bajó sus pantalones y sus calzoncillos y sacó una tranca estupenda dura, apuntando para arriba y grande, no sabía qué hacer, entonces el mayor que se llamaba Cristian me dijo que me desnudara y yo como ellos me quité los pantalones y el slip y deje mi verga dura, finalmente ya estábamos los tres desnudos, el del pelo rizado que se llamaba Carlos dijo que me acercara y cuando lo hice me bajó la cara hasta su mástil, yo me la metí en la boca con ganas y comencé a chuparla, ellos se besaban y Carlos le tocaba la verga al otro, luego me la sacó de la boca y me colocó cerca de la del otro, así que Empecé a chuparla.

Era fantástico, yo estaba de rodillas chupando dos estupendas pollas, acariciándoles las piernas, los muslos, las nalgas, de Cristian eran exquisitas, Tenía un culo espectacular, y el otro se lo sobaba continuamente. Luego sacaron las pollas de mi boca y poniéndome de pie, Cristian dio la vuelta y me ofreció el culo, yo me puse a besarle las nalgas, a lamérselas, abriéndoselas encontré su agujero, y me dediqué a meterle la lengua, él rabiaba de placer, el otro al verme así, se sentó y acerco mi culo hasta él, comenzó a trabajármelo, lamiéndolo estuvimos un rato, entonces decidieron que nos fuéramos al dormitorio, era una cama grande, con un gran espejo enfrente, sacaron una caja de preservativos y me pusieron uno, Cristian se colocó cuatro patas enfrente del espejo, y me indicaron que me pusiera detrás del y comencé a colocar mi garrote que ya estaba a mil cerca de su agujero, él comenzó a metérsela solo haciendo presión hacia atrás, hasta que se la introdujo entera, qué gusto me daba, comenzó a empujar mientras yo también le daba mis estocadas, mis huevos pegaban contra sus nalgas y mi verga entraba y salía de su culo, luego él me pidió que se la sacara, y entonces el otro se puso en su lugar, me puse otro condón y se la clavé, me costó un poco al parecer era más estrecho o mi verga era muy grande (mide 21 y gruesa) se la metí suavemente mientras él se quejaba muy maliciosamente realmente estaba gozando, después se la metía hasta adentro y luego la sacaba casi de todo, para volver a meterla, Cristian se puso delante de Carlos, le ofreció su verga y él se la metió en mi boca, durante un rato estuvimos así, Carlos tenía una verga en la boca y otra en el culo, era maravilloso, estaba a punto de correrme cuando Cristian dijo que era su momento, el otro sacó otros dos condones y me dio uno, yo me lo puse, y el canoso sé puso a cuatro patas y el otro me dijo que me lo follara, tenía su culo duro y peludito bastante lubricado y abierto esperando nuevamente por mi tranca que ya no sabía si iba a reventar antes de penetrarlo, yo estaba excitadísimo, le di una palmada en el culo, cosa que le encantó y comencé a meter mi verga en su culo peludito, me encantaba, el otro mientras a mi lado con su enorme verga enfundada en el condón, me tocaba los pezones y me metía un dedo por el culo, yo estaba allí follándome a aquel tipo de maravilloso culo que gozaba con cada uno de mis empujes.

Luego el otro me hizo salir y tomó mi puesto, se la metió de un golpe, que gemía excitadísimo, yo me masturbaba viendo como sé lo culiaba, su polla entraba y salía de aquel estupendo culo y el otro parecía morirse de placer, luego sé la sacó, lo tumbó en la cama boca arriba, le abrió las piernas y volvió a metérsela, me encantaba ver aquel espectáculo, aquel hombre con las piernas abiertas y el culazo, dejando que la verga del otro le traspasara, así estuvieron un rato, luego cambiaron de posición, Carlos la cama y el otro se sentó encima de él cabalgando sobre su fierro caliente que humeaba, yo seguía excitadísimo el vaivén de su culo saltando sobre la enorme verga de su amigo, llegado un momento no pudieron más y la sacó, comenzamos a masturbarnos, hasta que entre temblores y suspiros comenzamos a corrernos, fue estupendo.

Luego nos quedamos exhaustos, hasta que yo dije que tenía que irme, Cristian me llevó para que tomara una ducha, me metí en la ducha mientras él me miraba, me pregunto si me había gustado, yo le dije que sí, entonces me dijo que tenía un culo muy bonito, yo le agradecí y él comenzó a acariciármelo, me pregunto que si no quería que me la chupase más antes de irme y yo no me pude resistir, la verdad la chupaba de maravillas, estuvimos un rato así esta que él se detuvo y saco un preservativo del cajón del lavabo y se sentó en el excusado, me acerco a él y me sentó encima mirándole, mi polla volvía a estar durísima, y el tío Comenzó a darme golpes con su polla dentro de mi culo, te gusta, ¿eh?, me Preguntaba y yo contestaba que sí.

Comencé a moverme encima, me encantaba estar sentado encima de aquella verga que la verdad no me hacía daño ya que la tenía pequeña y delgada, él me tocaba las nalgas y los pezones, miraba mi polla y empujaba fuerte dentro de mi culo, entonces apareció el otro, se puso a nuestro lado y me dio su verga para que sé la chupara, yo me la metí en la boca, comenzó a follarme la boca, mi cara sé pegaba a los pelos de su herramienta que era un poco más grande que la de su amigo y más gorda y mi culo a las piernas de su amigo que me enculaba sin pasión, sin tocarme comencé a correrme, Cristian excitado por mi corrida sé corrió también dentro de mí, por supuesto con el preservativo, la sacó y comenzamos a masturbar al otro hasta que no pudo más y se corrió, luego me metieron en la ducha y me lavaron, cogí mi ropa y me la puse, lo había pasado tan bien que me atreví a pedirles sus slip (zungas) de recuerdo, ellos se rieron y me dieron los que habían llevado puestos, me despedí y me fui a mi casa, no sin antes de dormir sacar los calzoncillos y masturbarme con ellos, pensé que me hubiera gustado grabarlo, para poder recrearme en aquellos tipos culiandomelos, luego me dormí y he despertado con la tranca durísima, con lo cual he tenido que masturbarme pensando en la noche de ayer.

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